El Ayuntamiento de Montilla ha finalizado la primera fase de recuperación de un inmueble anexo a la Casa de las Aguas para garantizar su conservación y preparar su futura incorporación al conjunto cultural vinculado al Museo Garnelo. La actuación, ejecutada durante dos meses por la empresa montillana Naisin, ha supuesto una inversión de 39.500 euros, financiados íntegramente por la Diputación de Córdoba a través del Plan Diputación Invierte 2025.
El alcalde de Montilla, Rafael Llamas, explicó que los trabajos han podido acometerse una vez resuelta la titularidad del edificio, una cuestión que permanecía pendiente desde que el Ayuntamiento adquirió la Casa de las Aguas. Esta circunstancia había impedido incluir el inmueble en la rehabilitación inicial del complejo.
En ese sentido, Rafael Llamas señaló que “este espacio quedó fuera de la rehabilitación inicial de la Casa de las Aguas porque entonces no estaba completamente resuelta su titularidad. Una vez solventada esa situación, hemos podido actuar para consolidar un edificio que forma parte del conjunto y que tendrá un importante papel en el desarrollo futuro de este espacio cultural”.
La intervención ha incluido la demolición de varios cuerpos anexos que carecían de valor arquitectónico, así como la consolidación de la cubierta y la rehabilitación de diferentes elementos estructurales y paramentos exteriores. Estas labores han permitido asegurar la conservación del inmueble y frenar el deterioro que presentaba.
Además, la actuación constituye la primera etapa de un proyecto más amplio. El Ayuntamiento prevé impulsar una segunda fase que comenzará con la redacción de un nuevo proyecto destinado a determinar las características de la adecuación y los usos definitivos del edificio.
El alcalde indicó que “nuestro objetivo es seguir recuperando patrimonio para ponerlo al servicio de la ciudadanía. Ahora iniciaremos una segunda fase para definir el uso definitivo de este inmueble, que previsiblemente estará muy vinculado al Museo Garnelo y permitirá ampliar la superficie destinada a la actividad cultural”.
Para definir ese futuro destino, el Ayuntamiento trabajará conjuntamente con la Asociación de Amigos del Museo Garnelo. Ambas partes estudiarán las necesidades del complejo y las distintas posibilidades que ofrece el inmueble, entre ellas la creación de nuevas salas expositivas, espacios para muestras temporales o dependencias complementarias al museo.
Por otro lado, la incorporación del edificio permitirá abrir el complejo cultural hacia la calle Lombardo. De este modo, el Museo Garnelo podrá disponer de un nuevo acceso y mejorar la conexión entre los diferentes espacios que forman parte de la Casa de las Aguas.
La recuperación del inmueble coincide con una etapa especialmente significativa para este enclave cultural. La Casa de las Aguas conmemoró el pasado 16 de junio el vigésimo aniversario de su inauguración oficial. El palacete decimonónico, rehabilitado por el Ayuntamiento de Montilla, abrió sus puertas en 2006 como sede de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque y del Museo Garnelo, dos de los principales referentes patrimoniales y culturales de la ciudad.
La creación del Museo Garnelo fue el resultado de un largo proceso. Habían transcurrido más de treinta años desde que el arquitecto municipal José Ramón Garnelo López de Vinuesa anunció su intención de ceder todas sus obras con el propósito de fundar en la Casa de las Aguas un museo dedicado al artista montillano.
La recuperación de su figura comenzó a cobrar fuerza en la década de 1970. “A partir de 1976, cuando viene a Montilla una exposición itinerante organizada por la Comisaría Nacional de Museos, algunos jóvenes nos interesamos por la figura de Garnelo”, recordó el desaparecido Manuel Cabello de Alba Moyano, miembro del Consejo de Dirección del Museo Garnelo e impulsor del proyecto. No sería hasta bien entrada la década de 1980 cuando un incipiente colectivo de Amigos del Museo Garnelo tomó el testigo para tratar de convertir aquella aspiración en una realidad.
De igual modo, en 1996 volvió a ponerse de relieve la voluntad de establecer en Montilla una sede garneliana permanente. Al término de una ponencia pronunciada en el Ayuntamiento, el entonces director de la Escuela de Bellas Artes de Córdoba, Miguel Carlos Clémentson, “pidió al pueblo de Montilla un esfuerzo para crear un Museo Garnelo en la localidad, porque el cariño y el amor que el artista había mostrado a su pueblo, bien lo merecía”, rememoró Cabello de Alba.
Un nuevo paso llegó en 1999, cuando el entonces alcalde de Montilla, Antonio Carpio, firmó un protocolo de intenciones con Joaquín Cuello, sobrino del pintor, y con el propio Manuel Cabello de Alba. El acuerdo formalizaba la cesión de medio centenar de obras para hacer posible la puesta en marcha del Museo Garnelo.
Tras aquel acuerdo, Manuel Cabello de Alba manifestó que “a partir de ahora es cuando debemos sacar partido a todo por cuanto se ha luchado”. Asimismo, sostuvo que “el Museo no debe quedarse en exponer las obras, sino que trabajará por crear una asociación fuerte —como la de los Amigos del Museo Garnelo— para enamorar a la gente joven”.
Ahora, la recuperación del inmueble anexo abre una nueva etapa para la Casa de las Aguas. Tras consolidar su cubierta, estructura y paramentos exteriores, el Ayuntamiento deberá definir los usos de un edificio llamado a ampliar la superficie cultural, reforzar las posibilidades del Museo Garnelo y conectar el conjunto con la calle Lombardo.
