La Agrupación de Cofradías de Montilla distinguió ayer tarde a Vicente Sánchez Jiménez con el noveno premio al Cofrade Ejemplar, durante el acto de presentación del cartel de la solemnidad del Corpus Christi, celebrado en la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila. El galardón, un reconocimiento de carácter bienal, permite a la institución que preside José Antonio Trapero Perea poner en valor la trayectoria de personas estrechamente vinculadas a la vida cofrade de la ciudad.
El galardón recayó ayer sobre una de las figuras más reconocidas, queridas y respetadas del ámbito de la religiosidad popular montillana. A sus 89 años, Vicente Sánchez Jiménez se ha convertido en un referente indispensable para entender la evolución reciente de las tradiciones religiosas locales, gracias a una implicación sostenida durante décadas en distintas hermandades, cultos y representaciones vinculadas a la identidad espiritual de Montilla.
Además, su trayectoria vital aparece marcada por una estrecha relación con la Parroquia de Santiago Apóstol y con el Barrio de las Tenerías, un enclave profundamente ligado a la memoria devocional de la ciudad y a uno de los milagros atribuidos a San Francisco Solano. Esa vinculación, cultivada desde la infancia, reforzó una devoción al santo patrón que ha acompañado toda su vida y que constituye uno de los rasgos más reconocibles de su perfil cofrade.
En ese sentido, Vicente Sánchez Jiménez —que ayer no pudo ocultar su emoción durante buena parte del acto— desempeña actualmente la responsabilidad de hermano mayor de la Hermandad de El Santico, un cargo que compatibiliza con su participación activa en el grupo de tramoya de la Representación Dramática de La Pasión.
Y lejos de quedar relegado por el paso del tiempo, el noveno Cofrade Ejemplar de Montilla continúa desarrollando tareas esenciales dentro de la organización de cultos y representaciones, manteniendo una presencia constante en espacios donde la dedicación silenciosa resulta fundamental para el funcionamiento cotidiano de la vida cofrade.
Pero su implicación no se limita a una sola corporación. A lo largo de su vida ha formado parte de la Hermandad de Jesús Preso, de la Hermandad de los Patronos y de la Hermandad del Padre de Familias, una participación amplia y transversal que refuerza su condición de figura muy vinculada al entramado religioso y asociativo de Montilla.
De igual modo, su compromiso hunde sus raíces varias décadas atrás. Desde joven ejerció como costalero de María Santísima de la Esperanza, imagen a la que sigue acompañando cada Jueves Santo, prolongando una vocación de servicio iniciada ya en los años cincuenta, cuando también portó al Sagrado Corazón de Jesús de la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila. La continuidad de esa dedicación, sostenida a lo largo del tiempo, constituye uno de los aspectos más destacados de una trayectoria marcada por la fidelidad a sus creencias y a las hermandades de su ciudad.
Por otro lado, la dimensión familiar también forma parte del reconocimiento otorgado por la Agrupación de Cofradías. Viudo desde hace apenas un mes de Victoria Pérez Trapero, Vicente Sánchez Jiménez es padre y abuelo, una faceta que, tal y como resaltó ayer el presidente de la Agrupación de Cofradías, “completa el perfil humano de quien ha dedicado buena parte de su vida a las hermandades y a la Iglesia”.
Desde la institución que preside José Antonio Trapero Perea se ha querido subrayar igualmente el alcance de este reconocimiento, recordando que el premio no distingue únicamente al cofrade, sino también a la persona, al poner de relieve “toda una vida de entrega y servicio a Dios y a su Santa Iglesia”.
De este modo, Vicente Sánchez Jiménez se convirtió anoche en la novena persona del municipio en recibir el título de Cofrade Ejemplar, tras Manuel Jiménez Velasco, Antonio Herrador Navarro, Juan Rafael Castro Ortiz, Carmela Polonio Requena, Jaime Luque Luque, Rafael Delgado Luque-Romero, Manuel Contreras Zamora y Ricardo Carrasco Priego.
El acto, que estuvo presidido por el sacerdote Fernando Suárez Tapiador, rector de la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila, contó con una nutrida representación de hermandades de la localidad, junto a representantes de la Corporación municipal, entre los que se encontraba la teniente de alcalde de Presidencia, Igualdad, Régimen Interior y Modelo de Ciudad, Lidia Bujalance.
