La Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza ha nombrado a Esperanza Adamuz Panadero nueva capataz del Santísimo Cristo de la Columna, al frente de un grupo de mando integrado por otras cuatro auxiliares que se encargarán de acompañarla en esta responsabilidad.
La designación ha sido comunicada oficialmente por el hermano mayor y la Junta de Gobierno de la corporación, que han depositado su confianza en Esperanza Adamuz Panadero para dirigir el paso de una de las imágenes más emblemáticas de Juan de Mesa “El Mozo”.
Además, el nuevo equipo contará con Marisol López Ureña, Carmen Urbano Salido, Cristina Barranco Cerezo y Nuria Luque Luque como auxiliares. Las cuatro formarán parte del grupo de mando encargado de acompañar a la nueva capataz en las labores vinculadas al Santísimo Cristo de la Columna.
En ese sentido, el nombramiento abre una nueva etapa en la dirección del paso de una imagen que, desde 1988, forma parte del cortejo procesional que la Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza pone en las calles de Montilla durante la tarde del Jueves Santo.
Y es que el Amarrado a la Columna mantiene una estrecha vinculación con la historia cofrade montillana. La imagen cuenta con su propio retablo de estilo renacentista en la Ermita de Nuestra Señora de la Rosa, donde recibe culto durante el resto del año.
Por otro lado, la talla formó parte de la conocida como Procesión de la Sangre, un cortejo integrado por las siete imágenes que se veneraban en la desaparecida Ermita de la Vera Cruz. Aquella procesión estaba compuesta por los pasos de la Santa Cena, Jesús de la Prisión, el Ecce Homo, el Amarrado a la Columna, el Santo Cristo de Zacatecas, San Juan y la Madre de Dios del Socorro.
De igual modo, el historiador montillano Antonio Luis Jiménez Barranco desveló, en un estudio publicado en 'Perfiles Montillanos', que Juan de Mesa entregó la imagen a la Cofradía de la Vera Cruz el 27 de febrero de 1601. El contrato para su ejecución quedó recogido en una escritura notarial que todavía se conserva en el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Montilla.
En concreto, el documento, manuscrito por el escribano Andrés Capote, establecía que la Hermandad de la Vera Cruz encargaba al escultor “una hechura de Cristo Amarrado a la Columna con su peana y parihuela”. El proyecto tuvo un coste de treinta ducados, asumido por Pedro Figueroa, hermano mayor de la Vera Cruz.
Asimismo, la imagen adquirió una mayor relevancia a partir de la segunda mitad del siglo XVII, cuando un grupo de montillanos trasladó a los oficiales de la Vera Cruz su deseo de constituir una corporación específica que tuviera como finalidad realizar estación de penitencia con la obra de Juan de Mesa.
“La nueva hermandad fue oficialmente constituida el 3 de mayo de 1673, festividad de la Invención de la Santa Cruz, jornada en la que la cofradía primigenia de Montilla celebraba anualmente su Fiesta de Regla y procesionaba al Santo Cristo de Zacatecas, como titular de la misma”, explica Antonio Luis Jiménez.
Mucho tiempo después, en 1988, la Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza solicitó al entonces párroco de Santiago, Antonio León Ortiz, que el Amarrado a la Columna volviera a realizar estación de penitencia durante la tarde del Jueves Santo. Su incorporación permitió enriquecer el cortejo con un nuevo misterio de la Pasión.
Desde entonces, y después de un intento fallido de la cofradía por sustituir la centenaria talla por otra realizada por el artista montillano Francisco Solano Salido, la imagen de Juan de Mesa “El Mozo” recorre las calles de Montilla sobre los hombros de hermanas costaleras.
Por último, el Santísimo Cristo de la Columna fue objeto de una primera restauración en 1965, acometida por el sacerdote Cristóbal Gómez Garrido, Hijo Predilecto de Montilla. A mediados de 2006, el restaurador canario Pablo Francisco Amador Marrero desarrolló un proyecto de recuperación integral de la talla. Este especialista también llevó a cabo la restauración del Ecce Homo de la Parroquia de Santiago Apóstol, otra obra atribuida a Juan de Mesa “El Mozo”.
