La montillana María José Sánchez del Arco-Calderón participa en los trabajos de restauración y recuperación de la capilla de la Expectación de la Mezquita-Catedral de Córdoba, una intervención que, tras las labores iniciales de limpieza, desescombro y consolidación estructural, ha entrado en una fase decisiva y de gran complejidad técnica centrada en la reconstrucción minuciosa de la riqueza ornamental de este espacio.
Licenciada en Bellas Artes en la especialidad de Restauración, Sánchez del Arco-Calderón forma parte del equipo de restauradoras encargado de la recuperación material de la capilla. La conservadora-restauradora montillana, que fue también una de las artífices de la rehabilitación de la Capilla-Oratorio de Nuestra Señora de los Dolores de Montilla, integra el especializado equipo técnico que desarrolla intervenciones en la Mezquita-Catedral de Córdoba.
Este equipo trabaja de manera externa o en coordinación con los proyectos de conservación promovidos por el Cabildo Catedral de Córdoba. Entre las intervenciones recientes en las que ha participado María José Sánchez del Arco-Calderón figura la restauración de la Maqsura, donde ha trabajado junto a sus compañeras en la recuperación de las cúpulas gemelas situadas en los laterales del mihrab de la Mezquita-Catedral.
La restauradora montillana forma parte, además, del equipo liderado por Anabel Barrena, a través de la empresa Anbar, encargado de actuaciones de conservación, limpieza y consolidación de elementos decorativos, así como de la recuperación de espacios afectados por incidentes recientes en el monumento y de trabajos arquitectónicos en distintas capillas del templo.
El Cabildo Catedral de Córdoba rindió homenaje el pasado mes de noviembre a María José Sánchez del Arco-Calderón por su participación en las labores de restauración y salvaguarda de la Mezquita-Catedral después del incendio que, tres meses antes, conmocionó a la sociedad cordobesa.
La intervención en la capilla de la Expectación se concentra actualmente en la reconstrucción de las piezas, molduras y demás elementos decorativos y arquitectónicos que conformaban el conjunto antes de sufrir los daños estructurales. Después de las primeras tareas de limpieza, retirada de escombros y consolidación, el proyecto afronta ahora una etapa caracterizada por la precisión que exige la recuperación de estos elementos.
El trabajo obliga a identificar y ordenar numerosas piezas que presentan similitudes entre sí y que, en algunos casos, tienen dimensiones muy reducidas. María José Sánchez del Arco-Calderón explica la dificultad de esta labor. “Esto es un trabajo bastante complicado porque hay muchas piezas similares, cuesta distinguir la cual pertenece a una de las piezas u otra”, señala.
La especialista montillana incide también en las características del material que debe ser recuperado e identificado. “También hay piezas muy pequeñitas y entonces es un trabajo bastante complejo y delicado”, afirma María José Sánchez del Arco-Calderón.
La localización del mayor número posible de fragmentos constituye otra de las tareas fundamentales del proceso. “Conlleva tener mucha paciencia para poder localizar el mayor número de piezas posible”, señala María José Sánchez del Arco-Calderón.
Para conseguir la máxima fidelidad y rigor histórico en la reconstrucción, las especialistas aplican una metodología de trabajo exhaustiva que combina diferentes procedimientos. El proceso parte del estudio de documentación gráfica y fotografías previas y se apoya también en el diseño de recreaciones y modelos digitales.
Esta tecnología se combina con el estudio, la catalogación y el ensamblaje de las piezas originales que pudieron ser encontradas y rescatadas de los restos. De este modo, el equipo trabaja en la recomposición del conjunto arquitectónico de la capilla a partir tanto de la documentación disponible como de los elementos materiales recuperados.
El Cabildo Catedral de Córdoba señala que esta metodología está permitiendo recomponer con precisión milimétrica el complejo conjunto de piezas y elementos arquitectónicos de la capilla de la Expectación, dentro de una intervención que continúa desarrollándose de manera ininterrumpida y que se enmarca en su compromiso con la salvaguarda, protección y puesta en valor del patrimonio de la Mezquita-Catedral de Córdoba, con el objetivo de que la capilla de la Expectación recupere su integridad material y artística para las generaciones venideras.