Con esta novena edición del premio al Cofrade Ejemplar, la Agrupación de Cofradías vuelve a destacar una trayectoria definida por la constancia, la implicación y la lealtad a unas tradiciones que siguen formando parte esencial de la identidad cultural y religiosa de Montilla.
El galardón recayó ayer sobre una de las figuras más reconocidas, queridas y respetadas del ámbito de la religiosidad popular montillana. A sus 89 años, Vicente Sánchez Jiménez se ha convertido en un referente indispensable para entender la evolución reciente de las tradiciones religiosas locales, gracias a una implicación sostenida durante décadas en distintas hermandades, cultos y representaciones vinculadas a la identidad espiritual de Montilla.
Además, su trayectoria vital aparece marcada por una estrecha relación con la Parroquia de Santiago Apóstol y con el Barrio de las Tenerías, un enclave profundamente ligado a la memoria devocional de la ciudad y a uno de los milagros atribuidos a San Francisco Solano. Esa vinculación, cultivada desde la infancia, reforzó una devoción al santo patrón que ha acompañado toda su vida y que constituye uno de los rasgos más reconocibles de su perfil cofrade.
En ese sentido, Vicente Sánchez Jiménez —que ayer no pudo ocultar su emoción durante buena parte del acto— desempeña actualmente la responsabilidad de hermano mayor de la Hermandad de El Santico, un cargo que compatibiliza con su participación activa en el grupo de tramoya de la Representación Dramática de La Pasión.
Y lejos de quedar relegado por el paso del tiempo, el noveno Cofrade Ejemplar de Montilla continúa desarrollando tareas esenciales dentro de la organización de cultos y representaciones, manteniendo una presencia constante en espacios donde la dedicación silenciosa resulta fundamental para el funcionamiento cotidiano de la vida cofrade.
Pero su implicación no se limita a una sola corporación. A lo largo de su vida ha formado parte de la Hermandad de Jesús Preso, de la Hermandad de los Patronos y de la Hermandad del Padre de Familias, una participación amplia y transversal que refuerza su condición de figura muy vinculada al entramado religioso y asociativo de Montilla.
De igual modo, su compromiso hunde sus raíces varias décadas atrás. Desde joven ejerció como costalero de María Santísima de la Esperanza, imagen a la que sigue acompañando cada Jueves Santo, prolongando una vocación de servicio iniciada ya en los años cincuenta, cuando también portó al Sagrado Corazón de Jesús de la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila. La continuidad de esa dedicación, sostenida a lo largo del tiempo, constituye uno de los aspectos más destacados de una trayectoria marcada por la fidelidad a sus creencias y a las hermandades de su ciudad.
Por otro lado, la dimensión familiar también forma parte del reconocimiento otorgado por la Agrupación de Cofradías. Viudo desde hace apenas un mes de Victoria Pérez Trapero, Vicente Sánchez Jiménez es padre y abuelo, una faceta que, tal y como resaltó ayer el presidente de la Agrupación de Cofradías, “completa el perfil humano de quien ha dedicado buena parte de su vida a las hermandades y a la Iglesia”.
Desde la institución que preside José Antonio Trapero Perea se ha querido subrayar igualmente el alcance de este reconocimiento, recordando que el premio no distingue únicamente al cofrade, sino también a la persona, al poner de relieve “toda una vida de entrega y servicio a Dios y a su Santa Iglesia”.
De este modo, Vicente Sánchez Jiménez se convirtió anoche en la novena persona del municipio en recibir el título de Cofrade Ejemplar, tras Manuel Jiménez Velasco, Antonio Herrador Navarro, Juan Rafael Castro Ortiz, Carmela Polonio Requena, Jaime Luque Luque, Rafael Delgado Luque-Romero, Manuel Contreras Zamora y Ricardo Carrasco Priego.
El acto, que estuvo presidido por el sacerdote Fernando Suárez Tapiador, rector de la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila, contó con una nutrida representación de hermandades de la localidad, junto a representantes de la Corporación municipal, entre los que se encontraba la teniente de alcalde de Presidencia, Igualdad, Régimen Interior y Modelo de Ciudad, Lidia Bujalance.
Con esta novena edición del premio al Cofrade Ejemplar, la Agrupación de Cofradías vuelve a destacar una trayectoria definida por la constancia, la implicación y la lealtad a unas tradiciones que siguen formando parte esencial de la identidad cultural y religiosa de Montilla.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR




















































