El Club Deportivo Apedem sumó el pasado domingo un empate a dos goles frente al Ciudad de Lucena B en el Estadio Municipal Miguel Navarro Polonio de Montilla, después de un encuentro de enorme exigencia en el que los montillanos fueron capaces de remontar un marcador adverso pese a jugar buena parte de la segunda mitad en inferioridad numérica y terminar el choque con solo nueve futbolistas sobre el terreno de juego.
El partido, sin embargo, comenzó lejos de la mejor versión del conjunto montillano. Al equipo le faltaron ritmo, velocidad y precisión para desarrollar su juego con la fluidez necesaria, una circunstancia que permitió al Ciudad de Lucena B sentirse cómodo durante distintos tramos de la primera mitad y encontrar finalmente el premio del gol poco antes de alcanzar el descanso.
Y es que Bernardo Rodríguez aprovechó un lanzamiento de falta para establecer el 0-1 y obligar al Club Deportivo Apedem a afrontar el segundo periodo con la necesidad de dar un paso adelante. El tanto visitante llegó en un momento especialmente delicado, justo antes del paso por vestuarios, y confirmó las dificultades que había encontrado el cuadro local para imprimir al encuentro la intensidad que necesitaba.
Tras la reanudación, el Club Deportivo Apedem ofreció una respuesta mucho más convincente. Los montillanos elevaron su nivel competitivo y comenzaron a buscar con mayor determinación la portería contraria. No obstante, cuando el conjunto local trataba de cambiar el rumbo del choque, la expulsión de Edu Rueda en el minuto 54 añadió una dificultad considerable: el equipo debía intentar remontar con un futbolista menos durante prácticamente todo el tramo decisivo del encuentro.
Lejos de acusar el golpe, el Club Deportivo Apedem reaccionó con carácter. Apenas cuatro minutos después de quedarse en inferioridad numérica, Javi Mesa apareció en el área pequeña para devolver la igualdad al marcador. El central montillano conectó un magnífico cabezazo en el minuto 58 y puso el 1-1, un gol que cambió la dinámica del encuentro y reforzó la confianza de los locales.
Además, la reacción no se detuvo ahí. Solo dos minutos después, en el 60, Ezequiel Salado culminó la remontada y estableció el 2-1. En un intervalo muy breve, el Club Deportivo Apedem había conseguido transformar un escenario adverso en una ventaja que adquiría todavía más valor por haberse producido cuando el equipo ya competía con diez jugadores.
En ese sentido, también merece reconocimiento el trabajo desarrollado durante toda la semana por el equipo técnico que dirige el entrenador cordobés Rafael Garrido para tratar de mejorar el rendimiento de la plantilla. En un encuentro complicado y condicionado por las expulsiones, el conjunto montillano mostró capacidad para recomponerse y encontrar recursos con los que regresar al partido cuando las circunstancias parecían jugar claramente en su contra.
Con el 2-1 en el marcador, el Club Deportivo Apedem trató de proteger una ventaja conseguida con un notable esfuerzo, aunque el Ciudad de Lucena B siguió buscando sus opciones. Esa insistencia encontró recompensa en el minuto 74, cuando Daniel Casillas conectó un potente disparo desde fuera del área ante el que Carlos Repiso nada pudo hacer. El lanzamiento supuso el 2-2 y devolvió el equilibrio al marcador cuando todavía quedaba un cuarto de hora largo por disputarse.
Por otro lado, el empate no redujo la ambición de los montillanos, que dispusieron de ocasiones durante los últimos compases para volver a ponerse por delante. El encuentro había entrado ya en una fase abierta, exigente y cargada de tensión, en la que cualquier acción podía terminar decantando el resultado hacia uno u otro lado.
Sin embargo, el Club Deportivo Apedem todavía tuvo que afrontar una última adversidad. En el minuto 89, Luis Domínguez fue expulsado y dejó al conjunto montillano con nueve jugadores para afrontar el desenlace. La recta final obligó así al equipo de Rafael Garrido a realizar un esfuerzo añadido para sostener el empate frente a un rival que contaba con superioridad numérica.
De este modo, el 2-2 dejó sensaciones encontradas para el Club Deportivo Apedem. Por una parte, el conjunto montillano volvió a comprobar que necesita corregir errores y recuperar su mejor versión desde el inicio de los encuentros. Por otra, su capacidad de reacción permitió remontar un 0-1 cuando ya jugaba con diez futbolistas y competir hasta el final incluso después de quedarse con nueve.
El empate obliga ahora al Club Deportivo Apedem a seguir trabajando y extraer conclusiones de un partido especialmente intenso. La plantilla tendrá que apoyarse en la reacción ofrecida durante la segunda mitad, corregir los aspectos que le impidieron desarrollar su mejor juego en el comienzo del choque y mantener la mirada puesta en su próximo reto: conseguir la primera victoria en Ciudad Jardín.
