Ir al contenido principal

Guadalajara protege el Panteón de Francisco Cuesta, una joya funeraria de Garnelo

El Ayuntamiento de Guadalajara ha incorporado a su patrimonio el Panteón de Francisco Cuesta, obra del artista montillano Manuel Garnelo y Alda, uno de los conjuntos escultóricos más destacados del Cementerio Municipal, después de que la Junta de Gobierno Local aprobara a finales de julio la extinción del derecho funerario sobre esta unidad de enterramiento, situada en el Patio de Santa Ana, para garantizar íntegramente su conservación y protección como Bien de Interés Patrimonial.


Con este acuerdo, el Consistorio arriacense recupera la plena disponibilidad jurídica del Panteón de la Fundación Cuesta y asume el compromiso de destinarlo exclusivamente a fines de conservación patrimonial. La decisión cobra especial relevancia por la singularidad de un monumento funerario que figura expresamente entre los elementos protegidos del camposanto guadalajareño y cuya historia mantiene, además, una conexión con Montilla.

El panteón constituye uno de los conjuntos artísticos más sobresalientes del Cementerio Municipal de Guadalajara. Su proyecto arquitectónico, fechado en 1912, corresponde al arquitecto municipal Ramón Cura, mientras que su ejecución se sitúa en torno a 1913. La composición escultórica, obra de Manuel Garnelo y Alda, está tallada en mármol blanco y representa a tres figuras que atraviesan un umbral guiadas por la Muerte, en una alegoría clásica del tránsito al más allá.

BODEGAS ALVEAR - TWIST

La escena fue concebida como una composición exenta y tridimensional que permite su contemplación desde distintos ángulos. Entre sus características artísticas sobresalen el dominio del escorzo y el empleo de la técnica del paño mojado, un recurso heredado de las tradiciones escultóricas clásica y barroca mediante el que los pliegues de los tejidos se ciñen al cuerpo y permiten mostrar la anatomía de las figuras con un marcado naturalismo.

Por su calidad artística y por su singularidad dentro del recinto funerario, el Panteón de Francisco Cuesta está considerado una de las piezas más evocadoras y románticas del Cementerio Municipal de Guadalajara. Su interés trasciende incluso el ámbito local, dado que cada año recibe visitas de colegios profesionales de arquitectura atraídos por su factura y por las características de su composición.

En ese sentido, el monumento se encuentra expresamente incluido entre los elementos protegidos en el expediente de declaración como Bien de Interés Patrimonial de los Patios de Nuestra Señora de la Antigua, Nuestra Señora de la Soledad y Santa Ana. El procedimiento fue incoado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en 2017 y quedó resuelto favorablemente en mayo de 2018.

MONSECOR - AYUDA A DOMICILIO Y SERVICIOS SANITARIOS

Esta protección obliga a conservar íntegramente el monumento y será la que determine a partir de ahora los trabajos que deberá afrontar el Ayuntamiento de Guadalajara tras recuperar la plena disponibilidad jurídica de la unidad de enterramiento. La extinción del derecho funerario permite así asegurar la preservación pública de una obra integrada en el patrimonio histórico de la ciudad.

Un reputado maestro de obras


El nombre del panteón hace alusión a Francisco Cuesta, uno de los principales maestros de obras y contratistas que desarrollaron su actividad en Guadalajara entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Su labor estuvo ligada a la materialización de numerosos proyectos diseñados por arquitectos de prestigio provincial, entre ellos Ramón Cura, Velázquez Bosco y Antonio Vázquez de Figueroa.

Cuesta desempeñó, de este modo, un papel significativo en la transformación urbana del ensanche de Guadalajara entre 1890 y 1925, periodo durante el que intervino en la construcción de viviendas burguesas y edificios civiles. Las crónicas lo describieron como una persona retraída, tímida y con escasa proyección social y política, por lo que su presencia pública durante su vida fue limitada.

COOPERATIVA AGRÍCOLA LA UNIÓN (MONTILLA) — VÍBELO — BLANCO PEDRO XIMÉNEZ FRIZZANTE

Sin embargo, tras su fallecimiento dejó en su testamento una parte sustancial de su patrimonio destinada a dotar a Guadalajara de estructuras de beneficencia. Este legado explica que su nombre haya permanecido unido a la ciudad y que actualmente una de las calles del casco urbano lleve su nombre.

Un maestro del simbolismo decorativo


La historia de este panteón se cruza, además, con la trayectoria de Manuel Garnelo y Alda, figura destacada de la plástica naturalista y del simbolismo decorativo. Su nombre permanece ligado al principal espacio escénico de su localidad natal, el Teatro Garnelo, así como a una de sus calles más reconocibles, que desemboca en la Plaza de la Rosa.

Manuel Garnelo y Alda falleció el 4 de mayo de 1941 en la localidad granadina de Loja, cuando tenía 63 años. Su vida estuvo dedicada tanto a la creación artística como a la enseñanza y estuvo marcada desde sus primeros años por un ambiente familiar relacionado con la cultura, bajo la influencia de su padre, el médico José Ramón Garnelo Gonzálvez, y de su hermano José Santiago Garnelo, considerado uno de los pintores más cultos de su tiempo.


