:::: MENU ::::
Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas

6 de julio de 2020

  • 6.7.20
Los regalos de empresa personalizados son un recurso muy interesante para cualquier entidad. Ayudan a captar la atención del cliente potencial, extienden la imagen de la marca y logran que esta se quede en la mente del consumidor; así, si en el futuro piensan en comprar un producto o servicio relacionado, sabrán que pueden contar con dicha marca.



Martgifts.com es una empresa líder en regalos de empresa personalizados y productos de merchandising. Cuentan con un amplio catálogo de productos para adaptarse a las necesidades de la empresa del momento. Nos ayudan a encontrar los regalos más originales para cada tipo de entidad, pudiéndose personalizar en base al color y con las características distintivas de cada marca.

Entre tanta variedad de regalos personalizados, es posible que no tengas muy claro cuál o cuáles elegir. Para ayudarte con ello, hemos preparado un pequeño listado con algunas opciones, muy interesantes.

Los mejores regalos de empresa personalizados

1) Bolígrafos: los bolígrafos son un elemento imprescindible para cualquier empresa. En cualquier momento se pueden necesitar para tomar algún apunte o recordatorio.

Resulta muy ventajoso que un bolígrafo con publicidad de la marca llegue a manos del cliente potencial. Cada vez que lo mire, recordará la marca y la hará suya.

Es una manera de agregar publicidad de forma discreta, tanto en el entorno laboral, como en el hogar. Además, como tienen un largo uso establecido, resultan todavía más interesantes.

2) Mecheros: los mecheros también pueden ser un buen regalo publicitario personalizado. No solo se pueden usar para promocionar artículos relacionados con fumadores; recuerda que también resultan muy prácticos para la cocina, en excursiones, como herramientas, en fiestas.

Los mecheros tienen una interesante superficie para implantar el logotipo de la compañía, algo que hará que el cliente se quede con el mismo. Cada vez que le dé uso, irremediablemente tendrá contacto con la marca.

3) Gorras: las gorras también son muy prácticas. Estamos hablando de elementos publicitarios que nos ayudan a evitar el sol, sobre todo cuando llegan las altas temperaturas en verano.

Esto hará que la marca se relacione con valores como utilidad y confianza.

Lo mejor de todo es que cualquiera que lleve nuestra gorra nos hará publicidad sin saberlo. El usuario que lleve la gorra interactuará con sus amigos y familiares, incluso con desconocidos, y todo el mundo tendrá algún tipo de contacto con la marca.

4) Mascarillas: completamente imprescindibles en este nuevo mundo en el que vivimos. También se pueden personalizar, en diferentes diseños y estilos, para que muestre verdaderamente el espíritu de la marca.

Pueden ser muy interesantes para diferentes tipos de negocio, como puede ser para una farmacia o parafarmacia, para una clínica dental.

5) Botellas de agua: también son muy necesarias y tienen una amplia superficie de estampación. Se usan para hacer deporte, para beber en casa, para llevarla al trabajo, etc.

Al ser tan útiles, el cliente asociará esta idea también con los valores de la marca.

Ahora ya sabes cuáles son los mejores regalos personalizados para empresas.

6 de junio de 2020

  • 6.6.20
En un coche, los frenos son uno de los mecanismos más importantes y por ende se les debe proporcionar muchos cuidados. Los frenos son una medida de seguridad que tanto el conductor como los pasajeros necesitan, es por eso que el mantenimiento adecuado de los frenos debe realizarse regularmente para garantizar que estén en buenas condiciones.



El mantenimiento regular de los frenos del coche no solo te garantiza la seguridad y la funcionalidad, sino que también garantiza la vida útil del sistema de frenos. Por esta razón debes estar atento de cuándo debes reemplazar algunas piezas y comprar los recambios en tiendas de renombre como euautorecambios.es el sitio, no permitas que las piezas se dañen por completo y cámbialas a tiempo ya que la diferencia en el tiempo de respuesta entre los frenos desgastados y nuevos es significativa.

Evita el sobrecalentamiento de los frenos

Una de las principales causas de los problemas con los frenos es el calor. Cuando las pastillas de freno presionan contra el disco de freno, se produce una gran cantidad de calor. Para eliminarlo, el disco se ventila con paletas internas que arrastran aire frío desde el centro del disco hacia los bordes exteriores. Así los frenos permanecerán fríos y serán menos propensos a ‘desvanecerse’ al ‘bombear’ lejos del aire caliente de los discos.

El desvanecimiento de los frenos ocurre cuando se sobrecalientan y se usan en exceso. En el peor de los casos, el líquido de los frenos puede hervir las pinzas y causar una pérdida de fricción, lo que significa la pérdida de la capacidad de frenado. Cuando los frenos se desvanecen:
  • El pedal puede ir plano al piso del coche sin ninguna acción de frenado (en el caso de los frenos muy desvaídos).
  • La distancia que toma el coche para detenerse aumenta.
  • La acción de frenado emite un olor a quemado.
  • En casos extremos, puedes notar humo en los frenos e inclusive se pueden incendiar.
Cuando los frenos se sobrecalientan, debes detenerte al costado de la carretera y dejar que se enfríen.

Cambiar el líquido de los frenos

El líquido de los frenos atrae la humedad. Adicionalmente, aquí hay algunas razones por las cuales es importante cambiarlo:
  • La humedad acumulada en el líquido de los frenos reducirá su punto de ebullición y hará que el líquido hierva fácilmente durante el frenado fuerte.
  • Cuando el líquido de los frenos hierve, hace que los frenos se desvanezcan al conducir en carreteras de baja pendiente.
  • La humedad acumulada corroe las partes metálicas que se encuentran en el sistema de frenado. Esto eventualmente causará problemas.
La solución a estos problemas es fácil. El líquido de los frenos debe revisarse y cambiarse regularmente según lo recomendado por el fabricante de tu coche.

Señales de que tu coche necesita frenos nuevos

Los frenos cuando empiezan a rendir defectuosamente presentan una serie de comportamientos que te pueden servir como señales para guiarte respecto a cuándo deben ser cambiados. Entre estas señales se encuentran:
  • Chirrido agudo: Esto significa que las pastillas de freno rozan los rotores.
  • Tu volante se mueve cuando se detiene el coche, lo cual indica que los rotores están deformados y están causando este problema.
  • Tienes que pisar más al pedal del freno para detener tu coche.
Los coches que se mantienen regularmente tienen una gran capacidad de frenado. Toma las decisiones correctas para el sistema de frenos de tu coche y cambia el líquido de frenos regularmente.

Recuerda que el líquido de frenos y las pastillas deben reemplazarse de acuerdo con tu estilo de conducción y las necesidades específicas de tu coche. Esto hará que tus frenos funcionen sin problemas.

21 de abril de 2020

  • 21.4.20
El poder de las nuevas formas de comunicación no tiene límites. Desde hace más de una década las redes sociales llevan la voz cantante en lo que se refiere a difusión de información, a crear tendencias de movimientos sociales, o a que las empresas lleguen con sus bienes y servicios ofertados a un número mucho más amplio de potenciales clientes.



Las principales corporaciones comerciales del mundo no dejan pasar desapercibido este hecho. Buscan introducir en personas con perfiles en redes sociales con mucha influencia sus productos, realizando así campañas de marketing muy productivas. La red social que se ha convertido en referencia de estas prácticas en los últimos años es Instagram. En ella, se encuentran infinitos personajes famosos con millones de seguidores, quienes reciben el día a día de todos sus ídolos, así como todos los mensajes que quieran compartir con sus followers.

Pero, ¿son reales todos esos seguidores? Esa pregunta está en el aire desde hace algún tiempo, donde diversos estudios han demostrado como la frecuente compra de seguidores es una técnica habitual llevada a cabo por numerosos de estos afamados perfiles. Con estas técnicas se magnifican perfiles que tendrían mucha menos repercusión, y así obtener contratos o colaboraciones más suculentas con determinadas marcas publicitarias.

A tenor de esto el negocio de compra de seguidores, likes o comentarios dentro de las redes sociales puede ser muy buena opción para todas las partes involucradas. Webs como Comprarvisitas otorgan al usuario poder navegar en las múltiples opciones existentes, y mediante una pequeña contraprestación económica poder contemplar como nuestro impacto y nuestra repercusión con todo lo que compartamos aumentará exponencialmente.

El poder de las redes sociales en general, y de Instagram en particular, no para de aumentar con el paso del tiempo, por lo que todas las marcas quieren ser visibles de una manera notable. Los denominados ‘influencers’ abarcan todos los campos: cocina, moda, deporte, farándula…, son algunos de los ejemplos más claros en los que los diferentes anunciantes de estos temas pueden encontrar un potencial nicho de mercado de millones de personas. Elegir correctamente el perfil indicado para potenciar esos productos, es la acción más difícil que deben analizar todos los anunciantes, ya que un gran número de seguidores puede ser el primer indicativo de conveniencia a la hora de realizar esa acción de marketing, pero hay otros muchos puntos a analizar.

