La Hermandad de Jesús Preso, Jesús de la Oración del Huerto, Santísimo Cristo de la Columna y María Santísima de la Esperanza celebrará mañana los cultos en honor a Jesús de la Oración en el Huerto en la ermita de Nuestra Señora de la Rosa de Montilla. La imagen estará expuesta en besamanos desde las 19.30 de la tarde hasta las 21.00 de la noche, hora a la que comenzará la eucaristía.
Durante el besamanos, los asistentes podrán escribir las peticiones que el Señor llevará bajo sus pies el próximo Jueves Santo de 2027. Esta posibilidad forma parte de la convocatoria de octubre dedicada a una imagen que se incorporó al cortejo de la Hermandad de Jesús Preso en 1943.
La cofradía conmemoró el pasado año el cuarto centenario de la hechura del Cristo de la Oración en el Huerto, obra de Pedro Freila de Guevara. El acto central de aquella celebración fue una misa de campaña celebrada el 15 de junio de 2025 en la Plaza de la Rosa, presidida por la imagen sobre el paso con el que procesiona cada Jueves Santo.
La atribución de la imagen a Pedro Freila de Guevara quedó acreditada gracias a las investigaciones del historiador Antonio Luis Jiménez Barranco. En 2011, el investigador dio a conocer en Perfiles montillanos la escritura notarial del encargo dentro de una serie de trabajos dedicados a las obras que el escultor realizó para Montilla.
El acuerdo fue firmado el 20 de abril de 1625 por los fundadores de la antigua cofradía de la Limpia Concepción y Oración en el Huerto y Pedro Freila de Guevara, maestro mayor de Córdoba. La escritura precisaba que debía realizarse “una imagen y figura de Cristo nuestro redentor de la oración del huerto, de madera, que pueda mover las piernas y brazos y el rostro y parte del pecho encarnado”.
Para fijar sus dimensiones se tomó como modelo la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que ya entonces se custodiaba en la iglesia de San Agustín de Montilla. El encargo comprendía también las figuras de los apóstoles Pedro, Juan y Santiago, así como un ángel portador de un cáliz. El precio del conjunto se estableció en 155 ducados, que debían abonarse en tres plazos, y su entrega quedó fijada para el Carnaval de 1626.
La cofradía que promovió este grupo escultórico surgió durante el auge del fervor inmaculista de los primeros lustros del siglo XVII. Se estableció en la antigua ermita de Nuestra Señora de los Remedios, transformada posteriormente en el convento-hospital de San Juan de Dios, en el lugar donde hoy se levanta el Ayuntamiento de Montilla.
La hermandad realizaba su salida el Miércoles Santo. Según explicó Antonio Luis Jiménez Barranco con motivo del cuarto centenario, sus constituciones establecían que “todos los oficiales y cofrades debían estar juntos en esta iglesia, vestidos con sus túnicas y capirotes blancos de penitente y escapularios azules y, sobre ellos, la insignia de Nuestra Señora de la Limpia Concepción”.
El gremio de alfareros encabezaba el cortejo, seguido por el de hortelanos, del que el Señor de la Oración en el Huerto era patrono. La procesión incorporaba hachas encendidas y estandartes azules, mientras que el paso del Cristo quedaba cubierto por un palio de tafetán azul sostenido por varas de haya.
Las investigaciones de Jiménez Barranco también permitieron reconstruir la disposición de las imágenes y su indumentaria. “Cristo aparecía arrodillado implorante con las manos abiertas, dirigiendo su mirada al cielo, vestido con una túnica de terciopelo morado con bocamangas de tafetán galoneadas en oro”, detalló el historiador. Los apóstoles vestían túnicas moradas y capas azules, y el ángel completaba la escena con el cáliz.
La trayectoria de la corporación quedó interrumpida en el siglo XIX, cuando la cofradía de la Concepción Dolorosa desapareció en el contexto de la desamortización y de los cambios ideológicos que afectaron a la religiosidad popular. Durante décadas, el Cristo permaneció apartado del culto público, hasta que la Hermandad de Jesús Preso lo incorporó a su procesión del Jueves Santo en 1943.
Junto al Señor se recuperó también la imagen de la Dolorosa, que fue restaurada y pasó a recibir la advocación de María Santísima de la Esperanza. Desde 1996, el paso de Jesús de la Oración en el Huerto cuenta con un nuevo ángel confortador, realizado por el imaginero cordobés Francisco Romero Zafra.
