El Centro Cultural “Alcalde Antonio Carpio” acogió ayer tarde la presentación de Ajerezado: Historias para beberse la vida, la primera obra literaria del montillano José Luis Baños Ramírez, un libro compuesto por cuarenta microrrelatos en los que el autor comparte vivencias, emociones, lugares y experiencias personales con el vino como hilo conductor.
La cita tuvo algo de celebración íntima y de regreso a casa. Ante un auditorio arropado por familiares, amigos y representantes institucionales, José Luis Baños vivió una noche especialmente emotiva, marcada por la presencia de sus padres, a quienes considera grandes ejemplos de vida, así como de sus abuelos, de su hermana, de su cuñado y de su sobrino.
A su alrededor, un nutrido grupo de personas cercanas convirtió la presentación en mucho más que un acto literario: fue también un reconocimiento afectivo a una trayectoria personal y profesional construida desde la raíz, la memoria y el vínculo con Montilla.
Durante la presentación, el autor se mostró visiblemente emocionado al compartir con los suyos el nacimiento de una obra que, más que un simple debut editorial, aparece como una prolongación de su propia biografía. Y es que Ajerezado: Historias para beberse la vida nace de una necesidad interior, de ese impulso de poner palabras a lo vivido y de ordenar, a través de la escritura, recuerdos, pérdidas, aprendizajes, afectos y momentos que han ido dejando poso con el paso del tiempo.
De hecho, el propio José Luis Baños situó el origen de este libro en una inquietud largamente pospuesta. “Hoy cumplo uno de mis sueños pendientes: publicar un libro. No lo hago por afán de protagonismo, ni porque me sienta escritor. Lo hago porque lo necesito. Porque llevo dentro demasiadas palabras, demasiadas emociones, demasiadas historias vividas”, confiesa en la introducción de la obra.
Dividido en cinco bloques temáticos, el volumen reúne cuarenta microrrelatos en los que el autor recorre vivencias personales, momentos de superación, personas que han marcado su camino y emociones que encuentran en el vino un lenguaje común. No se trata solo de una presencia simbólica. En estas páginas, el vino funciona como hilo conductor, como metáfora del tiempo y como una forma de mirar la vida desde la paciencia, la transformación y la memoria compartida.
La concejala de Cultura, Soledad Raya, destacó la autenticidad de una publicación que definió como “muy real y muy valiente”, al reflejar de forma transparente la personalidad del autor. Raya fue, además, la encargada de conducir el acto, que estuvo atravesado por una cercanía especial y por esa emoción contenida que suele acompañar a las noches importantes, cuando quien habla no lo hace solo ante el público, sino también ante las personas que han sostenido su historia.
En ese sentido, la presencia de sus padres, de sus abuelos, de su hermana, de su cuñado, de su sobrino y de tantos familiares y amigos dio a la presentación una dimensión profundamente humana. José Luis Baños no presentó únicamente un libro: compartió una parte de sí mismo ante quienes han formado parte de su camino, ante quienes han sido testigos de sus pasos, de sus dudas, de sus caídas y de sus logros.
El título de la obra resume bien esa mirada. Ajerezado: Historias para beberse la vida propone una lectura atravesada por el universo del vino, pero también por una sensibilidad que busca acompañar al lector. El autor explicó durante el acto que el libro nace de la necesidad de contar historias capaces de hacer compañía e invitar a quien las lea a reconocerse en ellas, como si cada relato fuese una copa servida desde la experiencia, la verdad y la memoria emocional.
Pero, en realidad, José Luis Baños no presenta la escritura como una meta alcanzada ni como un punto de llegada, sino como un gesto de honestidad personal. “Contar lo que viví sin filtro, sin miedo, con verdad. Y quizá, solo quizá, algo de lo que aquí encuentres también lo hayas vivido tú. O te ayude a entenderte. O a mirar de otra forma a alguien que tienes cerca”, sostiene el autor.
Además, los cuarenta microrrelatos dialogan con distintas etapas de su biografía, con sus aprendizajes y también con sus contradicciones. “Este libro reúne cuarenta microrrelatos. Cada uno es una parte de mí: de mis pasos, mis caídas, mis vinos y mis verdades. Son historias que, como los buenos vinos, han ido tomando forma con el tiempo”, señala José Luis Baños.
