La Guardia Civil investiga desde ayer tarde un robo detectado en la Parroquia de Santiago Apóstol de Montilla, donde han desaparecido varias joyas expuestas en una vitrina de la capilla de la Virgen del Rosario, una de las estancias más suntuosas del templo enclavado en el Barrio de la Escuchuela.
Tal y como ha confirmado a Montilla Digital Fernando Suárez Tapiador, párroco de Santiago y rector de la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila, los hechos fueron descubiertos ayer por la tarde y, desde ese momento, la Guardia Civil trabaja para determinar con exactitud cómo actuaron los autores y, de este modo, tratar de identificarlos.
Según la información conocida hasta el momento, que ha sido avanzada por Nuestra Voz, el principal objetivo del robo han sido las joyas de la Virgen del Rosario, una de las advocaciones más relevantes del templo, aunque por ahora no ha trascendido ni la cantidad ni el valor de las piezas sustraídas. La investigación continúa abierta, por lo que el párroco mantiene la prudencia a la espera de que la Guardia Civil pueda avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
"Seguramente entraron un día o dos días antes, aunque nosotros lo detectamos ayer por la noche, porque vimos una puerta abierta que nos extrañaba y ya accedimos al tesoro", ha detallado a este periódico Fernando Suárez. Fue entonces cuando comprobaron que una pequeña ventana situada en la cripta baja de la capilla estaba rota, al igual que varias puertas abiertas en dependencias contiguas al templo.
"Ahora mismo la investigación está abierta y la Guardia Civil nos ha pedido que, de momento, no facilitemos demasiada información para no interferir en la investigación", ha apuntado el párroco de Santiago, quien ha añadido que "gracias a Dios, lo sustraído no ha sido demasiado y los fotodetectores y la alarma funcionaron, lo cual disuadió a los asaltantes".
La capilla de la Virgen del Rosario, antes de la Cabeza, constituye uno de los enclaves de mayor interés artístico y devocional del templo mayor de Montilla. La estancia, de planta cuadrada, cuenta con muros bellamente decorados con pinturas de carácter historicista de José Santiago Garnelo y Alda, que está enterrado en ese mismo templo.
La capilla está cubierta con una cúpula sobre pechinas decoradas con pinturas murales en 1698, según consta en una inscripción. En las pechinas se representan los Padres de la Iglesia y, en la media naranja, aparecen símbolos marianos rodeados por motivos vegetales, elementos que refuerzan el carácter religioso y artístico de la estancia.
En la actualidad, el camarín de la Virgen del Rosario se presenta como una cámara cuadrada revestida totalmente por madera tallada y dorada de estilo rococó. En su decoración figuran querubines y angelotes casi exentos, símbolos marianos y cuatro pequeñas tallas, además de varias pinturas de José Santiago Garnelo y Alda, que también concibió para este templo el Apostolado y El milagro de San Francisco Solano en el Barrio de Tenerías.
El asalto a la Parroquia de Santiago Apóstol ha provocado una profunda conmoción entre la feligresía del Barrio de la Escuchuela. No en vano, la devoción a la Virgen del Rosario mantiene una profunda vinculación con la historia religiosa de Montilla, aunque la talla dejó de procesionar por las calles de la ciudad en 1963.
En 1972, la cofradía restauró los frescos de las paredes de la capilla, un trabajo realizado por el recordado sacerdote Cristóbal Gómez Garrido, quien sustituyó la pintura encolada por pintura plástica para favorecer su mayor duración. Un año más tarde, en 1973, se colocó en el arco de entrada de la capilla un marco de madera sobredorada.
Hasta el día de hoy, esta cofradía ha continuado celebrando sus cultos durante la primera semana de octubre, cuando se rememora la devoción al Santo Rosario que Montilla conserva desde hace más de cuatro siglos, una tradición en la que se entrelazan devoción, historia y patrimonio artístico en torno a la imagen de la Santísima Virgen y a una capilla especialmente apreciada dentro de la Parroquia Mayor de Santiago Apóstol.
Por el momento, la investigación permanece abierta y no se han facilitado más datos sobre la autoría del robo ni sobre el alcance exacto de las piezas sustraídas. La prioridad se centra ahora en esclarecer cómo se produjo el acceso al templo, determinar el recorrido seguido por los autores y recuperar las joyas desaparecidas de la Virgen del Rosario.
