La Banda de Música Pascual Marquina ha renovado esta semana su acuerdo con la Hermandad del Señor en la Santa Cena, María Santísima de la Estrella y Nuestra Señora de las Viñas para acompañar musicalmente, por undécimo año consecutivo, a su titular mariana durante el próximo Martes Santo.
El anuncio vuelve a sellar una relación que se ha ido fortaleciendo con el paso del tiempo y que forma ya parte del paisaje sonoro de la Semana Santa local, además de ratificar la confianza mutua entre ambas instituciones, garantizando así que los sones de la formación montillana vuelvan a envolver el discurrir del paso de la dolorosa.
Desde el colectivo que preside José María Córdoba se ha subrayado el agradecimiento a los hermanos de la corporación del Martes Santo, con una mención especial a su Junta de Gobierno encabazada por José Luis Fernández Vela, "por el trato cercano y la consideración mostrada año tras año", una relación que se traduce en trabajo compartido y en una complicidad que se percibe en la calle.
En ese sentido, la renovación no se entiende solo como un trámite administrativo, sino como la confirmación de un compromiso artístico y emocional. La Banda de Música Pascual Marquina afronta ya los preparativos con responsabilidad y dedicación, consciente de que el Martes Santo es un escenario donde la música dialoga con la devoción y donde cada compás contribuye a crear recuerdos imborrables.
La vinculación entre la banda y la Hermandad de la Santa Cena se inscribe, además, en una trayectoria musical de largo recorrido. La Banda de Música Pascual Marquina inició su andadura en 1982, impulsada por un grupo de montillanos de la Asociación Cultural Amigos de Montilla y con la colaboración de Miguel Jiménez Urbano, integrante de la antigua Banda de Música Municipal.
En aquellos primeros pasos, la implicación de los centros educativos de Montilla resultó esencial para poder incorporar a nuevos integrantes, al tiempo que el apoyo del Ayuntamiento, que cedió locales, instrumentos y partituras, permitió sentar las bases de la formación actual.
Tras dos años de preparación, la banda se presentó ante el pueblo de Montilla en la procesión del Corpus Christi de 1984, un hito que marcó el inicio de una presencia constante en la vida cultural de la ciudad. El relevo en la dirección, primero con Juan José Amores Molero y posteriormente con David García Carmona, contribuyó a consolidar un proyecto exigente en lo técnico y ambicioso en lo formativo.
El concierto de presentación oficial, celebrado el 28 de junio de 1987 en la iglesia de San Agustín, sirvió también para rendir homenaje al músico Pascual Marquina, autor de pasodobles tan ligados a la identidad local como Solera Fina o Amontillado Fino.
Con el paso de los años, la banda ha ampliado su actividad concertística dentro y fuera de la provincia, ha participado en homenajes de relevancia como el celebrado en Calatayud en 1998 y ha dejado constancia de su trabajo discográfico con Solera Cofrade, grabado en 2006 con motivo de su vigésimo quinto aniversario. Bajo la dirección de Francisco Hidalgo Cruz, primero, y de Agustín Tejada Luque y Rafael Tejada Luque después, la formación ha seguido creciendo, ampliando repertorios y reforzando su papel como escuela de músicos.
Actualmente, la Banda de Música Pascual Marquina cuenta con alrededor de cincuenta músicos y una escuela de educandos que supera los cuarenta alumnos de todas las edades, un auténtico vivero de instrumentistas de viento y percusión para la ciudad.
A ello se suma una intensa labor social, con conciertos solidarios a beneficio de distintas asociaciones y entidades, y una programación anual que abarca desde la música procesional hasta bandas sonoras, zarzuela, música clásica y obras contemporáneas.
Por su parte, la Hermandad del Señor en la Santa Cena, María Santísima de la Estrella y Nuestra Señora de las Viñas representa el misterio eucarístico de la Transubstanciación, siendo la única cofradía de la localidad con esta iconografía que evoca la conversión total de la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo, y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su Sangre durante la consagración eucarística.
Fundada en 1956 por personas vinculadas al mundo de las bodegas y el vino, la corporación cuenta con una rica historia patrimonial. La imagen del Señor en la Santa Cena, obra del imaginero Pedro Pérez Hidalgo y bendecida en 1960, procesionó por primera vez aquel mismo año.
Detrás del paso del Señor, María Santísima de la Estrella volverá a caminar envuelta en los sones de la Banda de Música Pascual Marquina, una estampa que se repetirá gracias a un acuerdo que mira al futuro sin olvidar el camino recorrido. Una alianza que, más allá de los años, sigue sonando a Montilla.
