Una queja vecinal por malos olores ha obligado al Ayuntamiento de Montilla a retirar una isla de contenedores situada frente a un negocio de la localidad, una decisión que llega tras la intervención de la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz y que pone fin, al menos de manera provisional, a una situación que se venía prolongando en el tiempo.
La reclamación partía de una vecina de la localidad que llevaba meses denunciando los problemas derivados de la ubicación de cinco contenedores de basura colocados justo delante de la puerta de su establecimiento, en una calle con una anchura aproximada de cuatro metros.
Según exponía la afectada, la instalación de esta isla de contenedores había sido una decisión adoptada de forma unilateral por el Ayuntamiento de Montilla y estaba teniendo un impacto directo y negativo en su actividad comercial, especialmente por los olores desagradables y persistentes que se acumulaban en la zona.
Ante esta situación, la vecina presentó una instancia en el Consistorio solicitando que los contenedores fueran reubicados en un lugar más adecuado. El Ayuntamiento trasladó la petición a la empresa encargada del servicio de recogida de basuras para que extremara la limpieza de estos contenedores y su entorno, así como para que estudiara una nueva ubicación.
Sin embargo, según la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, la respuesta inicial descartó el cambio de emplazamiento de los contenedores, por lo que desde el propio Ayuntamiento se le comunicó que no era posible trasladarlos a una nueva ubicación, "ya que no hay alternativa cerca, limitado sobre todo por la posibilidad de circulación del camión de la basura".
La vecina acompañó su queja con una serie de fotografías que ilustraban la problemática. En las imágenes podía observarse un gran número de contenedores completamente llenos, una estampa que evidenciaba las circunstancias denunciadas y que, más allá de la cuestión visual, reflejaba un problema de olores que afectaba de lleno al entorno inmediato de su negocio.
La Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz admitió a trámite la queja y solicitó la colaboración del Ayuntamiento de Montilla para que realizara un análisis más profundo de la situación. El objetivo era que se estudiasen medidas alternativas a la eliminación completa o a la reubicación total de los contenedores, en el caso de que esta última opción no resultara viable.
En ese sentido, el departamento que dirige Jesús Maeztu Gregorio de Tejada planteaba como opciones plausibles la reducción del número de recipientes, una limpieza más frecuente o cualquier otra actuación que contribuyera a disminuir la incidencia de los olores, un perjuicio que iba mucho más allá de lo meramente estético.
Tras esta intervención, el Ayuntamiento de Montilla informó de que, finalmente, se había accedido al cambio de ubicación de los contenedores, aunque con carácter provisional. La Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz señala que el Consistorio advirtió de que, si en el nuevo emplazamiento se generaban problemas, podría ser necesario volver a la ubicación anterior.
De hecho, el informe municipal concluía literalmente que "en caso de que se registren incidencias en las islas de contenedores cercanas por problemas de saturación o exista una demanda justificada para su restitución, el Ayuntamiento se verá obligado a reinstalar los contenedores en la misma ubicación, al no disponer de alternativas que garanticen la cobertura de la demanda ciudadana".
A la vista de esta decisión, y al considerar que la retirada de los contenedores respondía a lo solicitado por la vecina afectada, la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz dio por concluidas sus actuaciones en este expediente de queja, al entender que el problema había quedado solucionado.
La reclamación partía de una vecina de la localidad que llevaba meses denunciando los problemas derivados de la ubicación de cinco contenedores de basura colocados justo delante de la puerta de su establecimiento, en una calle con una anchura aproximada de cuatro metros.
Según exponía la afectada, la instalación de esta isla de contenedores había sido una decisión adoptada de forma unilateral por el Ayuntamiento de Montilla y estaba teniendo un impacto directo y negativo en su actividad comercial, especialmente por los olores desagradables y persistentes que se acumulaban en la zona.
Ante esta situación, la vecina presentó una instancia en el Consistorio solicitando que los contenedores fueran reubicados en un lugar más adecuado. El Ayuntamiento trasladó la petición a la empresa encargada del servicio de recogida de basuras para que extremara la limpieza de estos contenedores y su entorno, así como para que estudiara una nueva ubicación.
Sin embargo, según la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, la respuesta inicial descartó el cambio de emplazamiento de los contenedores, por lo que desde el propio Ayuntamiento se le comunicó que no era posible trasladarlos a una nueva ubicación, "ya que no hay alternativa cerca, limitado sobre todo por la posibilidad de circulación del camión de la basura".
La vecina acompañó su queja con una serie de fotografías que ilustraban la problemática. En las imágenes podía observarse un gran número de contenedores completamente llenos, una estampa que evidenciaba las circunstancias denunciadas y que, más allá de la cuestión visual, reflejaba un problema de olores que afectaba de lleno al entorno inmediato de su negocio.
La Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz admitió a trámite la queja y solicitó la colaboración del Ayuntamiento de Montilla para que realizara un análisis más profundo de la situación. El objetivo era que se estudiasen medidas alternativas a la eliminación completa o a la reubicación total de los contenedores, en el caso de que esta última opción no resultara viable.
En ese sentido, el departamento que dirige Jesús Maeztu Gregorio de Tejada planteaba como opciones plausibles la reducción del número de recipientes, una limpieza más frecuente o cualquier otra actuación que contribuyera a disminuir la incidencia de los olores, un perjuicio que iba mucho más allá de lo meramente estético.
Tras esta intervención, el Ayuntamiento de Montilla informó de que, finalmente, se había accedido al cambio de ubicación de los contenedores, aunque con carácter provisional. La Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz señala que el Consistorio advirtió de que, si en el nuevo emplazamiento se generaban problemas, podría ser necesario volver a la ubicación anterior.
De hecho, el informe municipal concluía literalmente que "en caso de que se registren incidencias en las islas de contenedores cercanas por problemas de saturación o exista una demanda justificada para su restitución, el Ayuntamiento se verá obligado a reinstalar los contenedores en la misma ubicación, al no disponer de alternativas que garanticen la cobertura de la demanda ciudadana".
A la vista de esta decisión, y al considerar que la retirada de los contenedores respondía a lo solicitado por la vecina afectada, la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz dio por concluidas sus actuaciones en este expediente de queja, al entender que el problema había quedado solucionado.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JUAN PABLO BELLIDO (ARCHIVO)
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