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Mostrando entradas con la etiqueta Buzón del Lector. Mostrar todas las entradas
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11 de febrero de 2021

  • 11.2.21
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de un poema remitido por Juan Antonio Prieto López en memoria de su sobrino, fallecido el 11 de febrero de 2019 a la edad de 23 años. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


En el silencio lejano y sencillo,
allá en las alturas,
un abrazo vuela unido
al recuerdo emocionado
por el sobrino perdido.

Te fuiste dando la vida
por los que aquí se quedaron;
silencioso gemido de rabia y pena
que, al recordar hoy tu entrega,
callado suena.

Llegue hasta ti mi oración
y que tu ejemplo nos sirva de guía
pues solo con el valor y la razón
se es capaz de dar, por los demás,
la vida.

Que mi voz se alce y te rinda gratitud: un homenaje.
A ti, compañero
y a otros que, como tú,
ángeles teñidos de azul,
nos cuidáis desde el cielo.

Descansa en paz.

JUAN ANTONIO PRIETO LÓPEZ

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


25 de enero de 2021

  • 25.1.21
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta de agradecimiento al Ayuntamiento de Montilla por parte de una vecina de la calle Barreruela por la limpieza de un solar ubicado en esta vía. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


A través de estas líneas quiero dar las gracias al Ayuntamiento de Montilla que, por fin, ha puesto los medios de los que dispone para dar respuesta a una reclamación que los vecinos de la calle Barreruela venimos haciendo desde hace años. Los dueños de un solar que tenemos frente a nuestras casas llevan años sin actuar en él, con el perjuicio que eso ocasiona a quienes vivimos al lado.

Hemos visto ratas, serpientes que han llegado a colarse dentro de nuestras casas, por no hablar de un forraje que ha llegado a medir metro y medio de altura, con el consiguiente peligro de incendio que ello supone, o los problemas para circular por una acera invadida por las plantas.

Pero, por fin, el que la sigue la consigue, y por ello quiero agradecer al Ayuntamiento de Montilla su actuación para que este solar esté en condiciones.

AURORA PÉREZ VÍBORA
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


21 de enero de 2021

  • 21.1.21
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta dirigida al Grupo Municipal de Ciudadanos por parte de una de las componentes de la plataforma en defensa del transporte urbano en Montilla, ante el rechazo de la formación a la compra de un nuevo vehículo para el servicio. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Recientemente, Montilla Digital publicaba una noticia en la que el portavoz del Grupo Municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Montilla, Sergio Urbano, rechaza tres propuestas del gobierno socialista para invertir hasta 660.000 euros en tres actuaciones concretas, entre ellas la compra de un autobús urbano. Como componente de la plataforma en defensa de un servicio municipal de transporte urbano de calidad en Montilla, no puedo estar de acuerdo con la postura de Ciudadanos.

Nuestra plataforma se movilizó recogiendo firmas, tanto escritas como digitales, que entregamos en el Ayuntamiento, además de dar a conocer nuestras demandas a través de distintos medios de comunicación. Asimismo, hablamos con el alcalde, Rafael Llamas, quien nos aplazó a septiembre de 2019 para mantener una nueva reunión –encuentro que a día de hoy seguimos esperando–, a la vez que anunció que el Consistorio pretendía comprar dos autobuses, cosa que tampoco se ha hecho.

Por todo ello, invito al portavoz de Ciudadanos que mire todo lo que se publicó en el año 2019 referente a la adquisición de un autobús para Montilla. Un grupo de cinco mujeres estuvimos luchando por un autobús nuevo para que diera servicio por la tarde hasta el hospital, que recorriera más barrios, y ofreciera un mejor servicio. 

En el año 2020, y como consecuencia de la pandemia sanitaria por el coronavirus, tuvimos que desistir de nuestra propuesta ya que el paso que nos quedaba por dar era celebrar una manifestación, cosa imposible con el confinamiento.

Como montillana que soy, sé la necesidad que tenemos de un autobús nuevo para Montilla que, además, recorra todas las calles más transitadas pues, desde hace un tiempo y por un motivo que desconozco, el autobús no pasa por la Puerta Aguilar y Corredera, siendo estas las calles principales de Montilla y donde más viajeros se subían y bajaban.

Señor portavoz del Grupo Municipal de Ciudadanos, sé que todo el dinero que se invierta en el covid-19 es poco dado el desastre que está haciendo para autónomos, hosteleros y comercios, pero también se necesita un autobús, y que éste recorra las principales calles de Montilla.

AURORA PÉREZ VÍBORA
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


16 de enero de 2021

  • 16.1.21
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de la queja de un usuario del Skatepark situado en el Parque Enrique Tierno Galván, muy cerca de la pista de atletismo. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Me gustaría expresar la frustración de tantos deportistas que practicamos deportes alternativos a los convencionales; de personas que no podemos realizar nuestro hobby o deporte favorito, en primer lugar, por la falta de instalaciones adecuadas y, en segundo lugar, por el mal uso de las existentes por parte de ciertos ciudadanos.

En concreto, quisiera hablar de la problemática existente en el Skatepark de Montilla: exacto, la pista con rampas que tantos padres confunden con toboganes para sus hijos, sin ser capaces de comprender el peligro que ello supone.

Recientemente tuve un pequeño desencuentro con una pareja que, ante el evidente mal uso que estaban haciendo de la pista, poniendo a sus propios hijos en peligro, se negaban a hacer un correcto uso de la misma. 

Los niños estaban tirándose por la rampa cual tobogán de parque acuático y, al comentarle a sus progenitores si podían quitarse de la pista mientras el resto de usuarios hacía un uso correcto, me contestaron con una sorprendente negativa, alegando que "somos ciudadanos de Montilla y tenemos derecho a estar aquí".

Sinceramente, la mayoría de padres comprenden esta situación y amablemente se retiran o, incluso, los más comprensibles lo hacen sin necesidad de decirles nada. Pero esta pareja no era capaz de ver el peligro ante sus ojos. 

La madre me amenazó con llamar a la Policía y, como la invité a hacerlo, cogió su teléfono y se dispuso a ello. Yo intentaba darles argumentos para que comprendiesen que no es correcto lo que estaban haciendo.

¿Por qué no meten a sus hijos en la pista de futbol mientras se está jugando un partido?¿Por qué no los invitan a entrar en la pista de atletismo durante una competición? ¿Pondrían a sus hijos a jugar en mitad de una carretera? ¿Entonces por qué no suben a los columpios a tirarse por el tobogán en lugar de tirarse por una rampa, inhabilitando la misma para el resto de deportistas?

Cual ópera bufa, el padre comentaba que podían estar allí porque tenían una bicicleta. Ni que decir tiene que era cierto: el padre estaba en mitad de la rampa, sentado en la bicicleta de su hija pequeña. En fin, una actitud cuando menos cuestionable para dar ejemplo.

En resumen, los padres subieron al encuentro de la Policía, que no apareció en el Skatepark. Supongo que al explicarles la situación, si es que de verdad llamaron, ellos mismos se desacreditaron. Y es que está claro que hay unas normas de uso que hay que cumplir en todos los espacios deportivos, y éste no es una excepción: es una pista para practicar deporte, no un tobogán.

Podría acompañar esta carta con una fotografía en la que se ve la pista llena de niños jugando y ni una sola bicicleta o patín, pero evidentemente la culpa de esta conducta no es de ellos, sino de quien les haya enseñado a hacer eso.

Por favor, animo al resto de padres y madres a hacer un uso debido de este espacio. Y al igual que no se meterían en una pista de pádel sin pala, eduquen a sus hijos para que hagan un buen uso de estas instalaciones; que aprendan a usar la bicicleta o a patinar, pero no a molestar al resto de deportistas por simple cabezonería.

Tenemos una pista pequeña pero hay sitio para todo el que quiera aprender y, quién sabe, a lo mejor sus hijos descubren una nueva pasión.

FRANCISCO ALCAIDE RUIZ

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


15 de enero de 2021

  • 15.1.21
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de un comunicado emitido por una empresa montillana para desmentir un bulo acerca del origen de un contagio por coronavirus. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Ante las informaciones que se están difundiendo en las últimas horas, cuyo origen es desconocido, queremos puntualizar lo siguiente:

CJM Worldwide, S.L. y Amapolas Decoración, S.L. desmienten tajantemente lo que se considera una falsedad, “fake news” o bulo y que se transcribe a continuación:
Una serie de comentarios han aparecido recientemente en la localidad de Montilla (Córdoba), los cuales hacen referencia a una fiesta que habría tenido lugar en las instalaciones de la empresa durante las vacaciones de Navidad. A esta fiesta habrían acudido trabajadores de la misma, familiares y amigos, la cual habría traído como consecuencia varios contagios e infectados en coronavirus a la localidad de Montilla (Córdoba).
Ambas empresas cumplen un estricto protocolo contra la COVID en sus instalaciones que, desde el primer momento, está garantizando la seguridad para sus trabajadores.

