Bodegas Robles participará del 4 al 7 de junio en Salimat Abanca 2026, el Salón de Alimentación del Atlántico que se celebrará en Silleda, Pontevedra, dentro de la Feria Internacional Abanca Semana Verde de Galicia, formando parte de la expedición impulsada por la Diputación de Córdoba, a través del Instituto Provincial de Desarrollo Económico y Sabor a Córdoba, para abrir nuevos mercados y reforzar la proyección internacional de los productos agroalimentarios de la provincia.
La firma montillana, referente de la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles y santo y seña de la producción ecológica en Andalucía, compartirá espacio con otras ocho empresas cordobesas en un expositor de 108 metros cuadrados bajo la marca Sabor a Córdoba, donde se exhibirá una amplia representación de la despensa provincial, desde aceites de oliva virgen extra hasta vinos, vinagres, miel, magdalenas, regañás, garbanzo lechal o mermelada de uva Pedro Ximénez.
La presencia cordobesa en la vigésimo novena edición de Salimat Abanca busca aprovechar uno de los grandes escaparates del sector agroalimentario, una cita que se ha consolidado como punto de encuentro estratégico para productores, distribuidores, compradores y profesionales del ámbito alimentario y gastronómico tanto en España como fuera de sus fronteras.
El delegado de Desarrollo Económico, Promoción y Empleo de la Diputación de Córdoba, Félix Romero, explicó que “esta cita agroalimentaria, donde se mostrará una importante representación de productos cordobeses abriendo así nuevos mercados y respaldando la internacionalización de las empresas de la provincia de Córdoba, se presenta como uno de los principales escaparates del panorama tanto nacional como internacional, es muy importante ya que tiene la capacidad de fusionar y unir dos sectores fundamentales para la provincia, el de la alimentación y el del turismo”.
En ese sentido, la feria distinguirá entre dos bloques de actividad bien definidos. Los días 4 y 5 de junio estarán orientados a encuentros profesionales entre empresas agroalimentarias, compradores internacionales, distribuidores nacionales y operadores vinculados a experiencias turísticas como el oleoturismo, el enoturismo o el turismo industrial. El 6 y el 7 de junio, por su parte, la programación se abrirá al público general.
Además, Romero defendió que “Córdoba además de producto, tiene que ser territorio, gastronomía, paisaje y experiencia. Y todo eso lo podemos mostrar en esta feria, porque además de llevar nuestros productos agroalimentarios, tendremos la posibilidad también de vender nuestro enoturismo, oleoturismo y, en general, el turismo industrial”.
De igual modo, el responsable provincial añadió que “es decir, aquel que abre las puertas de las almazaras, de las bodegas y de los secaderos, mostrando así una experiencia directa para el visitante, para que el visitante compre y conozca cómo se hacen las cosas en Córdoba”.
La participación de Bodegas Robles en esta cita internacional conecta con una trayectoria empresarial marcada por la innovación, la sostenibilidad y la defensa del viñedo ecológico. La empresa montillana elabora vinos desde 1927 y, desde comienzos de la década de 2000, impulsó una profunda transformación basada en la viticultura ecológica, el uso de levaduras autóctonas y un modelo orientado a la sostenibilidad social, económica y medioambiental, así como al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La tercera generación de la familia tomó el relevo de la bodega a finales de los años noventa e instauró el desarrollo sostenible como eje estratégico de la firma, promoviendo proyectos de investigación centrados en el manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal y en la elaboración de vinos generosos capaces de expresar la identidad del territorio y de la variedad de la uva.
Desde finales del siglo pasado, Bodegas Robles se ha distinguido por su compromiso con un proceso ecológico pionero, hasta convertirse en la primera bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado mediante manejos de cubierta vegetal en sus viñedos.
El gerente de la empresa, Francisco Robles, subraya que “el mensaje es sencillo: cuanto más cuidamos el ecosistema, mejor producción de vino y de uva obtenemos a largo plazo”, al tiempo que recalca que “después de más de dos décadas promoviendo la biodiversidad en nuestros viñedos, reconocimientos como el TOP15 de Bodegas de la Década (2011 a 2020) nos confirman que elegimos el lado correcto”.
