El Ayuntamiento de Montilla ultima los detalles para la apertura del nuevo aparcamiento disuasorio junto a El Parador, una infraestructura que permitirá reforzar la movilidad sostenible en el entorno del histórico edificio y facilitar la llegada de visitantes al futuro Centro de Visitantes Smart y al Museo del Vino.
Las obras, próximas a concluir, comenzaron el pasado mes de noviembre, tras la firma del acta de inicio por parte del alcalde, Rafael Llamas, y se integra en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) Amontíllate: vivir la experiencia del vino en Córdoba, financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU.
Tal y como avanzó en primicia Montilla Digital, la intervención supone un nuevo paso dentro del proyecto de rehabilitación de El Parador, un inmueble muy vinculado a la memoria local y llamado a desempeñar un papel destacado en la futura oferta turística y cultural de la ciudad. El nuevo estacionamiento se ha levantado sobre una superficie de 2.254 metros cuadrados situada a escasos metros del antiguo edificio, con el objetivo de ordenar la llegada de vehículos, reducir la presión del tráfico sobre el casco urbano y ofrecer una entrada más cómoda y funcional a quienes se acerquen a conocer Montilla y su entorno.
Y es que El Parador forma parte del paisaje histórico de la ciudad desde hace casi dos siglos. El inmueble, inaugurado poco antes de 1840 como antiguo caserío y lagar, llegó a convertirse con el paso del tiempo en casa de postas y lugar de descanso para quienes viajaban en carruajes o diligencias por la Andalucía del siglo XIX. Conocido también como El Parador de Riobóo y más tarde vinculado a las Bodegas Cobos, este edificio marcó durante décadas la salida norte de Montilla hacia la antigua carretera nacional N-331.
En ese contexto, el nuevo aparcamiento disuasorio se presenta como una pieza complementaria a la rehabilitación del inmueble. Las obras, que ha ejecutado la empresa Construcciones Pavón con un presupuesto total de 324.882,65 euros y un plazo de cuatro meses, han permitido habilitar un recinto con capacidad para 69 vehículos. La actuación incorpora, además, dos plazas adaptadas para personas con movilidad reducida, cuatro puntos de carga rápida para coches eléctricos, dos estacionamientos para autobuses y cuatro zonas reservadas a motocicletas, así como espacios para la recarga de bicicletas eléctricas.
De este modo, el entorno de El Parador aspira a convertirse en una puerta de entrada amable y accesible para los visitantes. La idea es que quienes lleguen a Montilla puedan estacionar sus vehículos en este espacio, incluidos los autobuses turísticos, y acceder desde allí al futuro Centro de Visitantes Smart, al Museo del Vino y al resto de recursos turísticos de la ciudad y la comarca.
El alcalde de Montilla, Rafael Llamas, subrayó la dimensión estratégica de esta intervención dentro del modelo turístico que el Ayuntamiento quiere impulsar en torno al patrimonio, la cultura del vino y la sostenibilidad. En este sentido, afirmó que el proyecto “es un paso más dentro de la estrategia de Montilla para convertirse en un referente turístico y cultural del sur de la provincia de Córdoba, apostando por un turismo sostenible, no masificado y estrechamente vinculado a nuestro medio rural y patrimonial”.
Además, Llamas recordó que el aparcamiento se enmarca en una actuación más amplia sobre El Parador, cuya recuperación permitirá dotar a la ciudad de nuevos recursos para la recepción de visitantes y para la difusión de su identidad vitivinícola.
El alcalde señaló que “la actuación forma parte de los tres lotes del proyecto global de rehabilitación de El Parador, con una inversión total de 2,7 millones de euros, y que permitirá dotar a Montilla de un Centro de Visitantes y Museo del Vino a la altura de su riqueza vitivinícola”.
Por su parte, la teniente de alcalde de Infraestructuras y Medio Ambiente, Raquel Casado, incidió en la función que tendrá este nuevo espacio dentro de la ordenación de la movilidad urbana. La edil detalló que el nuevo aparcamiento “nace con la finalidad de reducir la entrada de vehículos al casco urbano y favorecer la movilidad sostenible en la ciudad”.
De igual modo, Casado explicó que el recinto servirá como zona de llegada para quienes visiten Montilla, especialmente en el marco de las futuras actividades vinculadas al Centro de Visitantes y al Museo del Vino. Según apuntó, este espacio “servirá de punto de llegada para los visitantes, que podrán dejar aquí sus vehículos, incluidos los autobuses turísticos, para acceder cómodamente al Centro de Visitantes y al resto de recursos turísticos de la comarca”.
El proyecto incorpora también una vertiente energética vinculada a la sostenibilidad. Casado indicó que el aparcamiento contará con una estructura portante preparada para la instalación de placas fotovoltaicas, incluidas en el Lote 3 del proyecto, con una potencia de 88 kilovatios pico. Esta producción será “suficiente para abastecer la demanda energética del propio edificio de El Parador y de los puntos de recarga eléctrica, e incluso verter los excedentes a la red municipal”.
Junto a esta instalación fotovoltaica, la actuación contempla sistemas de iluminación LED de bajo consumo, drenaje de aguas pluviales, una caseta técnica equipada con grupo de bombeo para aprovechar aguas subterráneas y conducciones específicas para los suministros eléctricos. Se trata de elementos que completan un recinto concebido no solo como zona de estacionamiento, sino como infraestructura de apoyo al nuevo uso turístico y cultural del edificio.
Con estos trabajos, el Ayuntamiento de Montilla avanza en la revalorización de un espacio histórico situado en uno de los accesos tradicionales a la ciudad. La rehabilitación integral de El Parador, la creación del aparcamiento disuasorio y la futura instalación fotovoltaica forman parte de una intervención que recupera la memoria del antiguo Parador de Riobóo y la proyecta hacia una nueva etapa vinculada al turismo sostenible, la movilidad accesible y la puesta en valor de la cultura del vino.