Entre ellas, conocer la buena prensa que tenga el personaje en cuestión, y el nivel de aceptación de todos los mensajes que comparta con sus seguidores. Si estas dos premisas se cumplen, unida a un gran número de followers, la campaña de marketing en cuestión llevada a cabo, tendrá muchas miras de ser exitosa para todas las partes involucradas.


7 de abril de 2020

  • 7.4.20
Nada se habla estos días marcados tristemente por la pandemia mundial del Covid-19 del discreto lugar que ocupa el derecho a la salud en la Constitución Española de 1978, la cúspide de nuestro ordenamiento jurídico. El coronavirus ha conseguido que los más escépticos sean conscientes de la enorme importancia de mantener a toda costa un sistema sanitario público de calidad en un debilitado Estado del Bienestar como el nuestro.



La Constitución reconoce en su artículo 43 –dentro del Capítulo Tercero del Título I, “De los derechos y deberes fundamentales”– el derecho a la protección de la salud y refiere que “compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios”, precisando que “la ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto”.

Un lugar que a día de hoy se antoja insuficiente, pues el Derecho Constitucional agrupa en tres grandes bloques los derechos y deberes de nuestra ley de leyes según sus garantías: un nivel máximo reconocido a derechos como la vida, el honor, la libertad de expresión o la educación; un nivel intermedio en el que figuran derechos como el matrimonio, la propiedad o el trabajo y un nivel mínimo dentro del Capítulo Tercero –los “Principios rectores de la política social y económica”– en el que se incluye este derecho a la salud, la Seguridad Social o el medio ambiente.

Mi propuesta es que en una futura reforma de la Constitución se incluya en el catálogo de derechos con mayores garantías un derecho fundamental a la sanidad pública, universal y gratuita, de modo que se entienda como un derecho inherente a cualquier persona residente en nuestro país, independientemente de su capacidad económica y nacionalidad de origen.

Desde el punto de vista jurídico este cambio supondría una mayor protección del derecho, ya que los ciudadanos podrían recabar su tutela de una forma preferente y con mayor rapidez ante los juzgados y tribunales, llegando incluso a instancias máximas como el Tribunal Constitucional en busca de su amparo.

Además, los legisladores del futuro deberían respetar su contenido esencial, una prerrogativa que a día de hoy no protege al derecho a la salud, garantizado únicamente por lo que dispongan “la legislación positiva, la práctica judicial y la actuación de los poderes públicos”.

En la práctica, el reconocimiento de un derecho fundamental a la sanidad pública, universal y gratuita podría contribuir a que se destinaran más recursos económicos y humanos al sistema sanitario, con la consiguiente mejora de la atención primaria y la reducción de tiempos en las listas de espera, con unos profesionales que no tengan que marcharse a otros países porque los sueldos en España sean bajos, y se impediría que cualquier Comunidad Autónoma –son estas las que tienen la competencia de sanidad– potencien los centros privados en detrimento de los públicos, como ha ocurrido en algunas regiones durante los últimos años.

A diferencia de la Constitución, el Estatuto de Autonomía para Andalucía sí recoge en un lugar destacado el derecho a la “protección de la salud mediante un sistema sanitario público de carácter universal”, en concreto en su artículo 22, donde dispone un catálogo de derechos para pacientes y usuarios del Sistema Andaluz de Salud, aunque también se remite al legislador para establecer los “términos, condiciones y requisitos” del ejercicio de estos derechos.

Es cierto que días atrás se ha esbozado en diferentes medios de comunicación la idea de un gran pacto nacional por la sanidad. Yo propongo dar un paso más e incluir en una futura reforma constitucional la necesidad de blindar una sanidad pública, universal y gratuita como derecho fundamental que goce de las mayores prerrogativas de nuestro ordenamiento jurídico.

A nadie se le escapa la complejidad que supone llevar a cabo este cambio por la rigidez de nuestra Constitución. Incluir un nuevo derecho fundamental en la Sección 1ª del Capítulo Segundo del Título I, denominada “De los derechos fundamentales y de las libertades públicas”, requiere la aprobación del Congreso de los Diputados y el Senado por una mayoría de dos tercios de los diputados y senadores en ambas cámaras, la posterior disolución de las Cortes Generales y la ratificación del nuevo Parlamento por idénticas mayorías, además de un referéndum del cuerpo electoral.

Sin embargo, por su naturaleza de Gobierno de coalición y su escasa mayoría parlamentaria para afrontar cambios estructurales, tal vez cuando esta decimocuarta legislatura toque a su fin, Partido Socialista y Unidas Podemos deban poner sobre la mesa un proyecto de reforma constitucional de gran calado con aspiraciones reales de conseguir un amplio consenso entre las distintas fuerzas políticas del arco parlamentario.

Es decir, renunciar a máximos como la posición de la Monarquía o el lugar preferente de la Iglesia Católica para no posponer más en el tiempo otras grandes cuestiones como esta mayor protección de la sanidad, el blindaje de unas pensiones dignas, un mejor encaje constitucional para Cataluña y otras regiones históricas –reconociendo el papel de las 17 autonomías y la pertenencia del Estado a la Unión Europea–, aspectos como la limitación de mandatos o los aforamientos, impedir los bloqueos a la hora de formar gobiernos reformado el artículo 99 para la elección del presidente del Gobierno, reforzar otros derechos como la vivienda o las políticas sociales o revisar el papel del Senado como verdadera cámara de representación de los territorios y no como cámara de segunda lectura legislativa, o una más adecuada tributación del trabajo por cuenta propia, cuestiones siempre debatidas en las campañas electorales y sistemáticamente olvidadas.

Por lo acontecido en los últimos años, sabemos de la extraordinaria dificultad que supone un gran pacto de los diferentes partidos políticos, pero sus dirigentes nos deben este esfuerzo. Los ciudadanos somos quienes debemos exigirlo de una forma más contundente. El Estado del Bienestar en una sociedad como la nuestra, con una edad media cada vez más avanzada, hace imprescindible que la sanidad y las políticas sociales sean el mejor servicio que presten los poderes públicos para que de una vez el ciudadano sea el centro de la vida pública.

JESÚS ORDÓÑEZ TORRES

25 de marzo de 2020

  • 25.3.20
Queridos amigos: ¡qué malos hijos tendrá esta señora doña Tierra, para que el niño Boris (que es un rajón), el Donaldo (que allá le va...), el de los ojos achinados (que a quién habrá salido...), el Pedrín y toda la numerosa ralea de esta oronda señora; para que, digo, la única manera de que se queden quietos sin matarse en las carreteras, sin echar bombitas de peste que le tienen a la pobre mujer y a toda la calle los estómagos levantados; en fin, sin hacer tantas trastadas, la única manera, digo, sea castigarlos sin salir mientras a ella le salga del moño! ¡Tenga usted familia numerosa para esto!



Y luego pagan justos por pecadores... No que al Solanito y al Jose, que son buenecetes, también ha habido que castigarlos, por tal que no se diga en la calle de Los Planetas que doña Tierra quiere a unos más que a otros... ¡Hay que joderse (que no nos oiga mamá diciendo picardías)! Nada, nada: un cachete a tiempo tampoco le hace daño a nadie...

Dice doña Tierra (madre al fin) que la culpa son las juntas; que los niños de más chicos no eran así, pero que desde que se les pegaron el Fondomonetarillo ese, el Banquito (¿no será el Paquito?; a la doña estos niños la tienen "más liada que la pata un romano"), uno que le dicen el Topamí y otros pocos así... La pobre señora, más buena que el pan blanco, ni siquiera conoce por sus nombres a toda la pandilla, pero ya le daban mala espina.

¿Y qué puede hacer una madre con tanto niño, mire usted, con la de cosas que tiene una? Y todo el día con los aparatillos esos, que parece que cuelgan de los árboles, que si "ja, ja" y "xq sí" y a hacer gansadas que le dicen, cree, retos... ¡Pero señor!, ¿los retos no eran una cosa de las novelas de caballerías, o unas tiendas de segunda mano?

Y luego, como está la tele. ¡Ojalay, ojalay, dice doña Tierra, hubiera nada más una televisión como cuando ella de más chica, a joderse con los coros y danzas y Luis Aguilé; pero luego había cosas la mar de bonitas, como cuando los teatros y la clave; y los programas de música (que a la señora Tierra –Tierri que le decían en su juventud–, como a toda la calle Planetas, la música siempre le hizo tilín como una cosa muy suya). Que sí, que anunciaban el Soberano y los cigarros rubios... Pero, ¡anda, que ahora con lo del juego! A ver, el tabaquillo y el vino, al fin y al cabo agricultura son: de la tierra vienen y conocemos quienes lo producen, nuestros vecinos son.

Y también se "jarta" uno de darle al frasco o al cilindrín: ¡qué curdas, que les dicen "jumeras" cuando se complican con el tabaquillo, vio Tierri de joven, que estaba más pendiente! ¿Y esto qué juego ni qué leches es? Para juego las canicas, el de la oca y hasta el “candicrás “. ¿Y en qué fanega se planta el juego ese de la tele? ¿En qué campo se recoge? Vamos, que quién produce.

