El Ayuntamiento de Montilla presentará mañana el libro-catálogo de la exposición homenaje dedicada a Rafael Rodríguez Portero, una publicación que recogerá una amplia selección de la producción artística del creador montillano y que servirá para completar una de las retrospectivas culturales más ambiciosas organizadas en la ciudad en los últimos años.
La cita tendrá lugar a las 20.00 de la tarde en la Casa del Inca, uno de los tres espacios que albergan esta muestra abierta al público desde el pasado 24 de abril y que permanecerá visitable hasta el próximo 7 de junio. Coordinado por el periodista Manuel Bellido Mora, colaborador de Montilla Digital y comisario de la exposición, el volumen incluirá imágenes de numerosas obras del artista, además de textos escritos por personas cercanas a Rafael Rodríguez Portero.
La presentación del catálogo se enmarca dentro de una programación concebida para acercar a la ciudadanía la trayectoria de uno de los artistas más singulares y discretos de Montilla. La exposición reúne más de un centenar de piezas distribuidas entre el Salón Municipal San Juan de Dios, el Claustro del Pretorio del Convento de Santa Clara y la Casa del Inca, en un recorrido que permite contemplar esculturas, pinturas, dibujos, cerámicas y otras creaciones desarrolladas a lo largo de décadas.
Pero más allá del valor artístico de la muestra, el homenaje ha adquirido también una dimensión profundamente emocional. Y es que la obra de Rafael Rodríguez Portero ha permanecido durante años alejada de los focos, refugiada en espacios íntimos, talleres y rincones privados de Montilla, especialmente en La Toba, esa casa de campo convertida casi en símbolo silencioso de su proceso creativo.
Allí, entre la calma y el aislamiento voluntario, el artista ha ido construyendo un universo propio que apenas había trascendido al gran público. La retrospectiva abierta ahora en Montilla permite precisamente romper esa barrera y mostrar por primera vez una parte importante de una producción artística desconocida para muchos vecinos de la localidad.
La inauguración de la exposición, celebrada el pasado 24 de abril, estuvo marcada por ese componente de reconocimiento colectivo hacia una figura profundamente vinculada a la identidad cultural montillana. El alcalde, Rafael Llamas, afirmó entonces que “es justo y necesario rendir este homenaje en vida a un artista fundamental para la cultura local”, al tiempo que destacó la importancia de una iniciativa que permitirá al público disfrutar de una exposición prolongada durante más de un mes y medio.
Además, durante aquella apertura institucional, el regidor consiguió arrancar al artista el compromiso de realizar una obra destinada al futuro Museo del Vino de Montilla que el Ayuntamiento construye actualmente en El Parador, un gesto que añadió aún más simbolismo a una noche especialmente emotiva para familiares, amigos y personas cercanas al creador.
El periodista Manuel Bellido señaló que se trata de “una exposición largamente trabajada, que responde al deseo de reconocer la trayectoria de un artista excepcional por su carácter polifacético”. No en vano, la producción de Rodríguez Portero abarca disciplinas muy diversas como la pintura, la escultura, el dibujo, la cerámica o las vidrieras.
Por su parte, la concejala de Cultura, Soledad Raya, subrayó el componente humano y divulgativo de esta iniciativa cultural al asegurar que “esta exposición nace del cariño, el respeto y la admiración hacia la figura de Rafael Rodríguez Portero y permitirá descubrir una obra que, en muchos casos, es desconocida para gran parte de la ciudadanía”.
La publicación que se presentará mañana ampliará precisamente esa vocación divulgativa. El catálogo permitirá conservar parte de la memoria visual de la exposición y acercarse con mayor profundidad al universo creativo del autor, integrando tanto obras tempranas como piezas recientes. Desde el inicio de la muestra, esta publicación puede adquirirse a un precio accesible.
La exposición retrospectiva se articula en tres espacios distintos para ofrecer una visión global de la obra del artista. El Pretorio de Santa Clara reúne una treintena de esculturas; la Casa del Inca se centra en dibujos y trabajos sobre papel; mientras que el Salón San Juan de Dios alberga cerca de cuarenta cuadros. El horario de visita es los viernes y sábados de 10.00 a 14.00 y de 19.00 a 22.00 horas, así como los domingos y festivos de 10.00 a 12.00 del mediodía.