Las obras, próximas a concluir, comenzaron el pasado mes de noviembre, tras la firma del acta de inicio por parte del alcalde, Rafael Llamas, y se integra en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) Amontíllate: vivir la experiencia del vino en Córdoba, financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU.
Tal y como avanzó en primicia Montilla Digital, la intervención supone un nuevo paso dentro del proyecto de rehabilitación de El Parador, un inmueble muy vinculado a la memoria local y llamado a desempeñar un papel destacado en la futura oferta turística y cultural de la ciudad. El nuevo estacionamiento se ha levantado sobre una superficie de 2.254 metros cuadrados situada a escasos metros del antiguo edificio, con el objetivo de ordenar la llegada de vehículos, reducir la presión del tráfico sobre el casco urbano y ofrecer una entrada más cómoda y funcional a quienes se acerquen a conocer Montilla y su entorno.
Y es que El Parador forma parte del paisaje histórico de la ciudad desde hace casi dos siglos. El inmueble, inaugurado poco antes de 1840 como antiguo caserío y lagar, llegó a convertirse con el paso del tiempo en casa de postas y lugar de descanso para quienes viajaban en carruajes o diligencias por la Andalucía del siglo XIX. Conocido también como El Parador de Riobóo y más tarde vinculado a las Bodegas Cobos, este edificio marcó durante décadas la salida norte de Montilla hacia la antigua carretera nacional N-331.
En ese contexto, el nuevo aparcamiento disuasorio se presenta como una pieza complementaria a la rehabilitación del inmueble. Las obras, que ha ejecutado la empresa Construcciones Pavón con un presupuesto total de 324.882,65 euros y un plazo de cuatro meses, han permitido habilitar un recinto con capacidad para 69 vehículos. La actuación incorpora, además, dos plazas adaptadas para personas con movilidad reducida, cuatro puntos de carga rápida para coches eléctricos, dos estacionamientos para autobuses y cuatro zonas reservadas a motocicletas, así como espacios para la recarga de bicicletas eléctricas.
De este modo, el entorno de El Parador aspira a convertirse en una puerta de entrada amable y accesible para los visitantes. La idea es que quienes lleguen a Montilla puedan estacionar sus vehículos en este espacio, incluidos los autobuses turísticos, y acceder desde allí al futuro Centro de Visitantes Smart, al Museo del Vino y al resto de recursos turísticos de la ciudad y la comarca.
El alcalde de Montilla, Rafael Llamas, subrayó la dimensión estratégica de esta intervención dentro del modelo turístico que el Ayuntamiento quiere impulsar en torno al patrimonio, la cultura del vino y la sostenibilidad. En este sentido, afirmó que el proyecto “es un paso más dentro de la estrategia de Montilla para convertirse en un referente turístico y cultural del sur de la provincia de Córdoba, apostando por un turismo sostenible, no masificado y estrechamente vinculado a nuestro medio rural y patrimonial”.
Además, Llamas recordó que el aparcamiento se enmarca en una actuación más amplia sobre El Parador, cuya recuperación permitirá dotar a la ciudad de nuevos recursos para la recepción de visitantes y para la difusión de su identidad vitivinícola.
El alcalde señaló que “la actuación forma parte de los tres lotes del proyecto global de rehabilitación de El Parador, con una inversión total de 2,7 millones de euros, y que permitirá dotar a Montilla de un Centro de Visitantes y Museo del Vino a la altura de su riqueza vitivinícola”.
Por su parte, la teniente de alcalde de Infraestructuras y Medio Ambiente, Raquel Casado, incidió en la función que tendrá este nuevo espacio dentro de la ordenación de la movilidad urbana. La edil detalló que el nuevo aparcamiento “nace con la finalidad de reducir la entrada de vehículos al casco urbano y favorecer la movilidad sostenible en la ciudad”.
De igual modo, Casado explicó que el recinto servirá como zona de llegada para quienes visiten Montilla, especialmente en el marco de las futuras actividades vinculadas al Centro de Visitantes y al Museo del Vino. Según apuntó, este espacio “servirá de punto de llegada para los visitantes, que podrán dejar aquí sus vehículos, incluidos los autobuses turísticos, para acceder cómodamente al Centro de Visitantes y al resto de recursos turísticos de la comarca”.
El proyecto incorpora también una vertiente energética vinculada a la sostenibilidad. Casado indicó que el aparcamiento contará con una estructura portante preparada para la instalación de placas fotovoltaicas, incluidas en el Lote 3 del proyecto, con una potencia de 88 kilovatios pico. Esta producción será “suficiente para abastecer la demanda energética del propio edificio de El Parador y de los puntos de recarga eléctrica, e incluso verter los excedentes a la red municipal”.
Junto a esta instalación fotovoltaica, la actuación contempla sistemas de iluminación LED de bajo consumo, drenaje de aguas pluviales, una caseta técnica equipada con grupo de bombeo para aprovechar aguas subterráneas y conducciones específicas para los suministros eléctricos. Se trata de elementos que completan un recinto concebido no solo como zona de estacionamiento, sino como infraestructura de apoyo al nuevo uso turístico y cultural del edificio.
Con estos trabajos, el Ayuntamiento de Montilla avanza en la revalorización de un espacio histórico situado en uno de los accesos tradicionales a la ciudad. La rehabilitación integral de El Parador, la creación del aparcamiento disuasorio y la futura instalación fotovoltaica forman parte de una intervención que recupera la memoria del antiguo Parador de Riobóo y la proyecta hacia una nueva etapa vinculada al turismo sostenible, la movilidad accesible y la puesta en valor de la cultura del vino.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR




















































