Manuel Peinado Luque, encargado de campo de Bodegas Alvear y trabajador vinculado durante más de cuatro décadas al cultivo de la viña, recibirá esta noche el título de Capataz de Campo de la septuagésima primera Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles. La ceremonia comenzará a las 21.30 horas en el Patio de La Marquesina de Bodegas Pérez Barquero.
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles ha querido reconocer con esta designación la trayectoria profesional de Manuel Peinado Luque, que comenzó a trabajar cuando apenas tenía 13 años y que actualmente desempeña el puesto de encargado de campo de Bodegas Alvear.
Nacido el 16 de septiembre de 1963, Manuel Peinado Luque inició su actividad laboral en 1976 en Las Puentes. Sus primeras tareas consistieron en cortar uva y cargar y descargar camiones a las órdenes del entonces capataz de campo, Manuel Luque Botón.
Las condiciones de trabajo de aquella época hacían que el personal permaneciera prácticamente en Las Puentes durante el desarrollo de las faenas. Los trabajadores comían y dormían allí, recibiendo además el almuerzo del mediodía y la cena.
Dos años después de su incorporación a la cuadrilla, Rafael Jiménez reclamó a Manuel Peinado Luque para trabajar en la bodega de Las Puentes. Allí se ocupó de trasegar mostos y vinos entre trujales y tinajas, medir temperaturas y densidades, realizar rocíos e injertar tinajas.
Estas tareas se desarrollaban entonces mediante turnos que cubrían las veinticuatro horas del día. Una vez concluidas las faenas propias de la bodega, Manuel Peinado Luque se incorporaba a los trabajos del campo, especialmente a la poda.
Su actividad en Las Puentes continuó hasta 1983, cuando se marchó voluntario al servicio militar, que realizó en paracaidismo. La orden de incorporación le llegó mientras se encontraba en Vistahermosa injertando una tinaja de mosto. Tras finalizar el servicio militar, regresó en 1985 a las faenas de Las Puentes.
En 1990 abrió un paréntesis en su relación laboral con la bodega para dedicarse a distintas tareas fuera de ella. Su regreso se produjo en 1994, después de que Fernando Alvear Zubiría lo reclamara y le ofreciera el puesto que continúa desempeñando en la actualidad.
Desde Bodegas Alvear destacan su responsabilidad, su compromiso y su carácter autodidacta. Aunque comenzó a trabajar a una edad muy temprana y no tuvo la oportunidad de formarse académicamente, ha llegado a llevar una contabilidad analítica propia adaptada a su manera de organizar el trabajo.
Manuel Peinado Luque también ha transmitido sus conocimientos sobre las labores de cultivo, principalmente del olivo y la viña, a quienes se han acercado a aprenderlas. A sus casi 63 años, continúa subiéndose a un tractor, ayudando a acular un remolque al pretil y participando en las distintas faenas del campo.
Su trayectoria también ha estado marcada por su vinculación con la familia Alvear. Esa relación se remonta a sus primeros años junto a la señora "Chiqui", madre de Fernando Alvear Zubiría, y se ha mantenido hasta la actualidad. Por ello, Bodegas Alvear ha expresado su satisfacción por un nombramiento que reconoce más de cuatro décadas de trabajo y dedicación.
La entrega del nombramiento tendrá lugar durante uno de los actos centrales de la Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles. La ceremonia incluirá el pregón de Manuel Torralbo Rodríguez, rector de la Universidad de Córdoba (UCO), que también será investido Capataz de Honor de la Fiesta.
Durante el mismo acto serán investidos Vendimiadores Mayores Natalia Marín Cabanillas y José Antonio Marín García. Ambos estarán acompañados por una corte formada por Claudia Arrabal Caracuel y Carlos Lao Urbano; Mireia Jiménez Gálvez y Antonio Jiménez Jiménez; Saray Rodríguez García y Juan Luis García Gómez; e Irene López Zafra y Francisco José González Baños.
Uno de los elementos más reconocibles del acto de esta noche será nuevamente el atuendo tradicional de la Vendimiadora Mayor y su Corte de Damas. Este vestuario forma parte de la celebración desde 2004, cuando la diseñadora montillana Carmen Rueda recibió de la Hermandad del Señor en la Santa Cena, María Santísima de la Estrella y Nuestra Señora de las Viñas el encargo de confeccionar un traje específico.
Para elaborar aquel diseño, Carmen Rueda se inspiró en el cuadro Vendimiadoras montillanas, un lienzo de Eloísa Garnelo Aparicio que fue presentado oficialmente en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1892. Los vestidos incorporan detalles bordados con hojas de parra y racimos de uva, dos motivos directamente relacionados con el cultivo de la vid y la identidad de la zona Montilla-Moriles.