Tal y como ha confirmado a Montilla Digital Fernando Suárez Tapiador, párroco de Santiago y rector de la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila, los hechos fueron descubiertos ayer por la tarde y, desde ese momento, la Guardia Civil trabaja para determinar con exactitud cómo actuaron los autores y, de este modo, tratar de identificarlos.
Según la información conocida hasta el momento, que ha sido avanzada por Nuestra Voz, el principal objetivo del robo han sido las joyas de la Virgen del Rosario, una de las advocaciones más relevantes del templo, aunque por ahora no ha trascendido ni la cantidad ni el valor de las piezas sustraídas. La investigación continúa abierta, por lo que el párroco mantiene la prudencia a la espera de que la Guardia Civil pueda avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
"Seguramente entraron un día o dos días antes, aunque nosotros lo detectamos ayer por la noche, porque vimos una puerta abierta que nos extrañaba y ya accedimos al tesoro", ha detallado a este periódico Fernando Suárez. Fue entonces cuando comprobaron que una pequeña ventana situada en la cripta baja de la capilla estaba rota, al igual que varias puertas abiertas en dependencias contiguas al templo.
"Ahora mismo la investigación está abierta y la Guardia Civil nos ha pedido que, de momento, no facilitemos demasiada información para no interferir en la investigación", ha apuntado el párroco de Santiago, quien ha añadido que "gracias a Dios, lo sustraído no ha sido demasiado y los fotodetectores y la alarma funcionaron, lo cual disuadió a los asaltantes".
La capilla de la Virgen del Rosario, antes de la Cabeza, constituye uno de los enclaves de mayor interés artístico y devocional del templo mayor de Montilla. La estancia, de planta cuadrada, cuenta con muros bellamente decorados con pinturas de carácter historicista de José Santiago Garnelo y Alda, que está enterrado en ese mismo templo.
La capilla está cubierta con una cúpula sobre pechinas decoradas con pinturas murales en 1698, según consta en una inscripción. En las pechinas se representan los Padres de la Iglesia y, en la media naranja, aparecen símbolos marianos rodeados por motivos vegetales, elementos que refuerzan el carácter religioso y artístico de la estancia.
En la actualidad, el camarín de la Virgen del Rosario se presenta como una cámara cuadrada revestida totalmente por madera tallada y dorada de estilo rococó. En su decoración figuran querubines y angelotes casi exentos, símbolos marianos y cuatro pequeñas tallas, además de varias pinturas de José Santiago Garnelo y Alda, que también concibió para este templo el Apostolado y El milagro de San Francisco Solano en el Barrio de Tenerías.
El asalto a la Parroquia de Santiago Apóstol ha provocado una profunda conmoción entre la feligresía del Barrio de la Escuchuela. No en vano, la devoción a la Virgen del Rosario mantiene una profunda vinculación con la historia religiosa de Montilla, aunque la talla dejó de procesionar por las calles de la ciudad en 1963.
En 1972, la cofradía restauró los frescos de las paredes de la capilla, un trabajo realizado por el recordado sacerdote Cristóbal Gómez Garrido, quien sustituyó la pintura encolada por pintura plástica para favorecer su mayor duración. Un año más tarde, en 1973, se colocó en el arco de entrada de la capilla un marco de madera sobredorada.
Hasta el día de hoy, esta cofradía ha continuado celebrando sus cultos durante la primera semana de octubre, cuando se rememora la devoción al Santo Rosario que Montilla conserva desde hace más de cuatro siglos, una tradición en la que se entrelazan devoción, historia y patrimonio artístico en torno a la imagen de la Santísima Virgen y a una capilla especialmente apreciada dentro de la Parroquia Mayor de Santiago Apóstol.
Por el momento, la investigación permanece abierta y no se han facilitado más datos sobre la autoría del robo ni sobre el alcance exacto de las piezas sustraídas. La prioridad se centra ahora en esclarecer cómo se produjo el acceso al templo, determinar el recorrido seguido por los autores y recuperar las joyas desaparecidas de la Virgen del Rosario.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JUAN PABLO BELLIDO
FOTOGRAFÍA: JUAN PABLO BELLIDO















