Nacido en Montilla en 1943, Rafael Rodríguez Portero ha desarrollado una trayectoria profundamente ligada al arte y la enseñanza. Nieto del conocido capataz Juan Rodríguez, figura vinculada a la transformación del sector vitivinícola montillano en la década de 1930, inició su formación en el Colegio Salesiano, donde despertó su interés por las artes plásticas, especialmente por el dibujo y el modelado en barro.
Aunque tuvo que interrumpir sus estudios por motivos familiares para trabajar en el campo, nunca abandonó su vocación artística. Más tarde logró licenciarse en Bellas Artes por la Escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla y completó su formación como ceramista en Manises, localidad valenciana reconocida por su tradición en esta disciplina. También amplió estudios en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Por otro lado, su carrera profesional estuvo estrechamente vinculada a la docencia. Ejerció como profesor en institutos de Aguilar de la Frontera y Lucena y posteriormente desarrolló buena parte de su trayectoria en la Escuela de Artes y Oficios "Mateo Inurria" de Córdoba, donde terminó jubilándose.
A lo largo de toda su vida, Rafael Rodríguez Portero ha mantenido una producción artística constante y diversa. Su firma aparece en esculturas monumentales, murales, pinturas, dibujos, vidrieras y cerámicas, además de numerosos carteles vinculados a la vida cultural de Montilla, especialmente para la Cata Flamenca. Entre sus creaciones más reconocidas sobresale el Monumento a San Francisco Solano, inaugurado en 2011 y convertido ya en uno de los símbolos escultóricos más reconocibles de la ciudad.
Su aportación al ámbito cultural le ha valido distintos reconocimientos, entre ellos su pertenencia a la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba o el premio Pámpano de Plata 2011 concedido por la Asociación Cultural Amigos de Montilla.
Con esta exposición y con la presentación del catálogo prevista para mañana, Montilla vuelve ahora la mirada hacia uno de sus creadores más discretos y constantes. Un artista que construyó gran parte de su obra lejos del ruido público y cuya trayectoria emerge ahora, por fin, ante la ciudadanía como parte esencial de la memoria cultural de la ciudad.
La cita tendrá lugar a las 20.00 de la tarde en la Casa del Inca, uno de los tres espacios que albergan esta muestra abierta al público desde el pasado 24 de abril y que permanecerá visitable hasta el próximo 7 de junio. Coordinado por el periodista Manuel Bellido Mora, colaborador de Montilla Digital y comisario de la exposición, el volumen incluirá imágenes de numerosas obras del artista, además de textos escritos por personas cercanas a Rafael Rodríguez Portero.
La presentación del catálogo se enmarca dentro de una programación concebida para acercar a la ciudadanía la trayectoria de uno de los artistas más singulares y discretos de Montilla. La exposición reúne más de un centenar de piezas distribuidas entre el Salón Municipal San Juan de Dios, el Claustro del Pretorio del Convento de Santa Clara y la Casa del Inca, en un recorrido que permite contemplar esculturas, pinturas, dibujos, cerámicas y otras creaciones desarrolladas a lo largo de décadas.
Pero más allá del valor artístico de la muestra, el homenaje ha adquirido también una dimensión profundamente emocional. Y es que la obra de Rafael Rodríguez Portero ha permanecido durante años alejada de los focos, refugiada en espacios íntimos, talleres y rincones privados de Montilla, especialmente en La Toba, esa casa de campo convertida casi en símbolo silencioso de su proceso creativo.
Allí, entre la calma y el aislamiento voluntario, el artista ha ido construyendo un universo propio que apenas había trascendido al gran público. La retrospectiva abierta ahora en Montilla permite precisamente romper esa barrera y mostrar por primera vez una parte importante de una producción artística desconocida para muchos vecinos de la localidad.
La inauguración de la exposición, celebrada el pasado 24 de abril, estuvo marcada por ese componente de reconocimiento colectivo hacia una figura profundamente vinculada a la identidad cultural montillana. El alcalde, Rafael Llamas, afirmó entonces que “es justo y necesario rendir este homenaje en vida a un artista fundamental para la cultura local”, al tiempo que destacó la importancia de una iniciativa que permitirá al público disfrutar de una exposición prolongada durante más de un mes y medio.