Licenciada en Bellas Artes en la especialidad de Restauración, Sánchez del Arco-Calderón forma parte del equipo de restauradoras encargado de la recuperación material de la capilla. La conservadora-restauradora montillana, que fue también una de las artífices de la rehabilitación de la Capilla-Oratorio de Nuestra Señora de los Dolores de Montilla, integra el especializado equipo técnico que desarrolla intervenciones en la Mezquita-Catedral de Córdoba.
Este equipo trabaja de manera externa o en coordinación con los proyectos de conservación promovidos por el Cabildo Catedral de Córdoba. Entre las intervenciones recientes en las que ha participado María José Sánchez del Arco-Calderón figura la restauración de la Maqsura, donde ha trabajado junto a sus compañeras en la recuperación de las cúpulas gemelas situadas en los laterales del mihrab de la Mezquita-Catedral.
La restauradora montillana forma parte, además, del equipo liderado por Anabel Barrena, a través de la empresa Anbar, encargado de actuaciones de conservación, limpieza y consolidación de elementos decorativos, así como de la recuperación de espacios afectados por incidentes recientes en el monumento y de trabajos arquitectónicos en distintas capillas del templo.
El Cabildo Catedral de Córdoba rindió homenaje el pasado mes de noviembre a María José Sánchez del Arco-Calderón por su participación en las labores de restauración y salvaguarda de la Mezquita-Catedral después del incendio que, tres meses antes, conmocionó a la sociedad cordobesa.
La intervención en la capilla de la Expectación se concentra actualmente en la reconstrucción de las piezas, molduras y demás elementos decorativos y arquitectónicos que conformaban el conjunto antes de sufrir los daños estructurales. Después de las primeras tareas de limpieza, retirada de escombros y consolidación, el proyecto afronta ahora una etapa caracterizada por la precisión que exige la recuperación de estos elementos.
El trabajo obliga a identificar y ordenar numerosas piezas que presentan similitudes entre sí y que, en algunos casos, tienen dimensiones muy reducidas. María José Sánchez del Arco-Calderón explica la dificultad de esta labor. “Esto es un trabajo bastante complicado porque hay muchas piezas similares, cuesta distinguir la cual pertenece a una de las piezas u otra”, señala.
La especialista montillana incide también en las características del material que debe ser recuperado e identificado. “También hay piezas muy pequeñitas y entonces es un trabajo bastante complejo y delicado”, afirma María José Sánchez del Arco-Calderón.
La localización del mayor número posible de fragmentos constituye otra de las tareas fundamentales del proceso. “Conlleva tener mucha paciencia para poder localizar el mayor número de piezas posible”, señala María José Sánchez del Arco-Calderón.
Para conseguir la máxima fidelidad y rigor histórico en la reconstrucción, las especialistas aplican una metodología de trabajo exhaustiva que combina diferentes procedimientos. El proceso parte del estudio de documentación gráfica y fotografías previas y se apoya también en el diseño de recreaciones y modelos digitales.
Esta tecnología se combina con el estudio, la catalogación y el ensamblaje de las piezas originales que pudieron ser encontradas y rescatadas de los restos. De este modo, el equipo trabaja en la recomposición del conjunto arquitectónico de la capilla a partir tanto de la documentación disponible como de los elementos materiales recuperados.
El Cabildo Catedral de Córdoba señala que esta metodología está permitiendo recomponer con precisión milimétrica el complejo conjunto de piezas y elementos arquitectónicos de la capilla de la Expectación, dentro de una intervención que continúa desarrollándose de manera ininterrumpida y que se enmarca en su compromiso con la salvaguarda, protección y puesta en valor del patrimonio de la Mezquita-Catedral de Córdoba, con el objetivo de que la capilla de la Expectación recupere su integridad material y artística para las generaciones venideras.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: CABILDO CATEDRAL DE CÓRDOBA
FOTOGRAFÍA: CABILDO CATEDRAL DE CÓRDOBA















