La cubierta vegetal constituye uno de los elementos diferenciales del modelo productivo de la firma montillana. Según Francisco Robles, aporta una “cualidad diferenciada” a los vinos y representa la “primera línea de defensa contra el cambio climático”, una cuestión especialmente sensible en un país donde buena parte del viñedo se desarrolla en secano y donde la pérdida de suelo y de carbono orgánico figura entre los principales desafíos medioambientales.
En el viñedo familiar de Bodegas Robles se ha implantado una cubierta vegetal integrada por especies silvestres autóctonas de raíz corta y fijadoras de nitrógeno, como trebolinas, amapolas o leguminosas. Esa apuesta por la innovación y la sostenibilidad representa actualmente el 40 por ciento de las hectáreas de viñedo ecológico existentes en la provincia de Córdoba.
“Cultivamos las uvas con la intensidad de sabores y aromas que nos permite la agricultura ecológica, vigilamos su proceso natural y trasladamos toda esa riqueza del fruto en el vino”, resalta Francisco Robles. La firma acumula reconocimientos como el TOP15 Bodegas de la Década 2011-2020 de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino, el Premio Enoturismo Rutas del Vino de España 2016, el Premio Andalucía de Agricultura 2016 y el Premio Alimentos de España 2014.
A finales de 2024, además, la empresa montillana recibió un nuevo impulso con el reconocimiento obtenido por su Agraz-Verjus, un aliño inspirado en la cocina tradicional de los imperios Almohades y Almorávides, distinguido en la quinta edición de los Premios a los Mejores Productores Sostenibles de España, promovidos por BBVA junto a El Celler de Can Roca.
Junto a Bodegas Robles participarán en Salimat Abanca 2026 Almazaras de la Subbética, de Carcabuey; Pago Las Monjas, de Montoro; Castillo de Moriles, de Moriles; Aceite de Oliva Virgen Extra Olivar Centenario Vida Perra, de Villaviciosa de Córdoba; Milelinizate, de Villa del Río; Miluma, de Cañete de las Torres; Renacer, de La Carlota; y AOVE San Ildefonso, de Almodóvar del Río.
La firma montillana, referente de la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles y santo y seña de la producción ecológica en Andalucía, compartirá espacio con otras ocho empresas cordobesas en un expositor de 108 metros cuadrados bajo la marca Sabor a Córdoba, donde se exhibirá una amplia representación de la despensa provincial, desde aceites de oliva virgen extra hasta vinos, vinagres, miel, magdalenas, regañás, garbanzo lechal o mermelada de uva Pedro Ximénez.
La presencia cordobesa en la vigésimo novena edición de Salimat Abanca busca aprovechar uno de los grandes escaparates del sector agroalimentario, una cita que se ha consolidado como punto de encuentro estratégico para productores, distribuidores, compradores y profesionales del ámbito alimentario y gastronómico tanto en España como fuera de sus fronteras.
El delegado de Desarrollo Económico, Promoción y Empleo de la Diputación de Córdoba, Félix Romero, explicó que “esta cita agroalimentaria, donde se mostrará una importante representación de productos cordobeses abriendo así nuevos mercados y respaldando la internacionalización de las empresas de la provincia de Córdoba, se presenta como uno de los principales escaparates del panorama tanto nacional como internacional, es muy importante ya que tiene la capacidad de fusionar y unir dos sectores fundamentales para la provincia, el de la alimentación y el del turismo”.
En ese sentido, la feria distinguirá entre dos bloques de actividad bien definidos. Los días 4 y 5 de junio estarán orientados a encuentros profesionales entre empresas agroalimentarias, compradores internacionales, distribuidores nacionales y operadores vinculados a experiencias turísticas como el oleoturismo, el enoturismo o el turismo industrial. El 6 y el 7 de junio, por su parte, la programación se abrirá al público general.