El volumen cuenta con un prólogo firmado por César Saldaña, presidente del Consejo Regulador de los Vinos de Jerez, un respaldo que enlaza con la estrecha relación que el vino mantiene con todo el recorrido vital y profesional del autor. Esa conexión entre territorio, oficio, memoria y emoción aparece como una de las claves de una obra que mira hacia dentro, pero que también proyecta hacia fuera una forma de entender la cultura vitivinícola como experiencia compartida.
En la presentación intervino también Arturo Hidalgo, que junto a José Luis Baños ha impulsado para este año el novedoso Sherry Fest en Jerez de la Frontera. De igual modo, el artista jerezano Juan Cid puso el broche de oro a la velada con una actuación en acústico. Procedente de Jerez de la Frontera y a caballo entre Madrid y Jerez, el músico gaditano fusionó con extraordinaria maestría sonidos flamencos con sonidos actuales e innovadores, aportando al acto una atmósfera sensible y cercana que, sin duda, dejó entrever la propia personalidad de un artista honesto, auténtico y generoso.
Por otro lado, la venenciadora montillana Aurora Luque Córdoba, principal impulsora de la Asociación Amigos de la Venencia, participó en una cita en la que José Luis Baños alabó su iniciativa y su ejemplo. Su presencia reforzó el vínculo de la presentación con una tradición que forma parte de la identidad de Montilla y que encuentra en la venencia una expresión de elegancia, memoria y pertenencia.
Durante su intervención, José Luis Baños reivindicó también el potencial de Montilla-Moriles y animó a seguir poniendo en valor el patrimonio vitivinícola del territorio. “Montilla-Moriles tiene argumentos más que suficientes para ser grande; tiene que creérselo más”, afirmó el autor, en una apelación que conectó su experiencia personal con una mirada más amplia sobre el futuro de una tierra ligada históricamente al vino.
La trayectoria profesional del emprendedor montillano ayuda a entender el contexto desde el que nace este proyecto editorial. Su nombre ha estado vinculado en los últimos años a Winable, una iniciativa orientada a acercar la cultura del vino tanto a particulares como a empresas mediante experiencias enoturísticas con un marcado compromiso social.
Esa apuesta innovadora le ha valido distintos reconocimientos dentro y fuera del ámbito turístico. En 2020 recibió el Premio a la Implicación Social del Consejo Social de la Universidad de Cádiz y, en ese mismo año, fue distinguido con uno de los Premios de Enoturismo “Rutas del Vino de España”, además de ser finalista en galardones como los Premios Enclave de Turismo o los Premios Andaluces del Futuro.
Posteriormente, en 2021, la Junta de Andalucía le otorgó el Premio Andalucía Joven al Emprendimiento, consolidando una trayectoria centrada en la innovación aplicada al turismo, la divulgación y la proyección social del vino. Su actividad profesional se extiende también al ámbito académico y divulgativo, como ponente habitual en encuentros y conferencias sobre enoturismo, emprendimiento e innovación social.
Actualmente, José Luis Baños compagina esa faceta con la dirección de la Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez, además de colaborar con Dinamiza Asesores en proyectos de desarrollo turístico sostenible impulsados en diferentes regiones vitivinícolas españolas. Toda esa experiencia, atravesada por el contacto con territorios, bodegas, públicos y relatos, parece desembocar ahora en una obra donde el vino deja de ser únicamente objeto de divulgación para convertirse en materia literaria.
Por otro lado, el autor subraya en la introducción de su primera obra la voluntad de permanencia que puede albergar un libro frente a la fugacidad de la vida cotidiana. “Las personas nos vamos, sí. Pero un libro se queda. Se queda para quien lo necesite. Para quien lo abra en el momento justo. Para quien lo lea con la mirada atenta y el alma despierta”, afirma.
La presentación contó con la presencia del concejal de Turismo y Promoción de Ciudad, Adrian Lapsley, y de los ediles del Grupo Municipal Popular María José Tejada y Pedro Jiménez. Pero, por encima de cualquier protocolo, la noche quedó marcada por la emoción de José Luis Baños al verse acompañado por tantos familiares y amigos que quisieron compartir con él el comienzo de esta nueva historia escrita, como los buenos vinos, con tiempo, verdad y memoria.
