El dramaturgo montillano Juan Carlos Rubio recibió anoche el Premio Talía a la Mejor Dirección de Escena en la cuarta edición de estos galardones, cuya gala final tuvo lugar en la Sala Roja Concha Velasco de los Teatros del Canal de Madrid, gracias a Música para Hitler, la exitosa obra escrita junto a Yolanda García Serrano que recrea el exilio de Pau Casals tras la Guerra Civil Española.
Tan solo un mes después de alzarse con el Premio Lorca a la Mejor Autoría Teatral, el director y dramaturgo montillano añadió un nuevo e importante reconocimiento a una trayectoria ampliamente respaldada por los profesionales de las artes escénicas. Y es que la Academia de las Artes Escénicas de España distinguió al creador montillano por su trabajo al frente de una producción centrada en uno de los episodios más complejos de la vida del célebre violonchelista catalán, obligado a abandonar España y establecerse en el sur de Francia después de la contienda civil.
La gala reunió a bailarines, actores, músicos, coreógrafos, escenógrafos y diseñadores con el propósito de celebrar las artes escénicas. Al acto asistieron, entre otros, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; el consejero de Cultura, Mariano de Paco Serrano; y la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera.
Durante su intervención tras recoger el galardón, un emocionado Juan Carlos Rubio agradeció el respaldo recibido por parte de la profesión y quiso compartir el reconocimiento con quienes han acompañado el recorrido de Música para Hitler. El dramaturgo tuvo palabras de agradecimiento a sus compañeros de profesión y de reconocimiento hacia los demás nominados en la categoría de Mejor Dirección de Escena: Lucía Carballal por Los Nuestros y Rocío Molina y Pablo Messiez por Calentamiento.
A su vez, Rubio hizo suya unas palabras de la presidenta de la Academia de las Artes Escénicas de España, la actriz, escritora y directora teatral Magüi Mira, para construir un discurso de agradecimiento en el que se fue sumergiendo, metafóricamente, hacia las profundidades del proyecto.
Así, el creador montillano recordó el papel del jurado, de los intérpretes y del equipo creativo y productor que han sostenido la obra durante su recorrido por los escenarios españoles. “Estar aquí ya como finalista era un superpremio”, reconoció, antes de agradecer el trabajo de “esos actores que encima de este escenario y en otros escenarios de España han representado 'Música para Hitler' durante un año y medio”. De igual modo, el dramaturgo reconoció la aportación de todo el equipo creativo y artístico, a los productores —entre los que destacó la figura de Bernabé Rico— y, cómo no, de Yolanda García Serrano, coautora de Música para Hitler.
La obra, que ya obtuvo hace dos años el Premio Mandarache 2024 —concedido por el Ayuntamiento de Cartagena a partir del voto de un jurado integrado por 7.000 jóvenes de Cartagena en España, Cartagena de Indias en Colombia y la ciudad chilena de Cartagena—, continúa ampliando así un historial de reconocimientos al que se sumó el pasado 16 de abril el Premio Lorca a la Mejor Autoría Teatral otorgado por la Academia de las Artes Escénicas de Andalucía.
Música para Hitler gira en torno al episodio vital de Pau Casals durante su exilio tras la Guerra Civil Española, una etapa marcada por su compromiso con los refugiados españoles y por las dificultades derivadas de la ocupación nazi en Francia.
Precisamente sobre esa dimensión humana del músico reflexionó Juan Carlos Rubio en una reciente entrevista concedida a Montilla Digital, en la que recordó el origen lejano del proyecto. “Hace casi veinte años estuve trabajando para TV3 en un proyecto para una serie de televisión sobre la figura de Pau Casals, que es un hombre que vivió casi un siglo, con una vida fascinante”, explicó.
“He de reconocer que, en aquel entonces, yo no era ningún especialista en su biografía. Tenía, claro, algunas nociones sobre Pau Casals y sobre su absoluto magisterio con el violonchelo, pero no sabía calibrar su dimensión humana, todo lo que había hecho no solamente por el arte y por la música, sino por la paz a nivel mundial. Y me fascinó su trabajo, su personalidad...”, admitió.
Anoche, al recoger su segundo Premio Talía —el primero fue en 2024, como Mejor Autor de Teatro de Texto, por la obra El novio de España—, Rubio volvió a situar la figura del músico catalán en el centro de su discurso. “Pau Casals fue un hombre que tuvo que salir de ese país, en unas circunstancias horribles, de una guerra, y se marchó a Francia, a seguir ayudando a los refugiados que estaban allí”, señaló, antes de recordar que, pese a la llegada del nazismo, “él resistió y siguió dando un ejemplo de moral y de lucha”.
Por otro lado, el dramaturgo destacó uno de los episodios fundamentales sobre los que se articula la obra: “Pau Casals fue capaz de decir no a Hitler, que quería que fuera a Berlín para tocar para él. Y él dijo no y se jugó la vida en ese no”.
La conexión de esa historia con la actualidad también ha sido una constante en las reflexiones del creador montillano. En declaraciones recientes, Rubio sostuvo que la respuesta del público ante este relato real “es de una cercanía absoluta, a pesar de que ya han pasado ochenta años de aquel momento en el que Pau Casals dijo no a tocar para Hitler: dijo no al fascismo”.
Además, defendió que la vigencia del mensaje resulta evidente en el actual contexto internacional. “La historia se está repitiendo y ahora estamos inmersos en un momento muy complejo desde el punto de vista político, lleno de totalitarismos que nos amenazan por un lado y otro. Por eso, creo que ese ejemplo de dignidad, de ética y de humanidad que siempre dio Pau Casals es hoy más necesario que nunca”. En ese sentido, y como cierre de su intervención en los Premios Talía, Juan Carlos Rubio dedicó el reconocimiento “a toda la gente, famosa y anónima, que cada día dice no a la barbarie, dice no al horror y dice sí a la libertad y a la paz”.