Por lo tanto, reiteramos que en ningún momento se ha producido ninguna reunión con carácter lúdico festivo en las instalaciones de nuestra empresa, ni fuera de ella durante las vacaciones de Navidad. La empresa junto con sus trabajadores desmienten este hecho y lamentan profundamente la existencia de estos bulos que pueden provocar desinformación, por lo que se ve obligada a reiterar su falsedad.

EL EQUIPO DE DIRECCIÓN DE LA EMPRESA

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


12 de enero de 2021

  • 12.1.21
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta remitida por los sindicatos mayoritarios de la Policía Local de Montilla en respuesta a las declaraciones del alcalde, Rafael Llamas, sobre la próxima convocatoria de la Mesa de Negociación. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Señor alcalde:

Tras las declaraciones que ha realizado para el canal local de televisión, y el comunicado emitido por usted en prensa, no nos queda otra que contestarle por este medio, a la vista de que su falta de respeto hacia sus policías está empezando a bordear lo indecoroso. 

Es evidente que usted piensa que los representantes de los policías somos tontos, o nos hemos caído de un guindo, porque de otra forma no se entiende lo que dice. Nos remite a una Mesa de Negociación que lleva más de dos años parada, aunque ahora, curiosamente, vuelve a activarse –casualidades de la vida, mire usted–, donde hay esperando una propuesta que hicimos los sindicatos, un trabajo arduo al que le prestó nula atención.

Nos demuestra usted de esta forma que en su Ayuntamiento hay trabajadores de primera y de segunda. Si eres el secretario, la interventora o un jefe de negociado, por ejemplo, solo se necesita de su firma para mejorar las condiciones laborales. Por el contrario, si eres policía, administrativo o jardinero, tus condiciones tienen que verse en una Mesa de Negociación que nunca ha avanzado. Eso sí, una vez obtienen la mayoría absoluta, lo primero que hacen ustedes es subirse el sueldo.

En lo concerniente al concejal de Seguridad Ciudadana, Francisco García Zamora, persona que es muy apreciada por una gran parte de la plantilla, lo ha dejado usted “con el culo al aire”. Negoció durante siete meses unas condiciones que favorecían a todas las partes, donde nuestras pretensiones se vieron disminuidas en un 70 por ciento, pero que entendíamos que dada la situación eran justas; y cuando llega la hora de concretar todo, usted lo deslegitima y lo pone a los pies de los caballos.

El problema del delegado de Seguridad Ciudadana es que usted es su jefe, no es otro, aunque ahora lo defienda ante la opinión pública. Es público que en el año 2018 se firmó un acuerdo para establecer los cuadrantes de servicios de los policías, algo que solo tardamos 15 años en conseguir, y fue debido a la situación política que se vivía en ese mandato: no se iba a enfrentar a los que, por entonces, eran sus socios de gobierno. Por ello, no se concretó lo que ahora se reivindica: termine usted de una vez por todas el trabajo, y hágalo bien. 

Por último, y así nos dejamos algo para cuando nos veamos, haga el favor de no mezclar las churras con las merinas. "Una buena parte de los ciudadanos de Montilla lo están pasando mal". ¿Nos lo dice o nos lo cuenta? Pero seguro que no es por culpa de las reivindicaciones de sus policías, sino por la diligencia de una clase política que, en plena pandemia, sube los impuestos y que el año pasado se subió el sueldo. 

Sin más, solo le pedimos que reflexione sobre los últimos acontecimientos y tienda la mano al diálogo, estando en la certeza de que juntos llegaremos a reconducir nuestra relación, solucionando buena parte de los problemas, aunque tengamos que dejar asuntos para debatir en esa Mesa General de Negociación de calendario interminable. En cualquier caso, el compromiso de la plantilla para con los ciudadanos de Montilla es incuestionable, y seguiremos ejerciendo nuestra labor de forma profesional, como ha ocurrido hasta ahora.

COMISIONES OBRERAS
UNIÓN SINDICAL DE LA POLICÍA LOCAL DE MONTILLA
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.



9 de enero de 2021

  • 9.1.21
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una queja remitida por los responsables del Hotel Los Felipes sobre el concurso de escaparates navideños promovido por el Ayuntamiento de Montilla. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Con motivo de la Campaña de Navidad, nuestro querido Ayuntamiento de Montilla presentó días pasados un Concurso de Escaparatismo, Tapa Navideña y presencia en RRSS en el que pedía la participación de hostelería y comercios locales.

Según palabras del segundo teniente de alcalde y delegado de Desarrollo Local, Manuel Carmona, "los concursos van dirigidos a sectores que lo están pasando mal". "Cuando comenzaron las limitaciones vimos que hacía falta algo de fuelle para darle un impulso a esos sectores", señaló el responsable de Desarrollo Local.

Asimismo, la primera teniente de alcalde y delegada de Presidencia, Hacienda y Organización Interior, Ana Rodríguez, apuntó que con estos concursos enmarcados dentro de la Campaña de Navidad se pretendía "potenciar el comercio y la hostelería premiando la participación".

Al respecto, Hotel Los Felipes decidió participar en el concurso de escaparates –ya que la cafetería permanece cerrada por reformas–. Una vez adornado el escaparate de la recepción del hotel, formalizamos la inscripción para participar en dicho concurso. Pasados unos días, recibimos una llamada telefónica en la que ante nuestra sorpresa, se nos comunica que no podemos participar por no pertenecer a la rama de comercio.

Por lo anteriormente expuesto, nos preguntamos, ¿dónde está el impulso anunciado por nuestro querido Ayuntamiento?

ANTONIO FELIPE MUÑOZ BARRANCO
FOTOGRAFÍA: A.F. MUÑOZ

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.



5 de enero de 2021

  • 5.1.21
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta de agradecimiento a los profesionales que trabajan en el Hospital Comarcal de Montilla. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Durante esta Navidad hemos perdido a nuestro padre, José Navarro López. Ha sido un dolor inconsolable en mitad de un año en el que tantas personas han sufrido el desgarro de ver desaparecer a sus seres queridos, arrebatados repentinamente por la pandemia del coronavirus. Compartimos el sufrimiento de quienes padecen esta ausencia por una enfermedad que asola el mundo. Y nos sentimos solidarios con ellos.

El fallecimiento de nuestro padre ha sido por otro motivo, un derrame cerebral que se lo ha llevado a los 88 años. Pero su paso por el hospital donde tanto se trabaja contra las dolencias nos ha permitido comprobar en primera línea la enorme profesionalidad del cuerpo médico, y también el grado de cariño y eficiencia con el que se trata a los pacientes.

En ningún momento, pese a su agotadora tarea, ahora complicada por la covid-19, dan muestra de desaliento y cansancio sino que, como seres sobrehumanos, se desviven por paliar el dolor de los demás.

Queremos mostrar desde aquí nuestro profundo agradecimiento a esta labor desprendida, llena de amor y de sabiduría, aplicando los avances tecnológicos que tienen a su alcance. Nuestra gratitud es sincera y cálida y está dirigida a todo el equipo asistencial de sanitarios, desde los celadores a los componentes del Módulo de Críticos, en especial a la doctora Mercedes Gómez García.

También guardamos una inmejorable opinión del doctor Adrián Montaño Martínez, que no solamente ha atendido a nuestro padre sino que nos ha rodeado a nosotros de toda clase de detalles para hacer llevadera nuestra estancia por el Hospital de Montilla, para estar cerca de nuestro padre.

En estos tiempos en que nos acosan las prisas y nos comportamos con demasiada ligereza, todos ellos nos han tratado con sensibilidad y gran humanidad. Es por esto que le brindamos abiertamente un claro agradecimiento con letras mayúsculas. Se han portado maravillosamente, con una conducta y desvelo extraordinarios. Empáticos, sencillos, cercanos... Solo merecen elogios y reconocimiento: GRACIAS.

LOLI NAVARRO ESPEJO
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.



30 de diciembre de 2020

  • 30.12.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta de Francisco Alcaide, colaborador de este periódico, ante el inminente cierre de 2020, un año marcado por la pandemia de la Covid-19. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Lejos de clasicismos ni retóricos deseos, pocas son las palabras que este humilde servidor puede derramar ya sobre el hastiado y rugoso papel que, debilitado y sucumbido por el desorden, ha dejado el paso de doce meses cargados de nefastos acontecimientos que han derramado la tinta impresa en sus miserias sobre un planeta abocado a su destrucción.

El aprendizaje que la historia, los libros y la vida misma nos ha regalado a lo largo de los siglos de nada nos ha servido cuando Goliat, un virus con ansia de exterminio, ha cogido a David echando una larga y fastuosa siesta de sueños arrogantes y llenos de debilidad. Despertar de esa panacea y llenarse de realidad ha significado acabar con las vidas de dos millones de personas, una cifra que aumenta con la misma celeridad que el avance del gigante filisteo.

La globalización nos convirtió en seres más humanos, más cercanos, más productivos, pero también más vulnerables y más receptivos a la propagación del virus. En un abrir y cerrar de ojos, lo que se tarda en ir de Madrid a Berlín, tardó el Covid-19 en instalarse en los hogares de todo el planeta, en acoplarse en las vidas de todo ser humano, en hacerse sentir y ser el hermano travieso de cualquier familia.

