La Noche Blanca de Montilla reunió ayer distintas propuestas musicales y escénicas en la Plaza de la Rosa y en el Paseo de Cervantes, dentro de una edición renovada de esta actividad que da la bienvenida a la programación cultural estival y que el Ayuntamiento de Montilla volvió a articular en dos jornadas consecutivas para dar protagonismo al talento local.
La segunda jornada, que arrancó poco después de las 22.00 de la noche, concentró buena parte de la actividad en la Plaza de la Rosa, donde actuaron los grupos Mr. Mackenzie, Segundo Premio, Feed Soul Band, Renacimiento y Exit. La música volvió a convertirse así en el principal hilo conductor de una cita concebida para llenar distintos espacios públicos de la ciudad con propuestas abiertas, próximas y pensadas para públicos diversos.
En el caso de Segundo Premio, la banda formada por Prudencio Márquez Almansa (voz y guitarra) y José Antonio Contreras Ortiz (guitarra) tuvo ocasión de presentar ante su público más cercano Plan de vuelo, un trabajo integrado por cuatro canciones, junto a un videoclip, con el que la formación de pop rock abre una nueva etapa creativa.
Por su parte, el Paseo de Cervantes recuperó su papel como escenario del tradicional espacio dedicado al flamenco, una de las señas culturales que también tuvo presencia propia dentro de La Noche Blanca. El Paseo de Abajo acogió un tablao con Rafael Delgado como maestro de ceremonias y con Alfredo Tejada, Mariví Herencia, Laura Heredia y Antonio Gómez al cante, acompañados a la guitarra por Manuel Silveria, Adrián Lomas y Francisco Delgado.
El broche de oro de esta programación flamenca llegó con la actuación de la artista sevillana Rocío Guerra, ganadora de la segunda edición del concurso Se llama copla de Canal Sur Televisión. Su presencia completó una segunda noche en la que la programación mantuvo el pulso musical de la edición y prolongó en la calle el ambiente cultural del inicio del verano montillano.
Con todo, La Noche Blanca había arrancado el viernes, a partir de las 22.00 de la noche, con una primera jornada que reunió varias actuaciones en la Plaza Dolores Ibárruri. En ese espacio, junto a las instalaciones del Museo Histórico Local, participaron los coros de la Asociación Carnavalesca Prudencio Molina y La Tradición, junto a los grupos Paraguas de Lana, François Mitterrand y D'Instinto Bass&co.
La jornada inaugural permitió concentrar en un mismo enclave distintas propuestas vocales e instrumentales, con estilos y formatos diferentes. La programación combinó así agrupaciones corales, bandas locales y proyectos musicales de creación propia, en una edición en la que el protagonismo de los artistas montillanos volvió a ser uno de los ejes principales.
En ese sentido, el teniente de alcalde de Deportes, Festejos y Educación, Miguel Sánchez, destacó que "la gran apuesta de La Noche Blanca vuelve a ser el apoyo a nuestros artistas, ya que casi todas las actuaciones estarán protagonizadas por grupos y creadores montillanos”.
El responsable municipal explicó que la distribución de la programación entre las noches del viernes y del sábado respondió a la buena acogida del modelo aplicado en la pasada edición. "Queremos que el público pueda disfrutar del mayor número posible de conciertos y espectáculos sin que las actividades coincidan entre sí, favoreciendo además la participación en la Noche de Compras organizada junto a la Asociación de Empresarios de Montilla (Ademo)", apuntó el edil.
En efecto, la edición 2026 de La Noche Blanca volvió a extenderse durante dos jornadas consecutivas con el objetivo de facilitar la asistencia del público y evitar que las actividades coincidieran entre sí. La fórmula permitió repartir más de una decena de propuestas entre la Plaza Dolores Ibárruri, la Plaza de la Rosa y el Paseo de Cervantes, tres espacios públicos que se incorporaron al recorrido cultural de la cita.
Como principal novedad, La Noche Blanca incorporó el viernes un espectáculo de circo callejero en la Plaza de la Rosa, a cargo de la compañía cordobesa María Hames Circo. La propuesta combinó acrobacias aéreas, fuego y danza, ampliando así el perfil cultural de una programación en la que la música mantuvo un papel central, pero que también abrió espacio a otros lenguajes escénicos en la calle.
Con esta nueva edición, La Noche Blanca se consolidó como uno de los grandes encuentros culturales y musicales del verano en la localidad. Su programación sirvió, además, como punto de partida para un calendario de actividades que continuará durante las próximas semanas con el Pórtico de Feria y la Feria de El Santo, dos citas que volverán a marcar el pulso festivo y cultural de Montilla.
