El Club Deportivo Apedem conquistó ayer la segunda edición del Trofeo Miguel Navarro Polonio tras imponerse por 2–1 al Club Deportivo Villa de Espejo en el estadio montillano que lleva el nombre del recordado dirigente deportivo, en un partido intenso, equilibrado y resuelto por Nico González en los últimos instantes.
El encuentro reunió sobre el césped a dos conjuntos de Primera Andaluza que afrontaron la cita como una nueva oportunidad para ajustar su preparación ante el inminente comienzo de la competición liguera. Sin embargo, el partido tuvo también una profunda dimensión emocional, pues volvió a convertir el fútbol en vehículo para mantener viva la memoria de una figura estrechamente ligada durante décadas al deporte de Montilla: Miguel Navarro Polonio.
Desde el comienzo, el conjunto auriverde mostró una mayor intensidad y consiguió trasladar ese buen arranque al marcador. Aarón Salado aprovechó el empuje inicial del Club Deportivo Apedem para firmar el 1–0, un tanto que despertó la alegría de la afición local y permitió a los montillanos afrontar con ventaja los primeros compases del choque.
No obstante, el Club Deportivo Villa de Espejo reaccionó y comenzó a acercarse con mayor peligro a la portería defendida por Carlos Repiso. El guardameta montillano tuvo que intervenir con acierto en varias ocasiones ante el progresivo crecimiento del conjunto visitante, que fue ganando terreno y encontró finalmente el premio a su insistencia.
En ese sentido, el empate llegó antes del descanso mediante un magnífico disparo ejecutado desde la banda izquierda. La trayectoria del balón dejó sin opciones a Carlos Repiso y estableció el 1–1 con el que ambos equipos se retiraron a los vestuarios después de una primera mitad marcada por la intensidad y las alternativas.
Tras la reanudación, la igualdad continuó presidiendo el desarrollo del encuentro. Los dos conjuntos buscaron el triunfo y dispusieron de oportunidades para desequilibrar el marcador, aunque ninguno consiguió imponer un dominio claro. El partido mantuvo así la emoción mientras los técnicos aprovechaban la cita para seguir afinando el rendimiento de sus respectivas plantillas.
Además, la actuación del Club Deportivo Apedem permitió apreciar el excelente trabajo desarrollado durante toda la semana por el equipo técnico que dirige el entrenador cordobés Rafael Garrido. La preparación, el esfuerzo colectivo y la capacidad de competir hasta el último instante ofrecieron señales positivas en esta fase decisiva de la puesta a punto del conjunto auriverde.
Cuando el empate parecía ya inevitable, una acción en los últimos instantes terminó decidiendo el trofeo. El guardameta del Club Deportivo Villa de Espejo realizó un despeje que Nico González interceptó de cabeza para enviar el balón al fondo de la portería. El 2–1 desató la celebración en el banquillo y en las gradas del Estadio Municipal "Miguel Navarro Polonio".
De este modo, el Club Deportivo Apedem obtuvo una victoria trabajada y sufrida ante un rival que mantuvo sus opciones hasta el desenlace. El resultado permitió que el trofeo permaneciera en casa y dejó buenas sensaciones en el equipo montillano cuando apenas queda una semana para el comienzo de la liga.
Por otro lado, la entidad auriverde agradeció al Club Deportivo Villa de Espejo su participación, su deportividad y su disposición para compartir una noche especialmente significativa. La presencia del conjunto espejeño contribuyó a reforzar el carácter amistoso de una cita concebida como encuentro entre clubes vecinos, fiesta del fútbol y homenaje permanente a Miguel Navarro Polonio.
Y es que esta segunda edición del trofeo se celebró poco más de seis meses después de que el Ayuntamiento de Montilla rotulara oficialmente el estadio municipal con el nombre del histórico dirigente. El acto tuvo lugar el pasado 28 de febrero, coincidiendo con el Día de Andalucía, como culminación de una jornada dedicada al deporte, la música y el reconocimiento institucional.
Aquel programa comenzó con varios encuentros de fútbol base protagonizados por equipos del Montilla Club de Fútbol y del Club Deportivo Apedem. Posteriormente, antiguos jugadores de ambas entidades disputaron un partido de veteranos para recordar a quien compartió numerosas etapas deportivas y vivencias con diferentes generaciones del fútbol local.
Tras aquel encuentro, el recinto pasó a denominarse oficialmente Estadio Municipal "Miguel Navarro Polonio". La rotulación materializó la decisión anunciada por el Ayuntamiento de Montilla el 28 de febrero de 2024 durante el acto institucional organizado con motivo del quincuagésimo aniversario del Montilla Club de Fútbol.
