Un proyecto centrado en mujeres, infancia y colectivos vulnerables indígenas está contribuyendo a mejorar la salud y el bienestar en comunidades chiquitanas del municipio de El Carmen Rivero Tórrez, en el departamento de Santa Cruz (Bolivia), mediante actuaciones educativas, comunitarias y de participación social que se desarrollarán hasta abril de 2027.
La intervención, que supera los 60.000 euros de inversión total, está financiada principalmente por el Parlamento de Andalucía y cuenta con la participación de entidades locales, el sistema de salud, la población beneficiaria y la Fundación Social Universal (FSU), mientras que la ejecución recae en la organización no gubernamental Promotores Agropecuarios. La iniciativa se desarrolla en un contexto especialmente complejo, marcado por elevados índices de pobreza extrema y una delicada situación sanitaria que afecta a las comunidades indígenas chiquitanas.
La población de esta zona boliviana presenta altos niveles de enfermedades respiratorias, diarreicas y patologías crónicas como hipertensión, diabetes o artritis. A ello se suman importantes limitaciones en el acceso al agua de calidad, entornos poco saludables y una escasa presencia de personal sanitario, circunstancias que agravan las dificultades cotidianas de muchas familias. Además, los incendios registrados en 2024 en el Área Natural de Manejo Integrado San Matías afectaron alrededor de 6.000 hectáreas, reduciendo la disponibilidad de recursos naturales y deteriorando la calidad del aire.
En ese sentido, Juan Manuel Márquez, coordinador de la FSU, señala que “la iniciativa trabaja para fortalecer las capacidades de la población en el control de los factores que determinan su salud, desde un enfoque basado en derechos humanos, equidad de género y sostenibilidad ecológica”.
La actuación beneficia de forma directa a 116 estudiantes de primaria, 63 mujeres madres de familia, 12 promotores de salud y 24 personas mayores distribuidas en seis comunidades indígenas. Entre las principales líneas de trabajo destaca la generación de entornos saludables en escuelas indígenas mediante acciones vinculadas a la promoción de hábitos de higiene, campañas de desparasitación, control odontológico, gestión de residuos y saneamiento básico. Estas medidas se completan con talleres sobre plantas medicinales y espacios de diálogo intergeneracional dirigidos a recuperar conocimientos tradicionales y reforzar la cohesión comunitaria.
Además, el proyecto refuerza la promoción de la salud comunitaria a través de la formación de promotores en medicina occidental y tradicional, así como mediante la dotación de insumos médicos y la organización de talleres centrados en enfermedades crónicas, salud reproductiva intercultural, salud mental y hábitos de higiene. Muchas de estas actividades están dirigidas especialmente a mujeres y personas mayores, dos de los colectivos más afectados por la vulnerabilidad social y sanitaria de la zona.
De igual modo, la iniciativa impulsa la participación comunitaria en salud intercultural mediante la creación de un Comité de Acompañamiento en el que participan organizaciones indígenas, representantes del ámbito educativo, el sector sanitario, el Servicio Nacional de Áreas Protegidas y el gobierno municipal. El proyecto contempla también diagnósticos comunitarios, ferias de salud, talleres sobre legislación y la celebración de una cumbre municipal orientada a fortalecer la implicación social en las políticas de salud pública.
Y es que esta actuación pretende consolidar un modelo de trabajo basado en la mejora de la salud integral, la promoción de hábitos de vida saludables, la participación social y la medicina intercultural como herramientas para reducir la vulnerabilidad de las comunidades chiquitanas de El Carmen Rivero Tórrez.
La FSU es una organización surgida en Montilla en el año 1993 como respuesta a las alarmantes condiciones de pobreza constatadas en muchas regiones del mundo. Desde entonces, la entidad desarrolla proyectos vinculados a la cooperación internacional, la inclusión social y la promoción de derechos en distintos territorios.
La intervención, que supera los 60.000 euros de inversión total, está financiada principalmente por el Parlamento de Andalucía y cuenta con la participación de entidades locales, el sistema de salud, la población beneficiaria y la Fundación Social Universal (FSU), mientras que la ejecución recae en la organización no gubernamental Promotores Agropecuarios. La iniciativa se desarrolla en un contexto especialmente complejo, marcado por elevados índices de pobreza extrema y una delicada situación sanitaria que afecta a las comunidades indígenas chiquitanas.
La población de esta zona boliviana presenta altos niveles de enfermedades respiratorias, diarreicas y patologías crónicas como hipertensión, diabetes o artritis. A ello se suman importantes limitaciones en el acceso al agua de calidad, entornos poco saludables y una escasa presencia de personal sanitario, circunstancias que agravan las dificultades cotidianas de muchas familias. Además, los incendios registrados en 2024 en el Área Natural de Manejo Integrado San Matías afectaron alrededor de 6.000 hectáreas, reduciendo la disponibilidad de recursos naturales y deteriorando la calidad del aire.
En ese sentido, Juan Manuel Márquez, coordinador de la FSU, señala que “la iniciativa trabaja para fortalecer las capacidades de la población en el control de los factores que determinan su salud, desde un enfoque basado en derechos humanos, equidad de género y sostenibilidad ecológica”.
La actuación beneficia de forma directa a 116 estudiantes de primaria, 63 mujeres madres de familia, 12 promotores de salud y 24 personas mayores distribuidas en seis comunidades indígenas. Entre las principales líneas de trabajo destaca la generación de entornos saludables en escuelas indígenas mediante acciones vinculadas a la promoción de hábitos de higiene, campañas de desparasitación, control odontológico, gestión de residuos y saneamiento básico. Estas medidas se completan con talleres sobre plantas medicinales y espacios de diálogo intergeneracional dirigidos a recuperar conocimientos tradicionales y reforzar la cohesión comunitaria.
Además, el proyecto refuerza la promoción de la salud comunitaria a través de la formación de promotores en medicina occidental y tradicional, así como mediante la dotación de insumos médicos y la organización de talleres centrados en enfermedades crónicas, salud reproductiva intercultural, salud mental y hábitos de higiene. Muchas de estas actividades están dirigidas especialmente a mujeres y personas mayores, dos de los colectivos más afectados por la vulnerabilidad social y sanitaria de la zona.
De igual modo, la iniciativa impulsa la participación comunitaria en salud intercultural mediante la creación de un Comité de Acompañamiento en el que participan organizaciones indígenas, representantes del ámbito educativo, el sector sanitario, el Servicio Nacional de Áreas Protegidas y el gobierno municipal. El proyecto contempla también diagnósticos comunitarios, ferias de salud, talleres sobre legislación y la celebración de una cumbre municipal orientada a fortalecer la implicación social en las políticas de salud pública.
Y es que esta actuación pretende consolidar un modelo de trabajo basado en la mejora de la salud integral, la promoción de hábitos de vida saludables, la participación social y la medicina intercultural como herramientas para reducir la vulnerabilidad de las comunidades chiquitanas de El Carmen Rivero Tórrez.
La FSU es una organización surgida en Montilla en el año 1993 como respuesta a las alarmantes condiciones de pobreza constatadas en muchas regiones del mundo. Desde entonces, la entidad desarrolla proyectos vinculados a la cooperación internacional, la inclusión social y la promoción de derechos en distintos territorios.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: FUNDACIÓN SOCIAL UNIVERSAL
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