No supimos lidiar el envite cuando las autoridades así lo aconsejaban, hicimos de "nuestra capa un sayo" los consejos que nuestros sanitarios nos regalaban, hicimos burlas y chanzas de nuestra situación cuan bufones repletos de felicidad, abrazamos y acariciamos el borde del puente sin importarnos su altura. La realidad nos puso en nuestro sitio.

A diferencia de pandemias anteriores, mucho más mortíferas y genocidas, la ciencia está siendo el aliado fundamental en esta guerra biológica y bactericida. Aunamos esfuerzos, anhelamos realidades, somos alquimistas de nuestras propias ilusiones pensando, mas con el corazón que con la cabeza, que el final de la batalla está más cerca, que pronto abandonaremos la trinchera y como colofón, fusilaremos en el olvido que el 2020 solo fue un mal sueño, una pesadilla que nos cambió la forma de vivir y nos limitó la enjundia del abrazo.

La vacuna, esa luz potente y regeneradora ha llegado. ¡Aleluya, Hosanna en las alturas! dirían los creyentes haciendo similitud o semejanza con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Ninguna bendición ha de ser alabada hasta que colme de buenas noticias el cáliz de esta pandemia, hasta que las oraciones se conviertan en sanas curaciones, hasta que las plegarias desaparezcan de nuestra elocuencia. Solo hay una dirección hacia la gloria, y esa, será bendecida de la mano de la ciencia y la investigación.

Ahora, abocado a despedir un año repleto de adversidades y desavenencias, solo puedo escribir respetuosas palabras llenas de esperanza, advertir que la batalla no termina con la inyección del elixir de la felicidad, reprochar que la inconsciencia de algunos a derivado en la desgracia de muchos, siendo fiel a mi estilo de vida pensando que la vacuna solo será un receso en esta batalla, un intervalo o descanso que como en las mejores series continuará....

Feliz 2021

FRANCISCO ALCAIDE

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.
  • 30.12.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta de Piedad Molina ante el reciente cese de Francisco Repiso Navarro 'Yimi' como entrenador del Club Deportivo Apedem. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.



Francisco Repiso Navarro, más conocido por 'Yimi', no entrenará más al equipo Juvenil del C.D. Apedem. Esa es la decisión tomada por el supuesto presidente del club, que el pasado 28 de diciembre le informó de su destitución "por no cumplir con el perfil de entrenador".

Sorprende el argumento esgrimido por el presidente del club –que trasladó sin el respaldo de la junta directiva de la entidad– cuando, además de su larga trayectoria en el campo como jugador, Yimi ha ejercido como entrenador de fútbol durante los últimos 16 años, 11 de ellos dentro del propio C.D. Apedem, y el resto en diferentes entidades de la provincia, como el Aguilarense Juvenil, el C.D. Montalbeño o el Montilla Senior.

Desde estas líneas, me gustaría agradecer el apoyo recibido por decenas de compañeros y antiguos jugadores al conocerse su destitución, y poner en valor el trabajo desarrollado por Yimi a lo largo de todos estos años por el fútbol base y el deporte local.
PIEDAD MOLINA

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.

6 de diciembre de 2020

  • 6.12.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta dirigida por Rafael García de Sola, director de la Cátedra de Innovación en Neurocirugía de la Universidad Autónoma de Madrid y yerno de Rafael Cabello de Alba y Gracia, en respuesta a algunas de las declaraciones que manifestó Miguel Mora Hidalgo en este mismo periódico, durante el transcurso de la entrevista que le concedió al periodista montillano Manuel Bellido Mora (y cuya tercera y última parte puede leerse pulsando sobre este enlace). Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Estimado Miguel:

Apenas nos conocemos. Eras algo mayor que yo, cuando con unos 15 años te admiraba. Eras muy brillante en las intervenciones en la pandilla de amigos, como mi primo Rafael Ramírez y un inseparable suyo, mi hermano Luis. Yo me colaba, teniendo tres años menos.

Tú fuiste maestro, sin enterarte, despertando mi interés por la dialéctica. Ya con 15 años veía cómo era posible defender un ideal comunista, con el telón de acero enhiesto, Cuba, la URSS, etc., desde una posición burguesa de profesor universitario de clase media.

O cómo se defendía la igualdad ante gente joven, embobada, ilusionada, idealista, por la impregnación positiva de la Religión (no la negativa del infierno, que tanto se llevaba entonces y ahora en tu entrevista…). Pero en la Religión, los curas de izquierdas congruentes dejaban todo y se iban al Pozo del Tío Raimundo. ¿Algún comunista abandona su vida burguesa? ¿O, más bien, la incrementa? Se hacen doblemente burgueses.

He leído con atención y respeto la entrevista. Son muy interesantes varios detalles. Aunque los franquistas, fascistas o lo que desees llamarles te “persiguieran”, tú mismo constatas que los que te hicieron más daño fueron tus colegas comunistas. Y no dejas a ninguno vivo, incluyendo a Carrillo que, tendrá sus defectos, pero fue probablemente el personaje más grande de la Transición. El que verdaderamente la hizo posible.

Es muy obvio que, gracias al amparo que da la Administración a sus funcionarios, has vivido una vida plena en cuanto a libertad de pensamiento y obra. Lo que te ha permitido hacer grandes cosas como la Cooperativa La Unión. Pero en el fondo de la entrevista hay algo agrio, algo disonante. No estás en paz. Los demás no te entienden… 

¿Qué tipo de trauma familiar, personal, lleva a personas inteligentes como tú a la inquina, al rencor, o incluso al odio? Tú solo lo sabes. Desconozco la historia personal que te lleva a esta actitud. Pero cuando lo haces más relevante con tus comentarios sobre el padre de Blanca, mi mujer, no tengo más remedio que responderte, manteniendo mi sentimiento de admiración y estima hacia ti, pero siendo profundamente discrepante.

Fascista. Palabra “piedra” que lanzáis los dialécticos para incriminar a alguien. Sin saber que la Unión Europea coloca a la misma altura despreciable la ideología nazi-fascista que la comunista. Mi suegro, Rafael Cabello de Alba, no fue fascista. Nunca se puso la camisa azul del Movimiento Nacional. ¿Le hizo daño a alguien? ¿Te hizo daño a ti? Nunca le oí un mal comentario sobre ti. Creo que te tenía igualmente estima y respeto, aunque pudiera disentir de tus posturas vitales.

Rafael fue un hombre de la Transición. Así lo aceptó a sabiendas del precio político que suponía. Otros compañeros renunciaron o esperaron más cómodamente. Pero era muy consciente de que había que cambiar el régimen hacia un Estado de Derecho plenamente democrático. Y, créeme, he sido testigo directo de que fue uno de los que se empeñó en facilitar la Transición. Que salió bien, incluso en un periodo de crisis económica formidable. A lo mejor uno de sus méritos, además, fue hacer que el impacto de la crisis se atenuara…

Era un hombre bueno. Muy inteligente. Que hizo cosas importantes para mucha gente y para España. No intentes manchar su memoria. Uno siempre espera que líderes como tú sean capaces de corregir sus errores. Eso los engrandece. No todo es culpa o responsabilidad de los otros. Y, desde que somos mayores de edad, nuestra vida está condicionada principalmente por nosotros mismos, por nuestras propias decisiones. Sobre todo, cuando se nace y se crece en un ambiente burgués.

Al final, podrá uno llegar a ser alguien o hacer algo importante, o no. Pero lo esencial es haber sido lo suficientemente inteligente y emocionalmente equilibrado como para quedar en paz con uno mismo y con todos. A estas edades, es un buen tiempo para recuperar estimas, superar traumas, perdonar a los que nos han hecho daño, queriendo o sin querer. Desear ser perdonados. Para refugiarnos en nuestras familias, amigos, colegas... con una argamasa de cariño. Y, para el que las tenga, con creencias que nos ayuden en nuestra última aventura de salir de escena.

Con mi profundo deseo de enterrar animadversiones, un abrazo muy cordial.

RAFAEL GARCÍA DE SOLA

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


5 de diciembre de 2020

  • 5.12.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de un escrito remitido por una vecina de Montilla en el que solicita colaboración ciudadana para localizar una cartera que se extravió ayer en la Barriada de El Gran Capitán y que contenía una cantidad importante de dinero. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


En el día de ayer, 4 de diciembre, en torno a las 17.15 de la tarde, se perdió en la Plaza de la Aurora una cartera tamaño portafolio, de polipiel color negro y con cremallera. Se trata de una cartera de trabajo, que contenía facturas y una cantidad importante de dinero correspondiente a la recaudación del día de trabajo de la persona que la extravió.

Desde aquí me gustaría hacer un llamamiento a la honradez de quien haya encontrado esta cartera o a cualquier persona que haya visto o sepa algo sobre ella. Puede devolverla o dar la información necesaria para encontrarla en la Guardia Civil o en la Policía Local de Montilla, que están informadas de dicha pérdida.

