:::: MENU ::::

21 de enero de 2012

  • 21.1.12
Quienes dispongan de un telescopio tendrán la oportunidad de observar la próxima noche un fenómeno muy poco frecuente: la desaparición de tres satélites galileanos en Júpiter. El espectáculo comenzará en torno a las once de la noche, cuando el satélite Europa se coloque delante del quinto planeta del Sistema Solar y, por tanto, deje de ser visible.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

A las 23:21 Ío se situará detrás de Júpiter y, cuatro minutos más tarde, le seguirá Ganímedes. Es muy poco frecuente que tan solo se vea una de las lunas de Galileo al dirigir el telescopio a Júpiter.

Además, este fenómeno se produce en fin de semana y a una hora bastante razonable. El único inconveniente, eso sí, será el frío que hará, propio de las noches de enero, pero ya sabemos que no se puede tener todo.

Estas ocultaciones tienen actualmente un interés puramente anecdótico pero en su tiempo sirvieron para determinar la velocidad de la luz. Tras haber estudiado en Copenhague, el científico danés Ole Rømer (1644-1710) se unió a la plantilla de astrónomos del Observatorio de Uraniborg, en la isla de Hven, allá por 1671.

Tras un período de varios meses, y con la ayuda del astrónomo y sacerdote francés Jean Picard, Rømer observó casi un centenar y medio de eclipses de Ío. Por su parte, el astrónomo italiano Giovanni Domenico Cassini (1625-1712) observó los mismos eclipses desde París. Comparando los tiempos de los eclipses fue posible calcular la diferencia de longitud entre París y Uraniborg.

Cassini había observado las lunas de Júpiter entre 1666 y 1668 y descubrió una serie de discrepancias que, en un primer momento, atribuyó a que la luz se propagaba a velocidad finita.

En 1672, Rømer viajó a París y prosiguió las observaciones de los satélites de Júpiter -principalmente las de Ío- como ayudante de Cassini, añadiendo sus propias observaciones a las del italiano y observando que los tiempos entre eclipses se reducían cuando Júpiter se acercaba a la Tierra y se alargaban cuando la Tierra se alejaba de Júpiter.

El 22 de agosto de 1676 Cassini realizó un anuncio a la Academia de Ciencias francesa: "la desigualdad entre los períodos de los eclipses parece obedecer a que la luz necesita un tiempo para llegarnos desde el satélite; la luz parece requerir de diez a once minutos para recorrer una distancia igual al semidiámetro de la órbita terrestre".

Por extraño que parezca, Cassini abandonó esta idea y la rechazó, así que finalmente fue Rømer quien publicó Démonstration touchant le mouvement de la lumière trouvé par M. Roemer de l'Académie des sciences el 7 de diciembre de 1676.

El fenómeno, en imágenes

En el siguiente vídeo, realizado con Redshift, se puede ver una simulación de los primeros minutos del fenómeno. A las 1.57 empieza a ser visible sobre el disco de Júpiter la sombra de Europa, que desde hace 14 minutos vuelve a ser visible al otro lado del planeta.



PACO BELLIDO


DEPORTES - MONTILLA DIGITAL



FIRMAS

Montilla Digital te escucha Escríbenos