Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta remitida por un vecino de la calle Aleluya sobre la proliferación de cucarachas en pleno centro histórico de la localidad. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.
En agosto de 2024 me dirigí a este mismo medio, para hacerme eco del hartazgo de muchos vecinos del centro histórico y alertar de la proliferación descontrolada de cucarachas. En aquel escrito apelábamos a la colaboración y solicitábamos un enfoque distinto por parte de Aguas de Montilla y del Ayuntamiento.
Hoy me veo en la obligación de dirigirme a ustedes de nuevo porque la situación ha cruzado el límite de lo tolerable. Hablando con otros residentes, coincidimos en que nadie recuerda una presencia de insectos semejante en el pasado. Es un problema que lleva enquistado y agravándose de manera alarmante desde el año 2020.
El último detonante ha ocurrido en el momento de escribir estas líneas (viernes 4 de septiembre, alrededor de las 23.00 de la noche). Tras una supuesta fumigación en la calle Alta y Baja, los vecinos hemos presenciado una imagen verdaderamente desagradable. Un auténtico ejército de cucarachas ha salido en masa a la superficie, invadiendo la vía pública.
Esta lamentable escena es la prueba irrefutable de que la estrategia de la Administración es un fracaso absoluto. Fumigar alcantarillas de forma reactiva con métodos tradicionales solo consigue provocar un "efecto huida": el veneno irrita a los insectos, que escapan despavoridos de las arquetas y acaban subiendo a las calles y por los desagües.
Nos están empujando el problema hacia dentro de nuestras casas. Y, por si esto fuera poco, estas fumigaciones se realizan sin previo aviso a los vecinos. En pleno verano, nos pillan con las ventanas abiertas de par en par, dejándonos completamente indefensos frente a la entrada masiva de los insectos que huyen del veneno.
La situación es desesperante. Por mucho esfuerzo que hagamos los vecinos a nivel particular para mantener la limpieza, poner trampas o sellar puertas, es completamente inútil porque la plaga viene de la calle. Resulta agotador e indignante tener que levantarse cada mañana y encontrarse, sistemáticamente, con un par de cucarachas paseando por el interior de nuestras propias viviendas, con el agravante de que cada vez comprobamos con mayor estupor que los ejemplares son de un tamaño mucho más grande.
No pagamos impuestos para recibir parches temporales ni para convivir con un riesgo real para la salud pública. Por ello, ya no "sugerimos": exigimos que el control de plagas se realice durante todo el año y no solo en verano. Exigimos la aplicación urgente de un verdadero Plan Integral de Control de Plagas, que incluya:
La paciencia de los vecinos se está agotando. Esta ineficacia continuada por parte de la Administración es una falta de respeto a quienes residimos en estas calles. Nuestra salud y nuestra tranquilidad diaria no pueden seguir sufriendo esta desidia institucional. Exigimos una actuación profesional y definitiva ya.
En agosto de 2024 me dirigí a este mismo medio, para hacerme eco del hartazgo de muchos vecinos del centro histórico y alertar de la proliferación descontrolada de cucarachas. En aquel escrito apelábamos a la colaboración y solicitábamos un enfoque distinto por parte de Aguas de Montilla y del Ayuntamiento.
Hoy me veo en la obligación de dirigirme a ustedes de nuevo porque la situación ha cruzado el límite de lo tolerable. Hablando con otros residentes, coincidimos en que nadie recuerda una presencia de insectos semejante en el pasado. Es un problema que lleva enquistado y agravándose de manera alarmante desde el año 2020.
El último detonante ha ocurrido en el momento de escribir estas líneas (viernes 4 de septiembre, alrededor de las 23.00 de la noche). Tras una supuesta fumigación en la calle Alta y Baja, los vecinos hemos presenciado una imagen verdaderamente desagradable. Un auténtico ejército de cucarachas ha salido en masa a la superficie, invadiendo la vía pública.
Esta lamentable escena es la prueba irrefutable de que la estrategia de la Administración es un fracaso absoluto. Fumigar alcantarillas de forma reactiva con métodos tradicionales solo consigue provocar un "efecto huida": el veneno irrita a los insectos, que escapan despavoridos de las arquetas y acaban subiendo a las calles y por los desagües.
Nos están empujando el problema hacia dentro de nuestras casas. Y, por si esto fuera poco, estas fumigaciones se realizan sin previo aviso a los vecinos. En pleno verano, nos pillan con las ventanas abiertas de par en par, dejándonos completamente indefensos frente a la entrada masiva de los insectos que huyen del veneno.
La situación es desesperante. Por mucho esfuerzo que hagamos los vecinos a nivel particular para mantener la limpieza, poner trampas o sellar puertas, es completamente inútil porque la plaga viene de la calle. Resulta agotador e indignante tener que levantarse cada mañana y encontrarse, sistemáticamente, con un par de cucarachas paseando por el interior de nuestras propias viviendas, con el agravante de que cada vez comprobamos con mayor estupor que los ejemplares son de un tamaño mucho más grande.
No pagamos impuestos para recibir parches temporales ni para convivir con un riesgo real para la salud pública. Por ello, ya no "sugerimos": exigimos que el control de plagas se realice durante todo el año y no solo en verano. Exigimos la aplicación urgente de un verdadero Plan Integral de Control de Plagas, que incluya:
- Actuaciones preventivas y continuadas: el control debe mantenerse los 12 meses del año, atacando el problema desde la primavera y el otoño, antes de la explosión reproductiva del verano.
- Avisos previos a la población: es indispensable que se informe a los vecinos de los días y horas de fumigación para poder cerrar ventanas y sellar desagües.
- Métodos modernos y persistentes: uso de lacas insecticidas de larga duración y cebos en gel, en lugar de gases que solo dispersan a los insectos.
- Saneamiento real: limpieza profunda de las arquetas y tuberías donde la plaga encuentra su alimento.
La paciencia de los vecinos se está agotando. Esta ineficacia continuada por parte de la Administración es una falta de respeto a quienes residimos en estas calles. Nuestra salud y nuestra tranquilidad diaria no pueden seguir sufriendo esta desidia institucional. Exigimos una actuación profesional y definitiva ya.
MANUEL MEDIAVILLA HIDALGO
FOTOGRAFÍA: JUAN PABLO BELLIDO (ARCHIVO)
FOTOGRAFÍA: JUAN PABLO BELLIDO (ARCHIVO)
NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Andalucía Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


















