Y que no tiene “jartura”: mientras más les dan, más quieren; y ni como el bingo, que por lo menos había que ir al sitio, se socializaba y tenía un horario: está uno solo a las tantas y “jugando” por la tele. Le da a la señora Tierrra en la nariz que lo que hay es “muncha “ mafia y mucha ruina. Y el Boris, el Donaldo, el Pedrín, ¡hala!, a decir que no es tan malo, mama, y el otro día llegó un facturón...

Nada, nada. Castigados sin salir, a ver si le bajan los humos. Y que pagan justos por pecadores, a ver... ¿Aprenderán algo los “joíos” niños estos? El otro día, doña Tierra Gea de Dios (que es su nombre completo, Pacha para los amigos) pegó la oreja al suelo por oír qué tramaban esos bribones. ¡Pues no que uno de los más tontos (doña Tierra es madre, pero no ignoranta) le estaba diciendo a otro que la que iban a liar de fiesta y follón cuando los soltara nuestra señora, en vez de estarse tranquilitos!

¡Otros pocos días en casa! ¡Pendejos! ¡Granujas! ¡Manteses, como decía mi abuela! Ahora se acuerda Tierri del nombre de una coplilla moderna, que ya tenía casi olvidada, de la Laurie Anderson: Language is a virus, “El lenguaje es un virus”. ¿No será Human is a virus, “El ser humano es un virus”?

Con lo monos que eran de chiquititos… A ver si aprenden, leñe.

JOSÉ ANTONIO PONFERRADA

2 de febrero de 2020

  • 2.2.20
El sistema fiscal del Principado de Andorra, con sus normas tributarias y sus impuestos, convierten Andorra en un destino privilegiado para los inversores extranjeros.

Un marco fiscal atractivo

Conviene destacar que en Andorra no hay impuesto de sucesiones ni impuesto sobre el patrimonio, y los intereses bancarios están exentos de imposición hasta los 3 000€ anuales. Los diferentes impuestos que existen en Andorra conllevan muchas ventajas tanto para las personas físicas, residentes o no en el Principado, como para las empresas andorranas.



Para los no residentes fiscales: IRNR

Si no vives en Andorra (no has obtenido el estado de residente fiscal), probablemente tendrás que pagar el IRNR (Impuesto sobre la renta de no residentes).

Tu tasa general es del 10%. Se trata principalmente de trabajadores fronterizos de España o Francia que trabajan diariamente en el Principado. Si tu interés es montar una empresa, visita de turismo o residir permanente, visitando el sitio web dedicado a la asesoría para crear empresas en Andorra Andorra Advisors encontrarás personas especializadas que podrán darte una asesoría legal y eficaz del tema de tu preferencia

En Andorra, las empresas están sujetas a 2 impuestos principales: el Impuesto de Sociedades (IS), el Impuesto General Indirecto (IGI) y de manera indirecta por afectar a los titulares de la empresa, a un tercero: el IRPF

Impuesto de Sociedades (IS)

Introducido en 2012 y con un tipo máximo del 10%, el Impuesto de Sociedades (IS) grava los beneficios realizados por las empresas. El sistema fiscal en Andorra prevé ventajas particulares durante los tres primeros años de actividad de una empresa. Este impuesto no se impone a los holdings que tienen acciones en otras sociedades matriculadas fuera del país. Es tan bueno el régimen fiscal que atraen a muchos inversionistas europeos e internacionales.

Cabe destacar que España y Andorra han llegado a un acuerdo bilateral para impedir la doble imposición en relación con la fiscalidad andorrana de las empresas.

Estas son las principales líneas de tributación en Andorra, que los impuestos y las tasas aplicados en el Principado se refieren a individuos o creadores o compradores de empresas: el monto del principal impuesto andorrano (el IRPF, el impuesto a la renta personal) es de hasta el 10% de los recursos anuales declarados;

El impuesto de sociedades (IS), el eje principal de la tributación andorrana en el sector empresarial, es como máximo el 10% de los beneficios obtenidos cada año;

• El IVA (el IGI, impuesto general indirecto) es del 4,5%, es el más bajo de Europa el sistema fiscal de Andorra no incluye el impuesto a la riqueza (ISF) o el impuesto a la herencia;

• El monto de las contribuciones a la seguridad social (CASS) es bajo en comparación con lo que se practica en otros países europeos. ¡El sistema de protección andorrano es considerado el mejor del mundo!

Un sistema fiscal que favorece la inversión inmobiliaria

El impuesto sobre la Plusvalía, y la legislación sobre los alojamientos turísticos favorecen la inversión inmobiliaria en Andorra por parte de inversores extranjeros.

La Plusvalía en Andorra

Introducido en Andorra en 2006, este impuesto grava la venta de un bien inmueble cuya adquisición es inferior a 10 años y se paga en el momento de la venta del bien. El Gobierno efectua una retención del 5% del importe de la plusvalía durante un período de 3 a 6 meses para poder verificar que no existen sanciones administrativas en curso y para controlar el valor del bien declarado.

Si quiere comprar un apartamento en Andorra para alquilarlo como apartamento turístico, tendrá que someterse a la fiscalidad andorrana y, concretamente, a la ley de alojamientos turísticos actualizada en 2017. Esta ley requiere que se declare el alquiler temporal en el Ministerio de Turismo y se obtenga un número de registro para cada unidad inmobiliaria. Dicho número permite la práctica de esta actividad y otorga una clasificación según los criterios del servicio del ministerio.

Es tanto el auge de crecimiento de andorra ya sea para la creación de empresas, turismo o para volverse residentes que sacan a Andorra de la lista negra de paraísos fiscales según reporte anual de la unión europea.

FOTOGRAFÍA: J.P. BELLIDO

13 de enero de 2020

  • 13.1.20
Los asesores son personas que pueden proporcionarte conocimientos y aconsejarte sobre temas determinados en diversos ámbitos, esto va a depender del área en la que el asesor esté especializado, esta labor la hará por supuesto a cambio de una remuneración. Por lo general el asesor procura desempeñar su trabajo en sectores en donde hay pocas personas o profesionales con conocimientos y experiencia suficientes.



En la actualidad la asesoría es bastante usual, aunque ahora se utiliza de manera formal ya que anteriormente se utilizaba informalmente. Un asesor te podrá dar todo el apoyo que necesites para que puedas desarrollar tu negocio efectivamente. Además, también podrás comprender de una mejor manera el tema en el que te están asesorando, por lo que simultáneamente estarás adquiriendo conocimiento.

Además un excelente complemento para los asesores es sin lugar a dudas un abogado, específicamente los abogados penalistas. En www.abogadoenalcala.com/penal/ se encuentran abogados penalistas profesionales y con amplia experiencia, y te pueden proporcionar apoyo en caso tal de que se te presente una situación relacionada con ley en tu negocio, inclusive el propio asesor puede sugerirte acudir a un abogado penalista.

¿Cuáles son los tipos de asesores que existen?

En el mundo de las asesorías existen diferentes tipos de asesores, cada uno dedicándose a un sector en específico. Pero entre los asesores más comunes de www.asesoriaenleganes.com se encuentran los asesores financieros y los asesores de inversiones, ambos igual de importantes para todo tipo de negocios ya que precisas tanto planificar tu dinero y saber en qué debes invertirlo para que tu negocio o empresa tenga éxito.

Entonces, ¿cuál es el rol de un asesor financiero? Este tipo de asesor se enfatiza en aconsejar en los casos en que hay poco conocimiento en el ámbito de las finanzas, pueden inclusive servir como mediadores entre compradores y vendedores, lo cual es definitivamente bastante útil.

Una de las labores más importantes de un asesor financiero es registrar cada una de las transacciones que se llevan a cabo o que se formalizan. Además, deberá regirse siempre por las leyes para evitar cualquier tipo de inconveniente. Igualmente, cuando se trata del establecimiento de las relaciones comerciales, también podrá brindarte apoyo el asesor financiero.

Ahora, respecto a los asesores en inversiones, estos son profesionales dedicados a ayudarte a determinar cuáles son las inversiones más convenientes para ti y tu negocio. Este tipo de asesores han sido muy exitosos hasta el punto de que las personas con fortunas más grandes del mundo tienen un su propio asesor en inversiones.

El asesor en inversiones establecerá los métodos o estrategias para invertir, basándose totalmente en ti, por lo que va a depender de ti la inversión que vayas a hacer en cuanto a lo tolerante que puedas ser al riesgo y tus preferencias de inversión.

¿Cuál es la labor de un abogado penalista?

Los abogados penalistas cumplen una labor muy importante y necesaria dado a que se dedican a defender o a acusar dependiendo si representa a un denunciante o a un investigado en un tribunal penal. Su objetivo es la preparación y la ejecución de una estrategia para defender o acusar para lograr de este modo el convencimiento de los jueces de que su cliente tiene la razón en el juicio.

