Montilla ha sido elegida Ciudad Española del Vino 2027 por la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin), según acaba de confirmar a Montilla Digital el alcalde de la localidad, Rafael Llamas, quien ha expresado su satisfacción por la decisión. El reconocimiento permitirá al municipio desarrollar durante el próximo año una programación vinculada a su identidad vitivinícola, con la singularidad de la uva Pedro Ximénez como eje de una propuesta que busca impulsar el turismo y generar oportunidades económicas.
Bajo el lema “Montilla, reino de la Pedro Ximénez al Mundo”, el proyecto reúne los conocimientos, las tradiciones, los procesos de elaboración, el patrimonio y las personas que conforman la relación histórica de la ciudad con el vino. La iniciativa plantea esta capitalidad con una vocación territorial y como una herramienta para fortalecer la colaboración entre los distintos agentes vinculados al sector.
La elección culmina una candidatura surgida después de varios años de trabajo conjunto entre el Ayuntamiento y los agentes relacionados con el mundo del vino. Al explicar los objetivos del proyecto, Rafael Llamas lo definió como “una propuesta muy ilusionante” y señaló que “hemos entendido que 2027 es el momento pues, durante esta última década hemos trabajado conjuntamente para hacer de nuestra producción de vino también una oportunidad para Montilla”.
El planteamiento municipal vincula la promoción del patrimonio vitivinícola con el desarrollo del tejido económico local. En ese sentido, el alcalde incidió en que la candidatura “es mucho más que una serie de actividades en torno a un programa turístico”, puesto que también representa “una oportunidad de desarrollo económico y una herramienta para la generación de riqueza en nuestro municipio”.
Llamas defendió la necesidad de que el valor añadido generado alrededor del vino repercuta directamente en las empresas y establecimientos de la localidad. “Tenemos que pasar de generar vino a generar también oportunidades de desarrollo económico vinculadas a nuestro comercio, nuestra industria, nuestra hostelería y nuestros alojamientos”, explicó.
La capitalidad de 2027 coincide con la próxima puesta en valor de El Parador, uno de los principales recursos turísticos de Montilla y futuro emplazamiento del Museo del Vino y Centro de Recepción de Visitantes. El Ayuntamiento considera que esta infraestructura reforzará la capacidad del municipio para asumir una distinción cuya proyección pretende extenderse más allá de sus límites.
La recuperación de El Parador forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) Amontíllate: vivir la experiencia del vino en Córdoba. Este plan ha contado con una dotación global de más de 2,7 millones de euros de la Unión Europea, a través del instrumento NextGenerationEU y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.
La dimensión territorial constituye otro de los objetivos de la propuesta elegida. Rafael Llamas indicó que “queremos que Montilla tome el liderazgo desde el punto de vista turístico de la zona sur de Córdoba y se convierta en puerta de entrada a un territorio que tiene mucho que ofrecer a quienes nos visitan”.
El proyecto también plantea continuar el trabajo por el reconocimiento del patrimonio vinculado a la variedad de uva Pedro Ximénez como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta aspiración municipal se apoya en la singularidad del producto y de los conocimientos y procesos asociados a su elaboración.
“Tenemos un vino único y singular, a partir de una uva también única y con una forma de elaboración igualmente singular”, destacó el alcalde al referirse a uno de los elementos centrales de la candidatura.
La propuesta contó con el respaldo de entidades, empresas, colectivos y particulares. El concejal de Turismo y Promoción de Ciudad, Adrian Lapsley, agradeció ese apoyo, materializado en decenas de cartas de adhesión destinadas a acompañar la documentación de la candidatura ante la Asociación Española de Ciudades del Vino.
Tras la confirmación de su elección, Montilla dispondrá de doce meses para desarrollar una programación centrada en la promoción, la celebración y la colaboración alrededor del vino. La iniciativa busca reforzar el posicionamiento nacional del municipio y aprovechar su patrimonio vitivinícola como una oportunidad para impulsar la actividad turística y económica.
El Ayuntamiento sitúa los objetivos del proyecto más allá del periodo de la capitalidad. Su propósito es que el reconocimiento deje un legado duradero, contribuya a construir un territorio más competitivo y sostenible y refuerce la proyección exterior de Montilla a partir de su identidad, sus tradiciones y su vinculación histórica con el vino.
