Montilla cerró el año 2025 con los mejores datos de paro de los últimos veinte años, tras encadenar en diciembre un nuevo descenso del desempleo que sitúa el número de personas paradas registradas en niveles no vistos desde junio de 2005, cuando se contabilizaron 1.267 personas desempleadas.
Según los datos que acaba de hacer públicos el Observatorio Argos del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), el municipio despidió el mes de diciembre con un total de 1.269 personas paradas registradas, lo que supone 31 menos que en noviembre, cuando el paro se situaba en 1.300 personas. Este descenso mensual equivale a una caída del 2,38 por ciento, consolidando la tendencia a la baja registrada en el tramo final del año.
Del total de personas paradas registradas en diciembre, 428 son hombres y 841 mujeres, lo que sitúa el desempleo masculino en el 33,73 por ciento del total, frente al 66,27 por ciento correspondiente al paro femenino. En términos mensuales, el desempleo masculino aumentó en tres personas respecto a noviembre, mientras que el femenino descendió en 34, siendo este último el principal motor del descenso global del paro en el municipio.
En paralelo, los datos de personas demandantes de empleo —que incluyen tanto a quienes participan en acciones formativas como a quienes perciben el subsidio agrario— reflejan también una evolución favorable en el último mes del año. En diciembre de 2025 se contabilizaron 2.574 personas demandantes de empleo, frente a las 2.648 registradas en noviembre, lo que supone 74 menos y un descenso mensual del 2,79 por ciento.
Por sexos, 860 hombres y 1.714 mujeres figuraban como demandantes de empleo en diciembre. Estas cifras representan un 33,42 por ciento de hombres y un 66,58 por ciento de mujeres, manteniéndose una distribución similar a la observada en el paro registrado y evidenciando una mayor presencia femenina en el conjunto de personas vinculadas al mercado laboral a través del SAE.
La comparación interanual refuerza la lectura positiva de los datos. En diciembre de 2024, Montilla contabilizaba 1.369 personas paradas registradas, por lo que el dato actual de 1.269 personas desempleadas supone 100 menos que hace un año, lo que equivale a una reducción interanual del 7,30 por ciento. Esta evolución confirma una mejora sostenida del empleo en el municipio a lo largo de los últimos doce meses y consolida 2025 como el mejor cierre de año en materia de paro desde mediados de la década de 2000.
En el conjunto de la provincia, Córdoba cerró diciembre con 49.068 personas inscritas en las listas del desempleo, lo que supone un descenso de 1.800 personas respecto al mes anterior, un 3,54 por ciento menos. En términos interanuales, el paro provincial se redujo en 5.252 personas, lo que representa una caída del 9,6 por ciento.
No obstante, los datos provinciales mantienen una marcada brecha de género. Del total de personas paradas, 18.423 son hombres frente a 30.645 mujeres, situando el desempleo femenino en el 62,46 por ciento del total, una proporción que evidencia una desigualdad estructural persistente.
Desde Comisiones Obreras (CCOO), la secretaria de Empleo de Córdoba, Ana Belén Acaiña, comenta que “no podemos celebrar datos que esconden una precariedad sistémica para la clase trabajadora” y afirma que “el hecho de que el 62,46 por ciento del paro en Córdoba sea femenino demuestra que las políticas de empleo del Gobierno andaluz son ineficaces para romper los techos de cristal y la parcialidad que asfixia a las mujeres”.
El sindicato señala que la bajada del paro se ha concentrado mayoritariamente en el sector servicios, que ha restado 1.510 personas desempleadas gracias al consumo navideño, mientras que el colectivo sin empleo anterior ha bajado en 314 personas y la agricultura en 111. Por el contrario, la industria apenas ha variado con siete personas menos y la construcción ha sido el único sector donde el paro ha subido en 142 personas.
En cuanto a la segmentación por edades, CCOO manifiesta su preocupación por los extremos del mercado laboral y detalla que, mientras el paro entre los jóvenes menores de 25 años ha registrado un descenso del 7,2 por ciento, el grupo de mayores de 44 años sigue conformando el núcleo duro del desempleo estructural cordobés, con mayores dificultades de reinserción.
