La arquitecta montillana Mara Portero Delgado lidera el proyecto de reparación y restauración de la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Bujalance, una intervención promovida conjuntamente por la Diputación de Córdoba y por la Diócesis de Córdoba que contará con un presupuesto estimado de 700.000 euros y que tiene como objetivo garantizar la estabilidad estructural del edificio ante los problemas derivados del terreno sobre el que se asienta.
El proyecto, en el que trabaja Mara Portero, plantea una actuación integral centrada en la consolidación del propio inmueble, descartando intervenir sobre la totalidad de la ladera del cerro de La Lobera debido a la complejidad geotécnica que presenta. De este modo, la intervención se orienta a asegurar la estabilidad del templo mediante soluciones específicas adaptadas a las características del terreno.
El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, afirmó anoche que “no estamos ante una intervención cualquiera, el diagnóstico realizado pone de manifiesto la complejidad del problema. No estamos ante un daño puntual, sino ante un proceso de inestabilidad del terreno; con movimientos del suelo, la presencia de agua y la propia configuración del cerro han provocado un deterioro progresivo”.
Además, el máximo responsable de la institución provincial subrayó la relevancia patrimonial y simbólica de la ermita, al señalar que “esta ermita es un símbolo vivo de la historia, la fe y la identidad de Bujalance y ha sido durante siglos punto de encuentro espiritual, por tanto es necesario acometer cuanto antes esta obra que afecta directamente a nuestra memoria colectiva”.
En esa misma línea, añadió que “este edificio no tiene solo un valor arquitectónico o histórico, es también cultural y emocional, por aquí paseó en numerosas ocasiones el poeta de Cántico Mario López, Hijo Predilecto de la ciudad y en este entorno encontró su inspiración también el pintor bujalanceño Francisco Benítez Mellado”.
Por otro lado, Fuentes destacó el papel desempeñado por los técnicos del Servicio de Arquitectura y Urbanismo (SAU) de la Diputación de Córdoba en las fases previas del proyecto, al tiempo que puso en valor la colaboración institucional con la Diócesis de Córdoba, al manifestar que “está siendo especialmente fructífera en este camino. Trabajamos conjuntamente en la protección de un legado que abarca desde el principal templo de nuestra provincia, la Mezquita-Catedral, hasta joyas como esta ermita”.
Asimismo, el presidente de la institución provincial reiteró que “quiero reiterar nuestra plena disposición a seguir trabajando codo con codo para conservar nuestro patrimonio, porque no es solo una obligación, es un deber con nuestras historia y una inversión en nuestro futuro”.
De igual modo, el presidente de la Diputación tuvo palabras de reconocimiento hacia la arquitecta responsable del proyecto, la montillana Mara Portero Delgado, a la que definió como “profesional de reconocida solvencia”, recordando además algunas de sus intervenciones previas en la ermita del Colodro, en Córdoba, o en la ermita del Cristo de la Injurias, en Hinojosa del Duque, así como proyectos innovadores como la reconstrucción virtual del castillo de El Gran Capitán.
La actuación proyectada sobre la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno se centra en resolver los problemas estructurales derivados de la naturaleza del terreno, compuesto por arcillas y margas de alta plasticidad, que provocan un deslizamiento activo y afectan directamente al comportamiento del edificio. Este templo, cuyo origen se remonta a finales del siglo XVI, en torno a 1580, responde a la tipología de una ermita barroca de planta de cruz latina, con nave única, bóvedas de arista y cúpula sobre el crucero.
En su interior guarda tallas entre las que hay que destacar a Nuestro Padre Jesús Nazareno, Simón Cirineo y la Virgen de los Dolores —todas de Antonio Castillo Lastrucci— y una cruz barroca de plata cincelada para el Cristo. Desde el entorno de la ermita se puede disfrutar de hermosas vistas de la Campiña bujalanceña, pudiéndose divisar incluso localidades cercanas.
A la ermita se accede a través de una larga y escalonada calzada en la que se puede admirar un Vía Crucis de piedra y que comienza en el Parque de Jesús, a los pies del cerro. Se trata de un parque que en algunas zonas conserva una imagen propia de los años veinte, con árboles centenarios y que es la sede de la Feria Real de septiembre.
En cuanto a las actuaciones previstas, el proyecto contempla la demolición de la edificación anexa en mal estado, así como la consolidación del terreno mediante inyecciones de lechada de cemento. A ello se suma la ejecución de un encepado de hormigón armado y el recalce estructural mediante micropilotes de gran profundidad, una solución técnica que permitirá detener los movimientos del edificio, garantizar su estabilidad a largo plazo y compatibilizar la conservación del bien con la dinámica natural del terreno.