Durante el besamanos, los asistentes podrán escribir las peticiones que el Señor llevará bajo sus pies el próximo Jueves Santo de 2027. Esta posibilidad forma parte de la convocatoria de octubre dedicada a una imagen que se incorporó al cortejo de la Hermandad de Jesús Preso en 1943.
La cofradía conmemoró el pasado año el cuarto centenario de la hechura del Cristo de la Oración en el Huerto, obra de Pedro Freila de Guevara. El acto central de aquella celebración fue una misa de campaña celebrada el 15 de junio de 2025 en la Plaza de la Rosa, presidida por la imagen sobre el paso con el que procesiona cada Jueves Santo.
La atribución de la imagen a Pedro Freila de Guevara quedó acreditada gracias a las investigaciones del historiador Antonio Luis Jiménez Barranco. En 2011, el investigador dio a conocer en Perfiles montillanos la escritura notarial del encargo dentro de una serie de trabajos dedicados a las obras que el escultor realizó para Montilla.
El acuerdo fue firmado el 20 de abril de 1625 por los fundadores de la antigua cofradía de la Limpia Concepción y Oración en el Huerto y Pedro Freila de Guevara, maestro mayor de Córdoba. La escritura precisaba que debía realizarse “una imagen y figura de Cristo nuestro redentor de la oración del huerto, de madera, que pueda mover las piernas y brazos y el rostro y parte del pecho encarnado”.
Para fijar sus dimensiones se tomó como modelo la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que ya entonces se custodiaba en la iglesia de San Agustín de Montilla. El encargo comprendía también las figuras de los apóstoles Pedro, Juan y Santiago, así como un ángel portador de un cáliz. El precio del conjunto se estableció en 155 ducados, que debían abonarse en tres plazos, y su entrega quedó fijada para el Carnaval de 1626.
La cofradía que promovió este grupo escultórico surgió durante el auge del fervor inmaculista de los primeros lustros del siglo XVII. Se estableció en la antigua ermita de Nuestra Señora de los Remedios, transformada posteriormente en el convento-hospital de San Juan de Dios, en el lugar donde hoy se levanta el Ayuntamiento de Montilla.
La hermandad realizaba su salida el Miércoles Santo. Según explicó Antonio Luis Jiménez Barranco con motivo del cuarto centenario, sus constituciones establecían que “todos los oficiales y cofrades debían estar juntos en esta iglesia, vestidos con sus túnicas y capirotes blancos de penitente y escapularios azules y, sobre ellos, la insignia de Nuestra Señora de la Limpia Concepción”.
El gremio de alfareros encabezaba el cortejo, seguido por el de hortelanos, del que el Señor de la Oración en el Huerto era patrono. La procesión incorporaba hachas encendidas y estandartes azules, mientras que el paso del Cristo quedaba cubierto por un palio de tafetán azul sostenido por varas de haya.
Las investigaciones de Jiménez Barranco también permitieron reconstruir la disposición de las imágenes y su indumentaria. “Cristo aparecía arrodillado implorante con las manos abiertas, dirigiendo su mirada al cielo, vestido con una túnica de terciopelo morado con bocamangas de tafetán galoneadas en oro”, detalló el historiador. Los apóstoles vestían túnicas moradas y capas azules, y el ángel completaba la escena con el cáliz.
La trayectoria de la corporación quedó interrumpida en el siglo XIX, cuando la cofradía de la Concepción Dolorosa desapareció en el contexto de la desamortización y de los cambios ideológicos que afectaron a la religiosidad popular. Durante décadas, el Cristo permaneció apartado del culto público, hasta que la Hermandad de Jesús Preso lo incorporó a su procesión del Jueves Santo en 1943.
Junto al Señor se recuperó también la imagen de la Dolorosa, que fue restaurada y pasó a recibir la advocación de María Santísima de la Esperanza. Desde 1996, el paso de Jesús de la Oración en el Huerto cuenta con un nuevo ángel confortador, realizado por el imaginero cordobés Francisco Romero Zafra.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


















