Nacido en Montilla el 11 de febrero de 1950, Miguel Francisco Solano Navarro Polonio mantuvo una vinculación profunda con el deporte de la localidad. Fue abonado número 1 del Montilla Club de Fútbol desde 1975 y fundador del Club Deportivo Apedem, entidad dedicada al fútbol base cuya presidencia ocupó entre 1994 y 1998.
De igual modo, su trayectoria estuvo unida a la vida profesional e institucional de Montilla. Fue director de la oficina de La Caixa, actualmente CaixaBank, situada en la Plazuela de la Inmaculada. También formó parte de la candidatura del Partido Popular en las elecciones municipales de 2011, ejerció como teniente de alcalde de Hacienda hasta 2015 y presidió el Consejo de Administración de Aguas de Montilla. Tras la renuncia de Federico Cabello de Alba, asumió la portavocía del Grupo Municipal Popular hasta 2019.
En septiembre de 2022, Miguel Navarro Polonio fue nombrado presidente de honor del Montilla Club de Fútbol durante un acto celebrado en el Salón Municipal San Juan de Dios. En aquella ocasión quiso compartir el reconocimiento "con todos los presidentes y juntas directivas del club, ya que, sin ellos, no se hubiera podido llegar a estos cincuenta años de historia".
Miguel Navarro Polonio falleció repentinamente el 28 de diciembre de 2023, a los 73 años. Un año después, el Montilla Club de Fútbol recordó "sus palabras en cada reunión, donde sacaba a relucir su sapiencia futbolística para iluminarnos en la trayectoria hasta los éxitos o la capacidad de unir a todos los estamentos del fútbol montillano".
Asimismo, la entidad lo definió como "el hombre de las mil y una facetas", siempre dispuesto "a colaborar, a coger su coche y recorrer kilómetros para llevar a jugadores, aficionados o directivos a los distintos estadios de nuestra región". El club resaltó también su determinación "incesante en la búsqueda de soluciones a los problemas que surgían".
Por todo ello, la victoria lograda ayer trascendió el resultado deportivo. El Club Deportivo Apedem levantó la segunda edición del Trofeo Miguel Navarro Polonio, pero el verdadero significado de la noche estuvo en reunir nuevamente a jugadores, técnicos, dirigentes y aficionados alrededor del recuerdo de una persona que dejó una huella imborrable en el fútbol montillano.
El encuentro reunió sobre el césped a dos conjuntos de Primera Andaluza que afrontaron la cita como una nueva oportunidad para ajustar su preparación ante el inminente comienzo de la competición liguera. Sin embargo, el partido tuvo también una profunda dimensión emocional, pues volvió a convertir el fútbol en vehículo para mantener viva la memoria de una figura estrechamente ligada durante décadas al deporte de Montilla: Miguel Navarro Polonio.
Desde el comienzo, el conjunto auriverde mostró una mayor intensidad y consiguió trasladar ese buen arranque al marcador. Aarón Salado aprovechó el empuje inicial del Club Deportivo Apedem para firmar el 1–0, un tanto que despertó la alegría de la afición local y permitió a los montillanos afrontar con ventaja los primeros compases del choque.
No obstante, el Club Deportivo Villa de Espejo reaccionó y comenzó a acercarse con mayor peligro a la portería defendida por Carlos Repiso. El guardameta montillano tuvo que intervenir con acierto en varias ocasiones ante el progresivo crecimiento del conjunto visitante, que fue ganando terreno y encontró finalmente el premio a su insistencia.
En ese sentido, el empate llegó antes del descanso mediante un magnífico disparo ejecutado desde la banda izquierda. La trayectoria del balón dejó sin opciones a Carlos Repiso y estableció el 1–1 con el que ambos equipos se retiraron a los vestuarios después de una primera mitad marcada por la intensidad y las alternativas.
Tras la reanudación, la igualdad continuó presidiendo el desarrollo del encuentro. Los dos conjuntos buscaron el triunfo y dispusieron de oportunidades para desequilibrar el marcador, aunque ninguno consiguió imponer un dominio claro. El partido mantuvo así la emoción mientras los técnicos aprovechaban la cita para seguir afinando el rendimiento de sus respectivas plantillas.
Además, la actuación del Club Deportivo Apedem permitió apreciar el excelente trabajo desarrollado durante toda la semana por el equipo técnico que dirige el entrenador cordobés Rafael Garrido. La preparación, el esfuerzo colectivo y la capacidad de competir hasta el último instante ofrecieron señales positivas en esta fase decisiva de la puesta a punto del conjunto auriverde.