La segunda jornada, que arrancó poco después de las 22.00 de la noche, concentró buena parte de la actividad en la Plaza de la Rosa, donde actuaron los grupos Mr. Mackenzie, Segundo Premio, Feed Soul Band, Renacimiento y Exit. La música volvió a convertirse así en el principal hilo conductor de una cita concebida para llenar distintos espacios públicos de la ciudad con propuestas abiertas, próximas y pensadas para públicos diversos.
En el caso de Segundo Premio, la banda formada por Prudencio Márquez Almansa (voz y guitarra) y José Antonio Contreras Ortiz (guitarra) tuvo ocasión de presentar ante su público más cercano Plan de vuelo, un trabajo integrado por cuatro canciones, junto a un videoclip, con el que la formación de pop rock abre una nueva etapa creativa.
Por su parte, el Paseo de Cervantes recuperó su papel como escenario del tradicional espacio dedicado al flamenco, una de las señas culturales que también tuvo presencia propia dentro de La Noche Blanca. El Paseo de Abajo acogió un tablao con Rafael Delgado como maestro de ceremonias y con Alfredo Tejada, Mariví Herencia, Laura Heredia y Antonio Gómez al cante, acompañados a la guitarra por Manuel Silveria, Adrián Lomas y Francisco Delgado.
El broche de oro de esta programación flamenca llegó con la actuación de la artista sevillana Rocío Guerra, ganadora de la segunda edición del concurso Se llama copla de Canal Sur Televisión. Su presencia completó una segunda noche en la que la programación mantuvo el pulso musical de la edición y prolongó en la calle el ambiente cultural del inicio del verano montillano.
Con todo, La Noche Blanca había arrancado el viernes, a partir de las 22.00 de la noche, con una primera jornada que reunió varias actuaciones en la Plaza Dolores Ibárruri. En ese espacio, junto a las instalaciones del Museo Histórico Local, participaron los coros de la Asociación Carnavalesca Prudencio Molina y La Tradición, junto a los grupos Paraguas de Lana, François Mitterrand y D'Instinto Bass&co.
La jornada inaugural permitió concentrar en un mismo enclave distintas propuestas vocales e instrumentales, con estilos y formatos diferentes. La programación combinó así agrupaciones corales, bandas locales y proyectos musicales de creación propia, en una edición en la que el protagonismo de los artistas montillanos volvió a ser uno de los ejes principales.
En ese sentido, el teniente de alcalde de Deportes, Festejos y Educación, Miguel Sánchez, destacó que "la gran apuesta de La Noche Blanca vuelve a ser el apoyo a nuestros artistas, ya que casi todas las actuaciones estarán protagonizadas por grupos y creadores montillanos”.
El responsable municipal explicó que la distribución de la programación entre las noches del viernes y del sábado respondió a la buena acogida del modelo aplicado en la pasada edición. "Queremos que el público pueda disfrutar del mayor número posible de conciertos y espectáculos sin que las actividades coincidan entre sí, favoreciendo además la participación en la Noche de Compras organizada junto a la Asociación de Empresarios de Montilla (Ademo)", apuntó el edil.
En efecto, la edición 2026 de La Noche Blanca volvió a extenderse durante dos jornadas consecutivas con el objetivo de facilitar la asistencia del público y evitar que las actividades coincidieran entre sí. La fórmula permitió repartir más de una decena de propuestas entre la Plaza Dolores Ibárruri, la Plaza de la Rosa y el Paseo de Cervantes, tres espacios públicos que se incorporaron al recorrido cultural de la cita.
Como principal novedad, La Noche Blanca incorporó el viernes un espectáculo de circo callejero en la Plaza de la Rosa, a cargo de la compañía cordobesa María Hames Circo. La propuesta combinó acrobacias aéreas, fuego y danza, ampliando así el perfil cultural de una programación en la que la música mantuvo un papel central, pero que también abrió espacio a otros lenguajes escénicos en la calle.
Con esta nueva edición, La Noche Blanca se consolidó como uno de los grandes encuentros culturales y musicales del verano en la localidad. Su programación sirvió, además, como punto de partida para un calendario de actividades que continuará durante las próximas semanas con el Pórtico de Feria y la Feria de El Santo, dos citas que volverán a marcar el pulso festivo y cultural de Montilla.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: J.A. AGUILAR / AYTO. MONTILLA
FOTOGRAFÍA: J.A. AGUILAR / AYTO. MONTILLA





























































