La Peña Cultural Flamenca "El Lucero" de Montilla recibirá el próximo lunes el prestigioso Premio "Rojo el Alpargatero", un reconocimiento que otorga la Fundación del Festival Internacional del Cante de las Minas a aquellas entidades que destacan por su dedicación a la preservación y difusión del arte flamenco.
Este homenaje llega en un año especial para la entidad montillana, que el sábado 30 de agosto celebra la 50.ª edición de la Cata Flamenca, uno de los eventos más emblemáticos de la Campiña cordobesa y un referente dentro del calendario cultural andaluz.
“Por nuestro festival, que comenzó en el año 1970, han pasado los mejores artistas del flamenco”, han recordado desde la entidad, que actualmente preside Salvador Córdoba. Y no es para menos: los nombres que han pisado su escenario componen una antología del arte jondo del último medio siglo.
Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Enrique Morente, José Menese, Bernarda y Fernanda de Utrera, Chano Lobato, Blanca del Rey, Matilde Coral, Antonio Mairena, Juan Habichuela, Moraito Chico, Melchor de Marchena, Joselero... La lista continúa como un viaje a través de la historia viva del flamenco.
A ellos se suman artistas más actuales como Miguel Poveda, La Macanita, Farruquito, Maite Martín, Argentina, Arcángel, David Palomar, Rancapino Hijo, Rafael de Utrera, Pedro El Granaíno, Dorantes, Marina Heredia, Jorge Pardo, Carmen Linares, El Pele, Antonio Reyes o el propio Antonio Mejías, cantaor montillano cuya trayectoria profesional también cumple dos décadas.
Y es que si hay una constante en la historia de la Peña El Lucero, esa ha sido su compromiso inquebrantable con la cultura flamenca. Como han señalado desde la entidad, este galardón se recoge "con orgullo" y representa un estímulo más para seguir trabajando “en nuestro hacer de cada día para potenciar el flamenco”.
El Premio “Rojo el Alpargatero”, que lleva el nombre artístico del cantaor Antonio Grau Mora (Callosa de Segura, 1847 – La Unión, 1907), es uno de los reconocimientos más especiales del Festival Internacional del Cante de las Minas, no solo por lo que simboliza, sino por su destinatario: las peñas flamencas, auténticas guardianas del legado popular. Estas asociaciones no solo fomentan el flamenco a nivel local, sino que actúan como puntos de encuentro intergeneracional donde confluyen artistas, aficionados, estudiosos y curiosos.
La entrega se realizará dentro de la agenda cultural del festival, en el Nuevo Museo Minero de La Unión, compartiendo protagonismo con otros reconocimientos como el Castillete de Oro, que se otorgará a diversas personalidades y entidades destacadas, y el Carburo de Oro, que en esta edición se concederá a título póstumo al Barquerito de Fuengirola y a Antonio Muñoz.
El Festival Internacional del Cante de las Minas, que se celebra en el municipio murciano de La Unión desde 1961, es uno de los certámenes más importantes del mundo del flamenco. Su origen está ligado a los cantes minero-levantinos, que nacieron en el siglo XIX en la Sierra minera de Cartagena-La Unión, como expresión del sufrimiento y las vivencias de los trabajadores del subsuelo. Fue declarado "De Interés Turístico Nacional" en 1984 y, en 2010, sus cantes fueron reconocidos como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial.
Con el paso del tiempo, el festival ha evolucionado hasta convertirse en un evento multidisciplinar que acoge competiciones de cante, toque, baile e interpretación instrumental. Galardones como la Lámpara Minera, el Bordón Minero, el Desplante o el Premio Filón figuran entre los más codiciados en el circuito flamenco. Además, ha sido plataforma de lanzamiento para grandes figuras como Miguel Poveda y punto de encuentro para artistas consagrados como Paco de Lucía o Antonio Canales.
En este contexto de prestigio y reconocimiento, la distinción concedida a la Peña Flamenca "El Lucero" cobra un valor aún mayor. Su inclusión entre las entidades premiadas supone un aval a medio siglo de esfuerzo, constancia y amor por un arte que no entiende de modas ni de fronteras. Porque, como ha demostrado Montilla durante cinco décadas, el flamenco vive donde hay corazón para sentirlo y compromiso para defenderlo.
