:::: MENU ::::

16 de marzo de 2020

  • 16.3.20
Montilla Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una reflexión remitida por Francisco Alcaide sobre las compras compulsivas que se están registrando en los últimos días como consecuencia del Estado de alarma. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.



El ser humano, que presume de ser racional y consecuente, pone en tela de juicio en determinadas ocasiones su "racionalidad", dejando escapar por entre las rendijas de su insensatez todas las condiciones que lo han hecho humano para convertirlo en un mamífero que actúa a base de impulsos e instintos.

La llegada del Covid-19, más conocido como coronavirus, ha cogido por sorpresa a una sociedad española amante del abrazo, el saludo, las reuniones y los coloquios de fin de semana acompañados de unas buenas cañas. En pocos días, lo que era un simple virus, se han convertido en una pandemia mundial con muchos contagios y nuestro gobierno, como medida sanitaria responsable y coherente, ha decretado el " estado de alarma " durante 15 días para intentar frenar el dichoso virus.

Las medidas tomadas por este van todas encaminadas a limitar el contacto de personas en establecimientos y lugares públicos, así como bares y centros de ocio, asegurando siempre la estabilidad y el suministro de productos en supermercados, farmacias y otros establecimientos de primera necesidad.

Ahora bien, si el abastecimiento de alimentos está asegurado ¿ por qué demonios en menos de dos días hemos acabado con las existencias de supermercados y centros comerciales ? Haciendo uso de la más irracional e impulsiva forma de actuar ante situaciones especiales, yo me pregunto: ¿se extinguirá mañana el planeta? ¿Nos imposibilitará el Covid-19 que podamos ir a comprar de una manera tranquila y sosegada, tal y como lo hacíamos antes? 


Y lo más curioso e interesante de estudio es: ¿Por qué nos ha dado ahora por el papel higiénico, las servilletas y las compresas? ¿Tanto vamos al retrete que lo necesitamos por quilos? ¿Tan aguda es la diarrea mental que nos ha entrado con el advenimiento del estado de alarma?

Mi abuelo, hombre sabio no por estudios sino por edad, un superviviente de la guerra y un sufridor de la posguerra, me contaba cuando era pequeño algo a cerca de las "cartillas de racionamiento" que se pusieron de moda en la posguerra porque entonces no había alimentos que llevarse a la boca, ningún gobierno aseguraba la estabilidad de los productos y el hambre y los estómagos vacíos eran los compañeros de viaje de los hombres y mujeres en los años cuarenta y cincuenta.

Por suerte, esta no es la situación del siglo pasado y nunca se debe de comparar los coletazos de una guerra con el nivel 2 de una pandemia mundial por lo que apelo a la sensatez de todos los ciudadanos haciendo uso y caso de todo lo que las autoridades sanitarias nos están recomendando, siendo responsables con nuestros comportamientos, racionalizando nuestras compras impulsivas y, en definitiva, comportándonos como lo que en el fondo deberíamos ser, seres humanos.

Decía Juan Donoso Cortés (ensayista español del siglo XIX) que "ante cualquier epidemia hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo y luchar juntos contra ella".

FRANCISCO ALCAIDE
FOTOGRAFÍA: F. ALCAIDE

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.


DEPORTES - MONTILLA DIGITAL



FIRMAS

Montilla Digital te escucha Escríbenos