Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de un escrito remitido por la plantilla del Centro de Salud de Montilla, en reconocimiento a la labor de la doctora María Ángeles Sevillano con motivo de su jubilación. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico a la Redacción del periódico (montilladigital@gmail.com) exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si es posible, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía para ilustrar la publicación.
Hay despedidas que no se miden por los años, sino por la huella que dejan. La de María Ángeles Sevillano es una de ellas. Nació en Valladolid, pero hace ya muchos años decidió emprender un camino que la llevó lejos de su tierra para ejercer la profesión que había elegido por vocación. Ese camino la trajo hasta Montilla, donde encontró mucho más que un destino laboral: encontró una comunidad a la que cuidar, unos compañeros con los que compartir la vida y un lugar que terminó sintiendo como propio.
Tras toda una vida dedicada a la medicina, ha llegado el momento de regresar a casa. Vuelve a Valladolid para disfrutar de su familia, de los suyos y de ese tiempo que durante tantos años regaló, con generosidad, a sus pacientes y compañeros.
En el Centro de Salud de Montilla desempeñó durante años la dirección con la discreción de quien entiende que el liderazgo se ejerce desde el ejemplo. Siempre cercana, siempre disponible y siempre comprometida con mejorar el trabajo de quienes la rodeaban, supo ganarse el respeto y el afecto de todo el equipo.
Pero quienes la conocen saben que su verdadera dimensión no se explica por los cargos que ocupó. Se explica por su forma de ser médica. Por su capacidad para escuchar, por la serenidad que transmitía, por su dedicación incansable y por esa humanidad que convertía cada consulta en un espacio de confianza.
Ha sido una compañera querida, una profesional admirada y una persona profundamente comprometida con la atención primaria. De esas que entienden que la medicina no consiste solo en curar enfermedades, sino también en acompañar, aliviar y estar presentes cuando más se necesita.
Montilla fue durante muchos años su segunda casa. Aquí echó raíces profesionales y aquí deja también una parte de su vida. Porque, aunque el destino la lleve de nuevo a la tierra donde nació, siempre quedará un pedazo de ella entre estas calles, en este Centro de Salud y en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de trabajar a su lado o de ser atendidos por ella.
Hoy no solo despedimos a una excelente profesional y compañera. Despedimos a una mujer que entendió que cuidar era mucho más que un oficio: era una forma de vivir. Porque hay personas que llegan desde lejos para ejercer una profesión... y, sin darse cuenta, terminan dejando una parte de su corazón en la tierra que las acogió. Y también se llevan consigo un pedazo del corazón de quienes tuvieron la suerte de conocerla.
Gracias, María Ángeles, por tu ejemplo, por tu entrega silenciosa, por tu humanidad y por todo lo que has dado a Montilla. Que esta nueva etapa te devuelva, multiplicado, todo el cariño que durante tantos años sembraste entre nosotros.
María Ángeles Sevillano, la médica vallisoletana que hizo de Montilla su hogar profesional, regresa a su tierra tras una trayectoria marcada por la vocación, la entrega y el cariño de quienes la conocieron.
Hay despedidas que no se miden por los años, sino por la huella que dejan. La de María Ángeles Sevillano es una de ellas. Nació en Valladolid, pero hace ya muchos años decidió emprender un camino que la llevó lejos de su tierra para ejercer la profesión que había elegido por vocación. Ese camino la trajo hasta Montilla, donde encontró mucho más que un destino laboral: encontró una comunidad a la que cuidar, unos compañeros con los que compartir la vida y un lugar que terminó sintiendo como propio.
Tras toda una vida dedicada a la medicina, ha llegado el momento de regresar a casa. Vuelve a Valladolid para disfrutar de su familia, de los suyos y de ese tiempo que durante tantos años regaló, con generosidad, a sus pacientes y compañeros.
En el Centro de Salud de Montilla desempeñó durante años la dirección con la discreción de quien entiende que el liderazgo se ejerce desde el ejemplo. Siempre cercana, siempre disponible y siempre comprometida con mejorar el trabajo de quienes la rodeaban, supo ganarse el respeto y el afecto de todo el equipo.
Pero quienes la conocen saben que su verdadera dimensión no se explica por los cargos que ocupó. Se explica por su forma de ser médica. Por su capacidad para escuchar, por la serenidad que transmitía, por su dedicación incansable y por esa humanidad que convertía cada consulta en un espacio de confianza.
Ha sido una compañera querida, una profesional admirada y una persona profundamente comprometida con la atención primaria. De esas que entienden que la medicina no consiste solo en curar enfermedades, sino también en acompañar, aliviar y estar presentes cuando más se necesita.
Montilla fue durante muchos años su segunda casa. Aquí echó raíces profesionales y aquí deja también una parte de su vida. Porque, aunque el destino la lleve de nuevo a la tierra donde nació, siempre quedará un pedazo de ella entre estas calles, en este Centro de Salud y en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de trabajar a su lado o de ser atendidos por ella.
Hoy no solo despedimos a una excelente profesional y compañera. Despedimos a una mujer que entendió que cuidar era mucho más que un oficio: era una forma de vivir. Porque hay personas que llegan desde lejos para ejercer una profesión... y, sin darse cuenta, terminan dejando una parte de su corazón en la tierra que las acogió. Y también se llevan consigo un pedazo del corazón de quienes tuvieron la suerte de conocerla.
Gracias, María Ángeles, por tu ejemplo, por tu entrega silenciosa, por tu humanidad y por todo lo que has dado a Montilla. Que esta nueva etapa te devuelva, multiplicado, todo el cariño que durante tantos años sembraste entre nosotros.
PLANTILLA DEL CENTRO DE SALUD DE MONTILLA
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Andalucía Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


















