El dinero no es del trabajador que perdió la cartera, sino de la empresa donde trabaja. Personalmente él y su familia están pasándolo muy mal por esta pérdida. Por eso, rogamos que se devuelva y se ofrecerá una recompensa por ello. Asimismo, rogamos la mayor difusión de este escrito para poder llegar al mayor número de personas posible. Gracias.

CARMEN REQUENA MUÑOZ

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


25 de noviembre de 2020

  • 25.11.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de un relato de Francisco Alcaide, colaborador de este periódico, sobre la celebración del Día Internacional del Día para la Erradicación de la Violencia de Género. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Sentía con estupor las pisadas que deambulaban por las escaleras. Cuando escuchó introducir la llave en la cerradura, temía de nuevo que el calvario de la noche anterior volviera a repetirse. Un portazo, unos ojos llenos de ira y, de nuevo, un puño cerrado eran la prueba evidente de que la historia sería igual, camuflada en un monólogo dictatorial sin derecho a réplica, un discurso ausente de diálogo preparado para llevarlo a casa y ponerlo en práctica de inmediato.

Agachada, acurrucada en mi vergüenza, intentaba mitigar los golpes con mis antebrazos, apretando con fuerza la mandíbula, procurando que mis gritos no provocaran la curiosidad de los vecinos. Sin lágrimas en mis ojos, suplicaba el fin de su ira, por mis hijos, por mis padres, volví a sentirme de nuevo la muñeca de trapo que es arrastrada de los pelos en las manos de cualquier niña malvada.

Cuando recobré la conciencia, estaba sola con mis pecados, esos que juré ante él que tenía, y mi mala conciencia me dictaminaba. Sin apenas sangre en mis venas, levanté mi estado de ánimo como pude e incorporé mi maltrecho cuerpo hasta que pude lavarme las heridas de la desvergüenza, esas que me provocaron mis actos impuros y pecaminosos.

Y lloré, lloraron mis sentimientos de no ser una mujer perfecta, ardieron mis deseos de no acariciar la felicidad de una persona normal. Y me preguntaba si para querer es necesario destruir, si para amar se debe de torturar, si para acariciar el paraíso hay que pasar primero por el infierno. Todos los días las mismas preguntas, todos los días las mismas respuestas. Golpes y más golpes.

Y entonces, ansiada de caricias, llegaban a mi mente los bonitos sueños de una quinceañera llena de ilusión el día de su boda. Volaba la imaginación cuando pensaba en mi apuesto príncipe cuando aparecía al galope de su esbelto caballo, de las flores que me regalaba, de los versos que me declamaba aunando esfuerzos en que arrancara una bella sonrisa.

Quizás me culpara por haber sido una mala mujer, una pésima madre y una peor amante. Quizás debía de volver a darle otra oportunidad, ofrecerle mi apoyo, escuchar sus problemas y descartar, como me aconsejaba mi amiga, la idea de dejarlo y abandonarlo.

Los moratones que adornaban mi cuerpo debían sanar a su lado y, un día más, estaba dispuesta, mi conciencia así me lo dictaminaba, a seguir junto a él. Cambiará, yo haré que cambie y convierta sus insultos en bellas palabras, sus fuertes golpes en suaves caricias, y sus gestos irascibles en cómodos y tiernos piropos. Yo haré que cambie...

El periódico de la mañana de un día cualquiera abría en portada con la terrible noticia de una nueva víctima de violencia de género. Nunca hubo denuncias, los vecinos no sospecharon, la familia desconocía cualquier atisbo de malos tratos. Rosa, asesinada a golpes en el salón de su casa, no escuchó los consejos de nadie, solo obedeció a la voz de su conciencia.

FRANCISCO ALCAIDE
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.

20 de noviembre de 2020

  • 20.11.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una respuesta colectiva, suscrita por ocho personas, a algunas de las declaraciones que manifestó Miguel Mora Hidalgo en este mismo periódico, durante el transcurso de la entrevista que le concedió al periodista montillano Manuel Bellido Mora (y cuya tercera y última parte puede leerse pulsando sobre este enlace). Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


No pongo en duda la libertad que cualquier persona tiene para opinar sobre los más variados temas pero si, haciendo uso de esa libertad, se vierten juicios que pudieran ser vejatorios para personas o instituciones, también deberá aceptar las réplicas que esas opiniones susciten. La libertad de expresión conlleva la responsabilidad por lo expresado y ambos conceptos son inseparables.

No hay nada más patético y bochornoso que resultar gracioso sin pretenderlo. Leer esta entrevista me ha arrancado muchas sonrisas, porque no todos tenemos, como Miguel, los dones de la soberbia y la falta de humildad. De poseerlos, me hubiese enfadado.

Es curioso cómo, la mayoría de las veces, los extremos se tocan. Por eso confiesa haberse sentido a gusto en un colegio religioso. Todos sabemos que la doctrina cristiana dice “todo lo mío es tuyo” y la comunista, “todo lo tuyo es mío”. Solo se diferencian en el orden de las palabras pero, según ambos, el objetivo es el necesitado. Aun así, Miguel, para el Colegio Salesiano, es un fracaso, pues ha aprovechado pocas de sus enseñanzas y, mucho menos, las religiosas.

Mientras escribo me siento seguro de no ofender, puesto que en una de sus refutaciones dice que somos un país muy poco dado a la autocrítica y que la recibimos mal, que siempre hablamos de los que atacan mucho. “Tonterías”, continúa diciendo, “lo que ocurre es que son inútiles y un inútil siempre se queja de los demás”. Justo lo que él hace en la mayor parte de la entrevista. Me alegra que sepa encajar las críticas mejor que la media. 

En cuanto a su afición por Unamuno, algo universal, debió quedarse en la lectura de su Vida de don Quijote y Sancho y pasar por alto muchas de sus intervenciones, algunas proféticas, como la entrevista que le hicieron en La Voz en 1931, donde dijo:

¡Qué majaderos son los separatistas! Cualquier aldehuela nos demandará el mejor día su estatuto. Son los separatistas una cuadrilla de literatos fracasados compuesta de locos y de vanidosos. No saben lo que piden. La única petición clara es que quieren ser guapos. Y la majeza es una endemia muy española. Y el comunismo es la enfermedad de moda. 

Si a la majeza del separatismo le llamamos endemia, llamémosle epidemia a la de esos señoritos denominados comunistas españoles. Estos últimos aún son más locos, más vanidosos, más ignorantes y más literatos fracasados que los primeros. A unos y a otros se les puede aplicar exactamente la terminación de uno de los pensamientos de Maquiavelo: Doy la vida por la vanidad”. Don Miguel parecía describir a Miguel.

Cuando se refiere a El Gran Capitán y a Isabel la Católica reitera que esos “gilis” no han hecho nada por España. Si, para él, parirte no es hacer nada por ti es porque no entiende el significado de un parto: acto doloroso, sagrado y lleno de increíbles emociones como lo fue la unidad de España. 

Isabel y Fernando son los creadores de nuestra nación y, El Gran Capitán, un Montillano al que estudian en West Point, posiblemente el más universal. ¿No debería un señor de izquierdas respetar a una mujer que fue un ejemplo de capacidad política? 

La suya es también una gran mujer, montillana, que estuvo y está siempre a su lado. En cambio, para él solo merece un leve asentimiento cuando el entrevistador la ensalza y pregunta por ella. Tiene mucha prisa en volver a hablar en primera persona.

Parece ser que antes del comunismo existe poco aprovechable en la historia: sólo San Francisco Solano y según el día y el medio de comunicación que le otorguen. El Inca Garcilaso tampoco es de su agrado: un mestizo valedor de los indios, incluso de su independencia. Me defrauda Miguel. ¡A ver si no va a ser comunista del todo! Eso explicaría que su partido no apostase por él... 

Por lo que se desprende de las afirmaciones del señor Mora, parece ser que la Montilla de finales de los cincuenta y comienzos de los sesenta era un páramo cultural, con la excepción de dos o tres “intelectuales”, entre los cuales, él el primero. 

No sé si el señor Mora sabe que, por esos años, se publicaban varias revistas en Montilla, que se hicieron algunas exposiciones regionales con notable éxito y que había –además del inolvidable Pepe Cobos– varios escritores más en nuestra ciudad. 

Que a uno no le agrade el ambiente cultural no quiere decir que no exista. Por otro lado, presumir de culto y decir que recitaba “El Piyayo” (como si de una hazaña intelectual se tratase) no deja de ser chocante. Si hubiese recitado a Brecht o a Evtuchenco (cuyos libros ya estaban publicados en los sesenta) todavía podría presumir, pero “El Piyayo” solía recitarse en las cenas gremiales en el momento de las copas.

Presume Miguel de ser soberbio y no tener nada de humildad. Decía San Agustín que la soberbia no es grandeza, sino hinchazón, y lo que está hinchado parece grande pero no está sano. No repara Miguel en lo insalubre que habrá sido para muchos su grandeza. “Humildemente” le recomiendo la lectura de su maestro, don Miguel de Unamuno, en su excelente ensayo Sobre la Soberbia, de 1904.