Cuando el empate parecía ya inevitable, una acción en los últimos instantes terminó decidiendo el trofeo. El guardameta del Club Deportivo Villa de Espejo realizó un despeje que Nico González interceptó de cabeza para enviar el balón al fondo de la portería. El 2–1 desató la celebración en el banquillo y en las gradas del Estadio Municipal "Miguel Navarro Polonio".
De este modo, el Club Deportivo Apedem obtuvo una victoria trabajada y sufrida ante un rival que mantuvo sus opciones hasta el desenlace. El resultado permitió que el trofeo permaneciera en casa y dejó buenas sensaciones en el equipo montillano cuando apenas queda una semana para el comienzo de la liga.
Por otro lado, la entidad auriverde agradeció al Club Deportivo Villa de Espejo su participación, su deportividad y su disposición para compartir una noche especialmente significativa. La presencia del conjunto espejeño contribuyó a reforzar el carácter amistoso de una cita concebida como encuentro entre clubes vecinos, fiesta del fútbol y homenaje permanente a Miguel Navarro Polonio.
Y es que esta segunda edición del trofeo se celebró poco más de seis meses después de que el Ayuntamiento de Montilla rotulara oficialmente el estadio municipal con el nombre del histórico dirigente. El acto tuvo lugar el pasado 28 de febrero, coincidiendo con el Día de Andalucía, como culminación de una jornada dedicada al deporte, la música y el reconocimiento institucional.
Aquel programa comenzó con varios encuentros de fútbol base protagonizados por equipos del Montilla Club de Fútbol y del Club Deportivo Apedem. Posteriormente, antiguos jugadores de ambas entidades disputaron un partido de veteranos para recordar a quien compartió numerosas etapas deportivas y vivencias con diferentes generaciones del fútbol local.
Tras aquel encuentro, el recinto pasó a denominarse oficialmente Estadio Municipal "Miguel Navarro Polonio". La rotulación materializó la decisión anunciada por el Ayuntamiento de Montilla el 28 de febrero de 2024 durante el acto institucional organizado con motivo del quincuagésimo aniversario del Montilla Club de Fútbol.
Nacido en Montilla el 11 de febrero de 1950, Miguel Francisco Solano Navarro Polonio mantuvo una vinculación profunda con el deporte de la localidad. Fue abonado número 1 del Montilla Club de Fútbol desde 1975 y fundador del Club Deportivo Apedem, entidad dedicada al fútbol base cuya presidencia ocupó entre 1994 y 1998.
De igual modo, su trayectoria estuvo unida a la vida profesional e institucional de Montilla. Fue director de la oficina de La Caixa, actualmente CaixaBank, situada en la Plazuela de la Inmaculada. También formó parte de la candidatura del Partido Popular en las elecciones municipales de 2011, ejerció como teniente de alcalde de Hacienda hasta 2015 y presidió el Consejo de Administración de Aguas de Montilla. Tras la renuncia de Federico Cabello de Alba, asumió la portavocía del Grupo Municipal Popular hasta 2019.
En septiembre de 2022, Miguel Navarro Polonio fue nombrado presidente de honor del Montilla Club de Fútbol durante un acto celebrado en el Salón Municipal San Juan de Dios. En aquella ocasión quiso compartir el reconocimiento "con todos los presidentes y juntas directivas del club, ya que, sin ellos, no se hubiera podido llegar a estos cincuenta años de historia".
Miguel Navarro Polonio falleció repentinamente el 28 de diciembre de 2023, a los 73 años. Un año después, el Montilla Club de Fútbol recordó "sus palabras en cada reunión, donde sacaba a relucir su sapiencia futbolística para iluminarnos en la trayectoria hasta los éxitos o la capacidad de unir a todos los estamentos del fútbol montillano".
Asimismo, la entidad lo definió como "el hombre de las mil y una facetas", siempre dispuesto "a colaborar, a coger su coche y recorrer kilómetros para llevar a jugadores, aficionados o directivos a los distintos estadios de nuestra región". El club resaltó también su determinación "incesante en la búsqueda de soluciones a los problemas que surgían".
Por todo ello, la victoria lograda ayer trascendió el resultado deportivo. El Club Deportivo Apedem levantó la segunda edición del Trofeo Miguel Navarro Polonio, pero el verdadero significado de la noche estuvo en reunir nuevamente a jugadores, técnicos, dirigentes y aficionados alrededor del recuerdo de una persona que dejó una huella imborrable en el fútbol montillano.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: CLUB DEPORTIVO APEDEM
FOTOGRAFÍA: CLUB DEPORTIVO APEDEM





















