La cita tuvo algo de celebración íntima y de regreso a casa. Ante un auditorio arropado por familiares, amigos y representantes institucionales, José Luis Baños vivió una noche especialmente emotiva, marcada por la presencia de sus padres, a quienes considera grandes ejemplos de vida, así como de sus abuelos, de su hermana, de su cuñado y de su sobrino.
A su alrededor, un nutrido grupo de personas cercanas convirtió la presentación en mucho más que un acto literario: fue también un reconocimiento afectivo a una trayectoria personal y profesional construida desde la raíz, la memoria y el vínculo con Montilla.
Durante la presentación, el autor se mostró visiblemente emocionado al compartir con los suyos el nacimiento de una obra que, más que un simple debut editorial, aparece como una prolongación de su propia biografía. Y es que Ajerezado: Historias para beberse la vida nace de una necesidad interior, de ese impulso de poner palabras a lo vivido y de ordenar, a través de la escritura, recuerdos, pérdidas, aprendizajes, afectos y momentos que han ido dejando poso con el paso del tiempo.
De hecho, el propio José Luis Baños situó el origen de este libro en una inquietud largamente pospuesta. “Hoy cumplo uno de mis sueños pendientes: publicar un libro. No lo hago por afán de protagonismo, ni porque me sienta escritor. Lo hago porque lo necesito. Porque llevo dentro demasiadas palabras, demasiadas emociones, demasiadas historias vividas”, confiesa en la introducción de la obra.
Dividido en cinco bloques temáticos, el volumen reúne cuarenta microrrelatos en los que el autor recorre vivencias personales, momentos de superación, personas que han marcado su camino y emociones que encuentran en el vino un lenguaje común. No se trata solo de una presencia simbólica. En estas páginas, el vino funciona como hilo conductor, como metáfora del tiempo y como una forma de mirar la vida desde la paciencia, la transformación y la memoria compartida.
La concejala de Cultura, Soledad Raya, destacó la autenticidad de una publicación que definió como “muy real y muy valiente”, al reflejar de forma transparente la personalidad del autor. Raya fue, además, la encargada de conducir el acto, que estuvo atravesado por una cercanía especial y por esa emoción contenida que suele acompañar a las noches importantes, cuando quien habla no lo hace solo ante el público, sino también ante las personas que han sostenido su historia.
En ese sentido, la presencia de sus padres, de sus abuelos, de su hermana, de su cuñado, de su sobrino y de tantos familiares y amigos dio a la presentación una dimensión profundamente humana. José Luis Baños no presentó únicamente un libro: compartió una parte de sí mismo ante quienes han formado parte de su camino, ante quienes han sido testigos de sus pasos, de sus dudas, de sus caídas y de sus logros.
El título de la obra resume bien esa mirada. Ajerezado: Historias para beberse la vida propone una lectura atravesada por el universo del vino, pero también por una sensibilidad que busca acompañar al lector. El autor explicó durante el acto que el libro nace de la necesidad de contar historias capaces de hacer compañía e invitar a quien las lea a reconocerse en ellas, como si cada relato fuese una copa servida desde la experiencia, la verdad y la memoria emocional.
Pero, en realidad, José Luis Baños no presenta la escritura como una meta alcanzada ni como un punto de llegada, sino como un gesto de honestidad personal. “Contar lo que viví sin filtro, sin miedo, con verdad. Y quizá, solo quizá, algo de lo que aquí encuentres también lo hayas vivido tú. O te ayude a entenderte. O a mirar de otra forma a alguien que tienes cerca”, sostiene el autor.
Además, los cuarenta microrrelatos dialogan con distintas etapas de su biografía, con sus aprendizajes y también con sus contradicciones. “Este libro reúne cuarenta microrrelatos. Cada uno es una parte de mí: de mis pasos, mis caídas, mis vinos y mis verdades. Son historias que, como los buenos vinos, han ido tomando forma con el tiempo”, señala José Luis Baños.
El volumen cuenta con un prólogo firmado por César Saldaña, presidente del Consejo Regulador de los Vinos de Jerez, un respaldo que enlaza con la estrecha relación que el vino mantiene con todo el recorrido vital y profesional del autor. Esa conexión entre territorio, oficio, memoria y emoción aparece como una de las claves de una obra que mira hacia dentro, pero que también proyecta hacia fuera una forma de entender la cultura vitivinícola como experiencia compartida.