Este homenaje llega en un año especial para la entidad montillana, que el sábado 30 de agosto celebra la 50.ª edición de la Cata Flamenca, uno de los eventos más emblemáticos de la Campiña cordobesa y un referente dentro del calendario cultural andaluz.
“Por nuestro festival, que comenzó en el año 1970, han pasado los mejores artistas del flamenco”, han recordado desde la entidad, que actualmente preside Salvador Córdoba. Y no es para menos: los nombres que han pisado su escenario componen una antología del arte jondo del último medio siglo.
Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Enrique Morente, José Menese, Bernarda y Fernanda de Utrera, Chano Lobato, Blanca del Rey, Matilde Coral, Antonio Mairena, Juan Habichuela, Moraito Chico, Melchor de Marchena, Joselero... La lista continúa como un viaje a través de la historia viva del flamenco.
A ellos se suman artistas más actuales como Miguel Poveda, La Macanita, Farruquito, Maite Martín, Argentina, Arcángel, David Palomar, Rancapino Hijo, Rafael de Utrera, Pedro El Granaíno, Dorantes, Marina Heredia, Jorge Pardo, Carmen Linares, El Pele, Antonio Reyes o el propio Antonio Mejías, cantaor montillano cuya trayectoria profesional también cumple dos décadas.
Y es que si hay una constante en la historia de la Peña El Lucero, esa ha sido su compromiso inquebrantable con la cultura flamenca. Como han señalado desde la entidad, este galardón se recoge "con orgullo" y representa un estímulo más para seguir trabajando “en nuestro hacer de cada día para potenciar el flamenco”.
El Premio “Rojo el Alpargatero”, que lleva el nombre artístico del cantaor Antonio Grau Mora (Callosa de Segura, 1847 – La Unión, 1907), es uno de los reconocimientos más especiales del Festival Internacional del Cante de las Minas, no solo por lo que simboliza, sino por su destinatario: las peñas flamencas, auténticas guardianas del legado popular. Estas asociaciones no solo fomentan el flamenco a nivel local, sino que actúan como puntos de encuentro intergeneracional donde confluyen artistas, aficionados, estudiosos y curiosos.
La entrega se realizará dentro de la agenda cultural del festival, en el Nuevo Museo Minero de La Unión, compartiendo protagonismo con otros reconocimientos como el Castillete de Oro, que se otorgará a diversas personalidades y entidades destacadas, y el Carburo de Oro, que en esta edición se concederá a título póstumo al Barquerito de Fuengirola y a Antonio Muñoz.
El Festival Internacional del Cante de las Minas, que se celebra en el municipio murciano de La Unión desde 1961, es uno de los certámenes más importantes del mundo del flamenco. Su origen está ligado a los cantes minero-levantinos, que nacieron en el siglo XIX en la Sierra minera de Cartagena-La Unión, como expresión del sufrimiento y las vivencias de los trabajadores del subsuelo. Fue declarado "De Interés Turístico Nacional" en 1984 y, en 2010, sus cantes fueron reconocidos como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial.
Con el paso del tiempo, el festival ha evolucionado hasta convertirse en un evento multidisciplinar que acoge competiciones de cante, toque, baile e interpretación instrumental. Galardones como la Lámpara Minera, el Bordón Minero, el Desplante o el Premio Filón figuran entre los más codiciados en el circuito flamenco. Además, ha sido plataforma de lanzamiento para grandes figuras como Miguel Poveda y punto de encuentro para artistas consagrados como Paco de Lucía o Antonio Canales.
En este contexto de prestigio y reconocimiento, la distinción concedida a la Peña Flamenca "El Lucero" cobra un valor aún mayor. Su inclusión entre las entidades premiadas supone un aval a medio siglo de esfuerzo, constancia y amor por un arte que no entiende de modas ni de fronteras. Porque, como ha demostrado Montilla durante cinco décadas, el flamenco vive donde hay corazón para sentirlo y compromiso para defenderlo.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)















































