La Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles ha perdido hoy a uno de sus más destacados embajadores. José María Luque Moreno, maestro jubilado del Colegio Salesiano "San Francisco Solano" y corresponsal durante 26 años de Diario Córdoba, ha fallecido a los 78 años de edad, tras una prolífica vida dedicada a ensalzar y enaltecer los valores de Montilla y de sus gentes.
Nacido en Montilla en 1948, José María Luque Moreno estuvo casado con Mercedes Jurado Gutiérrez y fue padre de tres hijos: Mercedes, José María y Elena. Tras cursar estudios de Magisterio en Córdoba, pronto fue destinado al Colegio Salesiano "San Francisco Solano", donde ejerció la docencia durante tres décadas, llegando a ser distinguido con el Premio al Mérito Educativo.
Tras su jubilación prematura a causa de una enfermedad, José María Luque siguió, de algún modo, ligado a su vocación docente y, por ello, colaboró activamente con el Centro de Educación Especial "El Molinillo", que dirige la Fundación Futuro Singular Córdoba.
Pregonero de la Semana Santa de Montilla en 1998 e impulsor de la Centuria Romana Munda, con la que vio cumplido su sueño de sacar a la luz la revista La Voz de los Romanos, José María Luque es autor, junto a Juan Portero Laguna, de Tabernas, ventas y ventorrillos de los pueblos de Córdoba (1999) y, junto a María Dolores Ramírez Ponferrada, de Guiomar, el rescate de la diosa (2014). En solitario, José María Luque ha publicado los libros Montilla, un itinerario sentimental (2003) y Confidencias con vino mismo y otros excesos (2011).
Asimismo, propició la creación del mensual La Crónica de Montilla, de distribución gratuita, y fue uno de los redactores más relevantes de Nuestro Ambiente, la publicación decana de la localidad, que edita la Asociación de Antiguos Alumnos de Don Bosco.
Asimismo, su participación en la vida cotidiana de Montilla fue notable, especialmente su labor creativa dentro de asociaciones culturales como La Avenencia o el Grupo de Teatro "La Cepa", del que fue fundador y primer director. Fue, además, uno de los impulsores de la Centuria Romana Munda, siendo responsable de iniciativas como la Sentencia, La Lanzada o el paseíllo en la calle Ancha. En el colectivo que ahora preside el maestro tonelero Rafael Cabello Hidalgo ideó la celebración de la Paella Gigante, entre otras actividades reconocidas y aplaudidas por todos los miembros de la Centuria.
Por otro lado, su firme compromiso con la cultura local lo llevó a participar activamente en la creación del Museo Garnelo, además de ser un miembro destacado del Casino Montillano, donde colaboró durante años en la organización de conferencias sobre temas locales, muchas de las cuales fueron recogidas en diversas publicaciones.
Perito calígrafo y gran melómano, José María Luque recibió innumerables distinciones, entre las que destacan la de Corresponsal del Año del Diario Córdoba (1999); el Premio Agricultor del Año en 2007; así como el primer Premio "Tinaja del Año", también otorgado en 2007, de manos de la Asociación de Lagares de la Sierra.
En el año 2013, coincidiendo con la celebración de la Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles, José María Luque fue investido Capataz de Campo, además de recibir el X Premio "Bodeguero Juan Rodríguez", una distinción que concedía la sociedad vinícola La Avenencia, cuyos integrantes destacaron su aportación a la tradición y a la cultura vinícola de Montilla.
Pregonero de la Romería Popular "Virgen de las Viñas" en 2014, ese mismo año recibió el homenaje del Concurso Comarcal de Racimos de Uva del Llano del Espinar, una peculiar iniciativa que marca cada año, de forma simbólica, el inicio de la vendimia en la Sierra de Montilla. El 23 de noviembre de 2024, la Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla le rindió un homenaje en Bodegas Pérez Barquero, donde tuvo lugar su nombramiento como "Magno Cofrade Canoa con Grado de Solera".
Unos meses más tarde, el 15 de marzo del pasado año, el castillo de El Gran Capitán acogió un emotivo homenaje promovido por el Ayuntamiento de Montalbán de Córdoba y por la Mancomunidad de Municipios Campiña Sur Cordobesa, que sirvió como prólogo de excepción para la Feria del Vino de Tinaja y la Gastronomía de Montalbán de Córdoba, de la que José María Luque fue un gran divulgador.
Desde el pasado año, una iniciativa popular venía trabajando para reconocer a José María Luque como Hijo Predilecto de Montilla y, de este modo, distinguir la trayectoria vital y profesional de un destacado escritor y querido docente cuya participación en la vida cultural de Montilla ha sido constante y sobresaliente en las últimas décadas.