Su vocación terminó orientándose hacia la escultura. Con apenas 12 años inició su formación artística en la Academia Española de Bellas Artes en Roma, donde trabajó junto a figuras como Mariano Benlliure y Aniceto Marinas, este último considerado uno de los escultores europeos más representativos del periodo comprendido entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Su proyección artística comenzó a hacerse visible muy pronto. En 1892, cuando tenía 14 años, participó en la Exposición Nacional de Madrid con la obra Tota pulcra est Maria, que obtuvo una Mención Honorífica. Después de regresar a España completó su formación en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid y, desde 1900, volvió a Roma como pensionado de la Academia Española de Bellas Artes, donde permaneció durante cuatro años.

De igual modo, sus viajes a París y a otras capitales europeas le permitieron conocer directamente las nuevas corrientes artísticas que surgían en el continente. Al mismo tiempo, continuó presentando sus obras a exposiciones nacionales y obteniendo diferentes reconocimientos.

EVA LARA ASESORA PERSONAL INMOBILIARIA EN MONTILLA

Su vertiente docente se desarrolló especialmente en la Escuela Superior de Artes Industriales de Granada, donde ejerció como catedrático de Carpintería Artística y contribuyó a la formación de numerosos alumnos. En la capital granadina participó también, junto a su hermano, en la ornamentación del camarín de Nuestra Señora de las Angustias, trabajo por el que obtuvo una Tercera Medalla en la Exposición Nacional de 1922.

Además, Manuel Garnelo y Alda desarrolló una amplia producción en los ámbitos de la escultura monumental, decorativa y religiosa. Entre las obras que continúan especialmente presentes en la memoria colectiva de Montilla figura la talla de María Santísima de los Dolores, perteneciente a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y que procesiona cada Viernes Santo por las calles de la localidad.

Asimismo, llevó a cabo trabajos decorativos en el Teatro Garnelo de Montilla y en el Teatro Olimpia de Granada, además de intervenir en la capilla bautismal de la Parroquia de Santiago Apóstol, donde se conserva la pila en la que fue bautizado San Francisco Solano, patrón de Montilla.

LAGAR LOS RAIGONES - DESDE 1954 - SIERRA DE MONTILLA (CÓRDOBA)

En esa misma línea, realizó un retablo y una imagen de San Francisco Solano para el santuario de María Auxiliadora de Montilla. El conjunto fue posteriormente completado por su hermano con una pintura dedicada a la vida del santo. A esta producción se suma el grupo escultórico dedicado igualmente a San Francisco Solano, ejecutado entre 1934 y 1935 y conservado en la finca El Puntal.

Entre las obras relacionadas con su trayectoria se encuentran también el panteón de la familia Peso-Blanco en Granada, fechado en 1910; la placa conmemorativa instalada en la casa de Cádiz donde falleció José Mexia Lequerica; el busto de José Antonio Primo de Rivera, realizado en 1941; y el relieve Campesina con vaca.

A su vez, entre sus proyectos monumentales figura la propuesta presentada junto al arquitecto Gabriel Abreu al concurso convocado para conmemorar el centenario de las Cortes de Cádiz de 1812, así como el monumento al Padre Manjón en Granada. Junto a estos trabajos de mayor escala, Garnelo mostró también una especial capacidad para el trabajo del yeso y mantuvo a lo largo de su trayectoria una constante evolución creativa.

SUMINISTROS AGRÍCOLAS LUQUE - TODO PARA EL MANTENIMIENTO DE PISCINAS

Finalmente, después de su fallecimiento en Loja el 4 de mayo de 1941, los restos mortales del escultor fueron trasladados el 24 de marzo de 2009 hasta Montilla. Desde entonces reposan en el panteón familiar situado en el subsuelo de la Parroquia de Santiago Apóstol, manteniendo su memoria estrechamente ligada a la historia artística y cultural de su localidad natal.

Ahora, la decisión adoptada por el Ayuntamiento de Guadalajara abre una nueva etapa para el Panteón de Francisco Cuesta. La recuperación de su plena disponibilidad jurídica permitirá al Consistorio asumir directamente la conservación de uno de los principales monumentos funerarios de su cementerio y garantizar su permanencia como parte de la memoria colectiva y del legado cultural de la ciudad.

JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE GUADALAJARA

MANHATTAN SCHOOL - ESCUELA DE INGLÉS EN MONTILLA PARA TODAS LAS EDADES

LAGAR LA PRIMILLA - SIERRA DE MONTILLA - VINOS ARTESANOS Y ACEITE DE OLIVA


Quiénes somos
© 2020 Montilla Digital
C/ Fuente Álamo, 34
E-14550 Montilla (Córdoba) · ESPAÑA
montilladigital@gmail.com
ISSN: 3101-0377
ROMDA: VZ1I5LUCNM

Designed by Open Themes & Nahuatl.mx.