Aguas de Montilla ha reforzado durante las últimas semanas las labores de mantenimiento y limpieza de imbornales en distintos puntos del municipio, en colaboración con el Ayuntamiento de Montilla, con el objetivo de garantizar el correcto funcionamiento de la red de saneamiento y pluviales durante la temporada de lluvias y reducir los problemas de desagüe que puedan producirse ante episodios de precipitaciones intensas.
Estas actuaciones forman parte de un plan de mantenimiento que la empresa desarrolla de manera continua y que presta especial atención a las zonas de Montilla más afectadas por las precipitaciones. Según la información facilitada por la compañía, los trabajos pretenden mantener las infraestructuras en condiciones adecuadas y minimizar el impacto de unas tormentas que, según señala, son cada vez más extremas debido al cambio climático.
La empresa mixta, formada por Hidralia y el Ayuntamiento de Montilla y responsable de la gestión del ciclo integral del agua en la ciudad, viene desarrollando desde hace tiempo diferentes actuaciones destinadas a ampliar y mejorar las infraestructuras hidráulicas del municipio. En este contexto se encuadran las tareas adicionales de limpieza que se han llevado a cabo durante las últimas semanas ante la llegada de la temporada de lluvias.
El dispositivo de mantenimiento no se limita a los imbornales. A lo largo del año, Aguas de Montilla realiza más de 300 revisiones en las siete estaciones de bombeo existentes en el municipio, al tiempo que acomete de forma periódica trabajos de limpieza en las rejas de desbaste, las cámaras, las arquetas y los alivios que forman parte del sistema.
Estas tareas se complementan con la vigilancia de los más de 95 kilómetros de red de alcantarillado y de los más de 2.000 pozos con los que cuenta Montilla. Ambas infraestructuras son monitorizadas y analizadas periódicamente con el objetivo de reducir la incidencia de plagas y averías y facilitar la conservación del conjunto de la red.
Aguas de Montilla ha incorporado, además, sistemas de telecontrol y alarmas que permiten supervisar de manera constante el estado de las instalaciones. Esta monitorización facilita la detección de incidencias y posibilita una intervención rápida cuando se registra algún problema en las infraestructuras vinculadas al ciclo integral del agua.
La modernización digital de los procesos de gestión y seguimiento forma parte igualmente del plan desarrollado por la empresa. Estas herramientas permiten disponer de información sobre el funcionamiento de las instalaciones y mejorar la capacidad de respuesta ante las incidencias que puedan producirse en la red de saneamiento y pluviales.
Junto a los trabajos de conservación de las infraestructuras, la compañía desarrolla campañas de concienciación dirigidas a evitar el uso inadecuado de las rejillas, los imbornales y los retretes. Entre los residuos sobre los que centra especialmente sus mensajes se encuentran las toallitas, cuyo vertido, al igual que el de otros desechos, supone un riesgo para el correcto funcionamiento del sistema de alcantarillado.
La intensificación de la limpieza de imbornales se integra así en el conjunto de actuaciones que Aguas de Montilla mantiene durante todo el año sobre las instalaciones hidráulicas del municipio. La empresa vincula estas medidas a la mejora de la capacidad de respuesta de Montilla ante los efectos de las lluvias y a una gestión eficiente y sostenible de las infraestructuras hídricas frente a los retos derivados del cambio climático.
Estas actuaciones forman parte de un plan de mantenimiento que la empresa desarrolla de manera continua y que presta especial atención a las zonas de Montilla más afectadas por las precipitaciones. Según la información facilitada por la compañía, los trabajos pretenden mantener las infraestructuras en condiciones adecuadas y minimizar el impacto de unas tormentas que, según señala, son cada vez más extremas debido al cambio climático.
La empresa mixta, formada por Hidralia y el Ayuntamiento de Montilla y responsable de la gestión del ciclo integral del agua en la ciudad, viene desarrollando desde hace tiempo diferentes actuaciones destinadas a ampliar y mejorar las infraestructuras hidráulicas del municipio. En este contexto se encuadran las tareas adicionales de limpieza que se han llevado a cabo durante las últimas semanas ante la llegada de la temporada de lluvias.
El dispositivo de mantenimiento no se limita a los imbornales. A lo largo del año, Aguas de Montilla realiza más de 300 revisiones en las siete estaciones de bombeo existentes en el municipio, al tiempo que acomete de forma periódica trabajos de limpieza en las rejas de desbaste, las cámaras, las arquetas y los alivios que forman parte del sistema.
Estas tareas se complementan con la vigilancia de los más de 95 kilómetros de red de alcantarillado y de los más de 2.000 pozos con los que cuenta Montilla. Ambas infraestructuras son monitorizadas y analizadas periódicamente con el objetivo de reducir la incidencia de plagas y averías y facilitar la conservación del conjunto de la red.
Aguas de Montilla ha incorporado, además, sistemas de telecontrol y alarmas que permiten supervisar de manera constante el estado de las instalaciones. Esta monitorización facilita la detección de incidencias y posibilita una intervención rápida cuando se registra algún problema en las infraestructuras vinculadas al ciclo integral del agua.
La modernización digital de los procesos de gestión y seguimiento forma parte igualmente del plan desarrollado por la empresa. Estas herramientas permiten disponer de información sobre el funcionamiento de las instalaciones y mejorar la capacidad de respuesta ante las incidencias que puedan producirse en la red de saneamiento y pluviales.
Junto a los trabajos de conservación de las infraestructuras, la compañía desarrolla campañas de concienciación dirigidas a evitar el uso inadecuado de las rejillas, los imbornales y los retretes. Entre los residuos sobre los que centra especialmente sus mensajes se encuentran las toallitas, cuyo vertido, al igual que el de otros desechos, supone un riesgo para el correcto funcionamiento del sistema de alcantarillado.
La intensificación de la limpieza de imbornales se integra así en el conjunto de actuaciones que Aguas de Montilla mantiene durante todo el año sobre las instalaciones hidráulicas del municipio. La empresa vincula estas medidas a la mejora de la capacidad de respuesta de Montilla ante los efectos de las lluvias y a una gestión eficiente y sostenible de las infraestructuras hídricas frente a los retos derivados del cambio climático.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA (ARCHIVO)
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA (ARCHIVO)















