La iniciativa, que llegó a recibir el visto bueno de la Corporación municipal, contó con el aval de colectivos y entidades como Salesianos Montilla, Diario Córdoba, Montilla Digital, La Crónica de Montilla o la revista Nuestro Ambiente, así como la Centuria Romana Munda, la Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla, el Museo Garnelo, la Asociación de Antiguos Alumnos de Don Bosco, el Casino Montillano o el Grupo de Teatro "La Cepa".
Hoy se apaga, pues, una voz que fue cronista y latido de su tierra, pero queda el eco de su magisterio en las aulas y la huella de su pluma en las páginas de Diario Córdoba. José María Luque Moreno no solo describió a Montilla: la habitó con la intensidad de quien conoce los secretos de la uva y el valor del silencio en las bodegas.
Se marcha el hombre que supo leer en el alma de sus vecinos como quien descifra una caligrafía sagrada, dejando tras de sí un itinerario sentimental que a partir de ahora se recorrerá con la nostalgia de quienes pierden a un guía, pero con el orgullo de haber compartido su tiempo.
Su legado no se mide en años, sino en la solera de una vida entregada a la cultura, a la docencia y a su ciudad natal. Como los vinos a los que profesaba devoción, su memoria reposará ahora en el corazón de la Campiña, destilando la esencia de aquel que hizo de la enseñanza una forma de amor y de la escritura un acto de servicio.
En cada paseíllo de la Centuria Romana Munda por la calle Ancha, en el aroma de la vendimia que está por venir y en el murmullo de las tertulias del Casino Montillano, el nombre de Josemari Luque seguirá resonando, grabado con el grado de solera que solo alcanzan los hombres que son, por derecho propio, el alma de su pueblo.
Hoy, Montilla llora a su Capataz de Campo, al pregonero de su Semana Santa, al maestro y amigo, mientras el cielo de la Sierra parece teñirse con el dorado de sus mejores vinos para recibir a quien, con generosidad infinita, rescató historias, ensalzó tradiciones y convirtió la cotidianidad en literatura, haciendo patente que la verdadera inmortalidad reside en el cariño de las gentes que él tanto amó. Descanse en paz.
La misa corpore insepulto en memoria de José María Luque Moreno tendrá lugar mañana martes 17 de marzo, a las 17.00 de la tarde, en la Iglesia-Santuario de María Auxiliadora. El equipo humano que conforma Montilla Digital se une al dolor que ha provocado su pérdida entre familiares, amigos y personas vinculadas al mundo de la cultura, de la educación y de los vinos de Montilla-Moriles. Si desea consultar la esquela, puede pulsar en este enlace.
Nacido en Montilla en 1948, José María Luque Moreno estuvo casado con Mercedes Jurado Gutiérrez y fue padre de tres hijos: Mercedes, José María y Elena. Tras cursar estudios de Magisterio en Córdoba, pronto fue destinado al Colegio Salesiano "San Francisco Solano", donde ejerció la docencia durante tres décadas, llegando a ser distinguido con el Premio al Mérito Educativo.
Tras su jubilación prematura a causa de una enfermedad, José María Luque siguió, de algún modo, ligado a su vocación docente y, por ello, colaboró activamente con el Centro de Educación Especial "El Molinillo", que dirige la Fundación Futuro Singular Córdoba.
Pregonero de la Semana Santa de Montilla en 1998 e impulsor de la Centuria Romana Munda, con la que vio cumplido su sueño de sacar a la luz la revista La Voz de los Romanos, José María Luque es autor, junto a Juan Portero Laguna, de Tabernas, ventas y ventorrillos de los pueblos de Córdoba (1999) y, junto a María Dolores Ramírez Ponferrada, de Guiomar, el rescate de la diosa (2014). En solitario, José María Luque ha publicado los libros Montilla, un itinerario sentimental (2003) y Confidencias con vino mismo y otros excesos (2011).
Asimismo, propició la creación del mensual La Crónica de Montilla, de distribución gratuita, y fue uno de los redactores más relevantes de Nuestro Ambiente, la publicación decana de la localidad, que edita la Asociación de Antiguos Alumnos de Don Bosco.
Asimismo, su participación en la vida cotidiana de Montilla fue notable, especialmente su labor creativa dentro de asociaciones culturales como La Avenencia o el Grupo de Teatro "La Cepa", del que fue fundador y primer director. Fue, además, uno de los impulsores de la Centuria Romana Munda, siendo responsable de iniciativas como la Sentencia, La Lanzada o el paseíllo en la calle Ancha. En el colectivo que ahora preside el maestro tonelero Rafael Cabello Hidalgo ideó la celebración de la Paella Gigante, entre otras actividades reconocidas y aplaudidas por todos los miembros de la Centuria.
Por otro lado, su firme compromiso con la cultura local lo llevó a participar activamente en la creación del Museo Garnelo, además de ser un miembro destacado del Casino Montillano, donde colaboró durante años en la organización de conferencias sobre temas locales, muchas de las cuales fueron recogidas en diversas publicaciones.