Ana Belén Acaiña denuncia que “Córdoba no puede depender de las luces de Navidad para generar empleo, ya que la industria sigue estancada con solo siete parados menos” y señala que “es urgente que el empresariado cordobés apueste por la estabilidad en la Mesa Técnica del Diálogo Social para que el empleo deje de ser una moneda de cambio según la estación del año en la que nos encontremos”.
CCOO alerta asimismo sobre la volatilidad de la contratación, advierte de la falta de calidad contractual y reclama un refuerzo inmediato de las políticas activas de empleo y de la sanidad pública, al tiempo que insiste en la necesidad de planes de industrialización reales para reducir la dependencia del sector servicios y la agricultura estacional.
Por su parte, Paqui Haro, secretaria de Políticas Sociales, Igualdad y Empleo de UGT Córdoba, ha querido insistir en que los datos positivos están directamente relacionados con una mejora de los datos económicos, así como de la aplicación de la última Reforma Laboral, que ha beneficiado este proceso, así como de la vigilancia en la regulación de las contrataciones y la persecución de la existencia de personas trabajadoras no contratadas en algunas empresas, especialmente en el sector de la agricultura.
Desde UGT, el sindicato comenta que el año ha cerrado en la provincia de Córdoba con unos datos aparentemente muy positivos en lo que se refiere al descenso del paro, ante los que realiza una lectura positiva de los datos globales, pero muy crítica en relación al contexto y a los datos que se derivan.
Señala como uno de los aspectos más llamativos el descenso interanual del paro, que baja un 9,67 por ciento, con 5.252 personas desempleadas menos, un dato que refleja un mayor índice de actividad, pero que se explica principalmente por el aumento de las contrataciones en el sector servicios. UGT detalla que el paro ha descendido en todos los sectores salvo en la construcción, donde las listas aumentan en 142 personas.
El sindicato afirma que los datos positivos están directamente relacionados con la mejora de los datos económicos y con la aplicación de la última Reforma Laboral, así como con la vigilancia de la regulación de las contrataciones, especialmente en la agricultura.
No obstante, denuncia que no se puede hablar de triunfalismos ante el descenso poblacional de más de 3.000 personas en el último año y advierte de la “huida” de personas trabajadoras por la falta de perspectivas. UGT defiende la necesidad de atraer industria, fomentar la transformación de productos agrícolas “in situ” y apostar por empresas tecnológicas y de I + D, con una implantación de la Inteligencia Artificial que no sustituya a los trabajadores. Asimismo, manifiesta su preocupación por la elevada cifra de desempleo femenino y por el peso del paro entre mayores de 45 años, reclamando políticas de igualdad por género y edad.
Por su parte, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios considera muy positivo que el paro haya bajado en Córdoba durante el pasado año, pero teme que gran parte de ese descenso sea consecuencia de la marcha de personas a otras provincias en busca de oportunidades laborales. El presidente de CSIF en Córdoba, Antonio Rafael López, afirma que hay 5.252 desempleados menos que hace doce meses, pero señala que el hecho de que el número de afiliados a la Seguridad Social no haya disminuido en la misma proporción lleva a pensar que muchos cordobeses deciden emigrar a otras partes de España o al extranjero.
López recuerda que Córdoba no ha dejado de perder población en los últimos años y subraya que en un lustro la provincia ha reducido su número de habitantes en 7.662 personas. El dirigente sindical destaca que son datos que deben hacer actuar a las administraciones públicas de manera urgente para frenar esta sangría poblacional, consecuencia en gran parte de la escasa oferta de empleo de calidad y de la precariedad y temporalidad del mercado laboral.
CSIF señala que, pese a la mejoría, las mujeres siguen siendo amplia mayoría en las cifras del paro, representando casi el 63 por ciento del total, y manifiesta su preocupación por las cerca de 5.500 personas sin empleo que no perciben ningún tipo de prestación, “un colectivo que, con estas circunstancias, se ve gravemente amenazado por la exclusión social”.