El alcalde de Montilla, Rafael Llamas, explicó que los trabajos han podido acometerse una vez resuelta la titularidad del edificio, una cuestión que permanecía pendiente desde que el Ayuntamiento adquirió la Casa de las Aguas. Esta circunstancia había impedido incluir el inmueble en la rehabilitación inicial del complejo.
En ese sentido, Rafael Llamas señaló que “este espacio quedó fuera de la rehabilitación inicial de la Casa de las Aguas porque entonces no estaba completamente resuelta su titularidad. Una vez solventada esa situación, hemos podido actuar para consolidar un edificio que forma parte del conjunto y que tendrá un importante papel en el desarrollo futuro de este espacio cultural”.
La intervención ha incluido la demolición de varios cuerpos anexos que carecían de valor arquitectónico, así como la consolidación de la cubierta y la rehabilitación de diferentes elementos estructurales y paramentos exteriores. Estas labores han permitido asegurar la conservación del inmueble y frenar el deterioro que presentaba.
Además, la actuación constituye la primera etapa de un proyecto más amplio. El Ayuntamiento prevé impulsar una segunda fase que comenzará con la redacción de un nuevo proyecto destinado a determinar las características de la adecuación y los usos definitivos del edificio.
El alcalde indicó que “nuestro objetivo es seguir recuperando patrimonio para ponerlo al servicio de la ciudadanía. Ahora iniciaremos una segunda fase para definir el uso definitivo de este inmueble, que previsiblemente estará muy vinculado al Museo Garnelo y permitirá ampliar la superficie destinada a la actividad cultural”.
Para definir ese futuro destino, el Ayuntamiento trabajará conjuntamente con la Asociación de Amigos del Museo Garnelo. Ambas partes estudiarán las necesidades del complejo y las distintas posibilidades que ofrece el inmueble, entre ellas la creación de nuevas salas expositivas, espacios para muestras temporales o dependencias complementarias al museo.
Por otro lado, la incorporación del edificio permitirá abrir el complejo cultural hacia la calle Lombardo. De este modo, el Museo Garnelo podrá disponer de un nuevo acceso y mejorar la conexión entre los diferentes espacios que forman parte de la Casa de las Aguas.
La recuperación del inmueble coincide con una etapa especialmente significativa para este enclave cultural. La Casa de las Aguas conmemoró el pasado 16 de junio el vigésimo aniversario de su inauguración oficial. El palacete decimonónico, rehabilitado por el Ayuntamiento de Montilla, abrió sus puertas en 2006 como sede de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque y del Museo Garnelo, dos de los principales referentes patrimoniales y culturales de la ciudad.
La creación del Museo Garnelo fue el resultado de un largo proceso. Habían transcurrido más de treinta años desde que el arquitecto municipal José Ramón Garnelo López de Vinuesa anunció su intención de ceder todas sus obras con el propósito de fundar en la Casa de las Aguas un museo dedicado al artista montillano.
La recuperación de su figura comenzó a cobrar fuerza en la década de 1970. “A partir de 1976, cuando viene a Montilla una exposición itinerante organizada por la Comisaría Nacional de Museos, algunos jóvenes nos interesamos por la figura de Garnelo”, recordó el desaparecido Manuel Cabello de Alba Moyano, miembro del Consejo de Dirección del Museo Garnelo e impulsor del proyecto. No sería hasta bien entrada la década de 1980 cuando un incipiente colectivo de Amigos del Museo Garnelo tomó el testigo para tratar de convertir aquella aspiración en una realidad.
De igual modo, en 1996 volvió a ponerse de relieve la voluntad de establecer en Montilla una sede garneliana permanente. Al término de una ponencia pronunciada en el Ayuntamiento, el entonces director de la Escuela de Bellas Artes de Córdoba, Miguel Carlos Clémentson, “pidió al pueblo de Montilla un esfuerzo para crear un Museo Garnelo en la localidad, porque el cariño y el amor que el artista había mostrado a su pueblo, bien lo merecía”, rememoró Cabello de Alba.
Un nuevo paso llegó en 1999, cuando el entonces alcalde de Montilla, Antonio Carpio, firmó un protocolo de intenciones con Joaquín Cuello, sobrino del pintor, y con el propio Manuel Cabello de Alba. El acuerdo formalizaba la cesión de medio centenar de obras para hacer posible la puesta en marcha del Museo Garnelo.
Tras aquel acuerdo, Manuel Cabello de Alba manifestó que “a partir de ahora es cuando debemos sacar partido a todo por cuanto se ha luchado”. Asimismo, sostuvo que “el Museo no debe quedarse en exponer las obras, sino que trabajará por crear una asociación fuerte —como la de los Amigos del Museo Garnelo— para enamorar a la gente joven”.
Ahora, la recuperación del inmueble anexo abre una nueva etapa para la Casa de las Aguas. Tras consolidar su cubierta, estructura y paramentos exteriores, el Ayuntamiento deberá definir los usos de un edificio llamado a ampliar la superficie cultural, reforzar las posibilidades del Museo Garnelo y conectar el conjunto con la calle Lombardo.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA














































