El escritor egabrense Jesús M. Luque ha querido situar en Montilla y su entorno la acción de El Paso, una novela histórica ambientada en la Campiña cordobesa del siglo XIX que recrea, a través de la intriga y el espionaje, los acontecimientos ligados a la Guerra de la Independencia.
La trama se desarrolla en Las Viñas, un enclave ficticio que sirve de escenario para un extraordinario relato en el que se entrelazan elementos de intriga, espionaje y costumbres tradicionales de la zona, todo ello ambientado en un contexto histórico marcado por la Guerra de la Independencia.
De este modo, El Paso evoca distintos puntos de la geografía cordobesa como Cabra, Montilla, la aldea de Zapateros —actual Moriles— o Castil de Campos, y su papel en los acontecimientos que desembocaron en la expulsión de las tropas francesas. En ese sentido, el relato parte de una pregunta central que guía toda la narración: “¿Qué ocurrió en Las Viñas aquella Semana Santa de 1812?”.
Y es que El Paso propone un recorrido narrativo que sitúa al lector en uno de los momentos más convulsos de la historia de España, desplegando una trama en la que, bajo la aparente calma de los pueblos y caminos rurales de la Campiña cordobesa, se ocultan secretos capaces de alterar el rumbo de los acontecimientos. Así, nada es lo que parece en este relato que combina escenarios cotidianos con situaciones de tensión e incertidumbre.
La novela articula su argumento a través de personajes diversos, entre los que figuran un terrateniente afrancesado, un espía procedente de Cádiz, una intérprete vinculada a los franceses o varios niños que se ven envueltos en un contexto de riesgo. Todo ello contribuye a construir un relato en el que se recrea tanto el ambiente histórico como la complejidad de las relaciones humanas en un periodo marcado por la inestabilidad.
Con todo, la obra de Jesús M. Luque no se limita al género del espionaje, sino que incorpora elementos vinculados a la identidad, la fe y los conflictos internos de sus protagonistas, enmarcados en una Semana Santa que adquiere un significado especial dentro de la narración.
Nacido en Cabra en el año 1982, Jesús Manuel Luque Maíz cursó sus estudios de Educación Primaria en el CEIP Andrés de Cervantes para pasar, posteriormente, al IES Aguilar y Eslava de Cabra. Transportista de profesión, es un apasionado de la historia, de los viajes y de la Semana Santa —no en vano, es hermano mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia de Cabra—. Su última obra, que cuenta con 222 páginas, puede adquirirse a través de este enlace.
La trama se desarrolla en Las Viñas, un enclave ficticio que sirve de escenario para un extraordinario relato en el que se entrelazan elementos de intriga, espionaje y costumbres tradicionales de la zona, todo ello ambientado en un contexto histórico marcado por la Guerra de la Independencia.
De este modo, El Paso evoca distintos puntos de la geografía cordobesa como Cabra, Montilla, la aldea de Zapateros —actual Moriles— o Castil de Campos, y su papel en los acontecimientos que desembocaron en la expulsión de las tropas francesas. En ese sentido, el relato parte de una pregunta central que guía toda la narración: “¿Qué ocurrió en Las Viñas aquella Semana Santa de 1812?”.
Y es que El Paso propone un recorrido narrativo que sitúa al lector en uno de los momentos más convulsos de la historia de España, desplegando una trama en la que, bajo la aparente calma de los pueblos y caminos rurales de la Campiña cordobesa, se ocultan secretos capaces de alterar el rumbo de los acontecimientos. Así, nada es lo que parece en este relato que combina escenarios cotidianos con situaciones de tensión e incertidumbre.
La novela articula su argumento a través de personajes diversos, entre los que figuran un terrateniente afrancesado, un espía procedente de Cádiz, una intérprete vinculada a los franceses o varios niños que se ven envueltos en un contexto de riesgo. Todo ello contribuye a construir un relato en el que se recrea tanto el ambiente histórico como la complejidad de las relaciones humanas en un periodo marcado por la inestabilidad.
Con todo, la obra de Jesús M. Luque no se limita al género del espionaje, sino que incorpora elementos vinculados a la identidad, la fe y los conflictos internos de sus protagonistas, enmarcados en una Semana Santa que adquiere un significado especial dentro de la narración.
Nacido en Cabra en el año 1982, Jesús Manuel Luque Maíz cursó sus estudios de Educación Primaria en el CEIP Andrés de Cervantes para pasar, posteriormente, al IES Aguilar y Eslava de Cabra. Transportista de profesión, es un apasionado de la historia, de los viajes y de la Semana Santa —no en vano, es hermano mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia de Cabra—. Su última obra, que cuenta con 222 páginas, puede adquirirse a través de este enlace.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JESÚS M. LUQUE
FOTOGRAFÍA: JESÚS M. LUQUE


















































