La Guardia Civil ha intervenido cautelarmente y ha destruido 31 kilogramos de alimentos no aptos para el consumo humano durante una campaña de inspección desarrollada, junto a inspectores de Salud de la Junta de Andalucía, en casetas y establecimientos ambulantes de alimentación de la Feria de El Santo, con el propósito de proteger la seguridad alimentaria de los asistentes.
La actuación se ha llevado a cabo en el marco de los dispositivos de control establecidos con motivo de la celebración de las fiestas patronales de Montilla, una cita que reúne a numerosos vecinos y visitantes y que multiplica durante varios días la actividad de casetas, puestos de comida y negocios ambulantes en el entorno de la Avenida de Las Camachas. El operativo ha permitido intensificar la vigilancia sobre la conservación, la manipulación y la venta de productos alimenticios en espacios sometidos a una elevada afluencia de público.
En ese sentido, las inspecciones han sido realizadas por efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, agentes del Destacamento de Fiscal y Fronteras e inspectores sanitarios de la Administración autonómica. Los equipos han comprobado el cumplimiento de la normativa sobre higiene alimentaria, las condiciones en las que se almacenaban y manipulaban los productos y la inscripción de los establecimientos en los registros sanitarios correspondientes.
Además, los responsables del dispositivo han revisado la información facilitada a los consumidores, un aspecto esencial para que el público conozca correctamente las características y la procedencia de los productos que adquiere. La campaña también ha incluido la supervisión de los sistemas internos de control que deben aplicar los establecimientos para prevenir riesgos y garantizar que los alimentos llegan al consumidor en condiciones adecuadas.
Las inspecciones han permitido detectar diversas irregularidades relacionadas con deficiencias higiénico-sanitarias, según la información aportada por la Guardia Civil. Entre ellas figuraban la ausencia de registros de control de temperaturas, la falta de sistemas de autocontrol y determinadas carencias en la formación necesaria para la manipulación de alimentos.
De igual modo, los agentes y los inspectores sanitarios han observado incumplimientos en materia de trazabilidad y etiquetado de productos alimenticios. "La trazabilidad permite reconstruir el recorrido de un alimento desde su origen hasta su venta, por lo que su acreditación resulta fundamental para identificar proveedores, lotes y posibles incidencias cuando aparece algún riesgo para la salud pública", resaltan desde el Instituto Armado.
Entre las actuaciones practicadas destaca la localización de un congelador destinado al almacenamiento de alimentos que presentaba unas deficientes condiciones higiénicas. La inspección de este equipo y de los productos depositados en su interior puso de manifiesto problemas que impedían garantizar la seguridad de los alimentos conservados.
Asimismo, la falta de acreditación de la trazabilidad y las deficientes condiciones de conservación de diversos productos cárnicos obligaron a adoptar la intervención cautelar y la posterior destrucción de 31 kilogramos de alimentos considerados no aptos para el consumo humano. Entre los productos retirados figuraban pollo aliñado, lomo, lagarto, solomillo de cerdo y jamón picado.
Por otro lado, el Destacamento de Fiscal y Fronteras ha centrado parte de su labor en la prevención y persecución de posibles fraudes e ilícitos fiscales. Para ello, sus efectivos han verificado bebidas alcohólicas, productos de tabaco y juguetes comercializados durante la Feria de El Santo.
Como resultado de la campaña, la Guardia Civil ha tramitado varios expedientes por presuntas infracciones de la normativa sobre higiene alimentaria. La documentación será remitida a la Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, organismo competente para analizar los hechos y continuar la correspondiente tramitación administrativa.
Finalmente, estas actuaciones se enmarcan en la colaboración permanente que mantienen la Guardia Civil, los ayuntamientos y la Junta de Andalucía para reforzar los controles durante eventos caracterizados por una gran concentración de público. El objetivo común es prevenir riesgos, garantizar la seguridad alimentaria y proteger la salud pública en celebraciones como la Feria de Montilla.
La actuación se ha llevado a cabo en el marco de los dispositivos de control establecidos con motivo de la celebración de las fiestas patronales de Montilla, una cita que reúne a numerosos vecinos y visitantes y que multiplica durante varios días la actividad de casetas, puestos de comida y negocios ambulantes en el entorno de la Avenida de Las Camachas. El operativo ha permitido intensificar la vigilancia sobre la conservación, la manipulación y la venta de productos alimenticios en espacios sometidos a una elevada afluencia de público.
En ese sentido, las inspecciones han sido realizadas por efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, agentes del Destacamento de Fiscal y Fronteras e inspectores sanitarios de la Administración autonómica. Los equipos han comprobado el cumplimiento de la normativa sobre higiene alimentaria, las condiciones en las que se almacenaban y manipulaban los productos y la inscripción de los establecimientos en los registros sanitarios correspondientes.
Además, los responsables del dispositivo han revisado la información facilitada a los consumidores, un aspecto esencial para que el público conozca correctamente las características y la procedencia de los productos que adquiere. La campaña también ha incluido la supervisión de los sistemas internos de control que deben aplicar los establecimientos para prevenir riesgos y garantizar que los alimentos llegan al consumidor en condiciones adecuadas.
Las inspecciones han permitido detectar diversas irregularidades relacionadas con deficiencias higiénico-sanitarias, según la información aportada por la Guardia Civil. Entre ellas figuraban la ausencia de registros de control de temperaturas, la falta de sistemas de autocontrol y determinadas carencias en la formación necesaria para la manipulación de alimentos.
De igual modo, los agentes y los inspectores sanitarios han observado incumplimientos en materia de trazabilidad y etiquetado de productos alimenticios. "La trazabilidad permite reconstruir el recorrido de un alimento desde su origen hasta su venta, por lo que su acreditación resulta fundamental para identificar proveedores, lotes y posibles incidencias cuando aparece algún riesgo para la salud pública", resaltan desde el Instituto Armado.
Entre las actuaciones practicadas destaca la localización de un congelador destinado al almacenamiento de alimentos que presentaba unas deficientes condiciones higiénicas. La inspección de este equipo y de los productos depositados en su interior puso de manifiesto problemas que impedían garantizar la seguridad de los alimentos conservados.
Asimismo, la falta de acreditación de la trazabilidad y las deficientes condiciones de conservación de diversos productos cárnicos obligaron a adoptar la intervención cautelar y la posterior destrucción de 31 kilogramos de alimentos considerados no aptos para el consumo humano. Entre los productos retirados figuraban pollo aliñado, lomo, lagarto, solomillo de cerdo y jamón picado.
Por otro lado, el Destacamento de Fiscal y Fronteras ha centrado parte de su labor en la prevención y persecución de posibles fraudes e ilícitos fiscales. Para ello, sus efectivos han verificado bebidas alcohólicas, productos de tabaco y juguetes comercializados durante la Feria de El Santo.
Como resultado de la campaña, la Guardia Civil ha tramitado varios expedientes por presuntas infracciones de la normativa sobre higiene alimentaria. La documentación será remitida a la Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, organismo competente para analizar los hechos y continuar la correspondiente tramitación administrativa.
Finalmente, estas actuaciones se enmarcan en la colaboración permanente que mantienen la Guardia Civil, los ayuntamientos y la Junta de Andalucía para reforzar los controles durante eventos caracterizados por una gran concentración de público. El objetivo común es prevenir riesgos, garantizar la seguridad alimentaria y proteger la salud pública en celebraciones como la Feria de Montilla.
REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: GUARDIA CIVIL
FOTOGRAFÍA: GUARDIA CIVIL


















