Por supuesto, para hacer esto posible, el abogado penal deberá recolectar información y pruebas de su cliente para así poder argumentar su estrategia, cada palabra y prueba que sea presentada deberá ser convincente respecto a los hechos acontecidos, beneficiando así al cliente.

El abogado penal es quien tiene un gran poder sobre la libertad de las personas, por ende son profesionales de suma importancia y al momento de escoger uno debes hacerlo muy bien ya que lo que se tiene en juego es la libertad y es algo incomparable en cuanto a valor.

Visite este sitio si necesita más información sobre Asesorías o Abogados.

  • 13.1.20
El trabajo de un tapicero se basa en agregar acolchado y fundas suaves a los muebles para hacerlos más atractivos y cómodos. Suelen trabajar con materiales como el cuero, gamuza o algodón. Sin embargo, la tapicería como profesión no es para todos, y es mucho más que los divertidos aspectos artísticos que ves en los muebles.



Por lo tanto es de gran importancia al momento de contratar un tapicero, buscar a una persona que tenga amplia experiencia y conocimiento, tal como la puedes encontrar en www.emebetapiceros.com, de este modo garantizarás que el trabajo que te realicen será de calidad, tal cual como lo esperabas.

Entonces, los tapiceros calificados al desempeñar su trabajo pueden estar involucrados en:

- Trabajo de fábrica, tapizado de artículos completos o partes particulares, como por ejemplo los sillones o los reposabrazos de los sillones.
- Trabajo artesanal en piezas individuales de muebles nuevos o tapizados de muebles antiguos.

De igual modo, los tapiceros también podrían llevar a cabo las siguientes labores en su trabajo:

- Planificar el trabajo, asesorar sobre telas y calcular costos.
- Prepara patrones y plantillas.
- Realizar los cortes necesarios de la tela.
- Arreglar correas y resortes.
- Cubrir los marcos con acolchado y tela con costuras, grapas, tachuelas o pegamento.
- Hacer cojines.
- Agregar adornos como franjas y botones.
- Retirar la tapicería vieja y repara el marco antes de volver a tapizar.

Es importante que el tapicero siga las reglas de seguridad y salud en todo momento, independientemente del lugar en donde trabaje. Un tapicero puede trabajar en una fábrica o taller, en los cuales generalmente trabajaría en un sistema por turnos. Aunque también puede trabajar por cuenta propia, y las horas de trabajo dependerán de la cantidad de pedidos que tenga.

Factores que deben cumplirse en el trabajo de tapicero

Velocidad: Ten en cuenta que la labor de tapicería no es un pasatiempo debido a que los pasatiempos se pueden hacer en el tiempo que tú quieras, por lo que puedes disfrutar plenamente el proceso y alejarte si te sientes frustrado u ocupado. Pero un tapicero profesional se va a la quiebra bastante rápido si no puede obtener suficiente trabajo para pagar las facturas, esto significa que debe finalizar sus trabajos en un lapso de tiempo adecuado.

Calidad: La velocidad y la calidad son caras opuestas de la misma moneda, pero un tapicero calificado debe centrarse en ambas por más estresante que pueda llegar a ser. Lleva mucho tiempo lograr resultados profesionales consistentes e incluso más tiempo para lograrlos a una velocidad profesional. Como deben satisfacer a los clientes, cada detalle debe ser casi perfecto.

Esto significa que el tapicero debe ofrecer un trabajo de excelente calidad en un lapso de tiempo que no sea muy prolongado para cumplir así con las expectativas del cliente y que éste por supuesto se convierta en un cliente fijo.

Las labores usuales en un día normal de un tapicero

Diariamente los tapiceros ajustan, instalan y asegurar el material en los marcos de los muebles, utilizando herramientas eléctricas, pegamento, cemento o grapas. Elaboran muebles con relleno de fibra suelta, algodón, fieltro o relleno de espuma para formar superficies lisas y redondeadas.

Una de las principales responsabilidades como tapicero es examinar los marcos de los muebles, la tapicería, los resortes y las correas para localizar defectos. Algunos también pueden unir sujetadores, ojales, botones, hebillas, adornos ornamentales y otros accesorios a cubiertas o marcos, utilizando herramientas manuales.

En un día normal de trabajo, otra cosa que hacen los tapiceros es leer las órdenes de trabajo y aplicar el conocimiento y la experiencia con los materiales para determinar los tipos y cantidades de materiales necesarios para cubrir las piezas de trabajo.

Herramientas del Tapicero

Son muchas las herramientas que necesita el tapicero en este artículo puede ver herramientas de uso cotidiano, herramientas Mannesmann en este artículo.

11 de junio de 2019

  • 11.6.19
Los mercados de intercambio de divisas constituyen los mercados financieros más grandes del mundo. El monto agregado del valor monetario de los mercados FX (divisas) supera el valor total de acciones, bonos y otros mercados de activos en términos de volumen de trading y otros parámetros. Acceder a los mercados de divisas es fácil, y están abiertos las 24 horas del día, los cinco días de la semana, siendo el lugar ideal para que los nuevos operadores aprendan sobre mercados financieros.



Pares de divisas

Cuando opera en un mercado de divisas, básicamente apuesta a que una moneda subirá de valor y la otra bajará. Estas dos monedas se muestran como un par. El par más negociado en el 2019 es el EUR/ USD. Esta abreviatura representa el emparejamiento del euro, expresado en dólares estadounidenses. Si ve la cotización del EUR/USD es de "1,1168", esto significa que necesita un dólar y 11,68 céntimos para comprar un euro. Tenga en cuenta que la cotización no es "1,11". Eso no sería lo suficientemente preciso para el trading FX.

Si en el anterior ejemplo del EUR/USD observa el cambio de cotización de 1,1168 a 1,1170, eso indicaría un debilitamiento del dólar estadounidense, ya que ahora se necesitan más dólares para comprar un solo euro. Por supuesto, dos décimas pueden no parecer un gran movimiento, pero si se trata de miles de millones de dólares o euros, sería un cambio significativo.

Precio

Los pares de divisas se cotizan en centésimas de puntos porcentuales. Por ejemplo, el dólar estadounidense no se cotiza en dólares y céntimos, sino en dólares y centésimas de céntimos. Cada una de estas unidades se denomina pip o punto básico. Los pips son la base de los intercambios de divisas, y por una buena razón. Si los valores se cotizaran en unidades más grandes, habría demasiada volatilidad. Mantener las cantidades con las cantidades negociadas y cotizadas en pequeños "porcentajes de porcentajes" permite a los operadores ver cambios muy pequeños del valor y, por lo tanto, tomar decisiones más inteligentes de compra y venta.

Terminología

Al igual que ocurre con todos los mercados financieros, el mundo del FX tiene su propia jerga. Los operadores que participan regularmente en el intercambio de divisas están familiarizados con una terminología que suena extraña para el oído no entrenado. Estos son algunos de los términos FX más comunes que los nuevos operadores deben conocer:
  • Margen: la capacidad de operar con dinero prestado.
  • Apalancamiento: la capacidad de realizar grandes operaciones con solo una fracción del valor de trading. Si su bolsa le permite operar con 400 $ por cada dólar en su cuenta de trading, tiene un apalancamiento de 400 a uno.
  • Pips: un movimiento de una centésima del uno por ciento en un par FX. El ejemplo anterior del EUR/USD mostró un cambio de dos pips, de 1,1168 a 1,1170.]
  • Pipetas: fracciones de pips, utilizadas por algunas bolsas para mostrar pequeños cambios en el valor.
  • Hedging (cobertura): tomar una posición opuesta a la que ya se ha abierto.
  • Llamada de margen: una advertencia de su bolsa de que se está quedando sin fondos y corre el riesgo de no poder hacer más transacciones.
  • Spread (diferencial): la diferencia entre el precio ASK y BID en cualquier cotización de un seterminado par FX.
  • Brókeres STP: estas entidades permiten a los operadores tener acceso directo a otros compradores y vendedores mediante la combinación de un gran número de cotizaciones institucionales.
REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

2 de mayo de 2019

  • 2.5.19
Desde que se creara el juego, la ruleta no solo se ha convertido en un elemento básico que no puede faltar en los casinos del mundo entero, sino que ha sido uno de los más queridos. Se piensa que fue creada por el matemático y científico Blaise Pascal, mientras estaba experimentando con la creación de una máquina de movimiento perpetuo.



Pascal no pudo crear esta turbina incesante, pero así, sin pretenderlo, diseñó la plantilla para la ruleta moderna. Han surgido cambios y han aparecido nuevas variaciones, pero la emoción de este juego no ha hecho más que aumentar con el paso de los años. Si aún no la has probado, juega a la ruleta y sabrás de lo que hablamos.

¿Por qué no nos queda más remedio que amar a la ruleta?

La atracción que sentimos por la ruleta procede en buen grado de su sentido implícito de sofisticación, clase y elegancia. Obviamente, también se debe a que quien se pone al frente tiene la posibilidad de ganar una buena cantidad de dinero.