Además, Romero defendió que “Córdoba además de producto, tiene que ser territorio, gastronomía, paisaje y experiencia. Y todo eso lo podemos mostrar en esta feria, porque además de llevar nuestros productos agroalimentarios, tendremos la posibilidad también de vender nuestro enoturismo, oleoturismo y, en general, el turismo industrial”.
De igual modo, el responsable provincial añadió que “es decir, aquel que abre las puertas de las almazaras, de las bodegas y de los secaderos, mostrando así una experiencia directa para el visitante, para que el visitante compre y conozca cómo se hacen las cosas en Córdoba”.
Una firma casi centenaria
La participación de Bodegas Robles en esta cita internacional conecta con una trayectoria empresarial marcada por la innovación, la sostenibilidad y la defensa del viñedo ecológico. La empresa montillana elabora vinos desde 1927 y, desde comienzos de la década de 2000, impulsó una profunda transformación basada en la viticultura ecológica, el uso de levaduras autóctonas y un modelo orientado a la sostenibilidad social, económica y medioambiental, así como al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La tercera generación de la familia tomó el relevo de la bodega a finales de los años noventa e instauró el desarrollo sostenible como eje estratégico de la firma, promoviendo proyectos de investigación centrados en el manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal y en la elaboración de vinos generosos capaces de expresar la identidad del territorio y de la variedad de la uva.
Desde finales del siglo pasado, Bodegas Robles se ha distinguido por su compromiso con un proceso ecológico pionero, hasta convertirse en la primera bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado mediante manejos de cubierta vegetal en sus viñedos.
El gerente de la empresa, Francisco Robles, subraya que “el mensaje es sencillo: cuanto más cuidamos el ecosistema, mejor producción de vino y de uva obtenemos a largo plazo”, al tiempo que recalca que “después de más de dos décadas promoviendo la biodiversidad en nuestros viñedos, reconocimientos como el TOP15 de Bodegas de la Década (2011 a 2020) nos confirman que elegimos el lado correcto”.
La cubierta vegetal constituye uno de los elementos diferenciales del modelo productivo de la firma montillana. Según Francisco Robles, aporta una “cualidad diferenciada” a los vinos y representa la “primera línea de defensa contra el cambio climático”, una cuestión especialmente sensible en un país donde buena parte del viñedo se desarrolla en secano y donde la pérdida de suelo y de carbono orgánico figura entre los principales desafíos medioambientales.
En el viñedo familiar de Bodegas Robles se ha implantado una cubierta vegetal integrada por especies silvestres autóctonas de raíz corta y fijadoras de nitrógeno, como trebolinas, amapolas o leguminosas. Esa apuesta por la innovación y la sostenibilidad representa actualmente el 40 por ciento de las hectáreas de viñedo ecológico existentes en la provincia de Córdoba.
“Cultivamos las uvas con la intensidad de sabores y aromas que nos permite la agricultura ecológica, vigilamos su proceso natural y trasladamos toda esa riqueza del fruto en el vino”, resalta Francisco Robles. La firma acumula reconocimientos como el TOP15 Bodegas de la Década 2011-2020 de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino, el Premio Enoturismo Rutas del Vino de España 2016, el Premio Andalucía de Agricultura 2016 y el Premio Alimentos de España 2014.
A finales de 2024, además, la empresa montillana recibió un nuevo impulso con el reconocimiento obtenido por su Agraz-Verjus, un aliño inspirado en la cocina tradicional de los imperios Almohades y Almorávides, distinguido en la quinta edición de los Premios a los Mejores Productores Sostenibles de España, promovidos por BBVA junto a El Celler de Can Roca.
Junto a Bodegas Robles participarán en Salimat Abanca 2026 Almazaras de la Subbética, de Carcabuey; Pago Las Monjas, de Montoro; Castillo de Moriles, de Moriles; Aceite de Oliva Virgen Extra Olivar Centenario Vida Perra, de Villaviciosa de Córdoba; Milelinizate, de Villa del Río; Miluma, de Cañete de las Torres; Renacer, de La Carlota; y AOVE San Ildefonso, de Almodóvar del Río.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)















