Según los datos que acaba de hacer públicos el Observatorio Argos del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), el municipio despidió el mes de diciembre con un total de 1.269 personas paradas registradas, lo que supone 31 menos que en noviembre, cuando el paro se situaba en 1.300 personas. Este descenso mensual equivale a una caída del 2,38 por ciento, consolidando la tendencia a la baja registrada en el tramo final del año.
Del total de personas paradas registradas en diciembre, 428 son hombres y 841 mujeres, lo que sitúa el desempleo masculino en el 33,73 por ciento del total, frente al 66,27 por ciento correspondiente al paro femenino. En términos mensuales, el desempleo masculino aumentó en tres personas respecto a noviembre, mientras que el femenino descendió en 34, siendo este último el principal motor del descenso global del paro en el municipio.
En paralelo, los datos de personas demandantes de empleo —que incluyen tanto a quienes participan en acciones formativas como a quienes perciben el subsidio agrario— reflejan también una evolución favorable en el último mes del año. En diciembre de 2025 se contabilizaron 2.574 personas demandantes de empleo, frente a las 2.648 registradas en noviembre, lo que supone 74 menos y un descenso mensual del 2,79 por ciento.
Por sexos, 860 hombres y 1.714 mujeres figuraban como demandantes de empleo en diciembre. Estas cifras representan un 33,42 por ciento de hombres y un 66,58 por ciento de mujeres, manteniéndose una distribución similar a la observada en el paro registrado y evidenciando una mayor presencia femenina en el conjunto de personas vinculadas al mercado laboral a través del SAE.
La comparación interanual refuerza la lectura positiva de los datos. En diciembre de 2024, Montilla contabilizaba 1.369 personas paradas registradas, por lo que el dato actual de 1.269 personas desempleadas supone 100 menos que hace un año, lo que equivale a una reducción interanual del 7,30 por ciento. Esta evolución confirma una mejora sostenida del empleo en el municipio a lo largo de los últimos doce meses y consolida 2025 como el mejor cierre de año en materia de paro desde mediados de la década de 2000.
El paro también baja en la provincia
En el conjunto de la provincia, Córdoba cerró diciembre con 49.068 personas inscritas en las listas del desempleo, lo que supone un descenso de 1.800 personas respecto al mes anterior, un 3,54 por ciento menos. En términos interanuales, el paro provincial se redujo en 5.252 personas, lo que representa una caída del 9,6 por ciento.
No obstante, los datos provinciales mantienen una marcada brecha de género. Del total de personas paradas, 18.423 son hombres frente a 30.645 mujeres, situando el desempleo femenino en el 62,46 por ciento del total, una proporción que evidencia una desigualdad estructural persistente.
Desde Comisiones Obreras (CCOO), la secretaria de Empleo de Córdoba, Ana Belén Acaiña, comenta que “no podemos celebrar datos que esconden una precariedad sistémica para la clase trabajadora” y afirma que “el hecho de que el 62,46 por ciento del paro en Córdoba sea femenino demuestra que las políticas de empleo del Gobierno andaluz son ineficaces para romper los techos de cristal y la parcialidad que asfixia a las mujeres”.
El sindicato señala que la bajada del paro se ha concentrado mayoritariamente en el sector servicios, que ha restado 1.510 personas desempleadas gracias al consumo navideño, mientras que el colectivo sin empleo anterior ha bajado en 314 personas y la agricultura en 111. Por el contrario, la industria apenas ha variado con siete personas menos y la construcción ha sido el único sector donde el paro ha subido en 142 personas.
En cuanto a la segmentación por edades, CCOO manifiesta su preocupación por los extremos del mercado laboral y detalla que, mientras el paro entre los jóvenes menores de 25 años ha registrado un descenso del 7,2 por ciento, el grupo de mayores de 44 años sigue conformando el núcleo duro del desempleo estructural cordobés, con mayores dificultades de reinserción.