Por otro lado, antes teníamos que ir a una ciudad de apuestas como Las Vegas o Montecarlo para jugar a la ruleta de forma legal, si no, pocas opciones quedaban. Pero hoy en día, podemos jugar a la ruleta prácticamente en cualquier lugar en el que nos encontremos, gracias a los juegos online. Tan solo necesitamos un dispositivo con conexión a Internet para entrar en un casino virtual, y así poder pasar un rato de lo más divertido jugando a la ruleta en línea.

¡Las distintas versiones de la ruleta nos encantan!

Otra razón por la que la ruleta tiene tanto gancho es porque existen distintas versiones, si bien la europea y la estadounidense son las más comunes. En la ruleta europea, la rueda cuenta con 37 ranuras, lo que incluye las ranuras del 1 al 36 y una ranura para el 0. Por su parte, en la ruleta americana nos encontramos con una rueda con 38 ranuras: ranuras del 1 al 36, una ranura para el 0, y otra para el doble 0.

No obstante, estas no son las únicas versiones. En California tienen una versión de la ruleta en la que utilizan tarjetas en lugar de la propia rueda, y que es conocida como “la ruleta de California”. Por otro lado, está comenzando a abrirse camino en los casinos la conocida como ruleta strip-triple 0 de Las Vegas.

A pesar de su nombre, la ruleta europea se encuentra disponible en muchos casinos de Estados Unidos. Tiene la ventaja de que es muy fácil de jugar, y ofrece las mejores probabilidades a los jugadores.

Y además… ¡En los casinos nos dejan tomar notas!

La mayor parte de los casinos nos dejan tomar notas. Eso nos permite a los jugadores aprovechar para documentar los números agraciados. Algunos rastrean sus apuestas, así como sus victorias y derrotas. Eso sí, tan solo podemos tomar notas con papel y lápiz, quedando prohibido el uso de los teléfonos inteligentes y dispositivos similares con este fin.


7 de septiembre de 2018

  • 7.9.18
La posibilidad de pedir un préstamo nos abre muchas puertas en el mundo de hoy. En este artículo reflexionamos de forma teórica qué debemos tener en cuenta según el objetivo para el que pidamos el préstamo.



Según el portal financiero Matchbanker, una de las claves a la hora de decidir si pedir un préstamo, es la finalidad para la que se va a usar el dinero. En general se distingue entre tres tipos:

a. Necesidad
b. Oportunidad
c. Ocio

Los préstamos por necesidad son aquellos que se piden porque hay que pagar algún gasto y simplemente no se tiene efectivo para hacerlo. Los préstamos de oportunidad son aquellos que se piden porque con el dinero del préstamo se va a conseguir producir un beneficio. Los préstamos de ocio son aquellos que se piden para darnos un capricho.

La cautela con la que hay que tratar los préstamos es similar en los tres casos, pero se deben evaluar de diferente manera.

En los préstamos por necesidad y para ocio, lo importante es asegurarse de que se va a poder devolver el dinero y no se va a cometer un impago. Lo más recomendable es hacer cuentas de forma seria en un papel o en el ordenador. Con un listado de ingresos y gastos exhaustivo veremos que margen hay entre ambos y sabremos cuánto dinero podemos destinar a devolver un préstamo. Si no salen las cuentas, pedir un préstamo no solo no solucionará el problema, sino que lo empeorará en el largo plazo.

En los préstamos de oportunidad además de nuestros ingresos y gastos tenemos que tener en cuenta el beneficio y riesgo potenciales. En este caso la idea es estimar la probabilidad de que nuestro proyecto salga bien y cuáles serán los beneficios. Por ejemplo, si se trata de una inversión estimar la probabilidad de que la misma nos ofrezca ganancias. Con ello podemos calcular la esperanza de la operación. Un ejemplo básico sería una inversión de 100 unidades que ofrezca un 10 % de rentabilidad, pero con un 5 % de probabilidad de que perdamos un 20 %. La esperanza de esta inversión es (100 unidades invertidas x 0,10 rentabilidad x 0,95 probabilidad de que salga bien) + (100 unidades invertidas x [-0,20] pérdida x 0,05 probabilidad de que salga mal) = + 8,5 > 0. El resultado es positivo, por lo que la inversión merece la pena.

Ahora tenemos que tener en cuenta los intereses del préstamo. Si estos son, por ejemplo, un 6 %, tendríamos que pagar un 6 % de 100 = 6. Como la esperanza de nuestra operación es de 8,5 si restamos 6 del coste del préstamo, todavía ganaríamos 2,5. Sigue mereciendo la pena.

Pero ahora tenemos que tener en cuenta lo mismo que hicimos en los préstamos por necesidad. ¿Podemos afrontar el pago del préstamo? Está claro que si la inversión sale bien, sí que podremos, pero debemos calcularlo para el caso de que no sea así. Si la cosa no va bien, de nuestro préstamo de 100, nos quedarían 80, porque el 20 % lo perdimos en la inversión. Además, tendríamos que pagar los intereses (6), así que realmente es como si nos quedaran 74. Por tanto tenemos que ver si con la diferencia entre nuestros ingresos y gastos regulares, podríamos afrontar un gasto extra de 74 unidades.

El gran problema de toda esta teoría, es que es realmente difícil estimar con exactitud las probabilidades de que las inversiones salgan bien o mal y, en algunos casos, incluso de estimar los beneficios. Por ejemplo, un préstamo para estudios es una inversión, pero ¿cómo estimar los beneficios de la misma? Es realmente complicado. No obstante, conocer la teoría siempre ayuda a tener un mejor enfoque de las finanzas.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

24 de junio de 2018

  • 24.6.18
Viajar es la forma más expedita para relajarse y disfrutar unas merecidas vacaciones después de un largo y arduo año de trabajo. De allí la importancia de saber seleccionar los mejores destinos para unas buenas vacaciones, aquí algunas opciones:



1. Canadá

Este país se encuentra entre los de mayor demanda por sus paisajes los que se encuentran compuestos por lagos, exuberantes montañas, muelles y graneros. Los que han vivido la experiencia, recomiendan turismo de rural ya que el turismo urbano resulta ser una mezcla de ciudades americanas con estilo europeo. Son tres las bellezas naturales que no te puedes perder: La Isla de Wolfe, las Cataratas del Niagara y las Cascadas de Waber. Lo recomendamos para el verano, ya que en la época de frío puede ser un poco insoportable para algunos.

2. Colombia

Para los amantes de la paz, para los que buscan playas de aguas hermosas color turqués, paisajes llenos de colorido, y tradiciones de un pasado ancestral y muchas construcciones estilo colonial, etc., factores que hacen de Colombia un sitio casi obligado de visitar en tus vacaciones. Entre los sitios que más se recomiendan están la Isla de San Andrés, Caño Cristales, Islas Rosario, Ciudad Vieja, el Amazona y lo que se conoce como la mística Ciudad Perdida, entre otras bellezas que encontrarás en Colombia.

3. Fuerteventura

Una de las ciudades de las Islas Canarias más hermosa, en Fuerteventura podrás experimentar el verdadero verano, con playa, sol y arena blanca. Los hoteles en Fuerteventura tienen ofertas y mucho que brindar para todos los turistas que lleguen a esta isla, no lo desaproveches.

4. Verano en Andalucía

El verano en Andalucía es el mejor tiempo para el buen disfrute por sus temperaturas y en los cuales los días son más largos, lo que hace que el disfrute sea más prolongado. Playas, paseos a luz de la luna o cuando comienza el ocaso, las ferias de Málaga, las fiestas Colombinas, las carreras de caballos de Sanlúcar, las fiestas de Pedro Romero y Goyesca, etc., son algunas de las principales atracciones.

En los veranos de Andalucía, se realizan muchas festividades llenas de música y de ocio, en general puedes vivir con toda la intensidad que desees los veranos en Andalucía.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

5 de marzo de 2017

  • 5.3.17
El 20 de enero de 2017 Donald Trump se convirtió en el nuevo presidente de los Estados Unidos, un hito histórico que no solo afecta a los estadounidenses. En un mundo globalizado y conectado como el nuestro, donde además todo depende de los mercados, todo lo que ocurre se acaba reflejando para bien o para mal en la economía. Por eso, la era Trump supone también cambios económicos.



La amenaza de deportar a millones de inmigrantes y, por tanto, impedir miles de millones de remesas para los países de los que son originarios, su intención de acabar con el sistema de salud impulsado por Obama, la advertencia de que se revisarán tratados comerciales internacionales con Asia, su intención de aplicar un nuevo modelo económico basado en el proteccionismo y su promesa de crear un nuevo plan energético explotando las reservas de gas y petróleo del país ya han sacudido los mercados de dentro y fuera de EE.UU.

Y esto es sólo el principio. ¿Cómo afectará Trump a las finanzas y al trading? En primer lugar, ya hemos visto alguno de sus efectos con la caída de las monedas de los países latinoamericanos. Sin duda, México es uno de los peor parados; el peso se ha desplomado a niveles de 2008. Pero también las divisas de otros países como Brasil, Argentina, Colombia y Chile han caído tras la victoria del republicano.

