Montilla reivindicó ayer la calidad de sus aceites de oliva virgen extra con la celebración de la segunda edición de Montilla Virgen Extra en la puerta del Ayuntamiento, donde almazaras y cooperativas ofrecieron degustaciones, catas y actividades formativas para difundir uno de los productos más emblemáticos del municipio y respaldar así al sector agroalimentario local.
La jornada, impulsada por el Ayuntamiento de Montilla, reunió a varias firmas del sector oleícola en un evento concebido como escaparate del aceite de oliva virgen extra que se produce en el término municipal. Durante toda la mañana, el público tuvo la oportunidad de acercarse a los expositores instalados frente a la Casa Consistorial, degustar los distintos aceites y adquirirlos directamente de manos de sus productores, en una cita que se desarrolló bajo el lema Degusta, aprende y disfruta.
Además, la programación se extendió también al interior del edificio consistorial, cuyo patio acogió un desayuno molinero, una cata dirigida y una ponencia formativa centrada en los derechos del carbono en el cultivo del olivar. En ese contexto, el teniente de alcalde de Desarrollo y Seguridad, Valeriano Rosales, destacó que Montilla Virgen Extra "se ha consolidado como una cita importante en nuestro calendario, que nos permite difundir un producto de altísima calidad y seguir apostando por un sector fundamental en la economía montillana".
Del mismo modo, el responsable municipal de Desarrollo Local subrayó que “el cultivo del olivar se ha ido posicionando de manera muy clara dentro del sector industrial y agrícola de Montilla, generando empleo y nuevas oportunidades vinculadas también al turismo”.
La jornada contó con la participación de José María Penco, director de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), quien ofreció una charla sobre el papel del olivar como sumidero de carbono y dirigió la cata técnica de los aceites participantes.
El evento reunió a algunas de las principales almazaras y cooperativas del municipio, que mostraron al público el resultado de su trabajo y su apuesta por la calidad. Entre ellas, la Cooperativa Nuestra Señora de la Aurora, una entidad fundada el 15 de diciembre de 1963 que constituye una de las firmas históricas del sector agroalimentario montillano.
Su origen se remonta a la iniciativa de un grupo de agricultores que decidió constituir la cooperativa tras una asamblea celebrada en la calle La Parra. En sus primeros años, antes de contar con sus actuales instalaciones en la zona de El Carrerón, sus socios tuvieron que arrendar lagaretas y bodegas e incluso trasladar mosto a Montemayor para completar las campañas.
En la actualidad, La Aurora reúne a unos 800 socios, de los cuales alrededor de 230 aportan uva y el resto entregan aceituna o ambos productos, consolidando su presencia tanto en la producción oleícola como vitivinícola. Su participación en Montilla Virgen Extra permitió acercar al público el fruto de décadas de trabajo cooperativo.
Junto a ella, el Lagar Los Raigones participó por primera vez en esta iniciativa, lo que permitió a esta empresa familiar, vinculada a la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles y a la Asociación de Lagares de la Sierra de Montilla, presentar sus aceites monovarietales de la actual campaña. Uno de sus responsables, Santiago Jiménez, señaló que “es una oportunidad fantástica para mostrar nuestros aceites frescos de esta campaña, monovarietales como hojiblanca, picual, arbequina o pajarera, que ofrecen atributos muy diferentes aun procediendo del mismo término municipal”.
Además, Santiago Jiménez Luque-Romero resaltó el compromiso medioambiental de la firma y afirmó que “es lo mejor tanto para la calidad de nuestros vinos y aceotes como para nuestro entorno paisajístico, que debemos cuidar y preservar para las generaciones venideras”.
“Practicamos una agricultura respetuosa con el medio ambiente, ya que preservamos arbustos y árboles colindantes, además de evitar el uso de productos tóxicos o herbicidas”, añadió el portavoz de Los Raigones, cuya filosofía se traduce en medidas como la instalación de cajas nido, la preservación de vegetación natural y la participación en proyectos destinados a fomentar la biodiversidad.
