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3 de abril de 2021

  • 3.4.21
Desde primera hora de la mañana, la iglesia de San Agustín recibió la visita de cientos de montillanos que, pese a las limitaciones por la pandemia del coronavirus, se acercaron hasta el templo de la calle Ancha para arropar a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores, cuya Junta de Gobierno había dispuesto un estricto itinerario para poder acercarse a las imágenes sin contravenir las normas dictadas por las autoridades sanitarias.


Desde poco antes de las 10.00 de la mañana y hasta las 15.00 de la tarde, los fieles y devotos que accedían a San Agustín se encontraban, en primer término, con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno y, a continuación, bajo palio, con la María Santísima de los Dolores. Los titulares de la cofradía protagonizaron la tradicional bendición al pueblo de Montilla, que pudo seguirse a través de las redes sociales y por el canal de televisión local.

El impresionante altar de cultos instalado por la hermandad se completaba con el Cristo de la Yedra, el majestuoso crucificado que, según la tradición, habló a San Juan de Ávila. Por su parte, la imagen dieciochesca de Jesús Rescatado se mantuvo en su emplazamiento habitual, la Parroquia de San Francisco Solano, hasta donde se acercaron muchos miembros de la cofradía, fundada en 1590 y afectada por la exclaustración de los agustinos en el año 1835.


Precisamente en la casa natal de Solano se encontraban también expuestos, junto al altar mayor, los sagrados titulares de la Pontificia Hermandad del Santo Entierro: María Santísima de la Soledad y el Cristo Yacente que, este año, no pudo recorrer la localidad al lúgubre ritmo que marca el tambor de Viruta, aunque fue amortajado tras los santos oficios que dieron comienzo a las 18.00 de la tarde.


Unos metros más abajo, la capilla con la que Hermandad del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, Santo Nombre de Jesús, María Santísima de la Encarnación y San Juan de Ávila cuenta en la calle Fuente Álamo acogió a numerosos fieles entre las 10.00 de la mañana y las 14.00 de la tarde para, a partir de las 19.00 horas, albergar un solemne acto penitencial que permitió admirar el impresionante conjunto escultórico, obra del imaginero cordobés Antonio Bernal Redondo.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


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