El Observatorio Argos del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) registró en abril un total de 606 contratos en Montilla, lo que supone un descenso de 154 respecto a marzo, cuando se alcanzaron 760 acuerdos laborales, en un contexto marcado por la continuidad de la temporalidad y un ligero retroceso tanto en la contratación indefinida como en la temporal.
En ese sentido, el análisis comparativo entre ambos meses revela que la contratación indefinida pasó de 263 contratos en marzo a 204 en abril, lo que implica una caída de 59 firmas, mientras que la contratación temporal descendió de 497 a 402, es decir, 95 contratos menos.
A pesar de este ajuste general, la estructura del mercado laboral de Montilla apenas varía: en abril, los contratos indefinidos representaron el 33,66 por ciento del total, frente al 34,6 por ciento del mes anterior, mientras que los temporales concentraron el 66,34 por ciento, ligeramente por encima del 65,4 por ciento de marzo.
La distribución por sectores permite entender mejor esta dinámica. El sector servicios volvió a liderar la contratación con 264 contratos —98 indefinidos y 166 temporales—, lo que equivale al 43,6 por ciento del total. Le siguió la agricultura, con 171 contratos (53 indefinidos y 118 temporales), que representó el 28,2 por ciento.
Por detrás se situaron la industria, con 106 contratos (17,5 por ciento), y la construcción, con 65 contratos (10,7 por ciento). En todos los sectores, la contratación temporal superó a la indefinida, consolidando un patrón que se repite a lo largo del año en Montilla.
Por otro lado, el análisis por sexos muestra que los hombres concentraron 342 contratos en abril —112 indefinidos y 230 temporales—, lo que supone el 56,4 por ciento del total, mientras que las mujeres firmaron 264 contratos —92 indefinidos y 172 temporales—, es decir, el 43,6 por ciento.
En términos relativos, la contratación indefinida representó el 32,7 por ciento entre los hombres y el 34,8 por ciento entre las mujeres, una diferencia leve que, sin embargo, no altera el predominio general de la temporalidad en ambos grupos.
De igual modo, la comparación interanual ofrece una lectura matizada. En abril del pasado año se registraron 593 contratos en Montilla, por lo que el dato actual supone un incremento de 13 firmas, equivalente a un 2,2 por ciento más. Sin embargo, este crecimiento se sustenta exclusivamente en la contratación temporal, que ha pasado de 373 a 402 contratos, mientras que la indefinida ha descendido de 220 a 204, lo que evidencia una pérdida de peso de la estabilidad laboral en el último año.
En cuanto a la evolución de los últimos doce meses, la serie refleja importantes oscilaciones en Montilla. Tras niveles moderados en primavera y verano del pasado año, con cifras que oscilaron entre los 570 y los 730 contratos mensuales, el mercado laboral experimentó un repunte notable en noviembre, cuando se alcanzaron 839 contratos, el máximo del periodo.
A partir de ahí, la contratación se mantuvo en niveles relativamente altos durante el invierno, con 680 contratos en enero y 568 en febrero, antes de volver a crecer en marzo hasta los 760. El descenso de abril rompe esa tendencia al alza y devuelve la cifra a registros más próximos a los del inicio de la serie.
Los datos provinciales aportados por la Subdelegación del Gobierno de España permiten contextualizar la situación local. En abril, el 38,60 por ciento de los contratos firmados en la provincia fueron indefinidos, frente al 61,40 por ciento de carácter temporal. Asimismo, el desempleo descendió en todos los sectores: en agricultura bajó en 112 personas, en industria en 108, en construcción en 93, en servicios en 1.024 y entre quienes no tenían empleo anterior en 350 personas.
En ese marco, las organizaciones sindicales han puesto el acento en la calidad del empleo generado. Desde UGT, Paqui Haro señaló que “menos del 40 por ciento de los nuevos contratos firmados en abril en la provincia tuvieron carácter indefinido. Una cifra muy por debajo de lo deseado y que nos muestra, del mismo modo, la incertidumbre del empresariado y la temporalidad que sigue afectando a la calidad de los nuevos contratos, a pesar de los avances experimentados a través de la última Reforma Laboral”.
Además, añadió que “el nivel de contratación entre hombres y mujeres menores de 25 años es técnicamente la misma, aunque no lo es si comprobamos que la mayor parte de los contratos a mujeres sigue siendo en el sector servicios, el más inestable y menos retribuido, por lo que las cifras no engañan sobre la brecha salarial que sigue afectando a nuestras jóvenes en el momento de su incorporación al mercado laboral”.
Por su parte, la secretaria de Empleo de Comisiones Obreras de Córdoba, Ana Belén Acaiña, denunció que “la economía cordobesa continúa anclada en sectores volátiles como los servicios y la agricultura. Aunque son sectores fundamentales, el mercado laboral cordobés requiere de un impulso hacia la industrialización y la mejora de los servicios públicos para garantizar estabilidad”.
En relación con la contratación, añadió que “la contratación refleja esta realidad, ya que en el mes de abril se han registrado 15.156 contratos temporales frente a los 8.251 indefinidos, representando la temporalidad el 61,40 por ciento del total acumulado en lo que va de año. Cabe mencionar que el campo ha registrado 7.000 contratos en abril para una bajada del paro en 112 personas, “lo que da idea de la inestabilidad del empleo en el sector”.
