El Club Deportivo Apedem conquistó un valioso empate ante el Recreativo Belmezano (1-1) en campo del conjunto cordobés, después de un encuentro exigente en el que los montillanos supieron sobreponerse al gol local, asumieron el control durante amplias fases del juego y dispusieron de oportunidades para regresar a Montilla con una recompensa todavía mayor.
El conjunto montillano afrontó el encuentro con una propuesta decidida desde el pitido inicial. El Club Deportivo Apedem quiso tener el balón, trató de imponer su ritmo y buscó desde muy pronto la portería rival, confirmando sobre el terreno de juego la línea de crecimiento que viene mostrando en las últimas jornadas.
Y es que la primera mitad ofreció un duelo vibrante, con alternativas y ocasiones en las dos áreas. Los jugadores montillanos consiguieron generar varios mano a mano muy claros ante la portería del Recreativo Belmezano, aunque les faltó precisión en el último instante para transformar esas situaciones en el primer tanto de la tarde.
Por otro lado, el cuadro local tampoco renunció a buscar la portería visitante y dispuso de oportunidades para romper el equilibrio. Fue entonces cuando adquirió especial protagonismo Carlos Repiso, que respondió con seguridad bajo los palos y evitó que algunas de las llegadas más peligrosas del Recreativo Belmezano acabaran en gol.
Sin embargo, el conjunto local terminó encontrando el premio en una acción a balón parado. Una falta situada en la frontal del área permitió al Recreativo Belmezano adelantarse en el marcador y obligó al Club Deportivo Apedem a remar a contracorriente en un momento delicado de la primera mitad.
Lejos de acusar el golpe, el equipo montillano mantuvo la firmeza, continuó madurando el partido y no abandonó su planteamiento. Esa capacidad para mantenerse dentro del encuentro acabaría encontrando recompensa antes del descanso gracias a una acción individual de enorme calidad.
En ese sentido, Aarón Salado asumió el protagonismo con un espectacular disparo desde unos 35 metros que terminó en la portería del Recreativo Belmezano. El potente golpeo permitió al Club Deportivo Apedem establecer el 1-1 antes del paso por vestuarios en una acción muy protestada por el conjunto local.
Además, el empate reforzó a un equipo que regresó al césped tras el descanso dispuesto a buscar algo más. Los montillanos adelantaron líneas, intensificaron la presión sobre la salida de balón del Recreativo Belmezano y consiguieron recuperar numerosos balones en campo contrario, dificultando que el rival pudiera desarrollar su juego con comodidad.
De igual modo, esa mayor agresividad futbolística permitió al Club Deportivo Apedem disponer de varias oportunidades claras para completar la remontada. El equipo buscó con insistencia el segundo tanto y consiguió trasladar durante buena parte de la segunda mitad el peso del encuentro hacia el campo contrario, aunque volvió a faltar acierto para convertir las llegadas en gol.
La evolución mostrada durante el encuentro también puso de relieve el trabajo desarrollado durante toda la semana por el cuerpo técnico que encabeza el entrenador cordobés Rafael Garrido, cuya labor para mejorar el rendimiento colectivo de la plantilla se reflejó en la capacidad del equipo para interpretar diferentes momentos del partido, mantener su propuesta tras encajar el primer gol y competir hasta el último instante.
Por su parte, el Recreativo Belmezano aumentó su presión en el tramo final y buscó desequilibrar el choque mediante un fútbol más directo. El Club Deportivo Apedem tuvo entonces que cambiar el registro y mostrar solidez defensiva para proteger un punto que había exigido un enorme esfuerzo desde el comienzo.
Y nuevamente apareció Carlos Repiso. El guardameta montillano realizó dos intervenciones de enorme mérito en los últimos compases y sostuvo al equipo cuando el Recreativo Belmezano apretaba con mayor intensidad, asegurando un empate que premió la capacidad de resistencia y el trabajo colectivo del conjunto visitante.
Además, el encuentro dejó otra nota destacada en la apuesta del Club Deportivo Apedem por sus categorías inferiores. El juvenil Antonio Castro recibió su segunda convocatoria liguera con el primer equipo y, en esta ocasión, disfrutó de minutos importantes sobre el terreno de juego, respondiendo a las exigencias de un partido intenso y disputado.
De este modo, el Club Deportivo Apedem regresó ayer de su visita al Recreativo Belmezano con un empate por 1-1 que refuerza las sensaciones de crecimiento del equipo. Los montillanos supieron reaccionar a un marcador adverso, encontraron el empate con el espectacular disparo de Aarón Salado, buscaron la remontada durante buena parte de la segunda mitad y resistieron el empuje final del conjunto local gracias a la fortaleza defensiva y a las decisivas intervenciones de Carlos Repiso.