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles ha querido reconocer con esta designación la trayectoria profesional de Manuel Peinado Luque, que comenzó a trabajar cuando apenas tenía 13 años y que actualmente desempeña el puesto de encargado de campo de Bodegas Alvear.
Nacido el 16 de septiembre de 1963, Manuel Peinado Luque inició su actividad laboral en 1976 en Las Puentes. Sus primeras tareas consistieron en cortar uva y cargar y descargar camiones a las órdenes del entonces capataz de campo, Manuel Luque Botón.
Las condiciones de trabajo de aquella época hacían que el personal permaneciera prácticamente en Las Puentes durante el desarrollo de las faenas. Los trabajadores comían y dormían allí, recibiendo además el almuerzo del mediodía y la cena.
Dos años después de su incorporación a la cuadrilla, Rafael Jiménez reclamó a Manuel Peinado Luque para trabajar en la bodega de Las Puentes. Allí se ocupó de trasegar mostos y vinos entre trujales y tinajas, medir temperaturas y densidades, realizar rocíos e injertar tinajas.
Estas tareas se desarrollaban entonces mediante turnos que cubrían las veinticuatro horas del día. Una vez concluidas las faenas propias de la bodega, Manuel Peinado Luque se incorporaba a los trabajos del campo, especialmente a la poda.
Su actividad en Las Puentes continuó hasta 1983, cuando se marchó voluntario al servicio militar, que realizó en paracaidismo. La orden de incorporación le llegó mientras se encontraba en Vistahermosa injertando una tinaja de mosto. Tras finalizar el servicio militar, regresó en 1985 a las faenas de Las Puentes.
En 1990 abrió un paréntesis en su relación laboral con la bodega para dedicarse a distintas tareas fuera de ella. Su regreso se produjo en 1994, después de que Fernando Alvear Zubiría lo reclamara y le ofreciera el puesto que continúa desempeñando en la actualidad.
Desde Bodegas Alvear destacan su responsabilidad, su compromiso y su carácter autodidacta. Aunque comenzó a trabajar a una edad muy temprana y no tuvo la oportunidad de formarse académicamente, ha llegado a llevar una contabilidad analítica propia adaptada a su manera de organizar el trabajo.
Manuel Peinado Luque también ha transmitido sus conocimientos sobre las labores de cultivo, principalmente del olivo y la viña, a quienes se han acercado a aprenderlas. A sus casi 63 años, continúa subiéndose a un tractor, ayudando a acular un remolque al pretil y participando en las distintas faenas del campo.
Su trayectoria también ha estado marcada por su vinculación con la familia Alvear. Esa relación se remonta a sus primeros años junto a la señora "Chiqui", madre de Fernando Alvear Zubiría, y se ha mantenido hasta la actualidad. Por ello, Bodegas Alvear ha expresado su satisfacción por un nombramiento que reconoce más de cuatro décadas de trabajo y dedicación.
La entrega del nombramiento tendrá lugar durante uno de los actos centrales de la Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles. La ceremonia incluirá el pregón de Manuel Torralbo Rodríguez, rector de la Universidad de Córdoba (UCO), que también será investido Capataz de Honor de la Fiesta.
Durante el mismo acto serán investidos Vendimiadores Mayores Natalia Marín Cabanillas y José Antonio Marín García. Ambos estarán acompañados por una corte formada por Claudia Arrabal Caracuel y Carlos Lao Urbano; Mireia Jiménez Gálvez y Antonio Jiménez Jiménez; Saray Rodríguez García y Juan Luis García Gómez; e Irene López Zafra y Francisco José González Baños.
Uno de los elementos más reconocibles del acto de esta noche será nuevamente el atuendo tradicional de la Vendimiadora Mayor y su Corte de Damas. Este vestuario forma parte de la celebración desde 2004, cuando la diseñadora montillana Carmen Rueda recibió de la Hermandad del Señor en la Santa Cena, María Santísima de la Estrella y Nuestra Señora de las Viñas el encargo de confeccionar un traje específico.
Para elaborar aquel diseño, Carmen Rueda se inspiró en el cuadro Vendimiadoras montillanas, un lienzo de Eloísa Garnelo Aparicio que fue presentado oficialmente en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1892. Los vestidos incorporan detalles bordados con hojas de parra y racimos de uva, dos motivos directamente relacionados con el cultivo de la vid y la identidad de la zona Montilla-Moriles.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: BODEGAS ALVEAR
FOTOGRAFÍA: BODEGAS ALVEAR


















