En ese sentido, el análisis comparativo entre ambos meses revela que la contratación indefinida pasó de 263 contratos en marzo a 204 en abril, lo que implica una caída de 59 firmas, mientras que la contratación temporal descendió de 497 a 402, es decir, 95 contratos menos.
A pesar de este ajuste general, la estructura del mercado laboral de Montilla apenas varía: en abril, los contratos indefinidos representaron el 33,66 por ciento del total, frente al 34,6 por ciento del mes anterior, mientras que los temporales concentraron el 66,34 por ciento, ligeramente por encima del 65,4 por ciento de marzo.
La distribución por sectores permite entender mejor esta dinámica. El sector servicios volvió a liderar la contratación con 264 contratos —98 indefinidos y 166 temporales—, lo que equivale al 43,6 por ciento del total. Le siguió la agricultura, con 171 contratos (53 indefinidos y 118 temporales), que representó el 28,2 por ciento.
Por detrás se situaron la industria, con 106 contratos (17,5 por ciento), y la construcción, con 65 contratos (10,7 por ciento). En todos los sectores, la contratación temporal superó a la indefinida, consolidando un patrón que se repite a lo largo del año en Montilla.
Por otro lado, el análisis por sexos muestra que los hombres concentraron 342 contratos en abril —112 indefinidos y 230 temporales—, lo que supone el 56,4 por ciento del total, mientras que las mujeres firmaron 264 contratos —92 indefinidos y 172 temporales—, es decir, el 43,6 por ciento.
En términos relativos, la contratación indefinida representó el 32,7 por ciento entre los hombres y el 34,8 por ciento entre las mujeres, una diferencia leve que, sin embargo, no altera el predominio general de la temporalidad en ambos grupos.
De igual modo, la comparación interanual ofrece una lectura matizada. En abril del pasado año se registraron 593 contratos en Montilla, por lo que el dato actual supone un incremento de 13 firmas, equivalente a un 2,2 por ciento más. Sin embargo, este crecimiento se sustenta exclusivamente en la contratación temporal, que ha pasado de 373 a 402 contratos, mientras que la indefinida ha descendido de 220 a 204, lo que evidencia una pérdida de peso de la estabilidad laboral en el último año.
En cuanto a la evolución de los últimos doce meses, la serie refleja importantes oscilaciones en Montilla. Tras niveles moderados en primavera y verano del pasado año, con cifras que oscilaron entre los 570 y los 730 contratos mensuales, el mercado laboral experimentó un repunte notable en noviembre, cuando se alcanzaron 839 contratos, el máximo del periodo.
A partir de ahí, la contratación se mantuvo en niveles relativamente altos durante el invierno, con 680 contratos en enero y 568 en febrero, antes de volver a crecer en marzo hasta los 760. El descenso de abril rompe esa tendencia al alza y devuelve la cifra a registros más próximos a los del inicio de la serie.
Los datos provinciales aportados por la Subdelegación del Gobierno de España permiten contextualizar la situación local. En abril, el 38,60 por ciento de los contratos firmados en la provincia fueron indefinidos, frente al 61,40 por ciento de carácter temporal. Asimismo, el desempleo descendió en todos los sectores: en agricultura bajó en 112 personas, en industria en 108, en construcción en 93, en servicios en 1.024 y entre quienes no tenían empleo anterior en 350 personas.
En ese marco, las organizaciones sindicales han puesto el acento en la calidad del empleo generado. Desde UGT, Paqui Haro señaló que “menos del 40 por ciento de los nuevos contratos firmados en abril en la provincia tuvieron carácter indefinido. Una cifra muy por debajo de lo deseado y que nos muestra, del mismo modo, la incertidumbre del empresariado y la temporalidad que sigue afectando a la calidad de los nuevos contratos, a pesar de los avances experimentados a través de la última Reforma Laboral”.
Además, añadió que “el nivel de contratación entre hombres y mujeres menores de 25 años es técnicamente la misma, aunque no lo es si comprobamos que la mayor parte de los contratos a mujeres sigue siendo en el sector servicios, el más inestable y menos retribuido, por lo que las cifras no engañan sobre la brecha salarial que sigue afectando a nuestras jóvenes en el momento de su incorporación al mercado laboral”.
Por su parte, la secretaria de Empleo de Comisiones Obreras de Córdoba, Ana Belén Acaiña, denunció que “la economía cordobesa continúa anclada en sectores volátiles como los servicios y la agricultura. Aunque son sectores fundamentales, el mercado laboral cordobés requiere de un impulso hacia la industrialización y la mejora de los servicios públicos para garantizar estabilidad”.
En relación con la contratación, añadió que “la contratación refleja esta realidad, ya que en el mes de abril se han registrado 15.156 contratos temporales frente a los 8.251 indefinidos, representando la temporalidad el 61,40 por ciento del total acumulado en lo que va de año. Cabe mencionar que el campo ha registrado 7.000 contratos en abril para una bajada del paro en 112 personas, “lo que da idea de la inestabilidad del empleo en el sector”.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JUAN PABLO BELLIDO
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