Se define como un predicador y, aunque el término es extensible a ámbitos no religiosos, debería buscar una palabra que no admita dudas sobre su laicismo: le recomiendo “charlatán”. Dice que los tíos listos no creen en nada, refiriéndose a la religión, porque sí está permitida la fe en dogmas políticos, a veces anacrónicos. 

Posiblemente hizo un mal aprovechamiento de la lectura de Don Miguel, San Manuel Bueno Mártir. Hasta su maestro se lo planteaba internamente en sus obras y, si bien él no creía, entendía la fe como algo positivo para el ser humano. Su maestro valoraba el deseo de que Dios exista tanto como su propia existencia. ¿Quién sabe? A lo mejor el más inteligente es el que es capaz de engañarse a sí mismo y no a los demás.

Según él, siempre lo estaban investigando. Vilarasau, director general en el Ministerio, lo defendió apasionadamente ante los investigadores, en 1975. Francamente, creo que solamente tuvo que mencionar a su, por él denostado, pariente, el jefe de los dos. La misma deducción nos lleva a Yagüe, “el torturador” que, o no lo era tanto, o no le dijo nada, o su inmunidad parental se impuso. 

Lo mismo sucedería más tarde, cuando fue “preso por cinco horas”; en realidad fue detenido, y no preso –él debería conocer la diferencia–, justo lo que tardó en enterarse un teniente coronel del Ejército, también “pariente político” suyo. De nuevo sonrío pensando en las connotaciones semánticas de la palabra “político”. 

Vuelvo a citar a Miguel: “Siempre estamos diciendo que ese fulano ataca mucho… ¡Tonterías! Lo que pasa es que son inútiles, y un inútil siempre se queja de los demás”. Cierto, ya sean Rosa Aguilar o Carrillo, los responsables de que, pese a su soberbia y determinación, no llegase a ser diputado.

A ver, que me pierdo... Se retira de Mapfre porque no quería ganar dinero para el capital y, en cambio, oposita para servir en una Administración franquista. Al mismo tiempo, critica a todos los que sirvieron en ella, ¿Qué más da ser ministro que funcionario? ¿Por qué era él mejor servidor de su país que su jefe en el mismo Ministerio? ¿Por qué un antisistema, de los restos de su partido, es ahora vicepresidente del “sistema”? ¿No podían otros intentar un cambio desde dentro?

Le recomiendo el artículo que Cambio 16 dedica a Rafael Cabello de Alba, bastantes meses antes de la muerte de Franco. En él, el único ministro que ha tenido Montilla apuesta decididamente por el cambio. Miguel solo quiere ver lo que ocurrió, ajeno a su voluntad, mientras era ministro; obvia lo que evitó, desde dentro, con sus gestiones.

Explicamos con detalle su distorsionada visión sobre Rafael Cabello de Alba del que, literalmente, dice:   “Era un franquista, reaccionario profundo, se plegó a todo lo que quería Franco hasta intervenir como miembro del Gobierno en las sentencias de muerte en la últimas etapas de Franco. Se lo tragó todo. No tuvo ninguna valentía, también hay que decir que era una persona educada, amable y saludaba a la gente, y está bien eso, pero él era franquista, fascista”. 

Sobre que era franquista no hay ninguna duda: en 1936, Rafael tenía diez años, pero todo el mundo en esa época lo era. El señor Mora seguro que sabe que existe el fascista de derechas y el fascista de izquierdas, pero tenemos la osadía de dar unas breves definiciones:

Fascismo de derechas: el fascismo era un movimiento político. La oposición al socialismo internacional y al comunismo es el que ha originado a un tipo de Estado, autoritario, antiliberal, antimarxista y antidemocrático.

Fascismo de izquierdas: es un término utilizado para categorizar aquellas tendencias en las políticas de izquierda que suelen ser comúnmente atribuidas a la ideología del fascismo. Utilizado por primera vez por Víctor Klemperer, cuando describe las similitudes cercanas entre el régimen nacionalista alemán y la Republica Democrática Alemana. Otros autores hablan del fascismo y del comunismo y sostienen que son reacciones totalitarias ante el liberalismo y la democracia. 

Quiere el señor Mora ofender a Rafael Cabello de Alba llamándole fascista. Si lo fuese, él no podría haber protagonizado tantos actos heroicos ante el “Régimen”, como nos cuenta en la entrevista. Sobre el Juicio de Burgos, tras el que se ejecutaron las últimas sentencias de muerte, sabe perfectamente Miguel que fueron una mera coincidencia con el Ministerio de Rafael Cabello de Alba y con su propio funcionariado en el mismo. Es como si imputamos al señor Mora las malas intervenciones del Ministerio de Hacienda. 

En este enlace se puede leer la entrevista de Manuel Bellido a Rafael Cabello de Alba Gracia, en Nuestro Ambiente, de septiembre de 1993, donde se entiende perfectamente la actitud e intercesión del ministro por los acusados.

Para Miguel, Rafael Cabello de Alba “no hizo nada por su pueblo”: ni un ambulatorio, ni un polideportivo, ni una residencia de ancianos… Solo La Unión ha sido útil para todos los montillanos, una entidad de la que fue cofundador, con rédito político, mientras los otros solo buscaban el pan de sus familias. Como atenuante, podemos decir que este doble rasero es normal en su partido, un partido que no fundó Miguel, porque no había nacido. Pero casi.

Cuenta el señor Mora que Pepe Luque, servidor del franquismo y requeté, “era más de izquierdas que nadie”. Perteneció a la Corporación que dedicó una calle en honor a Rafael Cabello de Alba. Él mismo, cuando fue alcalde, le quitó el nombre tras su transfuguismo idealista, por el que cambió el himno de las “Boinas Rojas” por La Internacional.

La verdad es que la Casa de los Luques era incomparable: gente abierta, tolerante y acogedora. Creo que nadie se podrá quejar del trato recibido. Al ser tantos hijos, en su casa se reunían todas las charpas de los diferentes hermanos. Pocos jóvenes de aquella época no consideran esta casa como algo suyo. 

De política se hablaba poco en los años sesenta. Recuerdo oír palabras como “carlismo” y “requeté”. El Carlista (Comunión tradicionalista) fue un partido político que luchó en la Guerra Civil junto a Franco. El requeté fue el cuerpo armado del carlismo. Esto no es una anécdota como quiere que la veamos el señor Mora: es un hecho histórico, con pruebas documentales bibliográficas y fotográficas.

José Luque Naranjo tuvo presencia de forma continuada en las Corporaciones municipales del Ayuntamiento de Montilla en el régimen de Franco: desde el 5 de febrero de 1961 al 2 de febrero de 1974. A Rafael Cabello de Alba y Gracia lo homenajearon otorgando su nombre a una avenida montillana, en el Pleno municipal del 15 de septiembre de 1969, siendo alcalde Mónico Pérez-Olivares Fuentes y, segundo teniente de alcalde, José Luque Naranjo.

En 1979, José Luque Naranjo sabía que nadie había quitado el nombre de Avenida de Las Mercedes por la fuerza, puesto que él estaba entre los agradecidos votantes del pleno que, por unanimidad, concedieron el nombre a la Avenida Rafael Cabello de Alba. Ahora, en 1979, en su primer mandato comunista, era el momento de quitarle su nombre.


En una entrevista a José Luque Naranjo, realizada en agosto de 2017 por Raúl Cantero y otros para La Taberna Local, intenta argumentar con infinidad de contradicciones la decisión tomada. Lo reproducimos textualmente: “Nosotros argumentamos en el Pleno que tampoco veíamos correcto poner el nombre de una persona viva a una calle, Porque una persona hasta que se muere, nunca se sabe qué trayectoria puede tomar su vida, y puede acabar siendo un granuja o un ladrón. Y una vez muerto, pues ya podemos ver toda su trayectoria y considerar si se debe poner o no su nombre a una calle”. 

La argumentación utilizada por el alcalde en el Pleno era falsa y, en la entrevista del 2017, también. Los motivos por los que quitaron el nombre a la calle los expuso en el Pleno, muy claritos, el teniente de alcalde, José García Romero:

Consideramos que una calle en Montilla no debe llamarse con el nombre de una persona que fue ministro de Franco y que colaboró con el régimen en un período que fue uno de los más duros del régimen”.

La dedicatoria de la avenida es resultado de un pleno del 15 de septiembre de 1969. La moción fue defendida por el concejal Jesús Calleja Moreno, argumentando todo lo que Cabello de Alba había hecho por Montilla. La moción fue aprobada por unanimidad, en vida del homenajeado, que aún no era ministro y con su voto favorable. 

Claro, en aquellos días, ser franquista no podía ser un argumento: hasta el “bueno” de Pepe lo era. José Luque Naranjo colaboró en el Régimen de Franco asumiendo varios cargos en las Corporaciones municipales del Ayuntamiento de Montilla. No es nada extraño pues, en esa época, todo el que ejercía una profesión u ostentaba un cargo tenía que estar, o aparentar estar, de acuerdo con los principios del Movimiento Nacional. Sí Miguel, sí: hasta Pepe Luque, el que era “más de izquierdas que nadie”, era franquista y monárquico. De don Carlos, pero monárquico.