Tampoco las economías asiáticas van a salir reforzadas. China es un claro ejemplo. El nuevo presidente de EE.UU ya ha declarado que el país chino es su “enemigo”. Las tasas de importación que pretende establecer afectaría y mucho a las finanzas de China.

En el lado opuesto de la balanza encontramos algunos sectores tradicionales. Los analistas coinciden en que la victoria de Trump impulsará a las compañías de sectores clásicos, como la banca o el petróleo. Al renegar de las energías renovables, las empresas eléctricas, mineras y gasistas van a salir reforzadas. En cambio, el sector de las nuevas tecnologías e Internet, como Google o Facebook, saldrán perdiendo. No en vano, estas empresas apoyaban a Clinton en la campaña.

Del mismo modo, los analistas consideran que los inversores, al menos a corto plazo, van a huir de la bolsa para refugiarse en valores tradicionales, como el oro, el yen japonés o el bund alemán. Por el contrario, el dólar saldrá perjudicado. Al igual que el Ibex 35, aunque los expertos no creen que la bajada sea tan extrema como la que se vivió en junio del año cuando se votó sí al Brexit.

No hay duda de que el mercado está nervioso y de que cuando eso ocurre hay grandes y pequeñas caídas, junto a algunos ganadores. A juzgar por los movimientos del nuevo presidente de los Estados Unidos, lo más recomendable es invertir en los sectores energéticos, financieros y de telecomunicaciones. También las petroleras nos pueden dar beneficios, ya que Trump apoya una regulación mínima en el fracking. Y por supuesto el oro. En tiempos de cambios e incertidumbre, el metal noble siempre es una apuesta segura.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

28 de julio de 2016

  • 28.7.16
“Apenas quedan mujeres como las de antes”, decía Pérez-Reverte en un artículo hace casi una década. Con el título de Lamentarse, le tocaba a Juan Navarro escribir para este diario digital la última pérez-revertada que he tenido que leer en la Red. No me molesta mucho que las palabras de Navarro puedan tener un toque en la línea del individuo intelectualoide mencionado anteriormente, que tan aceptado parece estar en la sociedad española. Lo que realmente me indigna –como joven, como estudiante pre-parada pero, sobre todo, como mujer– es el tono machista y misógino que se esconde detrás de esta crítica que el autor hace a una generación, en su opinión, generalmente pasiva.



El autor se arma de palabras para hablar de una generación a la que no pertenece y desde una posición privilegiada. Dispara contra mi generación, de hombres y mujeres jóvenes, con piropos como “que solo sirven para quejarse y lamerse las heridas”. Y yo no puedo no enfadarme con él, acusando de pasivos a mis coetáneos, con los que comparto problemas y luchas e, incluso, la conciencia de saber que muchos de ellos lidian con problemas psicológicos; porque desde muy pequeños nos enseñaron que si nos esforzábamos –estudiando o decidiendo no hacerlo– llegaríamos lejos. Y algunos lejos están: a muchos kilómetros de donde quisieran.

Déjenos a los jóvenes lamentarnos; déjenos llorar, caer, sentir que no podemos. No queremos ni pretendemos que ustedes nos entiendan, porque nos tenemos a nosotros mismos para levantarnos. Solo quien ha vivido nuestras desilusiones, nuestros desvelos, nuestras penas, nos da el espacio y el tiempo necesario para reconstruirnos como el Ave Fénix. Pero, por favor, no utilice los problemas de la juventud de hoy en día para servirnos un discurso machista y misógino.

Déjenos a las mujeres lamentarnos; déjenos quejarnos, enfadarnos, gritar, sentir que merecemos más. Porque merecemos más, y mejor. Leo una y otra vez el artículo y usted no se refiere a las personas jóvenes: se refiere a las mujeres histéricas.

Déjenos quejarnos; déjenos salir del estado de represión político, económico y social en el que llevamos desde que la vida es vida. Déjenos reivindicar nuestra individualidad, a nosotras mismas como propiedad privada de nosotras mismas.

No nos amordace si después de toda una vida encerradas en nuestra casa, encargándonos de las labores y de la crianza, ahora reivindicamos la corresponsabilidad. La corresponsabilidad es no tener que sentirse afortunada si nuestros compañeros nos ayudan en tareas que son mutuas. Es el equilibrio: entender que para que yo pueda tener una vida productiva laboral y profesionalmente nuestro compañero debe entender que la vida personal es equitativa.

Déjenos con nuestra histeria y nuestra rabia, y no venga como hombre a decirnos sobre qué sí y sobre qué no podemos quejarnos para ser unas mujeres luchadoras, "como las de antes", según usted. Queremos trabajar, queremos tener el mismo salario y no se vaya usted a pensar que no lo queremos al precio de invertir la misma fuerza y el mismo tiempo. No necesitamos igualarnos al hombre para entrar en el mercado laboral: necesitamos tener igualdad de oportunidades en el acceso y en el mantenimiento. Para ello se dejaron la piel y la garganta muchas de nuestras antecesoras.

No se invente a la verdadera mujer luchadora, a la mujer pasiva y callada atada de pies y manos al yugo del hogar y la crianza, sin derecho a decidir, como era antes. No voy a decir que ahora estamos iguales, porque puede ser peligroso para nuestra sensibilidad. Ahora hemos accedido al mundo laboral, pero seguimos atadas al hogar y a la crianza y, si nos quejamos, somos mujeres histéricas, como la mayoría de los jóvenes que no dejan de lamentarse, según usted.

Reivindico mi generación, reivindico a mi juventud pre-parada, a mis compañeros y compañeras que llevan años luchando por un puesto de trabajo digno, por salir de la precariedad. Reivindico nuestra libertad. Que nadie se piense que vivir en nuestra casa a partir de una edad es seguir en nuestra zona de confort. No queremos que nadie lidie con nuestros problemas psicológicos, pero déjenos lamentarnos con libertad.

Pero sobre todo, reivindico a mis compañeras, las mujeres, y reivindico nuestro derecho a lamentarnos, porque suficientes siglos estuvimos calladas. Disculpe mis palabras. No vine a pedir permiso: vine a lamentarme.

MARI PAZ CLAR

19 de septiembre de 2015

  • 19.9.15
Pudiera parecer una noche normal, pero la de aquel día no lo fue. La tormenta aullaba en media selva y hasta el más feroz de los felinos estaba cubierto de una mezcla de ansiedad y miedo escénico al panorama que en el epicentro del Amazonas peruano se presentaba. Los animales asistían atónitos a una noche de monzón jamás vista: caían, con una levedad, una lentitud que coqueteaba con los límites de la gravedad, nubes de algodón de azúcar de colores hasta ahora imposibles.



Las reacciones del mundo animal eran de lo más inesperadas; los chimpancés, primeros espectadores desde las copas de los árboles, no tenían extremidades suficientes para sujetar las nubes que caían. Primero, exploraban estos las cualidades físicas del nuevo elemento del ecosistema. Algunos, al ver la dócil moldeabilidad de los algodones, comenzaron a darles formas en su propio cuerpo. Inesperadas pasarelas de primates en las ramas con coronas, ponchos, chalecos, pantalones –algunos incluyendo bolsillos–, y un sinfín de avalorios fuera de lo común y de cualquier stand de Inditex.

Por otra parte, en el sector arácnido se desató la locura, la incompresión: ¿Qué clase de enemigo de la misma especie, era capaz de producir y arrojar desde el cielo semejantes cantidades de seda? ¿Qué pretensiones podría tener un compañero de especie con tales creaciones?

A Sabingo, un perezoso de dos dedos, le pilló todo este asunto por sorpresa. Después de un ajetreado día, cayó rendido en un afluente del tronco de aquella palma, que hacía las veces de puente entre las dos aceras del Río.

Cuando despertó, pensó instintivamente en frotarse los dedos, asunto que por su complexión física, borró de su perezosa mente. Rozando su espalda, a más de tres metros de altura, se mecía río abajo una alfombra de algodones de azúcar, de tonos púrpureos y ocres. Sabingo, ruborizado por la mezcla de placer e interés por lo desconocido que suponía aquel roce constante de algodones de azúcar bajo su espalda, se dejó caer de la rama suave, levemente, sin pensar en las consecuencias de lo que estaba por venir...

Tan pronto como el perezoso soltó el último dedo que le agarraba a la rama, un estruendo de sonido familiar asoló la selva: había llegado El Monzón. Las nubes de algodón se deshacían en cada instante temporal y dimensional en el que Sabingo se encontraba.

Casi amanecía cuando, sin previo aviso, la lluvia cambió de temperatura y la luz de la lámpara cegó a Sabingo: el viento de poniente había apagado el termo y él, destemplado, se despertó en la bañera después de trece minutos de reloj durmiendo mientras el agua caía. A duras penas y mojado parcialmente, salió de la bañera con el apoyo de la taza del váter, y se atavió para una nueva jornada de trabajo. Le esperaba hoy la última volteada de la pasera. La uva ya tenía ese morado-oscuro-casi-negro que delataba el punto álgido para comenzar a producir El Dulce Pedro Ximénez.

