La plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montilla acordó ayer la libertad provisional del conductor investigado por el accidente ocurrido el pasado viernes en el término municipal de Montalbán, en el que falleció un motorista y resultó herido grave su acompañante. El investigado deberá permanecer sin permiso de conducir y no podrá ponerse al volante de ningún vehículo mientras continúen vigentes las medidas cautelares.
El conductor está investigado inicialmente por la presunta comisión de los delitos de homicidio imprudente y lesiones por imprudencia. Además, el órgano judicial también investigará un posible delito contra la seguridad vial por conducir presuntamente bajo los efectos del alcohol y de sustancias estupefacientes.
Asimismo, las diligencias tratarán de determinar si el conductor pudo cometer un segundo delito contra la seguridad vial relacionado con un posible exceso de velocidad. La investigación deberá esclarecer las circunstancias concretas en las que se produjo la colisión y la posible influencia de esos factores en el accidente mortal.
El conductor había quedado en libertad el mismo viernes por decisión de la Guardia Civil, que lo citó para comparecer ayer martes en la sede judicial de Montilla. Una vez ante la titular del órgano judicial, el investigado se acogió a su derecho a no declarar.
Por otro lado, ninguna de las partes personadas solicitó su ingreso en prisión preventiva. Esta circunstancia hizo innecesaria la convocatoria de la comparecencia prevista legalmente para decidir sobre una posible medida de prisión provisional.
A petición del Ministerio Fiscal, la jueza acordó imponerle una doble medida cautelar: la retirada provisional del permiso de conducir y la prohibición de conducir vehículos. El investigado continuará, por tanto, en libertad mientras avanza el procedimiento judicial, aunque no podrá conducir.
En cuanto a la dinámica del accidente, una fuente conocedora del caso aseguró a Andalucía Digital que una cámara registró el momento de la colisión. Sin embargo, el vídeo completo no habría sido facilitado hasta ahora y el material disponible estaría formado únicamente por cuatro fotogramas en blanco y negro.
Según esta fuente, las imágenes mostrarían que la motocicleta circulaba por su carril al aproximarse a una curva hacia la derecha, mientras que el automóvil afrontaba una curva hacia la izquierda. El turismo habría abierto inicialmente su trayectoria hacia la derecha y, al tomar la curva, habría ocupado el carril contrario, por el que se acercaba la motocicleta.
De este modo, el vehículo habría impactado frontalmente contra la moto, y no de forma lateral o mediante un simple roce. Estos elementos deberán ser analizados dentro de la investigación y contrastados con el resto de las pruebas y los informes que se incorporen al procedimiento.
Además, la misma fuente señaló a este periódico que el accidente quedó registrado alrededor de las 5.29 horas, mientras que la prueba de alcoholemia se habría practicado aproximadamente a las 6.57 horas, cerca de una hora y media después. El resultado habría sido presuntamente positivo, al igual que la prueba de detección de cocaína.
No obstante, el alcance jurídico de esas pruebas deberá quedar determinado durante la instrucción del caso. El Tribunal de Instancia de Montilla investigará tanto la posible conducción bajo los efectos del alcohol y otras sustancias estupefacientes como la eventual existencia de un exceso de velocidad.
En ese sentido, el análisis de las imágenes y la reconstrucción de la trayectoria de los dos vehículos serán relevantes para precisar cómo se produjo la invasión del carril contrario a la que apuntaría el atestado y que describe la fuente consultada. Las diligencias también deberán establecer la velocidad a la que circulaba el automóvil y la relación que pudieron tener las sustancias detectadas con el siniestro.
La causa continúa abierta para esclarecer todas las circunstancias del accidente, depurar las posibles responsabilidades penales y determinar si, además de los delitos de homicidio imprudente y lesiones por imprudencia, concurren uno o dos delitos contra la seguridad vial.
El conductor está investigado inicialmente por la presunta comisión de los delitos de homicidio imprudente y lesiones por imprudencia. Además, el órgano judicial también investigará un posible delito contra la seguridad vial por conducir presuntamente bajo los efectos del alcohol y de sustancias estupefacientes.
Asimismo, las diligencias tratarán de determinar si el conductor pudo cometer un segundo delito contra la seguridad vial relacionado con un posible exceso de velocidad. La investigación deberá esclarecer las circunstancias concretas en las que se produjo la colisión y la posible influencia de esos factores en el accidente mortal.
El conductor había quedado en libertad el mismo viernes por decisión de la Guardia Civil, que lo citó para comparecer ayer martes en la sede judicial de Montilla. Una vez ante la titular del órgano judicial, el investigado se acogió a su derecho a no declarar.
Por otro lado, ninguna de las partes personadas solicitó su ingreso en prisión preventiva. Esta circunstancia hizo innecesaria la convocatoria de la comparecencia prevista legalmente para decidir sobre una posible medida de prisión provisional.
A petición del Ministerio Fiscal, la jueza acordó imponerle una doble medida cautelar: la retirada provisional del permiso de conducir y la prohibición de conducir vehículos. El investigado continuará, por tanto, en libertad mientras avanza el procedimiento judicial, aunque no podrá conducir.
En cuanto a la dinámica del accidente, una fuente conocedora del caso aseguró a Andalucía Digital que una cámara registró el momento de la colisión. Sin embargo, el vídeo completo no habría sido facilitado hasta ahora y el material disponible estaría formado únicamente por cuatro fotogramas en blanco y negro.
Según esta fuente, las imágenes mostrarían que la motocicleta circulaba por su carril al aproximarse a una curva hacia la derecha, mientras que el automóvil afrontaba una curva hacia la izquierda. El turismo habría abierto inicialmente su trayectoria hacia la derecha y, al tomar la curva, habría ocupado el carril contrario, por el que se acercaba la motocicleta.
De este modo, el vehículo habría impactado frontalmente contra la moto, y no de forma lateral o mediante un simple roce. Estos elementos deberán ser analizados dentro de la investigación y contrastados con el resto de las pruebas y los informes que se incorporen al procedimiento.
Además, la misma fuente señaló a este periódico que el accidente quedó registrado alrededor de las 5.29 horas, mientras que la prueba de alcoholemia se habría practicado aproximadamente a las 6.57 horas, cerca de una hora y media después. El resultado habría sido presuntamente positivo, al igual que la prueba de detección de cocaína.
No obstante, el alcance jurídico de esas pruebas deberá quedar determinado durante la instrucción del caso. El Tribunal de Instancia de Montilla investigará tanto la posible conducción bajo los efectos del alcohol y otras sustancias estupefacientes como la eventual existencia de un exceso de velocidad.
En ese sentido, el análisis de las imágenes y la reconstrucción de la trayectoria de los dos vehículos serán relevantes para precisar cómo se produjo la invasión del carril contrario a la que apuntaría el atestado y que describe la fuente consultada. Las diligencias también deberán establecer la velocidad a la que circulaba el automóvil y la relación que pudieron tener las sustancias detectadas con el siniestro.
La causa continúa abierta para esclarecer todas las circunstancias del accidente, depurar las posibles responsabilidades penales y determinar si, además de los delitos de homicidio imprudente y lesiones por imprudencia, concurren uno o dos delitos contra la seguridad vial.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR














































