Tras la explosión pop del 77 y primeros 80 (punk y new wave), el nivel se relaja, aunque algunas bandas de entonces toman el relevo, desarrollando hasta el 90 estilos anteriormente ensayados, como los americanos Stray Cats, con su rockabilly evolucionado, y los Cars, típicamente nuevaoleros. Kid Creole and the Coconuts, con su tremenda frescura e impactante colorido, encarnan la importante presencia latina en los USA.
Lords of the New Church representan el after-punk, una evolución musicalmente más cuidada, de tintes oscuros en sus letras e impactante estética capilar (el característico pelo «cortito por delante, larguito por detrás»). En Inglaterra, el Style Council de Paul Weller, herencia de The Jam, revive la vieja querencia mod por los sonidos negros, con presencia orquestal (jazz, soul...).
La situación recordaba de forma alarmante la de finales de los 70: sobra calidad, pero faltan ideas... Hubo que buscarlas en las afueras.
Y en esto llegó Madchester, la localidad industrial de Manchester en el noroeste inglés. Allí, la corta carrera (76–80) de los seminales Joy Division abrió paso a dos de los grupos más importantes y originales de los 80: New Order y The Smiths. Los Smiths destacaron por su sonido de guitarras y melodías sencillas y cercanas (Johnny Marr), realzadas por la presencia vocal de su carismático cantante, Morrissey.
Con un gran directo, sin excesos teatrales, Smiths tuvo un aire refinado, a lo francés, muy pop, que influiría en los posteriores indies. El grupo se separó en el 87; el imprevisible Morrissey continúa. Pero el característico sonido Manchester proviene de Joy Division y su sucesión con New Order (ambos con nombres provocativos, de raíz punk).
New Order es, básicamente, una banda instrumental con base en los teclados y la electrónica, con interesantes melodías, pero predominio del ritmo: muy apta, por tanto, para el baile. Su influencia en el desarrollo del tecno, la música electrónica de baile y el mismo sonido Manchester es evidente.
Stone Roses, Happy Mondays, The Charlatans o Inspiral Carpets son grupos representativos del Madchester, ese sonido cumbre a mitad de los 80, con la clásica formación de guitarras y batería (pero con un toque especial) y teclados muy presentes, temas muy bailables y aires sicodélicos influidos por sustancias como el éxtasis, a lo acid house. En sus integrantes predomina lo musical, no la apariencia personal (escasamente llamativa).
La película 24 Hour Party People, de Michael Winterbottom (2002), ilustra el ambiente en Manchester a mitad de los 80, alrededor de la discoteca Haçienda, con sus actuaciones en directo y el ascenso de los disc jockeys a protagonistas. Un pasote, vamos, musicalmente de interés.
Este ambiente de club influyó en todas partes y en España (que, a través de Ibiza, había influido en Manchester), en la llamada «Ruta del bacalao». Grupos conocidos, como los souleros Simply Red y los atmosféricos Durutti Column de Vini Reilly, mancunianos y contemporáneos, comparten ambiente, pero no sonido, con sus compañeros.
CONTINUARÁ...
Lords of the New Church representan el after-punk, una evolución musicalmente más cuidada, de tintes oscuros en sus letras e impactante estética capilar (el característico pelo «cortito por delante, larguito por detrás»). En Inglaterra, el Style Council de Paul Weller, herencia de The Jam, revive la vieja querencia mod por los sonidos negros, con presencia orquestal (jazz, soul...).
La situación recordaba de forma alarmante la de finales de los 70: sobra calidad, pero faltan ideas... Hubo que buscarlas en las afueras.
Y en esto llegó Madchester, la localidad industrial de Manchester en el noroeste inglés. Allí, la corta carrera (76–80) de los seminales Joy Division abrió paso a dos de los grupos más importantes y originales de los 80: New Order y The Smiths. Los Smiths destacaron por su sonido de guitarras y melodías sencillas y cercanas (Johnny Marr), realzadas por la presencia vocal de su carismático cantante, Morrissey.
Con un gran directo, sin excesos teatrales, Smiths tuvo un aire refinado, a lo francés, muy pop, que influiría en los posteriores indies. El grupo se separó en el 87; el imprevisible Morrissey continúa. Pero el característico sonido Manchester proviene de Joy Division y su sucesión con New Order (ambos con nombres provocativos, de raíz punk).
New Order es, básicamente, una banda instrumental con base en los teclados y la electrónica, con interesantes melodías, pero predominio del ritmo: muy apta, por tanto, para el baile. Su influencia en el desarrollo del tecno, la música electrónica de baile y el mismo sonido Manchester es evidente.
Stone Roses, Happy Mondays, The Charlatans o Inspiral Carpets son grupos representativos del Madchester, ese sonido cumbre a mitad de los 80, con la clásica formación de guitarras y batería (pero con un toque especial) y teclados muy presentes, temas muy bailables y aires sicodélicos influidos por sustancias como el éxtasis, a lo acid house. En sus integrantes predomina lo musical, no la apariencia personal (escasamente llamativa).
La película 24 Hour Party People, de Michael Winterbottom (2002), ilustra el ambiente en Manchester a mitad de los 80, alrededor de la discoteca Haçienda, con sus actuaciones en directo y el ascenso de los disc jockeys a protagonistas. Un pasote, vamos, musicalmente de interés.
Este ambiente de club influyó en todas partes y en España (que, a través de Ibiza, había influido en Manchester), en la llamada «Ruta del bacalao». Grupos conocidos, como los souleros Simply Red y los atmosféricos Durutti Column de Vini Reilly, mancunianos y contemporáneos, comparten ambiente, pero no sonido, con sus compañeros.
CONTINUARÁ...
© JOSÉ ANTONIO PONFERRADA
ILUSTRACIÓN: © JOSÉ ANTONIO PONFERRADA
ILUSTRACIÓN: © JOSÉ ANTONIO PONFERRADA















































