El Ayuntamiento de Montilla, a través de Aguas de Montilla, está desarrollando un plan intensivo de desinfección y control de plagas en la red de saneamiento municipal con el objetivo de reforzar la salubridad en todo el municipio ante un contexto climático que ha favorecido la proliferación de cucarachas y roedores.
Este dispositivo se integra dentro de los trabajos ordinarios de mantenimiento que se ejecutan a lo largo de todo el año, aunque en esta ocasión se ha visto intensificado tras el cambio de escenario climático registrado en los últimos años, pasando de una etapa de sequía en 2023 a un periodo especialmente lluvioso en 2025 y 2026. Esta circunstancia ha propiciado un entorno más favorable para la aparición de plagas, lo que ha motivado la planificación de actuaciones más exhaustivas sobre la red pública de saneamiento.
En ese sentido, la teniente de alcalde de Presidencia, Igualdad, Régimen Interior y Modelo de Ciudad, Lidia Bujalance, en su condición de presidenta de Aguas de Montilla, explicó que “estos tratamientos se planifican de forma anual, pero en esta época intensificamos las actuaciones para garantizar la salubridad del municipio”, al tiempo que destacó que “los datos comparativos reflejan que el control está siendo efectivo, especialmente en la reducción de colonias de cucarachas”.
El plan especial contempla tres fases de intervención que abarcan la totalidad de la red de saneamiento pública. La primera de ellas ya se ha desarrollado los días 22, 23 y 24 de abril, mientras que la segunda está programada para los días 12 y 13 de mayo. Finalmente, el dispositivo concluirá con una tercera fase prevista para el mes de junio, completando así un calendario de actuaciones que se extiende durante todo el trimestre.
Por otro lado, la teniente de alcalde de Infraestructuras y Medio Ambiente, Raquel Casado, recordó que “en el año 2025 se llevaron a cabo más de 550 revisiones en calles del municipio, cubriendo la totalidad del viario y reforzando aquellas zonas más sensibles con intervenciones adicionales”.
La responsable municipal de Medio Ambiente incidió además en que estas actuaciones se circunscriben al ámbito público, por lo que subrayó la necesidad de implicación vecinal, señalando que “por lo que es fundamental la colaboración ciudadana en el mantenimiento de las redes privadas, ya que patios, sótanos o conducciones particulares pueden convertirse en focos de proliferación si no se actúa sobre ellos”.
De igual modo, desde el Ayuntamiento se recordó que los tratamientos empleados deben aplicarse bajo condiciones estrictamente controladas debido a su potencial impacto sobre la salud, lo que limita su uso en espacios abiertos y obliga a priorizar aquellas zonas donde no exista riesgo para personas o animales.
Además, el Consistorio ha hecho un llamamiento a evitar prácticas como alimentar animales en la vía pública o en parques, ya que esta conducta favorece la presencia de plagas. Esta acción se encuentra prohibida por la Ordenanza Municipal de Limpieza Viaria, salvo en el caso de colonias felinas autorizadas dentro del programa CER.
En paralelo, Aguas de Montilla ha puesto en marcha una línea de trabajo innovadora en colaboración con el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria, centrada en analizar la posible resistencia de los roedores a los tratamientos actuales mediante estudios genéticos. Este análisis permitirá ajustar las estrategias de control y mejorar su eficacia en futuras campañas.
La empresa mixta Aguas de Montilla, integrada por Hidralia y el propio Ayuntamiento, gestiona el ciclo integral del agua en la ciudad y trabaja de forma continuada en la mejora de las infraestructuras hidráulicas. La red municipal cuenta con más de 95 kilómetros de alcantarillado y más de 2.000 pozos, que son monitorizados y analizados de manera periódica con el objetivo de reducir tanto la incidencia de plagas como posibles averías.
Con la llegada del calor, estas labores se refuerzan de manera habitual, dado que las altas temperaturas favorecen la aparición de insectos y roedores. Por ello, al término de cada campaña se elabora un informe detallado sobre los niveles de infestación detectados en cada zona, así como sobre las medidas correctivas aplicadas. Este seguimiento se complementa con la atención a las incidencias comunicadas por los vecinos a lo largo del año, lo que permite mantener actualizado el mapa de zonas sensibles del municipio.
Desde el Ayuntamiento de Montilla se insiste en que este plan garantiza la salubridad de la red de saneamiento, al tiempo que se subraya la importancia de la colaboración ciudadana para mantener bajo control la proliferación de plagas en todo el término municipal.