Hay personas que se sitúan más allá del bien y del mal, que se creen investidos de una autoridad moral (que no viene de “mora”) que les permite juzgar y condenar a quien les viene en gana. Tal vez, muchas de las opiniones vertidas en esa entrevista no tienen otro objeto que provocar, sacar los pies del plato, porque eso da que hablar y se considera como una travesura inocente. 

Pero lo dicho, dicho queda y no estaría de más reflexionar antes de hablar. Incluso nos atrevemos a proponerle un tema de reflexión: el pecado que más se parece a la soberbia (de la que se declara adepto el señor Mora) es la envidia. En fin, ante tanto delirio, solo viene a mi cabeza algo que gustaba a Miguel, el estribillo de El Piyayo: 

¡A chufla lo toma la gente!
¡A mí me da pena 
y me causa un respeto imponente!”  

Nuestra opinión sobre la figura de Rafael Cabello de Alba y Gracia

Políticamente queremos dejar muy claro que Rafael Cabello de Alba y Gracia fue un hombre que sacrificó toda su posible carrera política por el bien de España. Nadie duda de su inteligencia, por lo que sabía que ser ministro en los últimos días del Régimen de Franco suponía renunciar a una posible carrera política y a una serie de emolumentos, como consejos de administración, direcciones de empresas, etcétera.

¿Por qué lo hizo? Pues, simplemente, por amor a su país, para luchar desde dentro, para que fuese posible una transición a la democracia y descartar una segunda Guerra Civil. Rafael se consideraba ministro de España, no de Franco. En definitiva, se inmoló políticamente por el bien común de los españoles.

Nos dan pena los que siempre están impartiendo doctrina, consistente en descalificaciones continuas al trabajo de casi todos los demás. Eso sí, con el vaso de whisky en la mano y renunciando, a priori, a la responsabilidad que lleva consigo gobernar. Es muy cómodo estar de por vida en la oposición, poner reparos a la conducta de los demás y siempre para destruir.

¿No es mejor para la sociedad que los nuevos talentos acepten cargos de responsabilidad para, desde ellos, influir en sus superiores? Así puede hacerse una política donde se produzca más y se reparta mejor. Pues eso es lo que hizo Rafael Cabello de Alba, junto a otros compañeros, desde dentro del Régimen: facilitar la transición a la democracia. 

Si no existieran hombres como éstos, luchando dialécticamente con altos cargos civiles y militares de aquella época, ¿dónde estaríamos hoy? No habrían dado la posibilidad a Suárez, Fraga, Felipe González y Carrillo de ser tolerantes y pactar para que España haya tenido el mayor periodo de paz y prosperidad de su historia.

La mayoría de las cosas que Rafael Cabello de Alba hizo, desde dentro, nunca las sabremos. Vamos a contar una minucia que le sucedió en 1971, cuando era procurador en Cortes por el tercio familiar, votado por los cordobeses. Entonces polemizó con el exministro del Ejército, el señor Barroso Sánchez Guerra, y debatió modificar la ley sobre objetores de conciencia.

Tal y como puede leerse en Acotaciones a la sesión, publicadas por el periódico YA el 3 de julio de 1971, en su página 15, el exministro decía: “Yo dormiré tranquilo si hoy me levanto a batirme contra una ley que no me convence. Rotundamente no a esta ley, no a los objetores de conciencia” El otro señor que no iba a dormir esa noche, el alférez de complemento, señor Cabello de Alba, anunció: (...) si no resolvemos este problema yo no podré dormir tranquilo (...). La enmienda a la totalidad naufragó. No sabemos si el teniente general Barroso durmió, pero sí sabemos que lo hizo el alférez de complemento, el señor Cabello de Alba”.

MANUEL CABELLO DE ALBA MOYANO
JOSÉ ANTONIO CEREZO ARANDA
MANUEL GUISADO MORENO
MIGUEL NAVARRO REQUENA
JAVIER NIETO-MÁRQUEZ CAMACHO
PRUDENCIO OSTOS DOMÍNGUEZ
JULIAN RAMÍREZ PONFERRADA
CRISTÓBAL SÁNCHEZ SÁNCHEZ DE IBARGÜEN

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2 de noviembre de 2020

  • 2.11.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta de Francisco Alcaide, colaborador de este periódico, sobre la celebración del Día de Todos los Santos y Halloween. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


El maestro Zorrilla, don José, romántico del siglo XIX, culminó allá por el 1844 una obra maestra de la dramaturgia española, so pena que hasta muy avanzada su edición no tuviera toda la aceptación y grandeza que adquirió con el paso del tiempo. Su Don Juan Tenorio versifica en un lenguaje cuidado, chispeante y audaz las peripecias de un galán de la época cuyas conquistas, tanto terrenales como amorosas, eran su mejor baluarte.

Joven despiadado y carente de escrúpulos, apostaba su alma si fuese necesario por ganar una plaza en el corazón robado de una joven dama. Avatares de engaños, duelos y desenfrenos diversifican una trama cuyo final encierra el misterio en un cementerio la víspera de Todos los Santos, siendo el 1 de noviembre una clásica representación literaria en la cultura de habla hispana.

Pero, olvidado quedó don Juan cuando las costumbres anglosajonas invadieron nuestra cultura, convirtiendo la fiesta del amor y el verso por una noche de terror, de calabazas y espíritus cuyo nombre es hasta complicado de escribir.

Triste realidad al conocer el desconocimiento de la sociedad actual al ser preguntada si conocen la procedencia de tal magnánima obra maestra y peor es la consecuencia cuando es desplazada por espíritus vivientes que deambulan por cementerios de cartón-piedra. Eso, y comparar nuestro Don Quijote de la Mancha" con un episodio de Los Simpson es el mismo crimen literario.

Llegados a este punto, imploro al conocimiento de la cultura hispana, a la veneración de sus letras, a la lectura de sus obras y dedico estas estrofas a unos bellos versos que fueron escritos bajo los epígrafes del romanticismo español.

¿No es verdad, ángel de amor
que en esta apartada orilla, 
más pura la luna brilla 
y se respira mejor? 
Don Juan Tenorio. 1844 


Si Don José levantara la cabeza,
a Zorrilla me refiero,
y pudiera abrirse paso
entre sus prosas y sus versos,
su ánima maltratada
no encontraría desconsuelo,
vagaría enrabietada
al contemplar con detenimiento
como su Don Juan Tenorio,
su galán, guapo y esbelto,
en olvido ha caído
en desgracia su sufrimiento
cuando sin vida encontró a su amada
al regreso del destierro,
dando vida a una obra de arte,
un facsímil del ingenio,
una alegoría a la dramaturgia
un bello homenaje al verso,
que hace chanzas con historias
de vivos y muertos,
que cabalga entre mesones, posadas
e incluso cementerios,
que habla de ricas fortunas,
de conquistas de terrenos,
de duelos con la espada,
de cultos y de necios,
de amores y galanes
ruines y maltrechos
que pagan con su vida la alevosía
enredada en exquisitos versos.

Si Don José levantara la cabeza,
a Zorrilla me refiero,
¡pardiez si no me equivoco!
de un hombre culto y austero,
retomaría su obra maestra,
resucitando su galán hambriento
de mujeres y amores camuflados
entre rimas y bellos versos,
conquistas impregnadas de arte
baluartes ganados con ingenio,
siendo su Don Juan Tenorio
universalmente conocido como
el mejor galán de todos los tiempos.

FRANCISCO ALCAIDE
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

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21 de octubre de 2020

  • 21.10.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta de un vecino de Montilla sobre la anunciada subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) propuesta por el equipo de gobierno de la ciudad. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


En varias ocasiones he podido leer en este digital las alternativas que los distintos grupos políticos de nuestra ciudad plantean sobre la subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Unos plantean una subida del 5 por ciento; otros, del 2,5 por ciento; otros, no subirlo y, algunos, hasta bajarlo. 

Creo que en nuestra ciudad somos muchos los ciudadanos que tenemos en propiedad nuestra vivienda habitual, seamos más o menos acaudalados. Por tanto, creo que lo que se plantea afecta a la mayor parte de la población. Y, según distintas fuentes, somos de las ciudades, no tan grandes, que más alto tienen dicho impuesto. 

Se pone de manifiesto que se pretende recaudar entre 150.000 y 250.000 euros, dependiendo del incremento propuesto, para atender las consecuencias del Covid-19. Una de las consecuencias es el paro, que en nuestra ciudad no baja, desgraciadamente, de las 1.500 personas y esperemos que no suba este otoño-invierno. 

Todos hemos sido testigos de la campaña publicitaria que ha realizado nuestro Ayuntamiento: el famoso Remontamos, así como los distintos motivos, numéricos o geométricos, que decoran los pavimentos de nuestras calles. Inversión que deseo muy productiva. 

Creo que en el Ayuntamiento hay personas que manejan los datos y que podrían estudiar la posibilidad de recortar en gastos no tan necesarios. Además, todos los grupos políticos tienen un liberado con una cantidad que desconozco, pero pienso que con el total asignado de los distintos grupos no sé si habría suficiente para no tener que rascar en el bolsillo del ciudadano una vez más y como siempre.