Bajo el lema “Montilla, reino de la Pedro Ximénez al Mundo”, el proyecto reúne los conocimientos, las tradiciones, los procesos de elaboración, el patrimonio y las personas que conforman la relación histórica de la ciudad con el vino. La iniciativa plantea esta capitalidad con una vocación territorial y como una herramienta para fortalecer la colaboración entre los distintos agentes vinculados al sector.
La elección culmina una candidatura surgida después de varios años de trabajo conjunto entre el Ayuntamiento y los agentes relacionados con el mundo del vino. Al explicar los objetivos del proyecto, Rafael Llamas lo definió como “una propuesta muy ilusionante” y señaló que “hemos entendido que 2027 es el momento pues, durante esta última década hemos trabajado conjuntamente para hacer de nuestra producción de vino también una oportunidad para Montilla”.
El planteamiento municipal vincula la promoción del patrimonio vitivinícola con el desarrollo del tejido económico local. En ese sentido, el alcalde incidió en que la candidatura “es mucho más que una serie de actividades en torno a un programa turístico”, puesto que también representa “una oportunidad de desarrollo económico y una herramienta para la generación de riqueza en nuestro municipio”.
Llamas defendió la necesidad de que el valor añadido generado alrededor del vino repercuta directamente en las empresas y establecimientos de la localidad. “Tenemos que pasar de generar vino a generar también oportunidades de desarrollo económico vinculadas a nuestro comercio, nuestra industria, nuestra hostelería y nuestros alojamientos”, explicó.
La capitalidad de 2027 coincide con la próxima puesta en valor de El Parador, uno de los principales recursos turísticos de Montilla y futuro emplazamiento del Museo del Vino y Centro de Recepción de Visitantes. El Ayuntamiento considera que esta infraestructura reforzará la capacidad del municipio para asumir una distinción cuya proyección pretende extenderse más allá de sus límites.
La recuperación de El Parador forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) Amontíllate: vivir la experiencia del vino en Córdoba. Este plan ha contado con una dotación global de más de 2,7 millones de euros de la Unión Europea, a través del instrumento NextGenerationEU y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.
La dimensión territorial constituye otro de los objetivos de la propuesta elegida. Rafael Llamas indicó que “queremos que Montilla tome el liderazgo desde el punto de vista turístico de la zona sur de Córdoba y se convierta en puerta de entrada a un territorio que tiene mucho que ofrecer a quienes nos visitan”.
El proyecto también plantea continuar el trabajo por el reconocimiento del patrimonio vinculado a la variedad de uva Pedro Ximénez como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta aspiración municipal se apoya en la singularidad del producto y de los conocimientos y procesos asociados a su elaboración.
“Tenemos un vino único y singular, a partir de una uva también única y con una forma de elaboración igualmente singular”, destacó el alcalde al referirse a uno de los elementos centrales de la candidatura.
La propuesta contó con el respaldo de entidades, empresas, colectivos y particulares. El concejal de Turismo y Promoción de Ciudad, Adrian Lapsley, agradeció ese apoyo, materializado en decenas de cartas de adhesión destinadas a acompañar la documentación de la candidatura ante la Asociación Española de Ciudades del Vino.
Tras la confirmación de su elección, Montilla dispondrá de doce meses para desarrollar una programación centrada en la promoción, la celebración y la colaboración alrededor del vino. La iniciativa busca reforzar el posicionamiento nacional del municipio y aprovechar su patrimonio vitivinícola como una oportunidad para impulsar la actividad turística y económica.
El Ayuntamiento sitúa los objetivos del proyecto más allá del periodo de la capitalidad. Su propósito es que el reconocimiento deje un legado duradero, contribuya a construir un territorio más competitivo y sostenible y refuerce la proyección exterior de Montilla a partir de su identidad, sus tradiciones y su vinculación histórica con el vino.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA (ARCHIVO)
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA (ARCHIVO)















