La designación ha sido comunicada oficialmente por el hermano mayor y la Junta de Gobierno de la corporación, que han depositado su confianza en Esperanza Adamuz Panadero para dirigir el paso de una de las imágenes más emblemáticas de Juan de Mesa “El Mozo”.
Además, el nuevo equipo contará con Marisol López Ureña, Carmen Urbano Salido, Cristina Barranco Cerezo y Nuria Luque Luque como auxiliares. Las cuatro formarán parte del grupo de mando encargado de acompañar a la nueva capataz en las labores vinculadas al Santísimo Cristo de la Columna.
En ese sentido, el nombramiento abre una nueva etapa en la dirección del paso de una imagen que, desde 1988, forma parte del cortejo procesional que la Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza pone en las calles de Montilla durante la tarde del Jueves Santo.
Y es que el Amarrado a la Columna mantiene una estrecha vinculación con la historia cofrade montillana. La imagen cuenta con su propio retablo de estilo renacentista en la Ermita de Nuestra Señora de la Rosa, donde recibe culto durante el resto del año.
Por otro lado, la talla formó parte de la conocida como Procesión de la Sangre, un cortejo integrado por las siete imágenes que se veneraban en la desaparecida Ermita de la Vera Cruz. Aquella procesión estaba compuesta por los pasos de la Santa Cena, Jesús de la Prisión, el Ecce Homo, el Amarrado a la Columna, el Santo Cristo de Zacatecas, San Juan y la Madre de Dios del Socorro.
De igual modo, el historiador montillano Antonio Luis Jiménez Barranco desveló, en un estudio publicado en 'Perfiles Montillanos', que Juan de Mesa entregó la imagen a la Cofradía de la Vera Cruz el 27 de febrero de 1601. El contrato para su ejecución quedó recogido en una escritura notarial que todavía se conserva en el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Montilla.
En concreto, el documento, manuscrito por el escribano Andrés Capote, establecía que la Hermandad de la Vera Cruz encargaba al escultor “una hechura de Cristo Amarrado a la Columna con su peana y parihuela”. El proyecto tuvo un coste de treinta ducados, asumido por Pedro Figueroa, hermano mayor de la Vera Cruz.
Asimismo, la imagen adquirió una mayor relevancia a partir de la segunda mitad del siglo XVII, cuando un grupo de montillanos trasladó a los oficiales de la Vera Cruz su deseo de constituir una corporación específica que tuviera como finalidad realizar estación de penitencia con la obra de Juan de Mesa.
“La nueva hermandad fue oficialmente constituida el 3 de mayo de 1673, festividad de la Invención de la Santa Cruz, jornada en la que la cofradía primigenia de Montilla celebraba anualmente su Fiesta de Regla y procesionaba al Santo Cristo de Zacatecas, como titular de la misma”, explica Antonio Luis Jiménez.
Mucho tiempo después, en 1988, la Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza solicitó al entonces párroco de Santiago, Antonio León Ortiz, que el Amarrado a la Columna volviera a realizar estación de penitencia durante la tarde del Jueves Santo. Su incorporación permitió enriquecer el cortejo con un nuevo misterio de la Pasión.
Desde entonces, y después de un intento fallido de la cofradía por sustituir la centenaria talla por otra realizada por el artista montillano Francisco Solano Salido, la imagen de Juan de Mesa “El Mozo” recorre las calles de Montilla sobre los hombros de hermanas costaleras.
Por último, el Santísimo Cristo de la Columna fue objeto de una primera restauración en 1965, acometida por el sacerdote Cristóbal Gómez Garrido, Hijo Predilecto de Montilla. A mediados de 2006, el restaurador canario Pablo Francisco Amador Marrero desarrolló un proyecto de recuperación integral de la talla. Este especialista también llevó a cabo la restauración del Ecce Homo de la Parroquia de Santiago Apóstol, otra obra atribuida a Juan de Mesa “El Mozo”.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)














