ENRIQUE PINO MESA

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19 de octubre de 2020

  • 19.10.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta de Francisco Alcaide, colaborador de este periódico, sobre la celebración hoy del Día Mundial contra el Cáncer de Mama. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Marta, María, Almudena, Sara, Milagros y Teresa tienen algo en común; son unas luchadoras. Todas y cada una de ellas buscaron sus armas, desempolvaron el valor y afilaron con rabia y resignación sus puñales para combatir con el enemigo; su peor enemigo.

Un nódulo en el pecho, un enrojecimiento de la mama, dolores y molestias han confirmado el peor de los presagios. Cáncer, tumor maligno o malformación celular que ha venido para quedarse, sin ser invitado, se ha colado para ser el protagonista de nuestra salud.

Atrás quedaron las alegrías de tiempos pasados, los buenos momentos vividos en la mejor compañía. Sin espacio ni desorden, poco a poco van colocándose el escudo que aguantará el peso de la lucha, los golpes de furia que provoca el llanto, las flechas que impulsa la ira, la desesperación convertida en tristeza y abatimiento.

No importa el dolor cuando una vida está en juego. Merece la pena dejar que la alegría se marche, que el pelo se caiga, que el pudor y la vergüenza te invada por ver sonreír a tus hijos un día más, por seguir compartiendo minutos de vida con tus seres queridos, por continuar respirando la pureza del aire cuando el alba llama a tu puerta.

Te miro,
me lloras;
te aplaudo,
te enojas;
te beso, te escucho
y te repito hasta la saciedad
que nunca te dejaré sola.

Reanudar los días con terapias agresivas derriban muros y levantan tempestades, si bien, aferrarse a la esperanza es tomar el camino más próximo al éxito. Paso a paso, sorbo a sorbo hay que saber beber con entereza el veneno de tu enfermedad y caminar por el umbral de la serenidad, palabra bonita de pronunciar pero, en estos casos, difícil de asimilar.

Marta, María, Almudena, Sara, Milagros y Teresa fueron protagonistas de la crueldad de la enfermedad, vivieron en sus carnes la lentitud de la cura, plasmaron sus tristezas en rostros ausentes de sonrisas pero, todas ellas vencieron. Lucharon, pusieron la pica del arrojo en lo más alto de su estima, aguantaron estoicas largas contiendas y ganaron, derrotando a su propio enemigo en la batalla más dura de todas; la de la supervivencia.

Y ahora sonríes,
de nuevo sonríes,
mas flaca, más bella,
ausente de pelo,
más tierna,
esbozas palabras
con dulces miradas
que de radiantes gotas
inundan mi alma.
Nunca te dejaré sola.

En el Día Mundial contra el Cáncer de Mama inundemos todos con un lazo rosa las conciencias de todas las mujeres y hagámoslas ver de la necesidad de hacerse revisiones periódicas para prevenir esta cruel y mortífera enfermedad. La vida de nuestras madres, mujeres, hermanas y amigas está en juego.

FRANCISCO ALCAIDE

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.

17 de octubre de 2020

  • 17.10.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta de José Luis Gálvez, colaborador de la sección de Deportes de este periódico, sobre el primer partido de la temporada que disputará mañana el Montilla Club de Fútbol ante la A.D. Cartaya. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


Querido Montilla C.F.: 

Hoy me dirijo a ti para cerrar esta trilogía de cartas que nos hemos enviado. Lo reconozco, cuanto me hiciste sufrir. Ya te avisé que no sería fácil, que en este camino tan abrupto hacia la gloria te encontrarías dificultades, miedos, inquietudes y, sobre todo, fantasmas del pasado. 

Pese a ello, diste un portazo a la tristeza, levantaste la mirada y con el rostro cubierto de heridas y abatido por el agotamiento, diste la vuelta a tu destino, regateaste al porvenir como mejor lo sabes a saber, con fútbol y goles. A tres minutos del final, escapaste de ese mundo de mentiras, donde era difícil conseguir lo que tú querías, de ese lugar donde nunca te dejaron convertirte en lo que eres. Al fin, dejaste la Primera Andaluza. 

Contigo, Montilla C.F., que no me hablen de resistir, eres tú la resistencia personificada, no vengáis con lamentos, con este equipo hablo de sobrevivir. Al balcón de la soledad treparon muchos náufragos vinícolas, malheridos de tanto remar contra la adversidad. Hartos de un destino tan cruel en años anteriores, ellos, se alejaban de ti. ¡Hombres de poca fe!, no contaban con ese dulce regalo que llegaría de la manera que mejor se saborea. 

Meses después, aquí estamos, Montilla C.F., preparados para seguir coronando montañas, y seguir conquistando escaleras, y ganar y ganar y ganar, y volver a ganar. Volveremos a llenar ese vacío que nos dejó el descenso de hace dos años, fingiremos que no nos fuimos, que aprendimos de los errores.

Ya me despido de ti, deseándote lo mejor en este nuevo camino. Gracias por devolvernos la ilusión, por ser tan fiel a tus principios y siempre luchar con nobleza, valor y furia. Hiciste de este mundo imperfecto un lugar donde besar tus éxitos fue una cura balsámica a nuestras dudas sobre si serías capaz o no. 

Ya estás donde te mereces, no lo dejes escapar. Nunca olvidaré estos meses, porque eso que tú me das, no creo que lo tenga merecido, y por todo lo que me das, te estaré siempre agradecido. Por fin, este Corazón Vinícola puede tener el Alma de Honor, y esto es posible, gracias a ti. 

Hasta pronto, Montilla C.F.

JOSÉ LUIS GÁLVEZ
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.

11 de octubre de 2020

  • 11.10.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta de Manuel Ruz Martínez, antiguo alumno salesiano, sobre la primera parte de la entrevista que el periodista Manuel Bellido hizo a Miguel Mora Hidalgo, fundador de la cooperativa La Unión (la segunda parte de la entrevista puede leerse en este enlace). Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.


A raíz de la entrevista realizada a Miguel Mora Hidalgo por su paisano Manuel Bellido, escribo estas líneas para que todos participemos de aquellos recuerdos.

Habría uno o dos cursos de diferencia entre él y la mayoría de nosotros. Yo lo conocí en el PREU, que estudió como tema monográfico en literatura El Quijote. Para mí puede que sea de los mejores alumnos de Salesianos por mucho que intentara, ahora lo pienso, pasar desapercibido. Un número uno en inteligencia, humanidad y bondad. Además jugaba muy bien al fútbol –único deporte que quemaba los trompitos salesianos y las habichuelas servidas de noche– de extremo derecha en el equipo de titular del colegio. No era “El Paisa”, ni Diego Torralbo, ni Molano, porque estaba en otras cosas e ideales.

Mi afición a la literatura me llevó a contactar con tres personajes: Juan Leña (citado en su entrevista por Miguel Mora), Perico Montilla (que me ofreció por primera vez la palabra e idea de la originalidad escribiendo, un afán imposible) y Miguel Mora. Nos hubiera venido bien un Rafael para agenciarnos prensa entonces prohibida. También cita a otros buenos personajes: Rafael y Arturo Ramírez, Bosco y un Cobos, que no sé si sería “Cobitos” de las bodegas de vino.

Yo me relacionaba con Miguel por mi afición a la literatura y porque lo veía charlar con Juan Vicente en deambular peripatético. Escribía bien prosa y, entonces, yo creía a pies juntillas que también poesía; de esta todavía recuerdo algunos poemas.

Un día le hice entrega de mis ahorros para que me comprase libros y de la librería Luque de la calle Gondomar. Trajo un libro de Govanni Papini (no recuerdo ni el título porque no me dijo nada el libro), la segunda antología poética de Juan Ramón Jiménez (me marcó y luego publicaríamos en la editorial sus Aforismo en una edición preciosa) y la Vida de D. Quijote y Sancho de D. Miguel de Unamuno (me la limpié entera en unas sesiones de enfermería mientras Germán el enfermero cantaba aquello de "A la lima y al limón / te vas a quedar soltera"). Unamuno me hizo un hombre hasta ahora.

Era de estatura pequeña, rubio. Creo recordar que llevaba unas gafas 'Amor' de hilo de nylon en los cristales grises (como las de Manolo Fernández Romero –si no me falla la memoria–, el compañero de Peñarroya, que las compró en óptica Fragero). Las de Manolo Ruz eran de aros oscuros y “desvencijadas”. En la foto de la entrevista aparece con la mirada más triste. 

Quiero recordar que estaba novio (fue adelantad, tal vez influenciado por Unamuno en sus comentarios a la Vida de D. Quijote) con la sobrina de Carlos Sarabia. Me sorprendía con las palizas que nos pegaba a algunos.

Miguel hizo una dedicatoria de la foto del grupo del PREU (foto Faga) que decía: “Tres columnas de amor dan sustento a mi vida. ¿Quieres ser tú mi refugio y 'amparo'?". Amparo, se llama o se llamaba la sobrina de Sarabia.