Asimismo, Aceites Bellido volvió a estar presente en Montilla Virgen Extra como uno de los referentes de la producción oleícola montillana y de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Aceite de Lucena. Y es que sus aceites de oliva virgen extra, elaborados a partir de variedades como Picual y Hojiblanca, destacan por un proceso cuidado desde el olivar hasta el molino.
Su responsable, Gonzalo Bellido, explicó que “son aceites que se valorizan por su intensidad olfativa y gustativa, por ser ricos en polifenoles, que confieren ese valor antioxidante tan beneficioso para la salud”, y recordó que “cada gota de nuestro aceite virgen extra conserva el aroma y la frescura del primer día de cosecha”.
“El objetivo fundamental de nuestra empresa es la obtención de aceite de oliva virgen extra de alta calidad y su puesta en el mercado”, precisó Gonzalo Bellido, quien añadió que “este control de la calidad se inicia en nuestros olivares, ya que nuestro aceite procede de aceitunas de cosecha propia, y continúa con una adecuada recolección y extracción en el molino”.
Esta apuesta por la excelencia ha permitido a la firma obtener más de sesenta premios nacionales e internacionales y exportar su aceite Juan Colín a países como Francia, Alemania, Holanda, Austria o Japón, además de impulsar el oleoturismo desde su histórico Molino Juan Colín.
De igual modo, Montilla Virgen Extra contó con la presencia de otras dos firmas —Oribu y Pago de Río Frío—, cuyos representantes valoraron el impacto de esta iniciativa durante la presentación de la muestra. En este sentido, Rafael Morales, de Pago de Río Frío, destacó la experiencia de la edición anterior.
En conjunto, Montilla Virgen Extra volvió a convertir ayer el centro de la ciudad en un punto de encuentro entre productores y consumidores, reforzando el protagonismo del aceite de oliva virgen extra como uno de los pilares del sector agroalimentario local y como una seña de identidad vinculada al territorio.
La jornada, impulsada por el Ayuntamiento de Montilla, reunió a varias firmas del sector oleícola en un evento concebido como escaparate del aceite de oliva virgen extra que se produce en el término municipal. Durante toda la mañana, el público tuvo la oportunidad de acercarse a los expositores instalados frente a la Casa Consistorial, degustar los distintos aceites y adquirirlos directamente de manos de sus productores, en una cita que se desarrolló bajo el lema Degusta, aprende y disfruta.
Además, la programación se extendió también al interior del edificio consistorial, cuyo patio acogió un desayuno molinero, una cata dirigida y una ponencia formativa centrada en los derechos del carbono en el cultivo del olivar. En ese contexto, el teniente de alcalde de Desarrollo y Seguridad, Valeriano Rosales, destacó que Montilla Virgen Extra "se ha consolidado como una cita importante en nuestro calendario, que nos permite difundir un producto de altísima calidad y seguir apostando por un sector fundamental en la economía montillana".
Del mismo modo, el responsable municipal de Desarrollo Local subrayó que “el cultivo del olivar se ha ido posicionando de manera muy clara dentro del sector industrial y agrícola de Montilla, generando empleo y nuevas oportunidades vinculadas también al turismo”.
La jornada contó con la participación de José María Penco, director de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), quien ofreció una charla sobre el papel del olivar como sumidero de carbono y dirigió la cata técnica de los aceites participantes.
El evento reunió a algunas de las principales almazaras y cooperativas del municipio, que mostraron al público el resultado de su trabajo y su apuesta por la calidad. Entre ellas, la Cooperativa Nuestra Señora de la Aurora, una entidad fundada el 15 de diciembre de 1963 que constituye una de las firmas históricas del sector agroalimentario montillano.
