La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España rindió anoche homenaje al actor y director montillano Rafael Contreras Raya durante el tradicional in memoriam de la 40.ª edición de los Premios Goya, celebrada en el Auditori del Centre de Convencions Internacionals de Barcelona, como reconocimiento a su trayectoria artística tras su fallecimiento el pasado 23 de octubre, a los 72 años de edad.
El tributo formó parte de uno de los momentos más emotivos de la gala, dedicado a recordar a los actores y actrices fallecidos en 2025 y principios de 2026, figuras clave del cine y la cultura española. Entre ellos, la Academia de Cine incluyó al intérprete montillano, cuya desaparición dejó tras de sí una extensa trayectoria vinculada al teatro, el doblaje y la interpretación, ámbitos en los que desarrolló una labor constante durante décadas.
Rafael Contreras Raya nació en Montilla en noviembre de 1952 y se licenció en 1976 en la Escuela Superior de Arte Dramático de Valencia. Desde sus primeros pasos sobre los escenarios, mostró una especial sensibilidad hacia el arte dramático, que lo llevó a iniciar su actividad profesional en 1977 y a construir una carrera polifacética profundamente ligada a la escena valenciana. Apenas una década después, se incorporó a los estudios Tabalet, pioneros en las sesiones de doblaje en valenciano, donde alcanzó el puesto de director artístico.
En ese sentido, su voz se convirtió en una referencia para varias generaciones de espectadores. Fue la voz habitual de Woody Allen en valenciano, dando vida a personajes de películas como Annie Hall, Manhattan o Misterioso asesinato en Manhattan. Además, puso voz a actores como Mickey Rooney y Jerry Lewis, y participó en el doblaje de producciones tan diversas como Las tortugas ninja, Shin Chan, Yo, Claudio o El Padrino, contribuyendo de forma decisiva a consolidar el doblaje en valenciano como una disciplina artística reconocida.
Por otro lado, su vocación interpretativa se manifestó también sobre los escenarios. Contreras trabajó intensamente en el ámbito teatral y colaboró con varios grupos de Montilla, interpretando obras de autores como Bertolt Brecht, Dario Fo, William Shakespeare o Anton Chéjov, en montajes como La bona persona de Sezuan, La comedia de los errores o La ruleta rusa.
Su presencia en el teatro convivió con su participación en producciones cinematográficas como Bestseller, de Carlos Pérez Ferre, y La camisa de la serpiente, de Antoni P. Canet, así como en series de televisión emitidas en Televisión Española y Radiotelevisión Valenciana, entre ellas La cometa blanca, Benifotrem o Buenos días, bonita.
De igual modo, su inquietud creativa lo llevó a la escritura dramática. Entre sus obras destacan Nadie puso la zancadilla a Román Hurtado, escrita junto a Ramón Moreno, y las adaptaciones teatrales de La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson, publicadas tanto en castellano como en valenciano. En sus últimos años continuó desarrollando esta faceta con piezas breves como Roba tendida o Cibercafé, en las que abordó las relaciones humanas contemporáneas.
Además, a lo largo de su trayectoria recibió diversos reconocimientos que pusieron en valor su aportación al mundo de la interpretación. En 2001 obtuvo el Premio Tirant al Mejor Actor de Doblaje y, en 2012, recibió el Premio Narciso concedido por la Asociación de Actores y Actrices Profesionales Valencianos, entidad de la que fue miembro activo durante años.
Contreras falleció el pasado 23 de octubre en su domicilio de la pedanía valenciana de Benimámet a los 72 años de edad. Su voz, reconocible para muchos espectadores valencianos, acompañó durante décadas a algunos de los personajes más emblemáticos del cine y la televisión, mientras que su trabajo en el teatro y la dramaturgia dejó una huella vinculada a su compromiso con la escena y la palabra.
Por otro lado, la ceremonia de la 40.ª edición de los Premios Goya estuvo marcada por el triunfo de la película Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, que se impuso en las cinco categorías principales. El filme obtuvo los galardones a Mejor película, Mejor dirección, Mejor guion original, Mejor actriz protagonista para Patricia López Arnáiz y Mejor actriz de reparto para Nagore Aramburu. La otra gran favorita de la noche, Sirat, de Oliver Laxe, partía con once nominaciones y logró finalmente seis estatuillas, principalmente en las categorías técnico-artísticas, confirmando las previsiones previas a la gala.
La edición de este año, celebrada en Barcelona, volvió a reunir al conjunto del sector cinematográfico español en una ceremonia que combinó el reconocimiento a las producciones más destacadas con el recuerdo a las figuras desaparecidas, entre ellas, el montillano Rafael Contreras Raya, cuya trayectoria fue evocada en el homenaje que la Academia de Cine dedicó a los profesionales fallecidos en los últimos doce meses.
