La Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz y Devota Hermandad del Santo Cristo de Zacatecas y Santa María del Socorro, Madre de Dios y Señora Nuestra inaugurará el próximo martes, 3 de noviembre, a las 18.30 de la tarde, la Exposición Internacional La Vera Cruz en el Mundo. La muestra reunirá más de 700 piezas en el Salón Municipal San Juan de Dios y forma parte del programa conmemorativo del 450.º aniversario de la llegada del Santo Cristo de Zacatecas a Montilla.
La exposición permanecerá abierta hasta el domingo 8 de noviembre y permitirá contemplar medallas, cruces y emblemas de hermandades y cofradías de toda España bajo la advocación de la Santa Vera Cruz y el Lignum Crucis. Junto a estas piezas, se exhibirán elementos del patrimonio cofrade de la hermandad del Martes Santo montillano y documentación histórica que atestigua el importante legado de la corporación en el municipio.
Para reunir este material, la organización ha contado con la colaboración del Archivo Parroquial de Santiago, de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque y del Archivo Municipal de Montilla, así como con las aportaciones de hermanos, fieles y devotos del Santo Cristo de Zacatecas.
El horario de visita de la Exposición Internacional La Vera Cruz en el Mundo será de 18.30 a 20.30 horas de martes a viernes. El sábado, la muestra podrá recorrerse de 11.00 a 14.00 y de 18.30 a 20.30 horas, mientras que el domingo abrirá de 11.00 a 14.00 horas.
La iniciativa se incorpora a una amplia programación religiosa y cultural que arrancó el pasado mes de septiembre con una eucaristía presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández González y, al día siguiente, con una salida extraordinaria del Santo Cristo de Zacatecas. El programa se prolongará hasta septiembre del próximo año.
La efeméride recuerda la donación del crucificado que el montillano Andrés de Mesa formalizó el 10 de septiembre de 1576, después de trasladarlo desde Nueva España. La imagen, de origen colonial, está elaborada con caña de maíz, madera de colorín y papel amate.
Tras la Exposición Internacional La Vera Cruz en el Mundo, el calendario conmemorativo continuará en enero de 2027 con los concursos fotográfico e infantil de dibujo y pintura. Durante febrero están previstas la vigilia y la hora santa, el solemne quinario y la función de regla. En marzo tendrán lugar la Exaltación de las Siete Palabras y la presentación de la primitiva imagen de San Juan Evangelista tras su restauración.
También en marzo se ofrecerá un concierto de marchas procesionales a cargo de la Unidad de Música del Cuartel General de la Fuerza Terrestre y de la banda de guerra de la Brigada “Guzmán el Bueno” X. El programa incluye, además, una ruta senderista titulada “De América a Montilla”.
La corporación del Martes Santo tiene previsto solicitar que Montilla acoja un encuentro diocesano de hermandades y cofradías de la Vera Cruz de la provincia de Córdoba, así como el pleno de hermanos mayores de la Confraternidad de Hermandades y Cofradías de la Santa Vera Cruz. A estas propuestas se sumarán un número extraordinario de la revista de la hermandad y diferentes conferencias, cuyas fechas están pendientes de concretar.
La clausura del aniversario se desarrollará en septiembre de 2027. El sábado 11 está prevista una nueva salida extraordinaria de la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz y, al día siguiente, se celebrará una solemne misa presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández González.
El cartel conmemorativo es obra del pintor pontanés Javier Aguilar Cejas, autor también del cartel oficial de la Semana Santa de Montilla de 2007. La composición presenta apariencia de grabado antiguo e incorpora un mapa de la Nueva España en el que aparece localizada Zacatecas, una cruz de plata y unos ángeles. Por su parte, la diseñadora gráfica Clara Zuccharino ha creado el logotipo del aniversario, que reúne las fechas 1576 y 2026 y contiene referencias a la iconografía del crucificado y a la Vera Cruz.
La historia que recuerda esta conmemoración está ligada a la trayectoria de Andrés de Mesa. El historiador Antonio Luis Jiménez Barranco, primer hermano mayor de la corporación tras su reorganización, sitúa su nacimiento hacia 1538. Hijo de Andrés Fernández de Mesa y María López Salvador, obtuvo en agosto de 1563 licencia para pasar a Nueva España y embarcó en Sevilla junto a otros montillanos. Su pasaje, fechado el 3 de febrero de 1564, lo identifica como soltero a bordo de la nao Maestre.