El partido, sin embargo, comenzó lejos de la mejor versión del conjunto montillano. Al equipo le faltaron ritmo, velocidad y precisión para desarrollar su juego con la fluidez necesaria, una circunstancia que permitió al Ciudad de Lucena B sentirse cómodo durante distintos tramos de la primera mitad y encontrar finalmente el premio del gol poco antes de alcanzar el descanso.
Y es que Bernardo Rodríguez aprovechó un lanzamiento de falta para establecer el 0-1 y obligar al Club Deportivo Apedem a afrontar el segundo periodo con la necesidad de dar un paso adelante. El tanto visitante llegó en un momento especialmente delicado, justo antes del paso por vestuarios, y confirmó las dificultades que había encontrado el cuadro local para imprimir al encuentro la intensidad que necesitaba.
Tras la reanudación, el Club Deportivo Apedem ofreció una respuesta mucho más convincente. Los montillanos elevaron su nivel competitivo y comenzaron a buscar con mayor determinación la portería contraria. No obstante, cuando el conjunto local trataba de cambiar el rumbo del choque, la expulsión de Edu Rueda en el minuto 54 añadió una dificultad considerable: el equipo debía intentar remontar con un futbolista menos durante prácticamente todo el tramo decisivo del encuentro.
Lejos de acusar el golpe, el Club Deportivo Apedem reaccionó con carácter. Apenas cuatro minutos después de quedarse en inferioridad numérica, Javi Mesa apareció en el área pequeña para devolver la igualdad al marcador. El central montillano conectó un magnífico cabezazo en el minuto 58 y puso el 1-1, un gol que cambió la dinámica del encuentro y reforzó la confianza de los locales.
Además, la reacción no se detuvo ahí. Solo dos minutos después, en el 60, Ezequiel Salado culminó la remontada y estableció el 2-1. En un intervalo muy breve, el Club Deportivo Apedem había conseguido transformar un escenario adverso en una ventaja que adquiría todavía más valor por haberse producido cuando el equipo ya competía con diez jugadores.
En ese sentido, también merece reconocimiento el trabajo desarrollado durante toda la semana por el equipo técnico que dirige el entrenador cordobés Rafael Garrido para tratar de mejorar el rendimiento de la plantilla. En un encuentro complicado y condicionado por las expulsiones, el conjunto montillano mostró capacidad para recomponerse y encontrar recursos con los que regresar al partido cuando las circunstancias parecían jugar claramente en su contra.
Con el 2-1 en el marcador, el Club Deportivo Apedem trató de proteger una ventaja conseguida con un notable esfuerzo, aunque el Ciudad de Lucena B siguió buscando sus opciones. Esa insistencia encontró recompensa en el minuto 74, cuando Daniel Casillas conectó un potente disparo desde fuera del área ante el que Carlos Repiso nada pudo hacer. El lanzamiento supuso el 2-2 y devolvió el equilibrio al marcador cuando todavía quedaba un cuarto de hora largo por disputarse.
Por otro lado, el empate no redujo la ambición de los montillanos, que dispusieron de ocasiones durante los últimos compases para volver a ponerse por delante. El encuentro había entrado ya en una fase abierta, exigente y cargada de tensión, en la que cualquier acción podía terminar decantando el resultado hacia uno u otro lado.
Sin embargo, el Club Deportivo Apedem todavía tuvo que afrontar una última adversidad. En el minuto 89, Luis Domínguez fue expulsado y dejó al conjunto montillano con nueve jugadores para afrontar el desenlace. La recta final obligó así al equipo de Rafael Garrido a realizar un esfuerzo añadido para sostener el empate frente a un rival que contaba con superioridad numérica.
De este modo, el 2-2 dejó sensaciones encontradas para el Club Deportivo Apedem. Por una parte, el conjunto montillano volvió a comprobar que necesita corregir errores y recuperar su mejor versión desde el inicio de los encuentros. Por otra, su capacidad de reacción permitió remontar un 0-1 cuando ya jugaba con diez futbolistas y competir hasta el final incluso después de quedarse con nueve.
El empate obliga ahora al Club Deportivo Apedem a seguir trabajando y extraer conclusiones de un partido especialmente intenso. La plantilla tendrá que apoyarse en la reacción ofrecida durante la segunda mitad, corregir los aspectos que le impidieron desarrollar su mejor juego en el comienzo del choque y mantener la mirada puesta en su próximo reto: conseguir la primera victoria en Ciudad Jardín.
REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: CLUB DEPORTIVO APEDEM
FOTOGRAFÍA: CLUB DEPORTIVO APEDEM


















