El tributo formó parte de uno de los momentos más emotivos de la gala, dedicado a recordar a los actores y actrices fallecidos en 2025 y principios de 2026, figuras clave del cine y la cultura española. Entre ellos, la Academia de Cine incluyó al intérprete montillano, cuya desaparición dejó tras de sí una extensa trayectoria vinculada al teatro, el doblaje y la interpretación, ámbitos en los que desarrolló una labor constante durante décadas.
Rafael Contreras Raya nació en Montilla en noviembre de 1952 y se licenció en 1976 en la Escuela Superior de Arte Dramático de Valencia. Desde sus primeros pasos sobre los escenarios, mostró una especial sensibilidad hacia el arte dramático, que lo llevó a iniciar su actividad profesional en 1977 y a construir una carrera polifacética profundamente ligada a la escena valenciana. Apenas una década después, se incorporó a los estudios Tabalet, pioneros en las sesiones de doblaje en valenciano, donde alcanzó el puesto de director artístico.
En ese sentido, su voz se convirtió en una referencia para varias generaciones de espectadores. Fue la voz habitual de Woody Allen en valenciano, dando vida a personajes de películas como Annie Hall, Manhattan o Misterioso asesinato en Manhattan. Además, puso voz a actores como Mickey Rooney y Jerry Lewis, y participó en el doblaje de producciones tan diversas como Las tortugas ninja, Shin Chan, Yo, Claudio o El Padrino, contribuyendo de forma decisiva a consolidar el doblaje en valenciano como una disciplina artística reconocida.
Por otro lado, su vocación interpretativa se manifestó también sobre los escenarios. Contreras trabajó intensamente en el ámbito teatral y colaboró con varios grupos de Montilla, interpretando obras de autores como Bertolt Brecht, Dario Fo, William Shakespeare o Anton Chéjov, en montajes como La bona persona de Sezuan, La comedia de los errores o La ruleta rusa.
Su presencia en el teatro convivió con su participación en producciones cinematográficas como Bestseller, de Carlos Pérez Ferre, y La camisa de la serpiente, de Antoni P. Canet, así como en series de televisión emitidas en Televisión Española y Radiotelevisión Valenciana, entre ellas La cometa blanca, Benifotrem o Buenos días, bonita.
De igual modo, su inquietud creativa lo llevó a la escritura dramática. Entre sus obras destacan Nadie puso la zancadilla a Román Hurtado, escrita junto a Ramón Moreno, y las adaptaciones teatrales de La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson, publicadas tanto en castellano como en valenciano. En sus últimos años continuó desarrollando esta faceta con piezas breves como Roba tendida o Cibercafé, en las que abordó las relaciones humanas contemporáneas.
Además, a lo largo de su trayectoria recibió diversos reconocimientos que pusieron en valor su aportación al mundo de la interpretación. En 2001 obtuvo el Premio Tirant al Mejor Actor de Doblaje y, en 2012, recibió el Premio Narciso concedido por la Asociación de Actores y Actrices Profesionales Valencianos, entidad de la que fue miembro activo durante años.
Contreras falleció el pasado 23 de octubre en su domicilio de la pedanía valenciana de Benimámet a los 72 años de edad. Su voz, reconocible para muchos espectadores valencianos, acompañó durante décadas a algunos de los personajes más emblemáticos del cine y la televisión, mientras que su trabajo en el teatro y la dramaturgia dejó una huella vinculada a su compromiso con la escena y la palabra.
Una gala marcada por el triunfo de ‘Los domingos’
Por otro lado, la ceremonia de la 40.ª edición de los Premios Goya estuvo marcada por el triunfo de la película Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, que se impuso en las cinco categorías principales. El filme obtuvo los galardones a Mejor película, Mejor dirección, Mejor guion original, Mejor actriz protagonista para Patricia López Arnáiz y Mejor actriz de reparto para Nagore Aramburu. La otra gran favorita de la noche, Sirat, de Oliver Laxe, partía con once nominaciones y logró finalmente seis estatuillas, principalmente en las categorías técnico-artísticas, confirmando las previsiones previas a la gala.
La edición de este año, celebrada en Barcelona, volvió a reunir al conjunto del sector cinematográfico español en una ceremonia que combinó el reconocimiento a las producciones más destacadas con el recuerdo a las figuras desaparecidas, entre ellas, el montillano Rafael Contreras Raya, cuya trayectoria fue evocada en el homenaje que la Academia de Cine dedicó a los profesionales fallecidos en los últimos doce meses.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: RTVE PLAY
FOTOGRAFÍA: RTVE PLAY


















































