La música montillana ha perdido hoy a uno de sus grandes referentes. José Luque Páez ha fallecido a los 80 años de edad tras una extensa trayectoria ligada a algunas de las formaciones que marcaron la vida cultural de Montilla durante la segunda mitad del siglo XX.
Trabajador de Correos hasta su jubilación, José Luque Páez compaginó su actividad profesional en la oficina de Montilla, ubicada frente al Ayuntamiento, con una profunda vocación musical y una activa participación en la vida pública. Militante del Partido Andalucista (PA), concurrió a las elecciones municipales en distintas convocatorias, mostrando también desde ese ámbito su compromiso con Montilla.
No obstante, buena parte de su vida estuvo marcada por la música. José Luque Páez fue uno de los integrantes de Los Diablos Verdes, considerada una de las primeras agrupaciones musicales surgidas en la provincia de Córdoba. El grupo nació en 1964 por iniciativa de Julián Luque Portero, conocido popularmente como Juli el Relojero, que se situó a los teclados.
En aquella formación pionera, Pepe Luque Páez estuvo al frente de la guitarra, acompañado por Joaquín Casado como cantante y Pepe Martínez a la batería. Los Diablos Verdes representaron una de las primeras expresiones de la música moderna en Montilla y abrieron un camino que después seguirían otras agrupaciones locales.
Además, tras la desaparición de Los Diablos Verdes, José Luque Páez pasó a formar parte de Acuario, un grupo fundado en 1969 con algunos miembros de la anterior formación. Juli Luque continuó a los teclados y Pepe Luque Páez volvió a asumir la guitarra, mientras que Ceferino Hidalgo se incorporó como cantante, Miguel Estepa a la batería, Antonio Salido al saxo tenor y Rafael Gutiérrez al saxo alto.
Acuario mantuvo su actividad hasta 1973 y se convirtió en otra pieza destacada de aquella etapa de efervescencia musical. Después de esta experiencia surgieron nuevas formaciones como Bitensión y Ceniza, que recogieron parte del impulso de aquellos primeros grupos y contribuyeron a ampliar la escena musical montillana.
Décadas más tarde, José Luque Páez fue fundador del Grupo Capachos, del que se convirtió en uno de sus pilares como acordeonista y guitarrista. Precisamente, en julio del pasado año, la formación que preside José Antonio Alcaide le tributó un emotivo homenaje por su extensa y ejemplar trayectoria musical. Sus compañeros destacaron entonces su talento, su perseverancia y su calidad humana, así como su capacidad para reunir a varias generaciones en torno a la música.
Su fallecimiento deja un profundo vacío entre quienes compartieron con él escenarios, inquietudes culturales y momentos de amistad, pero, especialmente, en su familia. José Luque Páez estaba casado con María del Carmen Raigón Reyes y era padre de tres hijos: José Miguel, Francisco Javier y Carmen. Además, era abuelo de tres nietas: Amanda, Carmen y Julia.
El sepelio por el eterno descanso de José Luque Páez tendrá lugar mañana sábado, 8 de agosto, a las 10.00 de la mañana, en el Cementerio de Montilla. El velatorio se ha instalado en el Tanatorio San Francisco Solano. El equipo humano que conforma Montilla Digital se une al dolor que ha provocado su pérdida entre familiares, amigos y personas vinculadas a la música y la cultura montillana. Si desea consultar la esquela, puede pulsar en este enlace.
Trabajador de Correos hasta su jubilación, José Luque Páez compaginó su actividad profesional en la oficina de Montilla, ubicada frente al Ayuntamiento, con una profunda vocación musical y una activa participación en la vida pública. Militante del Partido Andalucista (PA), concurrió a las elecciones municipales en distintas convocatorias, mostrando también desde ese ámbito su compromiso con Montilla.
No obstante, buena parte de su vida estuvo marcada por la música. José Luque Páez fue uno de los integrantes de Los Diablos Verdes, considerada una de las primeras agrupaciones musicales surgidas en la provincia de Córdoba. El grupo nació en 1964 por iniciativa de Julián Luque Portero, conocido popularmente como Juli el Relojero, que se situó a los teclados.
En aquella formación pionera, Pepe Luque Páez estuvo al frente de la guitarra, acompañado por Joaquín Casado como cantante y Pepe Martínez a la batería. Los Diablos Verdes representaron una de las primeras expresiones de la música moderna en Montilla y abrieron un camino que después seguirían otras agrupaciones locales.
Además, tras la desaparición de Los Diablos Verdes, José Luque Páez pasó a formar parte de Acuario, un grupo fundado en 1969 con algunos miembros de la anterior formación. Juli Luque continuó a los teclados y Pepe Luque Páez volvió a asumir la guitarra, mientras que Ceferino Hidalgo se incorporó como cantante, Miguel Estepa a la batería, Antonio Salido al saxo tenor y Rafael Gutiérrez al saxo alto.
Acuario mantuvo su actividad hasta 1973 y se convirtió en otra pieza destacada de aquella etapa de efervescencia musical. Después de esta experiencia surgieron nuevas formaciones como Bitensión y Ceniza, que recogieron parte del impulso de aquellos primeros grupos y contribuyeron a ampliar la escena musical montillana.
Décadas más tarde, José Luque Páez fue fundador del Grupo Capachos, del que se convirtió en uno de sus pilares como acordeonista y guitarrista. Precisamente, en julio del pasado año, la formación que preside José Antonio Alcaide le tributó un emotivo homenaje por su extensa y ejemplar trayectoria musical. Sus compañeros destacaron entonces su talento, su perseverancia y su calidad humana, así como su capacidad para reunir a varias generaciones en torno a la música.
Su fallecimiento deja un profundo vacío entre quienes compartieron con él escenarios, inquietudes culturales y momentos de amistad, pero, especialmente, en su familia. José Luque Páez estaba casado con María del Carmen Raigón Reyes y era padre de tres hijos: José Miguel, Francisco Javier y Carmen. Además, era abuelo de tres nietas: Amanda, Carmen y Julia.
El sepelio por el eterno descanso de José Luque Páez tendrá lugar mañana sábado, 8 de agosto, a las 10.00 de la mañana, en el Cementerio de Montilla. El velatorio se ha instalado en el Tanatorio San Francisco Solano. El equipo humano que conforma Montilla Digital se une al dolor que ha provocado su pérdida entre familiares, amigos y personas vinculadas a la música y la cultura montillana. Si desea consultar la esquela, puede pulsar en este enlace.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: GRUPO CAPACHOS
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