La Asociación Cultural Montilla Cofrade organizará el próximo miércoles 5 de agosto la cuarta Peregrinación a Montalbán, una marcha nocturna desde Montilla hasta la Ermita de Jesús del Calvario que se celebrará en la víspera de la Fiesta de la Transfiguración del Señor y que volverá a contar con la colaboración de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la Hermandad de la Humildad y de la empresa montillana MundaEventos.
La cita regresa tras la buena acogida de sus anteriores ediciones y después de haber reunido el pasado año a un total de 133 peregrinos. La iniciativa mantiene así su carácter devocional y popular, con un recorrido pensado para favorecer la participación de personas de distintas edades y para reforzar los vínculos históricos entre Montilla y Montalbán de Córdoba.
En ese sentido, los peregrinos marcharán hacia la Ermita de Jesús del Calvario para rendir culto al Señor de la Campiña, una de las imágenes devocionales más relevantes y veneradas de la zona, con más de cuatro siglos de historia. "La peregrinación se plantea como un camino compartido en torno a una devoción que ha formado parte de la memoria religiosa de ambos municipios", destaca Álvaro Carrasco, máximo responsable de Montilla Cofrade.
Y es que esta marcha nocturna nació con el objetivo de rememorar y mantener viva la estrecha vinculación histórica entre Montilla y Jesús del Calvario. Según recoge un antiguo exvoto, la imagen montalbeña salvó a los montillanos de la epidemia de fiebre amarilla en el año 1805, después de que la población se encomendara a ella.
La peregrinación comenzará a las 20.30 de la tarde desde la Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en la iglesia de San Agustín de Montilla. Desde ese punto, los participantes emprenderán un recorrido a pie de aproximadamente 12 kilómetros, con destino a la Ermita de Jesús del Calvario de Montalbán de Córdoba.
La organización ha previsto un trayecto de dificultad baja, diseñado para que puedan realizarlo personas de diferentes edades. La llegada a Montalbán está prevista hacia la 1.00 de la madrugada, en una jornada que combinará camino, convivencia y devoción durante la noche previa a la Fiesta de la Transfiguración del Señor.
El plazo de inscripción ya está abierto a través de este formulario con el objetivo de facilitar la participación y garantizar la seguridad del evento. El precio se ha fijado en 13,00 euros por persona e incluye bocadillo, refresco, agua, fruta, una camiseta conmemorativa, seguro de la actividad, personal de apoyo durante el recorrido y el viaje de regreso desde Montalbán en autobús. La organización ha recordado que las plazas son limitadas y ha animado a las personas interesadas a formalizar cuanto antes su participación. Las reservas y el pago pueden tramitarse a través del teléfono 628 350 382.
La cuarta Peregrinación a Montalbán volverá a unir, por tanto, a Montilla y Montalbán en torno a una tradición que mira al pasado sin perder su dimensión actual. El camino hacia la ermita recuperará una memoria compartida que se remonta a más de dos siglos y que continúa viva a través de una marcha nocturna abierta a quienes deseen participar.
Aunque no hay datos exactos sobre la fecha en la que la imagen de Nuestro Padre Jesús del Calvario llegó a Montalbán de Córdoba, lo que es seguro es que lleva más de cuatro siglos recibiendo culto en el municipio ajero y melonero por excelencia.
Según los datos que maneja la propia hermandad, que no se constituyó hasta el año 1776, la imagen pudo recalaren Montalbán entre 1590 y 1600, un siglo antes de la edificación de la primera Ermita del Calvario en el paraje de Las Chorreras. Sin embargo, el empleo de materiales de escasa calidad durante su construcción llevaron al templo a un estado ruinoso, lo que obligó a planificar un nuevo lugar de culto.
De este modo, el 8 de septiembre de 1776 se inauguró la segunda ermita, que tampoco corrió mejor suerte que la anterior. No en vano, a finales de marzo de 1852, tanto la linterna como la cúpula del templo se desplomaron, por lo que se decidió demoler por completo el edificio y reedificarlo desde los cimientos, concluyendo las obras en julio de 1856.
La imagen de Jesús del Calvario se ubicó en su nueva ermita el 25 de agosto de 1856, en una jornada festiva en la que no faltaron los repiques de campanas, los arcos triunfales, las colgaduras en los edificios e, incluso, una iluminación especial que engalanó buena parte de la localidad.
El Señor de la Campiña es una imagen anónima, de tamaño natural y talla completa, que cuenta con brazos articulados. Sus facciones góticas hacen pensar que cuenta con una mayor antigüedad que el resto de imágenes nazarenas de la comarca, aunque la hermandad sitúa su hechura en el último tercio del siglo XVI.