Este dispositivo se integra dentro de los trabajos ordinarios de mantenimiento que se ejecutan a lo largo de todo el año, aunque en esta ocasión se ha visto intensificado tras el cambio de escenario climático registrado en los últimos años, pasando de una etapa de sequía en 2023 a un periodo especialmente lluvioso en 2025 y 2026. Esta circunstancia ha propiciado un entorno más favorable para la aparición de plagas, lo que ha motivado la planificación de actuaciones más exhaustivas sobre la red pública de saneamiento.
En ese sentido, la teniente de alcalde de Presidencia, Igualdad, Régimen Interior y Modelo de Ciudad, Lidia Bujalance, en su condición de presidenta de Aguas de Montilla, explicó que “estos tratamientos se planifican de forma anual, pero en esta época intensificamos las actuaciones para garantizar la salubridad del municipio”, al tiempo que destacó que “los datos comparativos reflejan que el control está siendo efectivo, especialmente en la reducción de colonias de cucarachas”.
El plan especial contempla tres fases de intervención que abarcan la totalidad de la red de saneamiento pública. La primera de ellas ya se ha desarrollado los días 22, 23 y 24 de abril, mientras que la segunda está programada para los días 12 y 13 de mayo. Finalmente, el dispositivo concluirá con una tercera fase prevista para el mes de junio, completando así un calendario de actuaciones que se extiende durante todo el trimestre.
Por otro lado, la teniente de alcalde de Infraestructuras y Medio Ambiente, Raquel Casado, recordó que “en el año 2025 se llevaron a cabo más de 550 revisiones en calles del municipio, cubriendo la totalidad del viario y reforzando aquellas zonas más sensibles con intervenciones adicionales”.
La responsable municipal de Medio Ambiente incidió además en que estas actuaciones se circunscriben al ámbito público, por lo que subrayó la necesidad de implicación vecinal, señalando que “por lo que es fundamental la colaboración ciudadana en el mantenimiento de las redes privadas, ya que patios, sótanos o conducciones particulares pueden convertirse en focos de proliferación si no se actúa sobre ellos”.
De igual modo, desde el Ayuntamiento se recordó que los tratamientos empleados deben aplicarse bajo condiciones estrictamente controladas debido a su potencial impacto sobre la salud, lo que limita su uso en espacios abiertos y obliga a priorizar aquellas zonas donde no exista riesgo para personas o animales.
Además, el Consistorio ha hecho un llamamiento a evitar prácticas como alimentar animales en la vía pública o en parques, ya que esta conducta favorece la presencia de plagas. Esta acción se encuentra prohibida por la Ordenanza Municipal de Limpieza Viaria, salvo en el caso de colonias felinas autorizadas dentro del programa CER.
En paralelo, Aguas de Montilla ha puesto en marcha una línea de trabajo innovadora en colaboración con el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria, centrada en analizar la posible resistencia de los roedores a los tratamientos actuales mediante estudios genéticos. Este análisis permitirá ajustar las estrategias de control y mejorar su eficacia en futuras campañas.
La empresa mixta Aguas de Montilla, integrada por Hidralia y el propio Ayuntamiento, gestiona el ciclo integral del agua en la ciudad y trabaja de forma continuada en la mejora de las infraestructuras hidráulicas. La red municipal cuenta con más de 95 kilómetros de alcantarillado y más de 2.000 pozos, que son monitorizados y analizados de manera periódica con el objetivo de reducir tanto la incidencia de plagas como posibles averías.
Con la llegada del calor, estas labores se refuerzan de manera habitual, dado que las altas temperaturas favorecen la aparición de insectos y roedores. Por ello, al término de cada campaña se elabora un informe detallado sobre los niveles de infestación detectados en cada zona, así como sobre las medidas correctivas aplicadas. Este seguimiento se complementa con la atención a las incidencias comunicadas por los vecinos a lo largo del año, lo que permite mantener actualizado el mapa de zonas sensibles del municipio.
Desde el Ayuntamiento de Montilla se insiste en que este plan garantiza la salubridad de la red de saneamiento, al tiempo que se subraya la importancia de la colaboración ciudadana para mantener bajo control la proliferación de plagas en todo el término municipal.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)


















