Durante su estancia americana contrajo matrimonio en la Ciudad de México con Francisca Cortés, de quien recibió una dote de 1.100 pesos de a ocho reales. Allí nacieron sus hijos Melchor, Andrés y Luis, mientras que Lorenzo, el menor, nació en Montilla en 1579, después del regreso familiar.
Andrés de Mesa incluyó en su equipaje de vuelta un crucificado de grandes dimensiones que entregó a la Cofradía de la Santa Vera Cruz. La donación quedó recogida en escritura pública el 10 de septiembre de 1576 ante el escribano Andrés Capote.
Antonio Luis Jiménez Barranco explica que “la donación llevó aparejada una serie de condiciones, entre las que cabe destacar la admisión como hermanos a su familia y descendientes, y la preferencia sobre el resto de cofrades para portar el «Santo Cristo» en las procesiones que la corporación pasionista organizara”.
Según el historiador montillano, se trataba del primer crucificado de esta tipología que llegaba a tierras cordobesas desde el virreinato novohispano. La familia pasó a utilizar el nombre de Cortés de Mesa y, desde el año siguiente a la donación, la documentación notarial comenzó a recoger de manera habitual las inversiones del montillano, que destinó el capital obtenido en América a comprar propiedades urbanas y rústicas y a realizar imposiciones hipotecarias.
El 6 de diciembre de 1578 adquirió unas casas principales en la calle Capitán Alonso de Vargas, junto a la tercia del vino del marqués de Priego y a la vivienda de Luisa Ponce de León. En esta última residía el Inca Garcilaso de la Vega, sobrino y heredero de Alonso de Vargas.
Su actividad económica estuvo acompañada de la incorporación al gobierno local. En 1579 fue nombrado receptor de la bula de la Santa Cruzada y, en 1588, depositario de los caudales de dehesas y del pósito de la villa. El cuarto marqués de Priego, Pedro Fernández de Córdoba y Figueroa, lo designó regidor de Montilla mediante una provisión expedida el 16 de marzo de 1595.
Entre los episodios documentados de su vida figura también su relación con la comisión que llevó a Miguel de Cervantes a Montilla. Antonio Luis Jiménez Barranco detalla que “también consta una carta de poder otorgada en septiembre de 1593 a Francisco Fernández de Herrera para cobrar en su nombre una deuda de 280 reales a la Hacienda Real, correspondiente a 20 fanegas de trigo que Miguel de Cervantes Saavedra había retirado de su casa en diciembre de 1591 para el abastecimiento de las armadas”.
El 14 de marzo de 1601, Andrés de Mesa adquirió a los marqueses de Priego el oficio de fiel ejecutor de la villa, con el almotacenazgo y los derechos vinculados a las romanas de carne y pescado y al peso de la harina, por los que pagó 1.500 ducados al contado. Falleció el 24 de septiembre de 1602, ocho días después de otorgar testamento.
En sus últimas voluntades dispuso que dos candeleros de plata de su propiedad se emplearan para fabricar una lámpara destinada a la ermita de la Vera Cruz y que su elaboración se pagara con sus bienes. El Cristo de Zacatecas presidía entonces la capilla mayor de aquel templo, hoy desaparecido. También ordenó devolver a su esposa la dote aportada al matrimonio, mediante una hipoteca contraída con el colegio de la Compañía de Jesús de Montilla.
Una vez liquidada esa deuda, Francisca Cortés destinó el capital a fundar una memoria de legos y nombró capellán a su hijo Luis de Vesga Mexía, con el encargo de celebrar anualmente 25 misas en la iglesia de Santiago por ella, por su marido y por sus difuntos. Murió el 25 de enero de 1603.
Los descendientes de los Cortés de Mesa mantuvieron su posición social y económica en Montilla hasta mediados del siglo XVIII y conservaron las prerrogativas vinculadas al crucificado. Antonio Luis Jiménez Barranco subraya que “fue tal el vínculo que mantuvieron con la imagen que llegaron a mantener pleitos ante la justicia eclesiástica entre las diversas ramas del linaje para defender sus derechos a la hora de portarlo en las procesiones”.
