La Casa de Andalucía en Boltaña acercó hace unos días los vinos de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles y la cultura del aceite de oliva a vecinos y visitantes durante las Fiestas de la Convivencia, mediante una cata y una jornada divulgativa que se desarrolló en el Palacio de Congresos y Exposiciones de esta localidad oscense que cuenta con 1.089 habitantes y que se encuentra situada en la comarca del Sobrarbe.
La Antigua Escuela de Margudgued se convirtió en un espacio dedicado a descubrir, conocer y disfrutar de los vinos de la DOP Montilla-Moriles. La actividad reunió a un grupo de participantes interesados en profundizar en las características y singularidades de las distintas elaboraciones amparadas por el marco vitivinícola cordobés. La cata estuvo dirigida por Enrique Garrido Giménez, gerente del Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles, quien acercó a los asistentes los principales rasgos, matices y particularidades de estos vinos.
En la organización de esta actividad participaron el Ayuntamiento de Boltaña, el Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles y la Casa de Andalucía en Boltaña. La colaboración entre estas entidades hizo posible trasladar hasta el Pirineo aragonés una parte de la cultura vitivinícola de la Campiña Sur Cordobesa.
Con todo, la propuesta no se limitó al conocimiento de los vinos. Tras la cata, los participantes degustaron un tradicional perol cordobés, una elaboración que completó el recorrido por los sabores andaluces y permitió compartir alrededor de la mesa un pedacito de Córdoba y de Montilla-Moriles desde Boltaña.
Por otro lado, el Palacio de Congresos y Exposiciones de Boltaña acogió una jornada centrada en el aceite de oliva, concebido no solo como un alimento, sino también como un producto que habla de la tierra, del esfuerzo de sus productores y del trabajo desarrollado durante generaciones. En esta segunda propuesta colaboró igualmente el Consejo Regulador de la DOP Priego de Córdoba.
Durante la jornada intervino el montillano Francisco Solano Cobos Ruiz, profesor de Empresa y Desarrollo Sostenible y experto en Economía Circular de la Universidad Loyola Andalucía. Su exposición, titulada Desarrollo económico en espacios naturales protegidos: el caso de éxito del aceite de oliva, abordó la relación existente entre este producto y las posibilidades de desarrollo de los territorios rurales.
Cobos Ruiz compartió con los asistentes sus conocimientos, su experiencia y su pasión para favorecer una comprensión más amplia de la actividad olivarera. Su intervención puso el foco en todo cuanto existe detrás de cada olivo y de cada gota de aceite: paisaje, patrimonio, economía y vida en los pueblos.
Asimismo, las personas que participaron en la jornada recibieron un ejemplar del Recetario Tradicional, editado por el Consejo Regulador con recetas elaboradas con aceite de oliva virgen extra. También se les entregó una botella de este producto, obsequio de Manuel Molina Muñoz e Hijos.
Finalmente, el programa concluyó con una visita a la antigua almazara de Boltaña, que volvió a ponerse en funcionamiento para los asistentes. La actividad permitió recuperar una parte de la memoria de la localidad mediante las explicaciones de Joaquín Solanilla, concejal del Ayuntamiento de Boltaña, quien mostró el funcionamiento de unas instalaciones vinculadas a la tradición oleícola del municipio.
De este modo, las Fiestas de la Convivencia volvieron a servir como punto de encuentro entre Andalucía y Aragón. El vino de Montilla-Moriles, el perol cordobés y el aceite de oliva articularon unas actividades destinadas a compartir sabores, conocimientos y expresiones culturales entre dos territorios separados por la distancia, pero unidos durante estas jornadas en Boltaña.
La Antigua Escuela de Margudgued se convirtió en un espacio dedicado a descubrir, conocer y disfrutar de los vinos de la DOP Montilla-Moriles. La actividad reunió a un grupo de participantes interesados en profundizar en las características y singularidades de las distintas elaboraciones amparadas por el marco vitivinícola cordobés. La cata estuvo dirigida por Enrique Garrido Giménez, gerente del Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles, quien acercó a los asistentes los principales rasgos, matices y particularidades de estos vinos.
En la organización de esta actividad participaron el Ayuntamiento de Boltaña, el Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles y la Casa de Andalucía en Boltaña. La colaboración entre estas entidades hizo posible trasladar hasta el Pirineo aragonés una parte de la cultura vitivinícola de la Campiña Sur Cordobesa.
Con todo, la propuesta no se limitó al conocimiento de los vinos. Tras la cata, los participantes degustaron un tradicional perol cordobés, una elaboración que completó el recorrido por los sabores andaluces y permitió compartir alrededor de la mesa un pedacito de Córdoba y de Montilla-Moriles desde Boltaña.
Por otro lado, el Palacio de Congresos y Exposiciones de Boltaña acogió una jornada centrada en el aceite de oliva, concebido no solo como un alimento, sino también como un producto que habla de la tierra, del esfuerzo de sus productores y del trabajo desarrollado durante generaciones. En esta segunda propuesta colaboró igualmente el Consejo Regulador de la DOP Priego de Córdoba.
Durante la jornada intervino el montillano Francisco Solano Cobos Ruiz, profesor de Empresa y Desarrollo Sostenible y experto en Economía Circular de la Universidad Loyola Andalucía. Su exposición, titulada Desarrollo económico en espacios naturales protegidos: el caso de éxito del aceite de oliva, abordó la relación existente entre este producto y las posibilidades de desarrollo de los territorios rurales.
Cobos Ruiz compartió con los asistentes sus conocimientos, su experiencia y su pasión para favorecer una comprensión más amplia de la actividad olivarera. Su intervención puso el foco en todo cuanto existe detrás de cada olivo y de cada gota de aceite: paisaje, patrimonio, economía y vida en los pueblos.
Asimismo, las personas que participaron en la jornada recibieron un ejemplar del Recetario Tradicional, editado por el Consejo Regulador con recetas elaboradas con aceite de oliva virgen extra. También se les entregó una botella de este producto, obsequio de Manuel Molina Muñoz e Hijos.
Finalmente, el programa concluyó con una visita a la antigua almazara de Boltaña, que volvió a ponerse en funcionamiento para los asistentes. La actividad permitió recuperar una parte de la memoria de la localidad mediante las explicaciones de Joaquín Solanilla, concejal del Ayuntamiento de Boltaña, quien mostró el funcionamiento de unas instalaciones vinculadas a la tradición oleícola del municipio.
De este modo, las Fiestas de la Convivencia volvieron a servir como punto de encuentro entre Andalucía y Aragón. El vino de Montilla-Moriles, el perol cordobés y el aceite de oliva articularon unas actividades destinadas a compartir sabores, conocimientos y expresiones culturales entre dos territorios separados por la distancia, pero unidos durante estas jornadas en Boltaña.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: CASA DE ANDALUCÍA EN BOLTAÑA
FOTOGRAFÍA: CASA DE ANDALUCÍA EN BOLTAÑA














