Su origen se remonta a la iniciativa de un grupo de agricultores que decidió constituir la cooperativa tras una asamblea celebrada en la calle La Parra. En sus primeros años, antes de contar con sus actuales instalaciones en la zona de El Carrerón, sus socios tuvieron que arrendar lagaretas y bodegas e incluso trasladar mosto a Montemayor para completar las campañas.
En la actualidad, La Aurora reúne a unos 800 socios, de los cuales alrededor de 230 aportan uva y el resto entregan aceituna o ambos productos, consolidando su presencia tanto en la producción oleícola como vitivinícola. Su participación en Montilla Virgen Extra permitió acercar al público el fruto de décadas de trabajo cooperativo.
Junto a ella, el Lagar Los Raigones participó por primera vez en esta iniciativa, lo que permitió a esta empresa familiar, vinculada a la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles y a la Asociación de Lagares de la Sierra de Montilla, presentar sus aceites monovarietales de la actual campaña. Uno de sus responsables, Santiago Jiménez, señaló que “es una oportunidad fantástica para mostrar nuestros aceites frescos de esta campaña, monovarietales como hojiblanca, picual, arbequina o pajarera, que ofrecen atributos muy diferentes aun procediendo del mismo término municipal”.
Además, Santiago Jiménez Luque-Romero resaltó el compromiso medioambiental de la firma y afirmó que “es lo mejor tanto para la calidad de nuestros vinos y aceotes como para nuestro entorno paisajístico, que debemos cuidar y preservar para las generaciones venideras”.
“Practicamos una agricultura respetuosa con el medio ambiente, ya que preservamos arbustos y árboles colindantes, además de evitar el uso de productos tóxicos o herbicidas”, añadió el portavoz de Los Raigones, cuya filosofía se traduce en medidas como la instalación de cajas nido, la preservación de vegetación natural y la participación en proyectos destinados a fomentar la biodiversidad.
Asimismo, Aceites Bellido volvió a estar presente en Montilla Virgen Extra como uno de los referentes de la producción oleícola montillana y de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Aceite de Lucena. Y es que sus aceites de oliva virgen extra, elaborados a partir de variedades como Picual y Hojiblanca, destacan por un proceso cuidado desde el olivar hasta el molino.
Su responsable, Gonzalo Bellido, explicó que “son aceites que se valorizan por su intensidad olfativa y gustativa, por ser ricos en polifenoles, que confieren ese valor antioxidante tan beneficioso para la salud”, y recordó que “cada gota de nuestro aceite virgen extra conserva el aroma y la frescura del primer día de cosecha”.
“El objetivo fundamental de nuestra empresa es la obtención de aceite de oliva virgen extra de alta calidad y su puesta en el mercado”, precisó Gonzalo Bellido, quien añadió que “este control de la calidad se inicia en nuestros olivares, ya que nuestro aceite procede de aceitunas de cosecha propia, y continúa con una adecuada recolección y extracción en el molino”.
Esta apuesta por la excelencia ha permitido a la firma obtener más de sesenta premios nacionales e internacionales y exportar su aceite Juan Colín a países como Francia, Alemania, Holanda, Austria o Japón, además de impulsar el oleoturismo desde su histórico Molino Juan Colín.
De igual modo, Montilla Virgen Extra contó con la presencia de otras dos firmas —Oribu y Pago de Río Frío—, cuyos representantes valoraron el impacto de esta iniciativa durante la presentación de la muestra. En este sentido, Rafael Morales, de Pago de Río Frío, destacó la experiencia de la edición anterior.
En conjunto, Montilla Virgen Extra volvió a convertir ayer el centro de la ciudad en un punto de encuentro entre productores y consumidores, reforzando el protagonismo del aceite de oliva virgen extra como uno de los pilares del sector agroalimentario local y como una seña de identidad vinculada al territorio.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR / AYUNTAMIENTO DE MONTILLA
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR / AYUNTAMIENTO DE MONTILLA























