Tan solo un mes después de alzarse con el Premio Lorca a la Mejor Autoría Teatral, el director y dramaturgo montillano añadió un nuevo e importante reconocimiento a una trayectoria ampliamente respaldada por los profesionales de las artes escénicas. Y es que la Academia de las Artes Escénicas de España distinguió al creador montillano por su trabajo al frente de una producción centrada en uno de los episodios más complejos de la vida del célebre violonchelista catalán, obligado a abandonar España y establecerse en el sur de Francia después de la contienda civil.
La gala reunió a bailarines, actores, músicos, coreógrafos, escenógrafos y diseñadores con el propósito de celebrar las artes escénicas. Al acto asistieron, entre otros, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; el consejero de Cultura, Mariano de Paco Serrano; y la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera.
Durante su intervención tras recoger el galardón, un emocionado Juan Carlos Rubio agradeció el respaldo recibido por parte de la profesión y quiso compartir el reconocimiento con quienes han acompañado el recorrido de Música para Hitler. El dramaturgo tuvo palabras de agradecimiento a sus compañeros de profesión y de reconocimiento hacia los demás nominados en la categoría de Mejor Dirección de Escena: Lucía Carballal por Los Nuestros y Rocío Molina y Pablo Messiez por Calentamiento.
A su vez, Rubio hizo suya unas palabras de la presidenta de la Academia de las Artes Escénicas de España, la actriz, escritora y directora teatral Magüi Mira, para construir un discurso de agradecimiento en el que se fue sumergiendo, metafóricamente, hacia las profundidades del proyecto.
Así, el creador montillano recordó el papel del jurado, de los intérpretes y del equipo creativo y productor que han sostenido la obra durante su recorrido por los escenarios españoles. “Estar aquí ya como finalista era un superpremio”, reconoció, antes de agradecer el trabajo de “esos actores que encima de este escenario y en otros escenarios de España han representado 'Música para Hitler' durante un año y medio”. De igual modo, el dramaturgo reconoció la aportación de todo el equipo creativo y artístico, a los productores —entre los que destacó la figura de Bernabé Rico— y, cómo no, de Yolanda García Serrano, coautora de Música para Hitler.
La obra, que ya obtuvo hace dos años el Premio Mandarache 2024 —concedido por el Ayuntamiento de Cartagena a partir del voto de un jurado integrado por 7.000 jóvenes de Cartagena en España, Cartagena de Indias en Colombia y la ciudad chilena de Cartagena—, continúa ampliando así un historial de reconocimientos al que se sumó el pasado 16 de abril el Premio Lorca a la Mejor Autoría Teatral otorgado por la Academia de las Artes Escénicas de Andalucía.
Música para Hitler gira en torno al episodio vital de Pau Casals durante su exilio tras la Guerra Civil Española, una etapa marcada por su compromiso con los refugiados españoles y por las dificultades derivadas de la ocupación nazi en Francia.
Precisamente sobre esa dimensión humana del músico reflexionó Juan Carlos Rubio en una reciente entrevista concedida a Montilla Digital, en la que recordó el origen lejano del proyecto. “Hace casi veinte años estuve trabajando para TV3 en un proyecto para una serie de televisión sobre la figura de Pau Casals, que es un hombre que vivió casi un siglo, con una vida fascinante”, explicó.
“He de reconocer que, en aquel entonces, yo no era ningún especialista en su biografía. Tenía, claro, algunas nociones sobre Pau Casals y sobre su absoluto magisterio con el violonchelo, pero no sabía calibrar su dimensión humana, todo lo que había hecho no solamente por el arte y por la música, sino por la paz a nivel mundial. Y me fascinó su trabajo, su personalidad...”, admitió.
Anoche, al recoger su segundo Premio Talía —el primero fue en 2024, como Mejor Autor de Teatro de Texto, por la obra El novio de España—, Rubio volvió a situar la figura del músico catalán en el centro de su discurso. “Pau Casals fue un hombre que tuvo que salir de ese país, en unas circunstancias horribles, de una guerra, y se marchó a Francia, a seguir ayudando a los refugiados que estaban allí”, señaló, antes de recordar que, pese a la llegada del nazismo, “él resistió y siguió dando un ejemplo de moral y de lucha”.
Por otro lado, el dramaturgo destacó uno de los episodios fundamentales sobre los que se articula la obra: “Pau Casals fue capaz de decir no a Hitler, que quería que fuera a Berlín para tocar para él. Y él dijo no y se jugó la vida en ese no”.
La conexión de esa historia con la actualidad también ha sido una constante en las reflexiones del creador montillano. En declaraciones recientes, Rubio sostuvo que la respuesta del público ante este relato real “es de una cercanía absoluta, a pesar de que ya han pasado ochenta años de aquel momento en el que Pau Casals dijo no a tocar para Hitler: dijo no al fascismo”.
Además, defendió que la vigencia del mensaje resulta evidente en el actual contexto internacional. “La historia se está repitiendo y ahora estamos inmersos en un momento muy complejo desde el punto de vista político, lleno de totalitarismos que nos amenazan por un lado y otro. Por eso, creo que ese ejemplo de dignidad, de ética y de humanidad que siempre dio Pau Casals es hoy más necesario que nunca”. En ese sentido, y como cierre de su intervención en los Premios Talía, Juan Carlos Rubio dedicó el reconocimiento “a toda la gente, famosa y anónima, que cada día dice no a la barbarie, dice no al horror y dice sí a la libertad y a la paz”.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: RTVE PLAY
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