Ana Belén Acaiña denuncia que “Córdoba no puede depender de las luces de Navidad para generar empleo, ya que la industria sigue estancada con solo siete parados menos” y señala que “es urgente que el empresariado cordobés apueste por la estabilidad en la Mesa Técnica del Diálogo Social para que el empleo deje de ser una moneda de cambio según la estación del año en la que nos encontremos”.
CCOO alerta asimismo sobre la volatilidad de la contratación, advierte de la falta de calidad contractual y reclama un refuerzo inmediato de las políticas activas de empleo y de la sanidad pública, al tiempo que insiste en la necesidad de planes de industrialización reales para reducir la dependencia del sector servicios y la agricultura estacional.
Por su parte, Paqui Haro, secretaria de Políticas Sociales, Igualdad y Empleo de UGT Córdoba, ha querido insistir en que los datos positivos están directamente relacionados con una mejora de los datos económicos, así como de la aplicación de la última Reforma Laboral, que ha beneficiado este proceso, así como de la vigilancia en la regulación de las contrataciones y la persecución de la existencia de personas trabajadoras no contratadas en algunas empresas, especialmente en el sector de la agricultura.
Desde UGT, el sindicato comenta que el año ha cerrado en la provincia de Córdoba con unos datos aparentemente muy positivos en lo que se refiere al descenso del paro, ante los que realiza una lectura positiva de los datos globales, pero muy crítica en relación al contexto y a los datos que se derivan.
Señala como uno de los aspectos más llamativos el descenso interanual del paro, que baja un 9,67 por ciento, con 5.252 personas desempleadas menos, un dato que refleja un mayor índice de actividad, pero que se explica principalmente por el aumento de las contrataciones en el sector servicios. UGT detalla que el paro ha descendido en todos los sectores salvo en la construcción, donde las listas aumentan en 142 personas.
El sindicato afirma que los datos positivos están directamente relacionados con la mejora de los datos económicos y con la aplicación de la última Reforma Laboral, así como con la vigilancia de la regulación de las contrataciones, especialmente en la agricultura.
No obstante, denuncia que no se puede hablar de triunfalismos ante el descenso poblacional de más de 3.000 personas en el último año y advierte de la “huida” de personas trabajadoras por la falta de perspectivas. UGT defiende la necesidad de atraer industria, fomentar la transformación de productos agrícolas “in situ” y apostar por empresas tecnológicas y de I + D, con una implantación de la Inteligencia Artificial que no sustituya a los trabajadores. Asimismo, manifiesta su preocupación por la elevada cifra de desempleo femenino y por el peso del paro entre mayores de 45 años, reclamando políticas de igualdad por género y edad.
Por su parte, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios considera muy positivo que el paro haya bajado en Córdoba durante el pasado año, pero teme que gran parte de ese descenso sea consecuencia de la marcha de personas a otras provincias en busca de oportunidades laborales. El presidente de CSIF en Córdoba, Antonio Rafael López, afirma que hay 5.252 desempleados menos que hace doce meses, pero señala que el hecho de que el número de afiliados a la Seguridad Social no haya disminuido en la misma proporción lleva a pensar que muchos cordobeses deciden emigrar a otras partes de España o al extranjero.
López recuerda que Córdoba no ha dejado de perder población en los últimos años y subraya que en un lustro la provincia ha reducido su número de habitantes en 7.662 personas. El dirigente sindical destaca que son datos que deben hacer actuar a las administraciones públicas de manera urgente para frenar esta sangría poblacional, consecuencia en gran parte de la escasa oferta de empleo de calidad y de la precariedad y temporalidad del mercado laboral.
CSIF señala que, pese a la mejoría, las mujeres siguen siendo amplia mayoría en las cifras del paro, representando casi el 63 por ciento del total, y manifiesta su preocupación por las cerca de 5.500 personas sin empleo que no perciben ningún tipo de prestación, “un colectivo que, con estas circunstancias, se ve gravemente amenazado por la exclusión social”.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: DEPOSITPHOTOS.COM
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