El conjunto montillano afrontó el encuentro con una propuesta decidida desde el pitido inicial. El Club Deportivo Apedem quiso tener el balón, trató de imponer su ritmo y buscó desde muy pronto la portería rival, confirmando sobre el terreno de juego la línea de crecimiento que viene mostrando en las últimas jornadas.
Y es que la primera mitad ofreció un duelo vibrante, con alternativas y ocasiones en las dos áreas. Los jugadores montillanos consiguieron generar varios mano a mano muy claros ante la portería del Recreativo Belmezano, aunque les faltó precisión en el último instante para transformar esas situaciones en el primer tanto de la tarde.
Por otro lado, el cuadro local tampoco renunció a buscar la portería visitante y dispuso de oportunidades para romper el equilibrio. Fue entonces cuando adquirió especial protagonismo Carlos Repiso, que respondió con seguridad bajo los palos y evitó que algunas de las llegadas más peligrosas del Recreativo Belmezano acabaran en gol.
Sin embargo, el conjunto local terminó encontrando el premio en una acción a balón parado. Una falta situada en la frontal del área permitió al Recreativo Belmezano adelantarse en el marcador y obligó al Club Deportivo Apedem a remar a contracorriente en un momento delicado de la primera mitad.
Lejos de acusar el golpe, el equipo montillano mantuvo la firmeza, continuó madurando el partido y no abandonó su planteamiento. Esa capacidad para mantenerse dentro del encuentro acabaría encontrando recompensa antes del descanso gracias a una acción individual de enorme calidad.
En ese sentido, Aarón Salado asumió el protagonismo con un espectacular disparo desde unos 35 metros que terminó en la portería del Recreativo Belmezano. El potente golpeo permitió al Club Deportivo Apedem establecer el 1-1 antes del paso por vestuarios en una acción muy protestada por el conjunto local.
Además, el empate reforzó a un equipo que regresó al césped tras el descanso dispuesto a buscar algo más. Los montillanos adelantaron líneas, intensificaron la presión sobre la salida de balón del Recreativo Belmezano y consiguieron recuperar numerosos balones en campo contrario, dificultando que el rival pudiera desarrollar su juego con comodidad.
De igual modo, esa mayor agresividad futbolística permitió al Club Deportivo Apedem disponer de varias oportunidades claras para completar la remontada. El equipo buscó con insistencia el segundo tanto y consiguió trasladar durante buena parte de la segunda mitad el peso del encuentro hacia el campo contrario, aunque volvió a faltar acierto para convertir las llegadas en gol.
La evolución mostrada durante el encuentro también puso de relieve el trabajo desarrollado durante toda la semana por el cuerpo técnico que encabeza el entrenador cordobés Rafael Garrido, cuya labor para mejorar el rendimiento colectivo de la plantilla se reflejó en la capacidad del equipo para interpretar diferentes momentos del partido, mantener su propuesta tras encajar el primer gol y competir hasta el último instante.
Por su parte, el Recreativo Belmezano aumentó su presión en el tramo final y buscó desequilibrar el choque mediante un fútbol más directo. El Club Deportivo Apedem tuvo entonces que cambiar el registro y mostrar solidez defensiva para proteger un punto que había exigido un enorme esfuerzo desde el comienzo.
Y nuevamente apareció Carlos Repiso. El guardameta montillano realizó dos intervenciones de enorme mérito en los últimos compases y sostuvo al equipo cuando el Recreativo Belmezano apretaba con mayor intensidad, asegurando un empate que premió la capacidad de resistencia y el trabajo colectivo del conjunto visitante.
Además, el encuentro dejó otra nota destacada en la apuesta del Club Deportivo Apedem por sus categorías inferiores. El juvenil Antonio Castro recibió su segunda convocatoria liguera con el primer equipo y, en esta ocasión, disfrutó de minutos importantes sobre el terreno de juego, respondiendo a las exigencias de un partido intenso y disputado.
De este modo, el Club Deportivo Apedem regresó ayer de su visita al Recreativo Belmezano con un empate por 1-1 que refuerza las sensaciones de crecimiento del equipo. Los montillanos supieron reaccionar a un marcador adverso, encontraron el empate con el espectacular disparo de Aarón Salado, buscaron la remontada durante buena parte de la segunda mitad y resistieron el empuje final del conjunto local gracias a la fortaleza defensiva y a las decisivas intervenciones de Carlos Repiso.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: CLUB DEPORTIVO APEDEM
FOTOGRAFÍA: CLUB DEPORTIVO APEDEM















