Preparó con un cuidado rutinario su comida y la echó al fardelillo, para salir de casa y marcharse con sus compañeros de cuadrilla. No obstante, antes de salir, Sabingo volvió al cuarto, y con la luz apagada, sacó del segundo cajón de la cómoda un sobre de azúcar –de los muchos que guardaba– para el bocadillo de las once.

Empezaba, ahora sí, un día más.

FRANCISCO SOLANO GARCÍA ARIZA

20 de agosto de 2014

  • 20.8.14
El amor es una tontería, se comenta en nuestra calle de los desahuciados. La palabra da grima, o miedo, o reparo, o risa, o cuesta dinero decirla impunemente. Aunque también se dice en la calle que demasiada gente está entonando el adiós mundo cruel con caras rotas por la desesperación y brazos caídos de derrota, solitarios sin querencias o a quienes los nuevos verdugos postmodernos les robaron, a golpe de cifra macroeconómica, la única querencia que tenían, aquella donde había un lecho que a batallas de amor, campos de plumas.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

¿Qué hago yo empezando un artículo con un tema tan inútil, tan fuera del tiempo, tan menos actual? ¿Hay algo más tonto que el amor? La verdad es que se me ocurre alguien más que algo y no tengo disculpas para hablar en un periódico del eterno dilema del adolescente cuando los cara de bobo (solo apariencia, no vayan a creerlos) no cesan de regalar a diestro y siniestro, más que abrazos y cariños, barajas de miserias.

El otro día, un amigo me daba la brasa con aquella horterada de The Beatles, que no paraba de pinchar en Youtube mientras comentábamos ante un par de coñacs que nos vamos a la huelga por amor. Yo no iré a la huelga por amor a la clase obrera, ni siquiera por amor propio. Iré por puro odio, estoy lleno de resentimiento, de rabia, de ganas de escupir a algún banquero en su tostada con foie de Las Landas o en su copa de Mouton Rotschild. Eso más o menos fue lo que le dije a mi amigo.

Pero mi amigo me miraba incrédulo. “¿Y tú me hablas así a mí, a mí que soy un paréntesis?”. Reconozco que me descalabró el sentido. Sin saber, había yo dado en la idiotez. Mi amigo, de tan entregado, me parecía que fantaseaba un delirio demasiado antiguo para ser tenido en cuenta. Pero no. Yo ya sabía que mi amigo era paréntesis, pero su mirada serena me dejó un interrogante.

Él, que había querido ser el hueco de un abrazo, que sabía que, como paréntesis que era, podían borrarlo con una goma de aroma a nata o tacharlo atropelladamente con un bolígrafo, con uno de esos bolígrafos chinos que trazan en espasmo y por eso hieren mucho más, había querido ser un abrazo, un beso furtivo en una esquina oscura, una caricia secreta en un baile de máscaras, una espera en la puerta de un café, una despedida en las escaleras del metro y una llamada a la hora de la merienda. Y mi amigo me miraba desafiante, mientras sonaba All you need is love, y el licor se hacía viejo en las manos cansadas.

Volví a casa paseando bajo la luz de las farolas y pensé, paso a paso, bajo esa luz pálida que queda cuando no hay sol, que acaso no es tonto hablar de amor (como mucho, arriesgado, concedo), que quizá ser un paréntesis no sea cómodo, pero que los valientes no esconden debilidades, no inventan retóricas para ocultar que no son inocentes, y sí, sí son tan deliciosamente tontos que da gloria verlos en un mundo de cínicos engreídos.

Nada me hará cambiar respecto a mi opinión sobre aquella vieja canción de The Beatles, en cambio, daría cualquier cosa por ver una manifestación a las puertas de la Moncloa en que la gente se comiera a besos. ¡Os vamos a matar de envidia! Y abrazar al desahuciado. Y abrazar al banquero (a este con brazos como espadas). Y morirnos de gusto de ser tontos.

La pregunta sigue en el aire, ¿si no hay pasión, qué queda? Mejor ser paréntesis que “hacer lo que hay que hacer”. Que no me mata que me bajen el sueldo, que me condena al infierno que no me dejen ser capaz de alguna sublime tontería. Porque han olvidado que el mundo está lleno de gente con brazos que no abrazan, iré a la huelga, los seguiré odiando por ello, pero buscaré una boca donde encontrar el cielo, mientras los desprecio por competir con su cabello de oro bruñido en vano.

J. CARLOS FERNÁNDEZ SERRATO

30 de julio de 2014

  • 30.7.14
Resulta útil, para conocer algo más el paisaje político del país, repasar los comentarios que escriben los lectores en las ediciones digitales de los periódicos. Especialmente, aquellos que siguen a las noticias que polarizan las opiniones. Se encuentran ahí apuntes insólitos, casi siempre amparados en el anonimato, circunstancia que probablemente determine el predominio del exabrupto y la expresión descuidada.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Comentarios que, por su tono, ahuyentan otras opiniones más argumentadas, porque la respuesta con criterio se expone al escarnio del siguiente lector-escribidor que vuelca más bilis que cordura y, en tantos casos, más intolerancia que ortografía. Los hooligans de aquí y de allá terminan por hacer una criba natural que expulsa a los lectores con sentimientos de concordia, a las ópticas no aberradas que ven algo más que blanco o negro.

El cariz, la intensidad y el número de las respuestas aumentan cuando la noticia permite alargar la maldita sombra negra de las dos Españas. Lo que el texto no dice, y sólo con mucha imaginación podría intuirse, es tomado como excusa para un azote maniqueo que evoca violencia pasada.

Expresiones libres que alaban a unos y niegan el pan y la sal a otros, según el color político. En el reciente examen sobre Felipe González, a raíz de la entrevista de Millás, el insulto es tributario de los más cuidados mandobles propinados por los prebostes políticos, que son los que marcan objetivos.

Los lectores se enzarzan en una bronca encabronada que tacha de seres abyectos a todo sociata o pepero que, según la onda dominante, piense de modo distinto. Se perciben rasgos tribales que no ocultan la guadaña -tan querida de las dictaduras- que de buena gana segaría las voces contrarias.

Lo que subyace en muchos de estos comentarios es pura intransigencia. La bofetada gratuita que zanja el debate con el insulto y la descalificación, con las no-ideas. La expresión libre se encoge en una expresión pobre y torpe.

Humberto Maturana, que seguramente sería premio Nobel de no haber nacido en Chile -la Universidad de Málaga le ha otorgado un honoris causa-, dice que la democracia es el mejor estado posible para la naturaleza del ser humano: le permite ser libre. Pero cuando la libertad es utilizada para eliminar al contrario, el pacto de civilización es aplastado por el rodillo de la intolerancia.

El sentido último de la democracia, la convivencia, resulta aquí muy dañado. Pero aclaremos las cosas: los comentarios a pie de página no son los nutrientes de la intolerancia. Éstos suelen aparecer entrecomillados en los titulares de las noticias.

BERNARDO DÍAZ NOSTY

25 de septiembre de 2013

  • 25.9.13
El término "política" (del latín politicus y, antes, del griego πολιτικός (politikós) 'civil, relativo al ordenamiento de la ciudad o los asuntos del ciudadano') se define como una rama de la moral que se ocupa de la actividad, en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por hombres libres, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva. Es un quehacer ordenado al bien común.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Ciertamente, desde que tengo uso de razón, me he considerado un enamorado de la política y de todo lo relativo a la gestión pública. Como versa la definición anterior, el conjunto de ideas y valores que han conformado mi cuerpo ético se ha dirigido siempre a luchar por encontrar una sociedad libre e igualitaria, capaz de construir una convivencia recíprocamente constructiva, que alcance el bien común en todas sus acciones.

Este espíritu de suma, de crecimiento social y personal, que siempre me lleva a actuar de un modo concreto (a veces puede que equivocado), me obliga a responder siempre de un modo casi vehemente ante las afrentas que la política sufre, sobre todo en estos días. Jamás seré de esos que se definen a sí mismos como "apolíticos".

Sin embargo, dadas las circunstancias que actualmente nos asaltan día a día, cabe reconocer el hecho de que cada vez se hace más complicado defender la gestión pública. Más bien parece que la Política, antiguamente amada hasta el platonismo, hoy se ha convertido en una maltrecha alma, carente de fuerzas para sobreponerse a las interesadas caricias que sus usurpadores le confieren.

No creo, para nada, que la política deba ser eso que unos pocos devoran, bajo el precio de que los muchos agonizan de indignación, frustración o hambre. La Política debe ser, a mi entender, la herramienta que nos haga a todos libres, iguales y conscientes de nuestro propio poder, poder que ella misma nos inocula y nos conmina a ejercerlo en dirección al crecimiento social, recíproco y constructivo.

Hoy por hoy, decir "política" es cuando menos escupir al diccionario de la RAE. Nadie parece ser tan osado como para gritar a los cuatro vientos que es político y es irrespetuosamente descabellado pensar que alguien puede, más aún, definirse afiliado a un partido político. Pero ¿por qué? ¿Qué nos ha llevado a esta situación? La respuesta automática es “tenemos una casta política ruín y rastrera”. Respuesta automática y pocas veces razonada. Pero puede ser cierta, en algunos repugnantes casos.