El anuncio vuelve a sellar una relación que se ha ido fortaleciendo con el paso del tiempo y que forma ya parte del paisaje sonoro de la Semana Santa local, además de ratificar la confianza mutua entre ambas instituciones, garantizando así que los sones de la formación montillana vuelvan a envolver el discurrir del paso de la dolorosa.
Desde el colectivo que preside José María Córdoba se ha subrayado el agradecimiento a los hermanos de la corporación del Martes Santo, con una mención especial a su Junta de Gobierno encabazada por José Luis Fernández Vela, "por el trato cercano y la consideración mostrada año tras año", una relación que se traduce en trabajo compartido y en una complicidad que se percibe en la calle.
En ese sentido, la renovación no se entiende solo como un trámite administrativo, sino como la confirmación de un compromiso artístico y emocional. La Banda de Música Pascual Marquina afronta ya los preparativos con responsabilidad y dedicación, consciente de que el Martes Santo es un escenario donde la música dialoga con la devoción y donde cada compás contribuye a crear recuerdos imborrables.
La vinculación entre la banda y la Hermandad de la Santa Cena se inscribe, además, en una trayectoria musical de largo recorrido. La Banda de Música Pascual Marquina inició su andadura en 1982, impulsada por un grupo de montillanos de la Asociación Cultural Amigos de Montilla y con la colaboración de Miguel Jiménez Urbano, integrante de la antigua Banda de Música Municipal.
En aquellos primeros pasos, la implicación de los centros educativos de Montilla resultó esencial para poder incorporar a nuevos integrantes, al tiempo que el apoyo del Ayuntamiento, que cedió locales, instrumentos y partituras, permitió sentar las bases de la formación actual.
Tras dos años de preparación, la banda se presentó ante el pueblo de Montilla en la procesión del Corpus Christi de 1984, un hito que marcó el inicio de una presencia constante en la vida cultural de la ciudad. El relevo en la dirección, primero con Juan José Amores Molero y posteriormente con David García Carmona, contribuyó a consolidar un proyecto exigente en lo técnico y ambicioso en lo formativo.
El concierto de presentación oficial, celebrado el 28 de junio de 1987 en la iglesia de San Agustín, sirvió también para rendir homenaje al músico Pascual Marquina, autor de pasodobles tan ligados a la identidad local como Solera Fina o Amontillado Fino.
Con el paso de los años, la banda ha ampliado su actividad concertística dentro y fuera de la provincia, ha participado en homenajes de relevancia como el celebrado en Calatayud en 1998 y ha dejado constancia de su trabajo discográfico con Solera Cofrade, grabado en 2006 con motivo de su vigésimo quinto aniversario. Bajo la dirección de Francisco Hidalgo Cruz, primero, y de Agustín Tejada Luque y Rafael Tejada Luque después, la formación ha seguido creciendo, ampliando repertorios y reforzando su papel como escuela de músicos.
Actualmente, la Banda de Música Pascual Marquina cuenta con alrededor de cincuenta músicos y una escuela de educandos que supera los cuarenta alumnos de todas las edades, un auténtico vivero de instrumentistas de viento y percusión para la ciudad.
A ello se suma una intensa labor social, con conciertos solidarios a beneficio de distintas asociaciones y entidades, y una programación anual que abarca desde la música procesional hasta bandas sonoras, zarzuela, música clásica y obras contemporáneas.
Por su parte, la Hermandad del Señor en la Santa Cena, María Santísima de la Estrella y Nuestra Señora de las Viñas representa el misterio eucarístico de la Transubstanciación, siendo la única cofradía de la localidad con esta iconografía que evoca la conversión total de la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo, y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su Sangre durante la consagración eucarística.
Fundada en 1956 por personas vinculadas al mundo de las bodegas y el vino, la corporación cuenta con una rica historia patrimonial. La imagen del Señor en la Santa Cena, obra del imaginero Pedro Pérez Hidalgo y bendecida en 1960, procesionó por primera vez aquel mismo año.
Detrás del paso del Señor, María Santísima de la Estrella volverá a caminar envuelta en los sones de la Banda de Música Pascual Marquina, una estampa que se repetirá gracias a un acuerdo que mira al futuro sin olvidar el camino recorrido. Una alianza que, más allá de los años, sigue sonando a Montilla.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: BANDA PASCUAL MARQUINA
FOTOGRAFÍA: BANDA PASCUAL MARQUINA















