Perito calígrafo y gran melómano, José María Luque recibió innumerables distinciones, entre las que destacan la de Corresponsal del Año del Diario Córdoba (1999); el Premio Agricultor del Año en 2007; así como el primer Premio "Tinaja del Año", también otorgado en 2007, de manos de la Asociación de Lagares de la Sierra.
En el año 2013, coincidiendo con la celebración de la Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles, José María Luque fue investido Capataz de Campo, además de recibir el X Premio "Bodeguero Juan Rodríguez", una distinción que concedía la sociedad vinícola La Avenencia, cuyos integrantes destacaron su aportación a la tradición y a la cultura vinícola de Montilla.
Pregonero de la Romería Popular "Virgen de las Viñas" en 2014, ese mismo año recibió el homenaje del Concurso Comarcal de Racimos de Uva del Llano del Espinar, una peculiar iniciativa que marca cada año, de forma simbólica, el inicio de la vendimia en la Sierra de Montilla. El 23 de noviembre de 2024, la Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla le rindió un homenaje en Bodegas Pérez Barquero, donde tuvo lugar su nombramiento como "Magno Cofrade Canoa con Grado de Solera".
Unos meses más tarde, el 15 de marzo del pasado año, el castillo de El Gran Capitán acogió un emotivo homenaje promovido por el Ayuntamiento de Montalbán de Córdoba y por la Mancomunidad de Municipios Campiña Sur Cordobesa, que sirvió como prólogo de excepción para la Feria del Vino de Tinaja y la Gastronomía de Montalbán de Córdoba, de la que José María Luque fue un gran divulgador.
Desde el pasado año, una iniciativa popular venía trabajando para reconocer a José María Luque como Hijo Predilecto de Montilla y, de este modo, distinguir la trayectoria vital y profesional de un destacado escritor y querido docente cuya participación en la vida cultural de Montilla ha sido constante y sobresaliente en las últimas décadas.
La iniciativa, que llegó a recibir el visto bueno de la Corporación municipal, contó con el aval de colectivos y entidades como Salesianos Montilla, Diario Córdoba, Montilla Digital, La Crónica de Montilla o la revista Nuestro Ambiente, así como la Centuria Romana Munda, la Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla, el Museo Garnelo, la Asociación de Antiguos Alumnos de Don Bosco, el Casino Montillano o el Grupo de Teatro "La Cepa".
Cronista de su tierra
Hoy se apaga, pues, una voz que fue cronista y latido de su tierra, pero queda el eco de su magisterio en las aulas y la huella de su pluma en las páginas de Diario Córdoba. José María Luque Moreno no solo describió a Montilla: la habitó con la intensidad de quien conoce los secretos de la uva y el valor del silencio en las bodegas.
Se marcha el hombre que supo leer en el alma de sus vecinos como quien descifra una caligrafía sagrada, dejando tras de sí un itinerario sentimental que a partir de ahora se recorrerá con la nostalgia de quienes pierden a un guía, pero con el orgullo de haber compartido su tiempo.
Su legado no se mide en años, sino en la solera de una vida entregada a la cultura, a la docencia y a su ciudad natal. Como los vinos a los que profesaba devoción, su memoria reposará ahora en el corazón de la Campiña, destilando la esencia de aquel que hizo de la enseñanza una forma de amor y de la escritura un acto de servicio.
En cada paseíllo de la Centuria Romana Munda por la calle Ancha, en el aroma de la vendimia que está por venir y en el murmullo de las tertulias del Casino Montillano, el nombre de Josemari Luque seguirá resonando, grabado con el grado de solera que solo alcanzan los hombres que son, por derecho propio, el alma de su pueblo.
Hoy, Montilla llora a su Capataz de Campo, al pregonero de su Semana Santa, al maestro y amigo, mientras el cielo de la Sierra parece teñirse con el dorado de sus mejores vinos para recibir a quien, con generosidad infinita, rescató historias, ensalzó tradiciones y convirtió la cotidianidad en literatura, haciendo patente que la verdadera inmortalidad reside en el cariño de las gentes que él tanto amó. Descanse en paz.
La misa corpore insepulto en memoria de José María Luque Moreno tendrá lugar mañana martes 17 de marzo, a las 17.00 de la tarde, en la Iglesia-Santuario de María Auxiliadora. El equipo humano que conforma Montilla Digital se une al dolor que ha provocado su pérdida entre familiares, amigos y personas vinculadas al mundo de la cultura, de la educación y de los vinos de Montilla-Moriles. Si desea consultar la esquela, puede pulsar en este enlace.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


















