Sin embargo, traeré a este punto las interesantes palabras del doctor Martin Luther King: “no me duelen los actos de la mala gente, me duele la indiferencia de la buena gente”. Es decir, el crecimiento de una sociedad justa e igualitaria es responsabilidad de todos y cada uno de los ciudadanos que en ella convivimos y, ante tropelías como las que estamos viendo, es el momento de que la buena gente dé un paso al frente y acabe con las malas acciones de quienes ven en la gestión pública la excusa para llenarse los bolsillos.

No importa quién esté empuñando la pistola, ni el color de ésta, el resultado va a ser el mismo: atropellos y robo de dignidad. Platón decía: “El precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres”. Amigos y amigas, lo hemos visto: nos sale demasiado caro desentendernos de la política. Actuemos y cambiemos las cosas. Hagamos política real y de verdad.

JOSÉ MIGUEL DELGADO TRENAS
Si lo desea, puede compartir este contenido:

20 de agosto de 2013

  • 20.8.13
Después de pasar un verano más convulso de lo esperable, tanto en lo personal como en lo social, he tenido la oportunidad de quedarme a solas con mis pensamientos, intentando buscar algo de luz o de lógica a tanto mascullar de dientes como el que nos rodea.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

No puedo dejar de pensar en el caso de esa persona que decidió encadenarse en las Oficina de Empleo de Montilla, víctima de la desesperación y de la impotencia que le generaba tener 60 años y no disponer de oportunidades para ayudar a su familia. Enseguida hubo quien decidió acudir a apoyarlo, a mostrar su complicidad, pero también hubo quien se dedicó a desprestigiarlo con comentarios que, sinceramente, prefiero obviar.

Así mismo, me vienen a la cabeza otras ocasiones en las que, como miembro de la Plataforma de Apoyo y Defensa a la Dependencia de Andalucía, la actualidad nos empujaba a mover ficha en respuesta a uno u otro evento pero que, las vacaciones, las malditas aunque necesarias vacaciones, nos ataban las manos hasta septiembre. Mi respuesta siempre era la misma: “¿en verano no hay problemas?”

Y problemas sí que hay: la gente sigue perdiendo sus trabajos; siguen luchando por poder pagar el alquiler; siguen evitando ir al médico porque no tienen para comprar los medicamentos; siguen sin ser atendidos a pesar de tener reconocida la situación de dependencia… Pero es verano y “necesito desconectar”.

No creo que ninguno de los parados que hay en este país haya tenido la oportunidad de desconectar del hecho de no tener qué poner en la mesa para sus hijos o de la preocupación del aviso de desahucio que les han dejado bajo la puerta.

No creo que la hija que no puede trabajar porque tiene que cuidar a su madre, se le olvide ni un segundo que perdió el trabajo porque la administración decidió no cumplir con un derecho subjetivo de ciudadanía que su madre tenía reconocido por una resolución oficial que le remitió esa misma administración.

No creo que ese empresario que decidió apostar por la dependencia y al que se las prometían de oro, que ahora se enfrenta al cierre y a la expulsión al paro de sus trabajadores, se le vayan de la cabeza sus rostros ni un segundo. Ni tampoco creo que tantos trabajadores y trabajadoras que ahora quedan sin empleo, puedan siquiera pensar en desconectar.

Sin embargo, hay que descansar. Nosotros, los que estamos siempre en la lucha, los que, como yo, aún tenemos la fortuna de tener un empleo, los que podemos dedicar nuestras fuerzas a pelear por los derechos y la dignidad de todos… tenemos que descansar. Y mientras, en nuestro descanso, la exclusión, la vileza de algunos, la inhumanidad de otros, la agosticidad de todos… acaban con la poca dignidad que nos han dejado. Pero hay que descansar.

Yo no quiero descansar, no quiero que ni uno de mis músculos se relaje ante el sufrimiento de cientos de miles de personas, jamás permitiré que mi grado de alerta se reduzca y, ¿sabéis por qué? Porque es necesario que sigamos peleando, luchando, exigiendo derechos, dignidad… Porque nos han robado el alma y el descanso nutre las fuerzas del que usa sus silenciosas zarpas para continuar su oscuro propósito.

Yo no quiero descansar hasta que no puedan descansar los que sufren, los que lloran, los que no tienen derecho de plantearse un alto en el camino.

JOSÉ MIGUEL DELGADO
Si lo desea, puede compartir este contenido:

3 de agosto de 2013

  • 3.8.13
Ahora que ya han pasado unos días del descarrilamiento ferroviario ocurrido en Galicia y que causó la terrible cifra de 79 fallecimientos, les invito a reflexionar sobre el asunto que lleva corroyéndome el estómago desde el primer día de esa desgracia.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN


Me refiero al maquinista que conducía el tren accidentado. Sí, ese hombre que vimos ensangrentado y aturdido minutos después del accidente. Ese mismo maquinista a quien dos días después lo vimos esposado, camino de los juzgados.

Como les he comentado, mi bilis y mis jugos gástricos me llevan destrozando el estómago desde ese desgraciado accidente. Primero, por todas esas víctimas que se han ido para siempre; y segundo, por el asqueroso escarnio, criminalización y linchamiento mediático que ha sufrido el maquinista del tren. Maquinista que apareció esposado en un coche policial como si fuera un asesino.

Un hombre que ha tenido un fallo: un error que ha causado la muerte de tanta gente. Un hombre que no ha dudado en declararse culpable. Un hombre que dijo desde el primer momento que iba a una velocidad muy superior a la permitida. Un maquinista que ha dado la cara porque se ha hecho responsable de su desgraciado error.

El primer día del accidente ya circulaba en las redes sociales y en los medios de comunicación una frase totalmente descontextualizada de este maquinista que, años atrás, comentó a modo de broma que iba a 200 por hora con el tren y que la Guardia Civil no lo iba a multar. Ese comentario, ahora utilizado de una manera oportunista, se manipula para confundir mucho más a la opinión pública.

Un comentario banal y socarrón hecho mucho tiempo atrás lo sacan de contexto ese día fatídico para hundir a un hombre que, evidentemente, ha cometido un grave error, y que, seguro, lo va a pagar muy caro. No por la pena que la Justicia pueda imponerle. No, eso es lo menos duro. La peor condena que va a tener ese hombre para el resto de su vida será su conciencia. Saber que él se equivocó, y que, por eso, murieron todas esas personas.

¿Y quieren saber lo de mi estómago? ¿Les apetece que les cuente por qué quiero vomitar desde ese aciago día? Pues porque me da asco todo lo que he visto y oído. Que directivos de Renfe y Adif, desde el primer momento, se quitaran de en medio eludiendo responsabilidades, sin haber cotejado siquiera la famosa caja negra. Echaron toda la mierda encima de un maquinista, que estará hundido en el fango el resto de sus días.

Lo que yo me pregunto, y las autoridades no me lo han explicado todavía, es cómo es posible que un solo hombre vaya en la locomotora de esos velocísimos trenes. Circulan a lomos de esos titanes de la velocidad solos, sin la compañía de otro conductor. Esa figura que antes se denominaba Ayudante de Maquinista, una figura ferroviaria que lleva años desaparecida. Ayudante que en momentos críticos pueda echar mano de los controles de la locomotora para evitar cualquier tipo de accidente, al igual, que lo podría hacer el copiloto de cualquier aeronave.

Esa es la cuestión, sí, por qué van solos los maquinistas, queridos lectores. En esos grandes trenes de Alta Velocidad, los conductores van solos, por un mísero sueldo que no cubre la gran responsabilidad que llevan sobre sus espaldas, una responsabilidad que nuestro maquinista llevará ahora de por vida sobre su conciencia.

Sí, miles de solitarios maquinistas llevan sanos y salvos, todos los días del año, a millones de viajeros que cogen cada día el Ave. ¿Por qué no preguntan a todos esos altos cargos ferroviarios que descargaron la responsabilidad sobre el maquinista cómo es posible que permitan márgenes de maniobra manual tan peligrosos? ¿En el siglo veintiuno, en la gran era del AVE, los maquinistas tienen que reducir la marcha de 200 kms/hora manualmente tres kilómetros antes de acercarse a una curva que solo permite la circulación a 80 kms/hora?

¿En la era de las automatizaciones de ordenadores inteligentes se ponen las vidas de unos centenares de viajeros en las manos de un maquinista? Y díganme, ¿quién es responsable de eso?

Yo no lo sé. Pero sí tengo algo claro: que el único que se puede salvar de esa responsabilidad es el maquinista que vi por la tele. Sí, ese hombre que caminaba aturdido y sangrando, y al que después lo llevaron esposado camino de los juzgados como si fuera un vulgar asesino.

GONZALO PÉREZ PONFERRADA
Si lo desea, puede compartir este contenido:


DEPORTES - MONTILLA DIGITAL



FIRMAS

Montilla Digital te escucha Escríbenos