La exposición permanecerá abierta hasta el domingo 8 de noviembre y permitirá contemplar medallas, cruces y emblemas de hermandades y cofradías de toda España bajo la advocación de la Santa Vera Cruz y el Lignum Crucis. Junto a estas piezas, se exhibirán elementos del patrimonio cofrade de la hermandad del Martes Santo montillano y documentación histórica que atestigua el importante legado de la corporación en el municipio.
Para reunir este material, la organización ha contado con la colaboración del Archivo Parroquial de Santiago, de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque y del Archivo Municipal de Montilla, así como con las aportaciones de hermanos, fieles y devotos del Santo Cristo de Zacatecas.
El horario de visita de la Exposición Internacional La Vera Cruz en el Mundo será de 18.30 a 20.30 horas de martes a viernes. El sábado, la muestra podrá recorrerse de 11.00 a 14.00 y de 18.30 a 20.30 horas, mientras que el domingo abrirá de 11.00 a 14.00 horas.
La iniciativa se incorpora a una amplia programación religiosa y cultural que arrancó el pasado mes de septiembre con una eucaristía presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández González y, al día siguiente, con una salida extraordinaria del Santo Cristo de Zacatecas. El programa se prolongará hasta septiembre del próximo año.
La efeméride recuerda la donación del crucificado que el montillano Andrés de Mesa formalizó el 10 de septiembre de 1576, después de trasladarlo desde Nueva España. La imagen, de origen colonial, está elaborada con caña de maíz, madera de colorín y papel amate.
Tras la Exposición Internacional La Vera Cruz en el Mundo, el calendario conmemorativo continuará en enero de 2027 con los concursos fotográfico e infantil de dibujo y pintura. Durante febrero están previstas la vigilia y la hora santa, el solemne quinario y la función de regla. En marzo tendrán lugar la Exaltación de las Siete Palabras y la presentación de la primitiva imagen de San Juan Evangelista tras su restauración.
También en marzo se ofrecerá un concierto de marchas procesionales a cargo de la Unidad de Música del Cuartel General de la Fuerza Terrestre y de la banda de guerra de la Brigada “Guzmán el Bueno” X. El programa incluye, además, una ruta senderista titulada “De América a Montilla”.
La corporación del Martes Santo tiene previsto solicitar que Montilla acoja un encuentro diocesano de hermandades y cofradías de la Vera Cruz de la provincia de Córdoba, así como el pleno de hermanos mayores de la Confraternidad de Hermandades y Cofradías de la Santa Vera Cruz. A estas propuestas se sumarán un número extraordinario de la revista de la hermandad y diferentes conferencias, cuyas fechas están pendientes de concretar.
La clausura del aniversario se desarrollará en septiembre de 2027. El sábado 11 está prevista una nueva salida extraordinaria de la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz y, al día siguiente, se celebrará una solemne misa presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández González.
El cartel conmemorativo es obra del pintor pontanés Javier Aguilar Cejas, autor también del cartel oficial de la Semana Santa de Montilla de 2007. La composición presenta apariencia de grabado antiguo e incorpora un mapa de la Nueva España en el que aparece localizada Zacatecas, una cruz de plata y unos ángeles. Por su parte, la diseñadora gráfica Clara Zuccharino ha creado el logotipo del aniversario, que reúne las fechas 1576 y 2026 y contiene referencias a la iconografía del crucificado y a la Vera Cruz.
La historia que recuerda esta conmemoración está ligada a la trayectoria de Andrés de Mesa. El historiador Antonio Luis Jiménez Barranco, primer hermano mayor de la corporación tras su reorganización, sitúa su nacimiento hacia 1538. Hijo de Andrés Fernández de Mesa y María López Salvador, obtuvo en agosto de 1563 licencia para pasar a Nueva España y embarcó en Sevilla junto a otros montillanos. Su pasaje, fechado el 3 de febrero de 1564, lo identifica como soltero a bordo de la nao Maestre.