La cita regresa tras la buena acogida de sus anteriores ediciones y después de haber reunido el pasado año a un total de 133 peregrinos. La iniciativa mantiene así su carácter devocional y popular, con un recorrido pensado para favorecer la participación de personas de distintas edades y para reforzar los vínculos históricos entre Montilla y Montalbán de Córdoba.
En ese sentido, los peregrinos marcharán hacia la Ermita de Jesús del Calvario para rendir culto al Señor de la Campiña, una de las imágenes devocionales más relevantes y veneradas de la zona, con más de cuatro siglos de historia. "La peregrinación se plantea como un camino compartido en torno a una devoción que ha formado parte de la memoria religiosa de ambos municipios", destaca Álvaro Carrasco, máximo responsable de Montilla Cofrade.
Y es que esta marcha nocturna nació con el objetivo de rememorar y mantener viva la estrecha vinculación histórica entre Montilla y Jesús del Calvario. Según recoge un antiguo exvoto, la imagen montalbeña salvó a los montillanos de la epidemia de fiebre amarilla en el año 1805, después de que la población se encomendara a ella.
La peregrinación comenzará a las 20.30 de la tarde desde la Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en la iglesia de San Agustín de Montilla. Desde ese punto, los participantes emprenderán un recorrido a pie de aproximadamente 12 kilómetros, con destino a la Ermita de Jesús del Calvario de Montalbán de Córdoba.
La organización ha previsto un trayecto de dificultad baja, diseñado para que puedan realizarlo personas de diferentes edades. La llegada a Montalbán está prevista hacia la 1.00 de la madrugada, en una jornada que combinará camino, convivencia y devoción durante la noche previa a la Fiesta de la Transfiguración del Señor.
El plazo de inscripción ya está abierto a través de este formulario con el objetivo de facilitar la participación y garantizar la seguridad del evento. El precio se ha fijado en 13,00 euros por persona e incluye bocadillo, refresco, agua, fruta, una camiseta conmemorativa, seguro de la actividad, personal de apoyo durante el recorrido y el viaje de regreso desde Montalbán en autobús. La organización ha recordado que las plazas son limitadas y ha animado a las personas interesadas a formalizar cuanto antes su participación. Las reservas y el pago pueden tramitarse a través del teléfono 628 350 382.
La cuarta Peregrinación a Montalbán volverá a unir, por tanto, a Montilla y Montalbán en torno a una tradición que mira al pasado sin perder su dimensión actual. El camino hacia la ermita recuperará una memoria compartida que se remonta a más de dos siglos y que continúa viva a través de una marcha nocturna abierta a quienes deseen participar.
Una imagen que despierta gran devoción
Aunque no hay datos exactos sobre la fecha en la que la imagen de Nuestro Padre Jesús del Calvario llegó a Montalbán de Córdoba, lo que es seguro es que lleva más de cuatro siglos recibiendo culto en el municipio ajero y melonero por excelencia.
Según los datos que maneja la propia hermandad, que no se constituyó hasta el año 1776, la imagen pudo recalaren Montalbán entre 1590 y 1600, un siglo antes de la edificación de la primera Ermita del Calvario en el paraje de Las Chorreras. Sin embargo, el empleo de materiales de escasa calidad durante su construcción llevaron al templo a un estado ruinoso, lo que obligó a planificar un nuevo lugar de culto.
De este modo, el 8 de septiembre de 1776 se inauguró la segunda ermita, que tampoco corrió mejor suerte que la anterior. No en vano, a finales de marzo de 1852, tanto la linterna como la cúpula del templo se desplomaron, por lo que se decidió demoler por completo el edificio y reedificarlo desde los cimientos, concluyendo las obras en julio de 1856.
La imagen de Jesús del Calvario se ubicó en su nueva ermita el 25 de agosto de 1856, en una jornada festiva en la que no faltaron los repiques de campanas, los arcos triunfales, las colgaduras en los edificios e, incluso, una iluminación especial que engalanó buena parte de la localidad.
El Señor de la Campiña es una imagen anónima, de tamaño natural y talla completa, que cuenta con brazos articulados. Sus facciones góticas hacen pensar que cuenta con una mayor antigüedad que el resto de imágenes nazarenas de la comarca, aunque la hermandad sitúa su hechura en el último tercio del siglo XVI.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: ÁLVARO CARRASCO
FOTOGRAFÍA: ÁLVARO CARRASCO


















































