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14 de enero de 2021

  • 14.1.21
El Pleno del Ayuntamiento de Montilla dio anoche luz verde a un convenio que hará posible la cesión de una parte del convento de Santa Clara para su uso sociocultural. Con ello, el Consistorio culmina un trabajo iniciado en la década de los noventa con el objetivo de poner en valor este recurso patrimonial de la ciudad y, al mismo tiempo, favorecer la participación pública en las labores de recuperación y conservación de este inmueble del siglo XVI, declarado monumento histórico artístico de carácter nacional, así como Bien de Interés Cultural (BIC).


El documento, que recoge la cesión de parte de las instalaciones por un periodo de cincuenta años, permitirá dar respuesta a las necesidades de conservación que actualmente presenta este enclave histórico –que ya cuenta con algunas zonas irrecuperables– y que, entre otros usos, sirva para albergar un espacio museístico de cara a celebrar el próximo año 2025 el quinto centenario del Convento de Santa Clara.

“El Ayuntamiento se compromete en desarrollar una serie de obras en 50 años, que van a posibilitar que tengamos un uso y podamos poner también esos espacios patrimoniales e históricos al servicio de nuestro desarrollo económico, vinculado al turismo", recordó el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, durante la sesión plenaria celebrada anoche, a la vez que destacó que el apoyo unánime de toda la Corporación a este documento supone cerrar un trabajo iniciado hace tres décadas.

Asimismo, el primer edil quiso poner de relevancia el papel jugado por las hermanas clarisas para hacer posible dicha cesión, a la vez que alabó su labor durante quinientos años "para trasladar prácticamente intacta esta joya, un patrimonio que ahora se convierte en recurso para la ciudad".

Un acuerdo que ha sido celebrado, especialmente, por la Asociación de Amigos de Santa Clara, desde donde quisieron trasladar su agradecimiento a la Corporación por "al apoyo y sensibilidad que se va a tener con parte del patrimonio" de la ciudad.

En concreto, como recordó la concejala de IU, María Luisa Rodas, los primeros pasos para favorecer la cesión de parte de las instalaciones del Convento de Santa Clara con el fin de evitar el deterioro de este inmueble comenzaron en el año 1991, con especial atención a la conservación de las naves traseras que confluyen entre las calles Benedicto XII y Pozo Dulce.

"Es una de las joyas patrimoniales de Montilla por su arquitectura y por los tesoros que alberga, pero el problema siempre ha sido la titularidad del mismo para contribuir para su conservación desde lo público, algo que se podrá hacer con este convenio", apuntó Rodas que, asimismo, destacó que todos los gobiernos democráticos "han actuado en mayor o menor medida en beneficio de este edificio".

Por ello, todos los grupos municipales respaldaron el paso dado anoche por el Pleno para poder iniciar la recuperación de este inmueble. En este sentido, la concejala del PP Ana Belén Feria solicitó que desde el equipo de gobierno se trabaje en la llegada de ayudas públicas que hagan posible dicho objetivo.

"Nos cuestionamos porqué este paso no se ha dado hace unos años, cuando este convenio no deja de ser un borrador de documentos anteriores, y de esta forma no habríamos perdido la capacidad de obtener financiación y recursos para paliar la situación del convento", apostilló la edil, a la vez que animó a trabajar ya en la búsqueda de apoyos para preservar este patrimonio histórico.

Una financiación que, según adelantó el delegado de Desarrollo Local y portavoz socialista, Manuel Carmona, estará dirigida en un primer momento a consolidar las instalaciones que serán cedidas y, posteriormente, iniciar la restauración de las mismas.

Un enclave histórico

La construcción del convento, hacia 1512, se englobó dentro del complejo palaciego de los marqueses de Priego, siendo figuras esenciales Pedro Fernández de Córdoba y su hija, Catalina Fernández de Córdoba, a quien se debe la fundación de la orden femenina. Se trata de un edificio que en origen estuvo destinado como convento franciscano, pero que poco tiempo después tornó a convento de las clarisas franciscanas.

La construcción del Palacio Ducal, de Montilla, en el siglo XVI, supuso la conformación del Llano de Palacio, espacio urbano y centro de poder del marquesado de Priego, delimitado por el Palacio, que estaba comunicado con el Convento, y sus dependencias anejas: caballerizas, molinos, etc.

El Palacio de los duques de Medinaceli, anteriormente Palacio de los marqueses de Priego, empezó a construirse en 1510, extramuros de la villa. Formó un gran conjunto con caballerizas, graneros, cocheras, talleres, molinos, todo ello en gran parte ya desaparecido, en torno a un espacio libre conocido como Llano de Palacio.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: J.P. BELLIDO


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