El Ayuntamiento de Montilla celebrará este próximo martes, 5 de mayo, un acto institucional en la Plaza del Ayuntamiento para conmemorar el Día de Homenaje a los españoles deportados y fallecidos en campos de concentración nazis, una cita que tendrá lugar a las 12.00 del mediodía con el objetivo de honrar la memoria de quienes padecieron la deportación durante el régimen nazi.
La iniciativa busca reconocer el compromiso de estas personas con la defensa de la democracia y la libertad, así como su lugar en la historia europea y española. En ese sentido, la concejala de Cultura, Soledad Raya, ha afirmado que “este homenaje es un acto de memoria, de respeto y de reconocimiento hacia quienes padecieron una de las mayores tragedias del siglo XX y, también, un compromiso firme con los valores democráticos”.
Durante el desarrollo del acto está prevista la lectura de un manifiesto institucional, así como la realización de una ofrenda floral ante los Stolpersteine situados en la Plaza del Ayuntamiento, que recuerdan a los once montillanos deportados a campos de concentración nazis. Estas pequeñas baldosas de cemento recubiertas con una lámina de latón se colocaron el pasado año a las puertas del Consistorio con el propósito de mantener viva la memoria de las víctimas.
El proyecto Stolpersteine, ideado por el artista alemán Gunter Demnig y extendido ya a más de veinte países, pretende que los ciudadanos "tropiecen" simbólicamente con el recuerdo de quienes fueron arrancados de sus hogares y de su entorno por la barbarie nazi.
En Montilla, tal y como avanzó en primicia este periódico, la iniciativa fue posible el pasado año gracias al impulso de la Asociación Triángulo Azul Stolpersteine Córdoba y Jaén, que promovió la incorporación de la localidad a esta red internacional de memoria.
Sobre estas baldosas aparecen los nombres de José Carrasco Navarro, Manuel Cerezo Rute, Antonio Duque Alcaide, Antonio Jordano Jordano, Luis Luque Espejo, Antonio Polonio Morales, Ángel Ramírez Muñoz, Tomás Rodas Castro, Miguel Torres Alcaide y los hermanos Juan y Manuel González León. Nueve de ellos fueron asesinados en Gusen y Mauthausen entre 1941 y 1942, tras haber huido de la Guerra Civil española y de la represión franquista.
En ese contexto, se conocen detalles concretos de algunas de estas víctimas. Por ejemplo, José Carrasco Navarro fue asesinado el 1 de julio de 1941 en Gusen, mientras que Antonio Jordano Jordano falleció el 23 de enero de 1942 en el mismo campo de concentración.
Luis Luque Espejo murió el 10 de diciembre de 1941. Por su parte, Ángel Ramírez Muñoz fue asesinado el 21 de noviembre de 1941, y Tomás Rodas Castro perdió la vida el 30 de octubre de 1942. Miguel Torres Alcaide falleció el 28 de noviembre de 1941, mientras que los hermanos González León también murieron en estos campos: Juan, el 11 de enero de 1942 en Gusen, y Manuel, el 25 de noviembre de 1941 en Mauthausen.
De igual modo, se sabe que en 2001 los hijos de Juan y el hijo y nieto de Manuel residían en municipios barceloneses como Sant Joan Despí y Sant Feliu de Llobregat, donde emigraron en la década de los cincuenta, conservando la memoria de sus familiares.
La mayoría de estos nombres fueron recogidos por primera vez de forma oficial en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en 2019, cuando el Gobierno de España publicó una lista con 4.427 republicanos españoles asesinados en campos nazis, fruto de un trabajo de investigación coordinado por el historiador Gutmaro Gómez Bravo y en el que colaboró Arcángel Bedmar.
Uno de los casos más representativos es el de Manuel González León. Aunque nació en Lucena, se trasladó siendo niño a Montilla, donde desarrolló su vida como carbonero. Militante del Partido Comunista, combatió en el Ejército Republicano y, tras la caída de Cataluña, cruzó la frontera francesa.
Posteriormente fue internado en los campos de Barcarès y Saint Cyprien y, más tarde, deportado a Mauthausen en julio de 1941. Falleció apenas tres meses después en Gusen, con 31 años. Su hermano Juan murió poco tiempo después en circunstancias similares.
Por otro lado, la historia de los hermanos González León ya fue objeto de reconocimiento institucional en 2010, cuando el Ayuntamiento de Montilla dedicó una plaza en la confluencia de las calles Poeta Miguel Hernández, San Juan Despí y Alfareros. Este nuevo acto se suma así a otros gestos de memoria impulsados en la localidad.
La conmemoración del 5 de mayo tiene su origen en el año 2019, cuando el Consejo de Ministros del Gobierno de España instauró esta fecha coincidiendo con la liberación del campo de Mauthausen en 1945, donde estuvieron internados la mayoría de los deportados españoles.
Desde el Ayuntamiento de Montilla se ha invitado a la ciudadanía a participar en este acto de recuerdo y reflexión colectiva, reafirmando el compromiso con la memoria histórica y con la defensa de los derechos humanos bajo el lema: “Nunca más, en ningún lugar, contra nadie”.
