
Para ello, se ha habilitado un área específica en el gimnasio del hospital montillano y se ha adquirido equipamiento por valor de 35.000 euros, que permiten que los pacientes realicen ejercicio físico sobre bicicleta o cinta rodante, monitorizando su ritmo cardíaco. Concretamente, dos cicloergómetros, dos ergómetros, un equipo de telemetría y un desfibrilador.
La puesta en funcionamiento de la unidad de rehabilitación cardíaca en el centro montillano completa la implantación de este tipo de atención especializada en toda la provincia, ya que, anteriormente, la han ido incorporando a su cartera de servicios hospitales de todas las áreas sanitarias de Córdoba.
En este sentido, para la puesta en marcha del nuevo servicio han sido necesarias varias reuniones de planificación, a lo largo de 2011, entre los profesionales de las distintas áreas del centro montillano, a fin de consensuar protocolos y criterios de inclusión.
Mediante este programa se busca que enfermos aquejados de patología cardíaca, guiados por profesionales sanitarios especializados en la materia, obtengan información sobre su enfermedad, los síntomas de alarma, la movilización precoz tras un episodio isquémico, la prevención secundaria (modificación de estilos de vida, control de factores de riesgo cardiovascular, abandono de hábitos tóxicos...) y un entrenamiento físico adecuado, inicialmente intrahospitalario y posteriormente fuera del hospital.
La Consejería de Salud pretende evitar, con la puesta en marcha de este servicio, el 30 por ciento de las muertes por parada cardíaca. Este nuevo servicio está dirigido a pacientes que han superado un evento cardíaco -cardiopatías isquémicas, infarto agudo de miocardio (IAM), operados de pontaje (by pass) aortocoronario, postangioplastia coronaria, angina de esfuerzo estable, arterioesclerosis con factores de riesgo, sujetos sanos con factores de riesgo- y cuyo riesgo se ha estratificado en grado bajo o medio.
Es decir, el servicio atenderá en Montilla a unos 40 pacientes en 2012 que van a ver aumentada su seguridad, confianza y autoestima y que mejorarán su calidad de vida y su función cardiológica, a la vez que disminuirán el riesgo cardiológico.
Un correcto programa de rehabilitación cardiaca y prevención secundaria tras un infarto agudo de miocardio u otros episodios cardiovasculares es capaz de disminuir hasta en un 30 por ciento la mortalidad en el paciente como media.
Además, mejora la capacidad de ejercicio y disminuye la hipertensión y hipercolesterolemia y los niveles de depresión y ansiedad lo que hace que se reduzca el número de complicaciones y de reingresos hospitalarios.
Plan Integral de Cardiopatías de Andalucía
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen un serio problema epidemiológico en el mundo contemporáneo, siendo la principal causa de mortalidad. En España supusieron en 2008 el 31,7 por ciento del total de muertes (según el último informe de 2009 de la Sociedad Española de Cardiología sobre la incidencia de la enfermedad cardiovascular en España) y una de las más altas de Europa.
Concretamente, este informe alerta de que más del 35 por ciento de los fallecimientos en Andalucía se deben a una enfermedad cardiovascular. De hecho, las ECV causan en Andalucía 313 fallecimientos por cada 100.000 habitantes y año.
A pesar que en los últimos 30 años se ha experimentado un significativo descenso de la mortalidad por ECV en Andalucía, el problema que entrañan estas enfermedades cada vez va a representar una mayor magnitud tanto como causa de muerte como de morbilidad, a causa del envejecimiento de la población andaluza en los próximos años. De ahí que la Consejería de Salud esté apostando por la prevención y la rehabilitación.
El Plan Integral de Atención a las Cardiopatías de Andalucía se inicia en 2005 dentro del marco del III Plan Andaluz de Salud y del Plan de Calidad del Sistema Sanitario Público con el planteamiento de aunar esfuerzos y promover iniciativas.










