Además, durante aquella apertura institucional, el regidor consiguió arrancar al artista el compromiso de realizar una obra destinada al futuro Museo del Vino de Montilla que el Ayuntamiento construye actualmente en El Parador, un gesto que añadió aún más simbolismo a una noche especialmente emotiva para familiares, amigos y personas cercanas al creador.
El periodista Manuel Bellido señaló que se trata de “una exposición largamente trabajada, que responde al deseo de reconocer la trayectoria de un artista excepcional por su carácter polifacético”. No en vano, la producción de Rodríguez Portero abarca disciplinas muy diversas como la pintura, la escultura, el dibujo, la cerámica o las vidrieras.
Por su parte, la concejala de Cultura, Soledad Raya, subrayó el componente humano y divulgativo de esta iniciativa cultural al asegurar que “esta exposición nace del cariño, el respeto y la admiración hacia la figura de Rafael Rodríguez Portero y permitirá descubrir una obra que, en muchos casos, es desconocida para gran parte de la ciudadanía”.
La publicación que se presentará mañana ampliará precisamente esa vocación divulgativa. El catálogo permitirá conservar parte de la memoria visual de la exposición y acercarse con mayor profundidad al universo creativo del autor, integrando tanto obras tempranas como piezas recientes. Desde el inicio de la muestra, esta publicación puede adquirirse a un precio accesible.
La exposición retrospectiva se articula en tres espacios distintos para ofrecer una visión global de la obra del artista. El Pretorio de Santa Clara reúne una treintena de esculturas; la Casa del Inca se centra en dibujos y trabajos sobre papel; mientras que el Salón San Juan de Dios alberga cerca de cuarenta cuadros. El horario de visita es los viernes y sábados de 10.00 a 14.00 y de 19.00 a 22.00 horas, así como los domingos y festivos de 10.00 a 12.00 del mediodía.
Un artista excepcional
Nacido en Montilla en 1943, Rafael Rodríguez Portero ha desarrollado una trayectoria profundamente ligada al arte y la enseñanza. Nieto del conocido capataz Juan Rodríguez, figura vinculada a la transformación del sector vitivinícola montillano en la década de 1930, inició su formación en el Colegio Salesiano, donde despertó su interés por las artes plásticas, especialmente por el dibujo y el modelado en barro.
Aunque tuvo que interrumpir sus estudios por motivos familiares para trabajar en el campo, nunca abandonó su vocación artística. Más tarde logró licenciarse en Bellas Artes por la Escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla y completó su formación como ceramista en Manises, localidad valenciana reconocida por su tradición en esta disciplina. También amplió estudios en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Por otro lado, su carrera profesional estuvo estrechamente vinculada a la docencia. Ejerció como profesor en institutos de Aguilar de la Frontera y Lucena y posteriormente desarrolló buena parte de su trayectoria en la Escuela de Artes y Oficios "Mateo Inurria" de Córdoba, donde terminó jubilándose.
A lo largo de toda su vida, Rafael Rodríguez Portero ha mantenido una producción artística constante y diversa. Su firma aparece en esculturas monumentales, murales, pinturas, dibujos, vidrieras y cerámicas, además de numerosos carteles vinculados a la vida cultural de Montilla, especialmente para la Cata Flamenca. Entre sus creaciones más reconocidas sobresale el Monumento a San Francisco Solano, inaugurado en 2011 y convertido ya en uno de los símbolos escultóricos más reconocibles de la ciudad.
Su aportación al ámbito cultural le ha valido distintos reconocimientos, entre ellos su pertenencia a la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba o el premio Pámpano de Plata 2011 concedido por la Asociación Cultural Amigos de Montilla.
Con esta exposición y con la presentación del catálogo prevista para mañana, Montilla vuelve ahora la mirada hacia uno de sus creadores más discretos y constantes. Un artista que construyó gran parte de su obra lejos del ruido público y cuya trayectoria emerge ahora, por fin, ante la ciudadanía como parte esencial de la memoria cultural de la ciudad.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA























