En la presentación intervino también Arturo Hidalgo, que junto a José Luis Baños ha impulsado para este año el novedoso Sherry Fest en Jerez de la Frontera. De igual modo, el artista jerezano Juan Cid puso el broche de oro a la velada con una actuación en acústico. Procedente de Jerez de la Frontera y a caballo entre Madrid y Jerez, el músico gaditano fusionó con extraordinaria maestría sonidos flamencos con sonidos actuales e innovadores, aportando al acto una atmósfera sensible y cercana que, sin duda, dejó entrever la propia personalidad de un artista honesto, auténtico y generoso.
Por otro lado, la venenciadora montillana Aurora Luque Córdoba, principal impulsora de la Asociación Amigos de la Venencia, participó en una cita en la que José Luis Baños alabó su iniciativa y su ejemplo. Su presencia reforzó el vínculo de la presentación con una tradición que forma parte de la identidad de Montilla y que encuentra en la venencia una expresión de elegancia, memoria y pertenencia.
Durante su intervención, José Luis Baños reivindicó también el potencial de Montilla-Moriles y animó a seguir poniendo en valor el patrimonio vitivinícola del territorio. “Montilla-Moriles tiene argumentos más que suficientes para ser grande; tiene que creérselo más”, afirmó el autor, en una apelación que conectó su experiencia personal con una mirada más amplia sobre el futuro de una tierra ligada históricamente al vino.
La trayectoria profesional del emprendedor montillano ayuda a entender el contexto desde el que nace este proyecto editorial. Su nombre ha estado vinculado en los últimos años a Winable, una iniciativa orientada a acercar la cultura del vino tanto a particulares como a empresas mediante experiencias enoturísticas con un marcado compromiso social.
Esa apuesta innovadora le ha valido distintos reconocimientos dentro y fuera del ámbito turístico. En 2020 recibió el Premio a la Implicación Social del Consejo Social de la Universidad de Cádiz y, en ese mismo año, fue distinguido con uno de los Premios de Enoturismo “Rutas del Vino de España”, además de ser finalista en galardones como los Premios Enclave de Turismo o los Premios Andaluces del Futuro.
Posteriormente, en 2021, la Junta de Andalucía le otorgó el Premio Andalucía Joven al Emprendimiento, consolidando una trayectoria centrada en la innovación aplicada al turismo, la divulgación y la proyección social del vino. Su actividad profesional se extiende también al ámbito académico y divulgativo, como ponente habitual en encuentros y conferencias sobre enoturismo, emprendimiento e innovación social.
Actualmente, José Luis Baños compagina esa faceta con la dirección de la Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez, además de colaborar con Dinamiza Asesores en proyectos de desarrollo turístico sostenible impulsados en diferentes regiones vitivinícolas españolas. Toda esa experiencia, atravesada por el contacto con territorios, bodegas, públicos y relatos, parece desembocar ahora en una obra donde el vino deja de ser únicamente objeto de divulgación para convertirse en materia literaria.
Por otro lado, el autor subraya en la introducción de su primera obra la voluntad de permanencia que puede albergar un libro frente a la fugacidad de la vida cotidiana. “Las personas nos vamos, sí. Pero un libro se queda. Se queda para quien lo necesite. Para quien lo abra en el momento justo. Para quien lo lea con la mirada atenta y el alma despierta”, afirma.
La presentación contó con la presencia del concejal de Turismo y Promoción de Ciudad, Adrian Lapsley, y de los ediles del Grupo Municipal Popular María José Tejada y Pedro Jiménez. Pero, por encima de cualquier protocolo, la noche quedó marcada por la emoción de José Luis Baños al verse acompañado por tantos familiares y amigos que quisieron compartir con él el comienzo de esta nueva historia escrita, como los buenos vinos, con tiempo, verdad y memoria.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA
FOTOGRAFÍA: AYUNTAMIENTO DE MONTILLA

















































