Irene Doporto, nutricionista y directora técnica nacional de la Unidad de Nutrición y Obesidad de Clínica Dorsia, comparte las claves para mantener una relación consciente con la alimentación durante el verano y disfrutar de la temporada con atención y equilibrio.
El verano transforma los ritmos del día a día. Según un estudio de IPSOS, el 40% de los españoles cocina menos durante las vacaciones y aumenta las comidas fuera de casa, alterando hábitos que durante el resto del año funcionan de forma más estable. Para hacer frente a ese escenario, la Unidad de Nutrición y Obesidad de Clínica Dorsia ha compartido una serie de claves orientadas a mantener la conexión con las señales reales del cuerpo durante los meses estivales.
Prestar atención a qué se come, cómo, cuándo y, sobre todo, por qué es el núcleo del mindful eating o alimentación consciente. Para Irene Doporto, nutricionista y directora técnica de la unidad, la clave está en reconocer la diferencia entre el hambre fisiológica y otros impulsos —el aburrimiento, las emociones o la costumbre— que pueden llevar a comer sin necesidad real.
Durante las vacaciones, mantener esa conexión resulta más complicado. "Se rompen los horarios, desaparece la estructura del día a día, hay más disponibilidad de comida y casi siempre en un entorno social", señala la especialista. Comer distraídos, con prisas o bajo presión social puede hacer que se ignoren las señales de saciedad.
Aun así, disfrutar de la mesa con más calma y menos estructura en vacaciones es parte del descanso en sí. "Las vacaciones son un periodo excepcional: comer algo más o disfrutar de platos que no tomamos habitualmente forma parte del disfrute, la socialización y la desconexión propios del momento", explica Doporto. El riesgo aparece cuando esos hábitos se convierten en un patrón repetido de excesos.
Con esa lógica cobra relevancia uno de los principios del mindful eating, que propone abandonar la compensación tras una comida abundante. La especialista de Dorsia señala que la relación con la alimentación mejora cuando la atención se desplaza de la autocrítica hacia lo que el cuerpo necesita en cada momento. La salud se construye con el conjunto de hábitos sostenidos en el tiempo.
Clínica Dorsia aborda las comidas en compañía, las emociones y los gestos cotidianos del verano
Las comidas en compañía son uno de los rituales más presentes en verano, y también los que más fácilmente desconectan la atención de las señales del cuerpo. Doporto recomienda hacer una pausa antes de servirse, comer despacio y dejar que la conversación marque el ritmo de la mesa, no al revés.
Reconocer si el hambre es real o emocional es, para Doporto, otro de los ejercicios clave del verano. El cansancio, el estrés o el aburrimiento pueden confundirse con hambre, aunque comer por placer no sea negativo en sí mismo. "No comemos solo para nutrirnos; la comida también es placer, cultura y afecto", recuerda Doporto. La dificultad surge cuando se convierte en la única forma de gestionar los estados emocionales.
Para recuperar la conexión con el cuerpo, pequeños gestos pueden marcar la diferencia. Sentarse a la mesa sin pantallas, prestar atención a los primeros bocados o preguntarse cuánta hambre se tiene antes de empezar son prácticas que contribuyen a lograrlo.
La especialista de Clínicas Dorsia resume la filosofía en tres ideas centrales: disfrutar con plena conciencia, mantener rutinas saludables sin rigidez y retomar los ritmos habituales sin compensaciones. "Después de un exceso, vuelve a tus hábitos en la siguiente comida. El bienestar se construye con la suma de lo que haces cada día, paso a paso".
Una relación saludable con la alimentación tiene espacio para las cenas improvisadas, las sobremesas largas y lo que surge de forma espontánea. La clave, según la especialista, está en vivirlos con atención y consciencia, sabiendo que ese equilibrio se asienta con el tiempo.
Sobre Clínicas Dorsia
Clínica Dorsia nace en 2002 con un único propósito: conseguir que sus pacientes puedan expresar su visión única de la belleza a través de tratamientos innovadores, adaptados a sus necesidades y a su día a día. Más de 20 años después, y con más de 150 clínicas en España y Portugal, sigue siendo líder nacional en medicina y cirugía estética, un posicionamiento respaldado por reconocimientos como el galardón Mejor Servicio del Año® 2026 en la categoría de Clínicas de Medicina Estética, que avala la calidad, innovación y excelencia en la atención al paciente que caracterizan a la compañía. Como parte de su compromiso con el bienestar integral de las personas, el grupo cuenta también con Clínicas Origen, su división especializada en psicología, que ofrece acompañamiento profesional para cuidar la salud mental y emocional de sus pacientes.


















