El proyecto, en el que trabaja Mara Portero, plantea una actuación integral centrada en la consolidación del propio inmueble, descartando intervenir sobre la totalidad de la ladera del cerro de La Lobera debido a la complejidad geotécnica que presenta. De este modo, la intervención se orienta a asegurar la estabilidad del templo mediante soluciones específicas adaptadas a las características del terreno.
El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, afirmó anoche que “no estamos ante una intervención cualquiera, el diagnóstico realizado pone de manifiesto la complejidad del problema. No estamos ante un daño puntual, sino ante un proceso de inestabilidad del terreno; con movimientos del suelo, la presencia de agua y la propia configuración del cerro han provocado un deterioro progresivo”.
Además, el máximo responsable de la institución provincial subrayó la relevancia patrimonial y simbólica de la ermita, al señalar que “esta ermita es un símbolo vivo de la historia, la fe y la identidad de Bujalance y ha sido durante siglos punto de encuentro espiritual, por tanto es necesario acometer cuanto antes esta obra que afecta directamente a nuestra memoria colectiva”.
En esa misma línea, añadió que “este edificio no tiene solo un valor arquitectónico o histórico, es también cultural y emocional, por aquí paseó en numerosas ocasiones el poeta de Cántico Mario López, Hijo Predilecto de la ciudad y en este entorno encontró su inspiración también el pintor bujalanceño Francisco Benítez Mellado”.
Por otro lado, Fuentes destacó el papel desempeñado por los técnicos del Servicio de Arquitectura y Urbanismo (SAU) de la Diputación de Córdoba en las fases previas del proyecto, al tiempo que puso en valor la colaboración institucional con la Diócesis de Córdoba, al manifestar que “está siendo especialmente fructífera en este camino. Trabajamos conjuntamente en la protección de un legado que abarca desde el principal templo de nuestra provincia, la Mezquita-Catedral, hasta joyas como esta ermita”.
Asimismo, el presidente de la institución provincial reiteró que “quiero reiterar nuestra plena disposición a seguir trabajando codo con codo para conservar nuestro patrimonio, porque no es solo una obligación, es un deber con nuestras historia y una inversión en nuestro futuro”.
De igual modo, el presidente de la Diputación tuvo palabras de reconocimiento hacia la arquitecta responsable del proyecto, la montillana Mara Portero Delgado, a la que definió como “profesional de reconocida solvencia”, recordando además algunas de sus intervenciones previas en la ermita del Colodro, en Córdoba, o en la ermita del Cristo de la Injurias, en Hinojosa del Duque, así como proyectos innovadores como la reconstrucción virtual del castillo de El Gran Capitán.
La actuación proyectada sobre la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno se centra en resolver los problemas estructurales derivados de la naturaleza del terreno, compuesto por arcillas y margas de alta plasticidad, que provocan un deslizamiento activo y afectan directamente al comportamiento del edificio. Este templo, cuyo origen se remonta a finales del siglo XVI, en torno a 1580, responde a la tipología de una ermita barroca de planta de cruz latina, con nave única, bóvedas de arista y cúpula sobre el crucero.
En su interior guarda tallas entre las que hay que destacar a Nuestro Padre Jesús Nazareno, Simón Cirineo y la Virgen de los Dolores —todas de Antonio Castillo Lastrucci— y una cruz barroca de plata cincelada para el Cristo. Desde el entorno de la ermita se puede disfrutar de hermosas vistas de la Campiña bujalanceña, pudiéndose divisar incluso localidades cercanas.
A la ermita se accede a través de una larga y escalonada calzada en la que se puede admirar un Vía Crucis de piedra y que comienza en el Parque de Jesús, a los pies del cerro. Se trata de un parque que en algunas zonas conserva una imagen propia de los años veinte, con árboles centenarios y que es la sede de la Feria Real de septiembre.
En cuanto a las actuaciones previstas, el proyecto contempla la demolición de la edificación anexa en mal estado, así como la consolidación del terreno mediante inyecciones de lechada de cemento. A ello se suma la ejecución de un encepado de hormigón armado y el recalce estructural mediante micropilotes de gran profundidad, una solución técnica que permitirá detener los movimientos del edificio, garantizar su estabilidad a largo plazo y compatibilizar la conservación del bien con la dinámica natural del terreno.
REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: DIPUTACIÓN DE CÓRDOBA
FOTOGRAFÍA: DIPUTACIÓN DE CÓRDOBA


















