Durante su estancia americana contrajo matrimonio en la Ciudad de México con Francisca Cortés, de quien recibió una dote de 1.100 pesos de a ocho reales. Allí nacieron sus hijos Melchor, Andrés y Luis, mientras que Lorenzo, el menor, nació en Montilla en 1579, después del regreso familiar.
Andrés de Mesa incluyó en su equipaje de vuelta un crucificado de grandes dimensiones que entregó a la Cofradía de la Santa Vera Cruz. La donación quedó recogida en escritura pública el 10 de septiembre de 1576 ante el escribano Andrés Capote.
Antonio Luis Jiménez Barranco explica que “la donación llevó aparejada una serie de condiciones, entre las que cabe destacar la admisión como hermanos a su familia y descendientes, y la preferencia sobre el resto de cofrades para portar el «Santo Cristo» en las procesiones que la corporación pasionista organizara”.
Según el historiador montillano, se trataba del primer crucificado de esta tipología que llegaba a tierras cordobesas desde el virreinato novohispano. La familia pasó a utilizar el nombre de Cortés de Mesa y, desde el año siguiente a la donación, la documentación notarial comenzó a recoger de manera habitual las inversiones del montillano, que destinó el capital obtenido en América a comprar propiedades urbanas y rústicas y a realizar imposiciones hipotecarias.
El 6 de diciembre de 1578 adquirió unas casas principales en la calle Capitán Alonso de Vargas, junto a la tercia del vino del marqués de Priego y a la vivienda de Luisa Ponce de León. En esta última residía el Inca Garcilaso de la Vega, sobrino y heredero de Alonso de Vargas.
Su actividad económica estuvo acompañada de la incorporación al gobierno local. En 1579 fue nombrado receptor de la bula de la Santa Cruzada y, en 1588, depositario de los caudales de dehesas y del pósito de la villa. El cuarto marqués de Priego, Pedro Fernández de Córdoba y Figueroa, lo designó regidor de Montilla mediante una provisión expedida el 16 de marzo de 1595.
Entre los episodios documentados de su vida figura también su relación con la comisión que llevó a Miguel de Cervantes a Montilla. Antonio Luis Jiménez Barranco detalla que “también consta una carta de poder otorgada en septiembre de 1593 a Francisco Fernández de Herrera para cobrar en su nombre una deuda de 280 reales a la Hacienda Real, correspondiente a 20 fanegas de trigo que Miguel de Cervantes Saavedra había retirado de su casa en diciembre de 1591 para el abastecimiento de las armadas”.
El 14 de marzo de 1601, Andrés de Mesa adquirió a los marqueses de Priego el oficio de fiel ejecutor de la villa, con el almotacenazgo y los derechos vinculados a las romanas de carne y pescado y al peso de la harina, por los que pagó 1.500 ducados al contado. Falleció el 24 de septiembre de 1602, ocho días después de otorgar testamento.
En sus últimas voluntades dispuso que dos candeleros de plata de su propiedad se emplearan para fabricar una lámpara destinada a la ermita de la Vera Cruz y que su elaboración se pagara con sus bienes. El Cristo de Zacatecas presidía entonces la capilla mayor de aquel templo, hoy desaparecido. También ordenó devolver a su esposa la dote aportada al matrimonio, mediante una hipoteca contraída con el colegio de la Compañía de Jesús de Montilla.
Una vez liquidada esa deuda, Francisca Cortés destinó el capital a fundar una memoria de legos y nombró capellán a su hijo Luis de Vesga Mexía, con el encargo de celebrar anualmente 25 misas en la iglesia de Santiago por ella, por su marido y por sus difuntos. Murió el 25 de enero de 1603.
Los descendientes de los Cortés de Mesa mantuvieron su posición social y económica en Montilla hasta mediados del siglo XVIII y conservaron las prerrogativas vinculadas al crucificado. Antonio Luis Jiménez Barranco subraya que “fue tal el vínculo que mantuvieron con la imagen que llegaron a mantener pleitos ante la justicia eclesiástica entre las diversas ramas del linaje para defender sus derechos a la hora de portarlo en las procesiones”.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: ÁLVARO CARRASCO
FOTOGRAFÍA: ÁLVARO CARRASCO















