Mi PREU, nuestro PREU, no tuvo foto en grupo, ni despertar de los internos el día de la Inmaculada cantando por los dormitorios Los campanilleros. Nos castigaron Pacífico Medina y Carlos Sarabia (“estoy deseando que hagáis algo mal para quitaros el despertar a los compañeros (sic)”). 

Recuerdo el discurso de despedida en su preuniversitario de Miguel: fue la repanocha escuchar por primera vez aquellos versos: “Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando; / y se quedará mi huerto, con su verde árbol, y con su pozo blanco….” de El Viaje definitivo de Juan Ramón Jiménez (que he repasado antes de escribiros). 

Confieso que mi “forma de hacer poesía” en aquellos tiempos me llevo a copiar, a parafrasear un poema de Miguel que puse en el diario que escribía en el colegio y que no me atrevo a publicar en el tercer tomo de memorias:
 
“Me acerqué un día al rosal y en él me desgarré el alma
y la sangre que caía sobre las verdes retamas, 
se convertía en rosas: rosas frescas y lozanas. 
El rosal no floreció: una fría helada de mayo sus flores secó”

Siempre, desde que abandoné el internado, pensé qué habría sido de Miguel Mora. Miraba los nombramientos de grandes oposiciones, las de la fama, la política y el dinero, las que estaban al alcance de su cabeza sin gran esfuerzo. 

Manolo Ruz en su primera aparición (sonada y juvenil) me dio razón de él. Leyendo su entrevista hoy comprendo que fue uno de los frutos de aquellos buenos maestros sacerdotes y seglares (los demás no fueron profesores), como tantos de todos nosotros: lo social, la búsqueda del otro machadiano. 

Un recuerdo a nuestro cura, al Cubilote y a todos los desaparecidos que siguen presentes. Me voy a comer con un recuerdo a lo que nos enseñó Juan Vicente: “…bien valdrá, según creo, un vaso de buen vino”.

MANUEL RUZ MARTÍNEZ

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.

22 de septiembre de 2020

  • 22.9.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de un artículo del escritor y académico José Antonio Ponferrada sobre su padre, el escritor y periodista montillano José Ponferrada Gómez. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.



La voz humana es capaz de la risa y el grito. Desde que aparece en los primeros balbuceos del bebé, en los sucesivos grititos (que tienen algo de pájaro, de animal feliz), hasta las primeras fonaciones (esos "baba", "gu gu"…) la gente siente que algo grande está ocurriendo.

En realidad, lo más grande solo está empezando a ocurrir: la voz humana llegará a su cumbre cuando podamos decir que nuestra cría habla. Es decir, que habrá desarrollado la capacidad específicamente humana de utilizar su voz, como medio de expresión, en una de las lenguas que conocemos: español, francés, inglés o swahili…

La voz fue fiel acompañante del cuerpo hasta la invención de la escritura, que por estas tierras mediterráneas apareció hace unos 5.000 años. Desde entonces, asistimos al primer paso hacia un nuevo milagro: la voz sin cuerpo, que se hace plena realidad con la aparición de los modernos medios de transmisión y grabación de la voz (teléfono, discos, internet…).

Así, el tiempo, el espacio, la muerte misma, son vencidos por la permanencia de la voz humana. Aunque lo que no pueden estos gigantes de la existencia, lo logra con frecuencia nuestro descuido: desconocemos la voz de Lorca o tantos textos de los clásicos, en un permanente incendio de la biblioteca de Alejandría.

Ahora vuelve a la actualidad La voz humana. Esta vez, por la recién estrenada versión para el cine que Pedro Almodóvar (apoyado en la apariencia andrógina, como de arcángel, de Tilda Swinton) ha realizado sobre la original de 1930 (música del genial Poulenc, libreto de Cocteau). Una mujer sola en escena habla (la voz con cuerpo) y escucha por teléfono (la voz sin el cuerpo). Las emociones a flor de piel. Algo nos recuerda la versión para el teatro de las Cinco horas con Mario, de nuestro Delibes.

El documento que hoy quiero compartir con ustedes participa de cuanto hasta aquí hemos expuesto. Se trata de la voz grabada del escritor y periodista montillano José Ponferrada Gómez (Montilla, 16 de noviembre de 1919 - 22 de septiembre de 2018). Documento inédito y singular; ya que a Ponferrada, que tanto escribió, no le gustaba hablar en programas de radio o televisión, ni ser fotografiado para los periódicos.

La grabación, en una cinta de casete de 25 minutos, la hicimos en nuestra casa de la calle Las Salas, n.º 4, en Montilla, el 5 de noviembre de 2008. Con ella intenté retener algunos recuerdos familiares, “ne pereant”: para que no desaparezcan.


El hombre es el estilo. En toda la obra de José Ponferrada Gómez sobresale, como dejó escrito Feliciano Delgado, “lo terso de la prosa y el ritmo de la narración”. Una “prosa construida a largos pero nítidos periodos sintácticos, que sobresale por su valor literario”, en palabras ahora de Juan Antonio Bernier.

En el breve fragmento de la grabación que les ofrecemos, mi padre tiene casi, casi, 90 años. Y se aprecian, en buena medida, las características de estilo que acabamos de apuntar, además de lo bien timbrado de la voz, y su peculiar ceceo (que no es privativamente andaluz, sino panhispánico: Valle Inclán, gallego, lo practicaba). La voz al fondo es la mía.

Todo está en los libros. Para situar lo dicho en el archivo sonoro que motiva este texto, conviene que comparta con ustedes, también, algunos datos. Allá vamos.

La fotografía del chache Ángel en traje de torear puede verse en Espigando en nuestra Historia (2003), que escribimos al alimón mi padre, José Ponferrada Gómez, y yo, José Antonio Ponferrada. Ángel Córdoba Casado era tío de José Ponferrada Gómez, por casamiento con Aurora Alcaide Cruz (su tía materna, por segundas nupcias de mi bisabuela María Cruz López). Ángel y Aurora alzaron el vuelo para la Argentina, antes de la Guerra, creo; establecieron negocios y aún quedan en Buenos Aires mis parientes, sus nietos y bisnietos.

Rafael Cerezo Ortiz, el suegro de Ponferrada Gómez, aparece fotografiado en Vilanos sobre Montilla, (1980). Es el segundo por la derecha (el primero no sale entero), terno y corbata, sombrero moderno, a un paso de Manolete, en la famosa fotografía de 1932 con la Escuela Taurina de Montilla. En Fama y memoria del “Gafas” Cerezo (como se conoció a su hijo, hermano de mi madre Conchita Cerezo Morales), de 2017, dedico un capítulo al abuelo Rafael (que, como maestro de obras en la construcción de Las Camachas, aparece en la Historia de la hostelería de Córdoba de Manolo Cobos, 2009).

La mentada fotografía se expone hoy en dos buenas tabernas cordobesas: Salinas, en la calle Tundidores, y El Puerto – Tendido 7, en la calle conocida como de La Plata. Se las pasé yo, gracias a Paco Pérez, que regentaba la de La Sacristía, en Santa Marina, y tuvo el detallazo años ha de regalarme una copia. Y tomada de Salinas puede verse, comentario incluido, en el libro Guía de tabernas amanoletadas (2017).

Mi antepasado el cura Cerezo, franciscano, figura en la nómina de sacerdotes en Montilla que recoge el P. Bernabé Copado, en su interesante Historia de la Compañía de Jesús en Montilla. Después de los años mil, (1944). De esta obra hubo restos de edición que Ponferrada rescató y vendió a los montillanos de allá por los años setenta. No quedó ni un libro. A veces, quienes han podido heredar esos ejemplares no saben lo que tienen en casa.

Ya me he referido a los aspectos formales de la grabación (la voz, el estilo). El contenido, de carácter familiar, español hasta lo indecible, rebosa por otra parte de montillanía (que, en su mejor versión, es españolidad universal).

José Ponferrada Gómez gozó de una memoria privilegiada, de una gran capacidad para el recuerdo. Esto, unido a su innato interés por las tradiciones populares (el saber del pueblo, su folk lore), le permitió, en la línea de los grandes tradicionistas (como el limeño Ricardo Palma, el navarro José María Iribarren o, para Montilla, Dámaso Delgado, cuyas obras no faltaban en su selecta biblioteca) conservar, por escrito y publicado, algo del caudal mayor de esa comunidad antigua y venerable que es la de esta “Campania”, la campiña cordobesa de Montilla, que antes fue bosque y antes fue mar.

El trabajo de Ponferrada Gómez como investigador de la historia de Montilla y divulgador de sus antiguas tradiciones, puede dividirse a grandes rasgos en dos etapas principales. La primera, como periodista de la Agencia EFE para los principales periódicos nacionales, principalmente durante la década de 1953 a 1963. La segunda, como escritor de libros publicados, entre 1979 y 2007.

Y, como tengo escrito en la “Introducción” a la Silva montillense de José Ponferrada Gómez (1993), esa labor es impagable, porque es labor de amor. Insustituible. ¡Busquen y lean! Con nuestros mejores deseos, va por ustedes.

JOSÉ ANTONIO PONFERRADA
FOTOGRAFÍA: RAFAGUILAR (2009)

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