Las reliquias de san Juan de Ávila continúan recorriendo distintos seminarios de España en el marco del Año Jubilar que conmemora el 500.º aniversario de su ordenación sacerdotal, una efeméride que se celebra hasta el próximo 31 de mayo en la Basílica Pontificia de Montilla, donde se veneran los restos del conocido como "Maestro de Santos".
El relicario que contiene parte del corazón del patrono del clero secular español mantiene estos días su itinerario por distintos puntos del país, tras haber superado ya los 3.000 kilómetros desde que iniciara su recorrido el pasado mes de febrero.
La iniciativa, promovida con motivo de este tiempo jubilar que arrancó el pasado 6 de enero, tiene como objetivo acercar la figura del Doctor de la Iglesia a seminaristas, sacerdotes y fieles, mediante una serie de actos litúrgicos y encuentros de oración.
Tal y como avanzó Montilla Digital, durante el pasado mes de marzo, las reliquias visitaron la diócesis de Astorga, donde participaron en un completo programa de celebraciones vinculadas al Día del Seminario. Pero, además, el itinerario ha incluido también una parada significativa en el Seminario Interdiocesano de Cataluña, que ha recibido por primera vez estas reliquias.
En este encuentro participaron seminaristas de distintas diócesis, en una cita que contó con la presencia del rector de la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila de Montilla, el sacerdote cordobés Fernando Suárez Tapiador, quien destacó “la atención y cariño” recibidos durante la estancia, en una visita que ha reforzado los vínculos entre distintas comunidades eclesiales.
El recorrido de este relicario peregrinante continuará en las próximas semanas con un amplio itinerario que incluye ciudades como Murcia, Valencia, Huelva, Madrid, Getafe, Toledo, Santiago de Compostela, Jerez, Cuenca, Orihuela-Alicante, Granada, Cádiz, Sevilla y Córdoba. En total, se prevé que las reliquias superen los 5.000 kilómetros adicionales entre los meses de abril y mayo, ampliando así el alcance de esta iniciativa jubilar.
La pieza que alberga estas reliquias constituye también un elemento de gran valor artístico. El relicario ha sido realizado por el escultor cordobés Antonio Bernal Redondo y el orfebre Manuel Valera, quienes han recreado con minucioso detalle una escena en la que san Juan de Ávila aparece instruyendo a sus discípulos en el patio de su casa de Montilla. Esta representación, cargada de simbolismo, conecta con la dimensión pedagógica y espiritual del santo, cuya figura sigue siendo un referente en el ámbito eclesial.
En su interior se conservan elementos tan significativos como el corazón del santo, situado en la parte superior dentro de una nube que simboliza la gloria, junto a una reproducción del Arca del Testamento, así como restos óseos —como la clavícula y el esternón— y un cálculo renal.
De igual modo, la parte posterior del relicario reproduce el arco renacentista del antiguo mausoleo de la iglesia de La Encarnación de Montilla, hoy Basílica Pontificia, e incorpora los nombres de algunos de sus discípulos más destacados bajo el título de “Consejero y Maestro de Santos”. Esta pieza fue sufragada por el presbiterio diocesano de Córdoba como homenaje a su patrono y fue bendecida en agosto de 2011 por el entonces obispo de la diócesis, Demetrio Fernández.
En este contexto, cabe recordar que las reliquias de san Juan de Ávila llegaron a Montilla en mayo de 2011 procedentes de Roma. Tal y como explicó entonces Demetrio Fernández, "en 1894, la Diócesis de Córdoba respondió a un requerimiento del Vaticano para extraer reliquias del sepulcro y llevarlas a Roma". Posteriormente, una vez concluidos los procesos de beatificación, canonización y doctorado, se consideró oportuno devolverlas a la Basílica Pontificia situada en la calle Corredera.
La figura de san Juan de Ávila continúa siendo un referente espiritual e intelectual de primer orden. Nacido en Almodóvar del Campo el 6 de enero de 1500, desarrolló una intensa labor evangelizadora en Andalucía, fundando centros de Teología y Humanidades en ciudades como Baeza, Granada o Córdoba, además de colegios en numerosas localidades. Su influencia alcanzó a figuras como san Francisco de Borja, san Ignacio de Loyola, santa Teresa de Jesús o fray Luis de Granada.
Por otro lado, su estrecha vinculación con Montilla marcó el tramo final de su vida. Falleció en esta localidad el 10 de mayo de 1569 y fue enterrado en la iglesia de La Encarnación, donde hoy reposan sus reliquias. Desde entonces, su legado ha permanecido profundamente arraigado en la ciudad, que en 2019 lo nombró Hijo Adoptivo y que ha impulsado diversos Años Jubilares en su honor.
Finalmente, el reconocimiento universal a su figura se vio reforzado el 7 de octubre de 2012, cuando el papa Benedicto XVI lo proclamó Doctor de la Iglesia, situándolo entre los grandes referentes del pensamiento cristiano. Ahora, con este Año Jubilar que conmemora el 500.º aniversario de su ordenación sacerdotal, su figura vuelve a cobrar especial protagonismo, extendiendo su influencia más allá de Montilla a través de iniciativas como la peregrinación de sus reliquias.