La iniciativa busca reconocer el compromiso de estas personas con la defensa de la democracia y la libertad, así como su lugar en la historia europea y española. En ese sentido, la concejala de Cultura, Soledad Raya, ha afirmado que “este homenaje es un acto de memoria, de respeto y de reconocimiento hacia quienes padecieron una de las mayores tragedias del siglo XX y, también, un compromiso firme con los valores democráticos”.
Durante el desarrollo del acto está prevista la lectura de un manifiesto institucional, así como la realización de una ofrenda floral ante los Stolpersteine situados en la Plaza del Ayuntamiento, que recuerdan a los once montillanos deportados a campos de concentración nazis. Estas pequeñas baldosas de cemento recubiertas con una lámina de latón se colocaron el pasado año a las puertas del Consistorio con el propósito de mantener viva la memoria de las víctimas.
El proyecto Stolpersteine, ideado por el artista alemán Gunter Demnig y extendido ya a más de veinte países, pretende que los ciudadanos "tropiecen" simbólicamente con el recuerdo de quienes fueron arrancados de sus hogares y de su entorno por la barbarie nazi.
En Montilla, tal y como avanzó en primicia este periódico, la iniciativa fue posible el pasado año gracias al impulso de la Asociación Triángulo Azul Stolpersteine Córdoba y Jaén, que promovió la incorporación de la localidad a esta red internacional de memoria.
Sobre estas baldosas aparecen los nombres de José Carrasco Navarro, Manuel Cerezo Rute, Antonio Duque Alcaide, Antonio Jordano Jordano, Luis Luque Espejo, Antonio Polonio Morales, Ángel Ramírez Muñoz, Tomás Rodas Castro, Miguel Torres Alcaide y los hermanos Juan y Manuel González León. Nueve de ellos fueron asesinados en Gusen y Mauthausen entre 1941 y 1942, tras haber huido de la Guerra Civil española y de la represión franquista.
En ese contexto, se conocen detalles concretos de algunas de estas víctimas. Por ejemplo, José Carrasco Navarro fue asesinado el 1 de julio de 1941 en Gusen, mientras que Antonio Jordano Jordano falleció el 23 de enero de 1942 en el mismo campo de concentración.
Luis Luque Espejo murió el 10 de diciembre de 1941. Por su parte, Ángel Ramírez Muñoz fue asesinado el 21 de noviembre de 1941, y Tomás Rodas Castro perdió la vida el 30 de octubre de 1942. Miguel Torres Alcaide falleció el 28 de noviembre de 1941, mientras que los hermanos González León también murieron en estos campos: Juan, el 11 de enero de 1942 en Gusen, y Manuel, el 25 de noviembre de 1941 en Mauthausen.
De igual modo, se sabe que en 2001 los hijos de Juan y el hijo y nieto de Manuel residían en municipios barceloneses como Sant Joan Despí y Sant Feliu de Llobregat, donde emigraron en la década de los cincuenta, conservando la memoria de sus familiares.
La mayoría de estos nombres fueron recogidos por primera vez de forma oficial en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en 2019, cuando el Gobierno de España publicó una lista con 4.427 republicanos españoles asesinados en campos nazis, fruto de un trabajo de investigación coordinado por el historiador Gutmaro Gómez Bravo y en el que colaboró Arcángel Bedmar.
Uno de los casos más representativos es el de Manuel González León. Aunque nació en Lucena, se trasladó siendo niño a Montilla, donde desarrolló su vida como carbonero. Militante del Partido Comunista, combatió en el Ejército Republicano y, tras la caída de Cataluña, cruzó la frontera francesa.
Posteriormente fue internado en los campos de Barcarès y Saint Cyprien y, más tarde, deportado a Mauthausen en julio de 1941. Falleció apenas tres meses después en Gusen, con 31 años. Su hermano Juan murió poco tiempo después en circunstancias similares.
Por otro lado, la historia de los hermanos González León ya fue objeto de reconocimiento institucional en 2010, cuando el Ayuntamiento de Montilla dedicó una plaza en la confluencia de las calles Poeta Miguel Hernández, San Juan Despí y Alfareros. Este nuevo acto se suma así a otros gestos de memoria impulsados en la localidad.
La conmemoración del 5 de mayo tiene su origen en el año 2019, cuando el Consejo de Ministros del Gobierno de España instauró esta fecha coincidiendo con la liberación del campo de Mauthausen en 1945, donde estuvieron internados la mayoría de los deportados españoles.
Desde el Ayuntamiento de Montilla se ha invitado a la ciudadanía a participar en este acto de recuerdo y reflexión colectiva, reafirmando el compromiso con la memoria histórica y con la defensa de los derechos humanos bajo el lema: “Nunca más, en ningún lugar, contra nadie”.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


















