El relicario que contiene parte del corazón del patrono del clero secular español mantiene estos días su itinerario por distintos puntos del país, tras haber superado ya los 3.000 kilómetros desde que iniciara su recorrido el pasado mes de febrero.
La iniciativa, promovida con motivo de este tiempo jubilar que arrancó el pasado 6 de enero, tiene como objetivo acercar la figura del Doctor de la Iglesia a seminaristas, sacerdotes y fieles, mediante una serie de actos litúrgicos y encuentros de oración.
Tal y como avanzó Montilla Digital, durante el pasado mes de marzo, las reliquias visitaron la diócesis de Astorga, donde participaron en un completo programa de celebraciones vinculadas al Día del Seminario. Pero, además, el itinerario ha incluido también una parada significativa en el Seminario Interdiocesano de Cataluña, que ha recibido por primera vez estas reliquias.
En este encuentro participaron seminaristas de distintas diócesis, en una cita que contó con la presencia del rector de la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila de Montilla, el sacerdote cordobés Fernando Suárez Tapiador, quien destacó “la atención y cariño” recibidos durante la estancia, en una visita que ha reforzado los vínculos entre distintas comunidades eclesiales.
El recorrido de este relicario peregrinante continuará en las próximas semanas con un amplio itinerario que incluye ciudades como Murcia, Valencia, Huelva, Madrid, Getafe, Toledo, Santiago de Compostela, Jerez, Cuenca, Orihuela-Alicante, Granada, Cádiz, Sevilla y Córdoba. En total, se prevé que las reliquias superen los 5.000 kilómetros adicionales entre los meses de abril y mayo, ampliando así el alcance de esta iniciativa jubilar.
La pieza que alberga estas reliquias constituye también un elemento de gran valor artístico. El relicario ha sido realizado por el escultor cordobés Antonio Bernal Redondo y el orfebre Manuel Valera, quienes han recreado con minucioso detalle una escena en la que san Juan de Ávila aparece instruyendo a sus discípulos en el patio de su casa de Montilla. Esta representación, cargada de simbolismo, conecta con la dimensión pedagógica y espiritual del santo, cuya figura sigue siendo un referente en el ámbito eclesial.
En su interior se conservan elementos tan significativos como el corazón del santo, situado en la parte superior dentro de una nube que simboliza la gloria, junto a una reproducción del Arca del Testamento, así como restos óseos —como la clavícula y el esternón— y un cálculo renal.
De igual modo, la parte posterior del relicario reproduce el arco renacentista del antiguo mausoleo de la iglesia de La Encarnación de Montilla, hoy Basílica Pontificia, e incorpora los nombres de algunos de sus discípulos más destacados bajo el título de “Consejero y Maestro de Santos”. Esta pieza fue sufragada por el presbiterio diocesano de Córdoba como homenaje a su patrono y fue bendecida en agosto de 2011 por el entonces obispo de la diócesis, Demetrio Fernández.
En este contexto, cabe recordar que las reliquias de san Juan de Ávila llegaron a Montilla en mayo de 2011 procedentes de Roma. Tal y como explicó entonces Demetrio Fernández, "en 1894, la Diócesis de Córdoba respondió a un requerimiento del Vaticano para extraer reliquias del sepulcro y llevarlas a Roma". Posteriormente, una vez concluidos los procesos de beatificación, canonización y doctorado, se consideró oportuno devolverlas a la Basílica Pontificia situada en la calle Corredera.
La figura de san Juan de Ávila continúa siendo un referente espiritual e intelectual de primer orden. Nacido en Almodóvar del Campo el 6 de enero de 1500, desarrolló una intensa labor evangelizadora en Andalucía, fundando centros de Teología y Humanidades en ciudades como Baeza, Granada o Córdoba, además de colegios en numerosas localidades. Su influencia alcanzó a figuras como san Francisco de Borja, san Ignacio de Loyola, santa Teresa de Jesús o fray Luis de Granada.
Por otro lado, su estrecha vinculación con Montilla marcó el tramo final de su vida. Falleció en esta localidad el 10 de mayo de 1569 y fue enterrado en la iglesia de La Encarnación, donde hoy reposan sus reliquias. Desde entonces, su legado ha permanecido profundamente arraigado en la ciudad, que en 2019 lo nombró Hijo Adoptivo y que ha impulsado diversos Años Jubilares en su honor.
Finalmente, el reconocimiento universal a su figura se vio reforzado el 7 de octubre de 2012, cuando el papa Benedicto XVI lo proclamó Doctor de la Iglesia, situándolo entre los grandes referentes del pensamiento cristiano. Ahora, con este Año Jubilar que conmemora el 500.º aniversario de su ordenación sacerdotal, su figura vuelve a cobrar especial protagonismo, extendiendo su influencia más allá de Montilla a través de iniciativas como la peregrinación de sus reliquias.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: DIÓCESIS DE CÓRDOBA
FOTOGRAFÍA: DIÓCESIS DE CÓRDOBA















































